Jesús es el Señor que se maravilla del que tiene fe
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Así que vamos a ir a la Palabra de nuestro Dios. Vamos a orar, hermanos. Dios, ¿Quién es el hombre para que te acuerdes de Él y el Hijo del hombre para que tengas de Él memoria, Señor? ¿Quiénes somos delante de Ti? No somos más que polvo, dice la Escritura. Un poco de hierba que reverdece y florece, pero por la tarde se seca y se marchita. Señoras, conocernos la brevedad de nuestros días para que traigamos al corazón sabiduría. Te necesitamos, Señor. Habla a nuestros corazones por Tu Palabra. Que Tu Espíritu Santo me ayude, me sostenga, Señor, me capacite. Danos entendimiento, Señor. En el nombre de Jesús.
Amén. Y amén. Se imaginan que ustedes estuvieran en una sala de quirófano y la persona que quisiera venirlos a operar no supiera nada de medicina. Sería una gran autoridad en su área. Imagínense que Messi quiere operarlos. Messi es una gran autoridad a nivel futbolístico, pero digamos que yo al menos no me dejaría operar por Messi. Imagínense que el Rey de Inglaterra quisiera operarlos. Se dejarían operar por el Rey de Inglaterra. Realmente es un hombre de autoridad, pero en cuanto a medicina probablemente ustedes no quisieran que él los opere. Por lo tanto, algo que vemos simplemente en esa ilustración es que no toda autoridad aplica para resolver un problema.
Hay autoridades y poderes que tienen que ver con algo en específico. De la misma manera que no pondríamos a patear un tiro libre al mejor neurocirujano del mundo simplemente porque es una autoridad en su área. Lo que tenemos que recordar es que hay autoridades y hay lugares donde esa autoridad se desarrolla y ese poder sirve. Así que quisiera invitarles a que lean conmigo un pasaje donde vemos estas circunstancias de la autoridad y el poder de una manera muy específica. Abran conmigo sus Biblias en Lucas capítulo 7 y retomamos la serie de Lucas en esta sección del capítulo 7 al capítulo 8. Lucas sigue insistiendo en que pensemos a lo largo de cada uno de estos episodios que él nos va poniendo que pensemos nuevamente en quién es Jesús.
¿Quién es esta persona que tiene autoridad? ¿Quién es esta persona que hace milagros? ¿Quién es esta persona que tiene esta enseñanza? Entonces todo esto está organizado de tal manera inspirado por Dios para que nosotros pudiéramos pensar en la identidad que hay detrás de Jesús. Y quisiera que lean conmigo versículos 1 al 10 del capítulo 7 probablemente un pasaje bastante conocido para nosotros. Dice así la palabra del Señor Cuando terminó todas sus palabras al pueblo que le oía Jesús se fue a Capernaum y el siervo de cierto centurión a quien éste apreciaba mucho estaba enfermo y a punto de morir.
Al oír hablar de Jesús el centurión envió a él unos ancianos de los judíos pidiéndole que viniera y salvara a su siervo. Cuando ellos llegaron a Jesús le rogaron con insistencia diciendo El centurión es digno de que le concedas esto porque él ama a nuestro pueblo y fue él quien nos edificó la sinagoga. Jesús iba con ellos pero cuando ya no estaba lejos de la casa el centurión envió a unos amigos diciendo Señor no te molestes más porque no soy digno de que tú entres bajo mi techo por eso ni siquiera me consideré digno de ir a ti tan solo di la palabra y mi siervo será sanado pues yo también soy hombre puesto bajo autoridad y tengo soldados bajo mis órdenes y digo a este ve y va y a otro ven y viene y a mi siervo hace esto y lo hace.
Al oír esto Jesús se maravilló de él y volviéndose dijo a la multitud que lo seguía les digo que ni aún en Israel he hallado una fe tan grande. Cuando los que habían sido enviados regresaron a la casa encontraron sano al siervo. Hasta aquí la palabra del Señor. El título de este sermón es Jesús es el Señor que se maravilla del que tiene fe. Se maravilla del que tiene fe. Y el punto central de nuestro texto es que la fe verdadera la fe verdadera es el tema de nuestro pasaje. La fe verdadera confía en el poder y la autoridad de Jesús para salvarnos de las consecuencias del pecado. La fe verdadera confía en la autoridad y el poder de Jesús para salvarnos de las consecuencias del pecado.
Y vamos a ver cuatro puntos con respecto a la fe verdadera en nuestro pasaje. El primero de ellos es que la fe verdadera reconoce las consecuencias del pecado. Y si nosotros recordamos nuestros últimos sermones en Lucas veníamos de el sermón del monte. Pero antes del sermón del monte en sus Biblias ustedes van a ver que hay milagros, señales. Jesús viene enseñando, llamando discípulos, viene confrontando a los fariseos. Esta etapa en el Evangelio se conoce como la etapa de popularidad. En los Evangelios nosotros podemos encontrar una primera etapa que es la etapa de popularidad. Donde el Señor va ganando cada vez saliendo del anonimato va ganando cada vez más fama por sus obras, por sus señales, por sus enseñanzas hasta el punto en que ya se convierte en demasiado molesto para los líderes religiosos.
Y empieza la etapa de oposición. Y la etapa de oposición termina en la cruz. En su muerte. Entonces, pudiéramos dividir los Evangelios cada uno de ellos a grandes rasgos en una etapa de popularidad de Jesús y una etapa de oposición y finalmente de muerte y por supuesto de resurrección de los muertos. Nuestra etapa, nuestro pasaje continúa en el ministerio de Jesús en Galilea al norte de Jerusalén y continúa mostrándonos episodios que no están ahí simplemente por estar. Lo que estamos viendo en toda esta sección del capítulo 7 son episodios que nos apuntan a la identidad de Jesús y a la autoridad y el poder que Él tiene.
Y esa autoridad y poder lo que hace es autentificar su identidad. Es algo que se retroalimenta. En este episodio Jesús sana al siervo del centurión. Jesús tiene autoridad sobre la enfermedad. Pero en el siguiente episodio Jesús resucita al hijo de la viuda. Jesús tiene autoridad sobre la muerte. Y luego los discípulos de Juan le preguntan ¿Eres tú entonces el que esperamos? Y Jesús hace milagros, señales y le dice vayan a decirle a Juan lo que ven. Y finalmente Él confronta a los fariseos mostrándoles que Juan es el mensajero que viene antes del Señor. Y tenemos un momento donde hay personas viniendo a Jesús y los fariseos rechazando a Jesús.
Para concluir en la etapa de la mujer pecadora donde Jesús está en la casa del fariseo y vuelve al tema de la fe que inicia en este pasaje. Acá tenemos la fe del centurión gentil romano pero luego tenemos la fe de la pecadora. En este episodio tenemos la fe que recibe la sanidad física pero en el otro episodio tenemos la fe que recibe la sanidad espiritual porque le dice vete tu fe te ha salvado. Y todo lo que nos muestra acá es la autoridad de Jesús la identidad de Jesús. Jesús no es un rabino más Jesús no es un maestro más la autoridad de Jesús es sobre todas las consecuencias del pecado la enfermedad la muerte pero aún más sobre la consecuencia de la muerte eterna.
Por lo tanto la primera característica que vamos a ver en la fe verdadera es que reconoce las consecuencias del pecado. Jesús obró milagros y sanidades a multitudes de personas y lo que nosotros vemos es que Jesús revierte las consecuencias del pecado. La enfermedad de hermanos no era algo que el ser humano debía experimentar en un mundo de obediencia a la palabra de Dios. Adán y Eva fueron creados y no existía la enfermedad en la creación. Adán y Eva se levantaban en la mañana sin dolor de espalda aunque no lo crean. Adán y Eva experimentaban los disfrutes de una creación sin ningún tipo de maldición sin ningún tipo de pecado.
Adán y Eva experimentaron en su etapa inicial un mundo que nosotros nunca experimentamos porque nosotros siempre vivimos bajo un mundo bajo la maldición del pecado. Por lo tanto vivieron sus vidas donde no había dolor no había enfermedad y ni siquiera existía esta idea de algo que muere. Pero sabemos lo que ocurrió en Génesis 3 ellos se revelaron y cuando se revelaron a Dios todo cambió y el mundo cambió el universo la creación entera empezó a gemir como dice Romanos 8 la enfermedad entró en la creación el pecado trajo la muerte y no solamente una muerte física sino una separación eterna entre el hombre y Dios.
Por lo tanto la enfermedad que nosotros vemos en nuestros pasajes en los evangelios es una de las consecuencias del pecado. Y tenemos en nuestro texto dos personajes principales más allá de los secundarios tenemos al centurión y tenemos a Jesús. El centurión un soldado romano con un alto rango militar y social no era simplemente una persona que tenía autoridad militar porque un centurión tenía 100 soldados romanos a cargo sino que era respetado por la comunidad y él representaba el gobierno déspota y dictatorial del imperio. El centurión era un gentil romano que no era parte del pueblo de Dios de hecho era parte de aquellos que habían esclavizado el pueblo de Dios.
Imagínense un país bajo un gobierno dictatorial este sería uno de los jefes militares de ese gobierno dictatorial. Por lo tanto tenemos alguien que es bien lejano al pueblo de Dios y luego tenemos a Jesús quien es Dios hecho hombre el creador de todas las cosas quien vino a salvar al hombre de las consecuencias del pecado. Pero obviamente cuando nosotros empezamos a leer nuestro texto Lucas nos muestra que este centurión no es como cualquier centurión que uno pensaría en su mente si fuera judío. Este centurión tiene un siervo y este siervo este esclavo que tiene el centurión fíjense lo que dice el versículo 2 que el centurión apreciaba mucho a su siervo.
Ya estamos ahí en algo distinto. Normalmente un esclavo era una herramienta viva y entonces los amos mandaban a los esclavos hacer lo que ellos querían y el esclavo lo hacía. En cambio este centurión tiene un lazo afectivo con su siervo aprecia ama a su siervo y está preocupado por la enfermedad de su siervo porque esta no es una enfermedad cualquiera. Si bien el texto no nos dice qué enfermedad es nos dice que está a punto de qué? De morir. El siervo está enfermo y está a punto de morir. ¿Qué puede hacer el centurión por leer el malos? Es un hombre de autoridad pero ¿qué puede hacer por su siervo?
Nada. Él es un hombre acostumbrado a dar órdenes. Es un hombre acostumbrado a decir como él va a decir ve y ve y bien y bene. ¿Pero qué puede hacer por la enfermedad? Imagino la impotencia del centurión ante eso. Él tiene autoridad sobre muchas cosas pero no sobre la enfermedad hermanos no tiene autoridad sobre la enfermedad y mucho menos sobre la muerte que ya está acechando a su siervo. Él puede haber mandado a su siervo a hacer muchas cosas pero él no pudiera pedirle a su siervo que se sane porque simplemente no tiene esa autoridad. Ahora nosotros sabemos por el texto que este centurión es amigable con los judíos y el texto nos dice en el versículo 3 al oír hablar de Jesús nosotros sabemos por los pasajes anteriores que la fama de Jesús había reinado por toda la región que venían de todos lugares a ser sanados y cuando Jesús baja del monte después de haber elegido sus apóstoles todos los que estaban ahí abajo fueron sanados.
Por lo tanto la fama de Jesús había corrido por todos los lugares y parece que a este centurión llegó a sus oídos lo que Jesús había hecho. Cómo Jesús había mostrado una autoridad que el centurión no tenía. Cómo Jesús mostró una autoridad sobre la enfermedad no habiendo sanado a uno sino a cientos quizás miles no lo sabemos el centurión no ha visto nada de esto hermanos pero ha oído de Jesús y ha creído en el testimonio de lo que oyó. Él cree que puede hacer lo mismo con su siervo si este Jesús que tiene autoridad sobre la enfermedad sobre los demonios ha sanado a cientos sin duda puede hacer algo por mi siervo y por lo que el texto nos deja ver no estaba lejos de ahí Jesús y por lo tanto este centurión lo que hace es enviar a unos ancianos judíos a hablar con Jesús y pedirle que él venga porque su siervo está muriendo.
Los ancianos judíos siempre representan al liderazgo del pueblo probablemente estos ancianos eran personas con autoridad religiosa en la sinagoga local que el centurión conocía y de hecho había ayudado a construir. Dice un comentarista Garland cito los mediadores es decir los ancianos judíos enviados por el centurión se utilizaban en esta cultura cuando la disparidad social impedía a alguien de estatus inferior tratar directamente con uno de estatus superior a pesar de su rango y su poder como comandante debe sentirse demasiado inferior para apelar directamente a Jesús fin de la cita el centurión no va a él a hablarle sino que él pide a los ancianos porque Jesús que era judío pide a los ancianos judíos que hablen en su nombre para que Jesús venga las consecuencias del pecado estaban en la casa del centurión de lo mismo nosotros hermanos
sufrimos las consecuencias de nuestro pecado nosotros sufrimos las consecuencias del pecado de nuestros primeros padres el mundo en el mundo en que vivimos las conversaciones que tenemos nos hablamos de los problemas que tenemos por causa del pecado sean problemas interrelacionales sean problemas de salud sean problemas económicos hay muchos problemas que nosotros experimentamos ya sean internos o externos que son consecuencias del pecado pero el pecado hermanos no nos dejó simplemente con consecuencias temporales el pecado no nos dejó simplemente con enfermedades con muerte como si solamente se tratara de cumplir el ciclo de la vida el nace vive muere terminó hermanos el pecado nos dejó una mayor
consecuencia y es la consecuencia eterna por causa del pecado la consecuencia de estar separado de Dios para siempre es la consecuencia de una muerte no temporal sino eterna lo que la escritura llama una primera y una segunda muerte esas son las consecuencias más grandes que el pecado ha traído a cada uno de nosotros pero así como el centurión pudiera preguntar ¿has oído hablar de Jesús? el centurión oyó hablar de Jesús y supo que Jesús podía hacer algo hermano ¿has oído hablar de Jesús? o amigo que viniste ¿has oído hablar de Jesús? Jesús Jesús tiene autoridad y tiene una autoridad que ningún otro ser humano jamás ha experimentado porque tiene una autoridad sobre lo espiritual tiene autoridad tiene autoridad para remediar lo que el pecado destruyó tiene autoridad para traer luz donde hay tinieblas vida donde hay muerte Jesús Jesús revierte lo que el pecado destruyó toda autoridad me ha sido dada dijo Jesús luego de resucitar toda autoridad me ha sido dada si has oído hablar de Jesús déjame decirte que toda autoridad le ha sido dada y por lo tanto Él tiene el poder para remediar las consecuencias del pecado a nivel eterno en nuestras vidas puedes poner tu confianza
en un político puedes poner tu confianza en un médico puedes poner tu confianza en un amigo pero por más autoridad que ellos tengan o por más poder terrenal que ellos tengan ellos no pueden ayudarte con este problema ellos no pueden transformar tu corazón ellos no pueden poner vida donde hay muerte sólo Jesús ha obtenido toda autoridad sólo Jesús por medio de su muerte y resurrección ha obtenido la autoridad sobre todas las cosas y Él es capaz de dar salvación a aquel que viene a Él has oído hablar de Jesús haz como el centurión que le pide que salve a su siervo y en nuestro caso que nos salve a nosotros y si ya estamos en Cristo que siga transformando nuestra vida que siga revirtiendo las consecuencias del pecado hermanos porque vos y yo sabemos que aunque estamos en Cristo y el Señor ha lidiado con nuestro mayor problema del pecado muchos filisteos han quedado sueltos ha quedado remanente nuestros corazones de pecado ha quedado remanente con los que estamos enfrentándonos día a día hay enemigos por todos lados en nuestro corazón hay enfermedades del pecado en nuestro corazón no creas que lo que Jesús hizo al salvarte no puede seguir haciéndolo en tu vida hoy porque lo que Él prometió es que lo que empezó
lo va a terminar y el mismo Señor que tiene autoridad para salvarte es el mismo Señor que hoy mismo tiene autoridad para darte poder de vencer el pecado es el mismo Señor que te puede ayudar a cambiar esa área de tu carácter es el mismo Señor que te puede ayudar a vencer esa lucha esa tentación recurrente porque toda autoridad le ha sido dada Jesús ha salvado a millones has pedido que venga y te salve crees que puede hacer algo para cambiar tu vida hoy crees que puede revertir las consecuencias del pecado en tu vida y es lo que vamos a ver y es en base a que Jesús puede hacer algo porque haría algo por vos porque haría algo por mí en base a que bueno la fe verdadera que reconoce las consecuencias del pecado es la fe verdadera que también no confía en sus obras la fe verdadera no confía en sus obras miren conmigo versículo 4 y versículo 5 cuando ellos llegaron a Jesús es decir los ancianos judíos le rogaron con insistencia diciendo el centurión es digno de que le concedas esto porque él llama a nuestro pueblo y fue él quien nos edificó la sinagoga hermanos a que apelan los ancianos judíos los ancianos están apelando al mérito el centurión merece
que le hagas este favor el centurión merece que le hagas bien a su siervo esto es una cuestión de reciprocidad eso era muy común en la cultura judía y es muy común en nuestra cultura también vos me das yo te doy hoy por ti mañana por mí eso me dice mi esposa cada vez que le cocino hoy por ti mañana por mí vivimos en esa cultura que pensamos que todo es cumplir favores amiguismo vos tapas yo te tapo y la cultura judía también tenía eso era un trueque vos me hacías bien yo te hacía bien el centurión nos edificó una sinagoga como no vamos a hacerle bien al centurión el ama a nuestro pueblo él es el quien nos edificó la sinagoga el lugar de adoración el lugar donde se reunían cada sábado a leer las escrituras a orar al señor era evidente que el centurión tenía una buena relación con los judíos y quizás había mucho del antiguo testamento estamos especulando pensando me das y yo te doy pero hermanos eso se puede hacer con Dios dijo Pablo quien le ha dado algo al señor para que él luego se lo devuelva acaso alguien de nosotros puede ir delante del señor y decirle se merece esto me merezco esto es digno de que me
concedas esto yo soy digno de que hagas esto por mi Dios creo que Dios haría algo como a ver quien está hablando no se puede hacer trueques con Dios no recordamos el jardín del Edén eso somos nosotros cada uno de nosotros queriendo queriendo jugar a ser dioses queriendo que que tenemos la autoridad para cambiar la palabra de Dios a nuestro favor creyendo que podemos obedecer en algunas áreas y no en otras pensando que si hago algunas cosas para Dios él va no va a mirar las otras como que las cosas buenas son las que justifican las otras malas los otros hermanos cuando pensamos en esta idea de reciprocidad delante de Dios nosotros ya estamos muertos de entrada estamos muertos espiritualmente estamos perdidos romanos 3 10 no hay justo ni a un uno no hay quien entienda no hay quien busque a Dios todos se desviaron a unas se hicieron inútiles no hay quien haga lo bueno no hay ni siquiera uno y luego dice no hay temor de Dios delante de sus ojos quien pudiera sentarse con Dios a negociar no hay ni uno justo todos somos deudores delante de él todos somos como esa parábola del deudor que le debe algo que es imposible jamás pagar en su vida esos somos nosotros delante de
Dios no podemos ir a decirle soy digno somos dignos de condenación como podemos ir ante Jesús a reclamarle algo como podemos sacar la tarjeta de los méritos cuando claramente lo que merecemos es el castigo hermano como puedes saber si tenés fe verdadera bueno una de las características a la luz de nuestro pasaje es que no estás pensando que mereces algo de Dios la fe verdadera no piensa que merece algo de Dios la fe verdadera sabe lo que merece y da gracias porque Dios porque Dios no se lo da no estás pensando que Dios te debe algo por lo que haces para él no estás pensando que Dios te debe algo por lo que haces en la iglesia por lo que servís por lo que no haces señor yo no hago lo que el otro hace yo no hago lo que aquel yo no enseño no creo lo que aquel ella iglesia cree jamás pienses que eres digno del favor de Dios por lo que haces o lo que no haces la fe verdadera no se cree digna de que Dios le muestre gracia y favor no te crees digno de que Dios haga lo que vos quieras que haga hermanos esto estas palabras yo creo que demuestran más lo que pensaban los ancianos judíos que
las palabras del centurión porque si ustedes se fijan los ancianos piden a Jesús e interceden ante Jesús diciéndoles que el centurión merece esto pero como que no son las palabras textuales del centurión después vamos a ver las palabras textuales del centurión pero la apelación la mentalidad es que ellos creían que así se manejaba con Dios y con Jesús no aceptamos un no por respuesta él es digno por esto por aquello pero antes de que lancemos la primera piedra hermano has pensado o pensas así de Dios como te ves vos delante de Dios como te ves vos delante de Dios cuando te pasan cosas buenas como
te ves vos delante de Dios cuando te pasan cosas malas ¿qué pasa cuando Dios hace lo que vos no querés que haga señor yo no me merezco esto señor yo no me merezco esta enfermedad señor yo no me merezco no poder tener hijos señor yo no me merezco quedarme otra vez sin trabajo señor yo no me merezco cuando nuestra frase lleva la palabra merecer ahí es peligroso a menos que sea señor yo me merezco el castigo señor yo no me merezco tener esta enfermedad yo me merezco estar en el infierno todos los días por la eternidad yo no me merezco señor esta prueba yo me merezco no poder respirar y morir que la tierra se abra y me trague porque a pesar de conocer tu gracia vuelvo a pecar día tras día eso es lo que merezco yo merezco tu ira tu furia merezco el fuego del infierno y cuando miro a Dios veo a Jesús recibiéndolo por mí eso es gracia no es mérito eso es gracia hermanos la verdadera fe no confía en sus obras no confía en los méritos porque no tiene ninguno cuando venimos a Dios siempre venimos con las manos vacías versículos 6 y 8 tercer punto por un lado la verdadera fe no confía en sus obras pero por
otro lado la fe verdadera confía en el poder y la autoridad de Jesús versículos 6 al 8 Jesús iba con ellos pero cuando ya no está lejos de la casa el centurión envía unos amigos podríamos debatir por qué envía los amigos si ya había enviado los ancianos probablemente porque sospechaba lo que los ancianos harían quizás pero envía unos amigos y esta idea nos habla nos da la idea de que estas personas iban a ser más fieles al centurión porque no eran los ancianos con los que él le había hecho un favor y entonces ellos se lo devuelven estos eran amigos y los amigos le dicen a Jesús textualmente las palabras que el centurión les transmite y el texto dice Señor no te molestes más y esto hermanos es muy interesante porque la palabra Señor acá es kirios amo dueño Señor le dice el esclavo a su amo no el centurión a un rabino judío ven acá ya la primer palabra nos muestra la fe del centurión el centurión no está acercándose a Jesús sacando chapa de quien es él el centurión se está acercando a Jesús reconociendo quien es Jesús Señor no te molestes más porque no soy digno de que tú entres bajo mi techo por eso ni siquiera me consideré digno de ir
a ti o sea dos veces él repite yo no soy digno ni de que vengas a mí ni de yo ir a ti no soy digno de que te acerques a mí esa es la esencia de la fe verdadera hermanos no somos dignos delante del Señor cuando Juan hablaba a todos acerca de su ministerio Juan el Bautista en Lucas 3 él dice yo los bautizo con agua pero viene uno que es más poderoso que yo a quien no soy digno de desatar la correa de sus sandalias y Jesús luego va a decir más adelante en los próximos sermones que no hay nadie más grande que Juan Juan dice yo no soy digno ni de atarle los cordones a Jesús en el capítulo 5 cuando Pedro ve la pesca milagrosa apártate de mí Señor apártate de mí Señor soy un hombre pecador cuando el hijo pródigo se arrepiente dice ya no soy digno de ser llamado tu hijo cuando piensa en lo que va a hablar con el padre dice padre he pecado contra el cielo y ante ti ya no soy digno de ser llamado tu hijo pero el padre nos muestra el corazón de Dios no se trata de dignidad se trata del amor y la gracia y el postrer estado del hijo es
mejor que el primero cuando el publicano se golpea el pecho delante de la presencia de Dios Jesús dice les digo que este descendió a su casa justificado porque todo el que se engrandece será humillado pero el que se humilla será engrandecido tenía con qué engrandecerse el centurión por supuesto que sí no podemos ver el contexto cultural hermanos no lo podemos ver con la claridad que lo verían los primeros oyentes que un centurión romano se dirija a un predicador itinerante rabino en las palabras que el centurión se está dirigiendo a Jesús diciéndole que no es digno cuando él es ciudadano de Roma y los judíos son
esclavos de segunda categoría cuando él representa al César al emperador aquel que se creía a Dios y él le dice al predicador rabino judío no soy digno de que entres en mi casa no soy digno de ir a ti no soy digno aléjate faltaría que dijera no te acerques hermanos ahí está la verdadera fe no se considera digna de nada delante de Dios porque entiende su lugar entiende que no merece nada de parte de Dios que no puede reclamar nada que no puede quejarse de nada que todo lo que tiene es gracia que si respira es por misericordia que si se puede levantar en la mañana es la nueva gracia de Dios la verdadera fe no apela al mérito la verdadera fe se abraza de la misericordia la verdadera fe se aferra a la gracia como su única esperanza la verdadera fe confía en la bondad de Dios para con los necesitados con los pecadores con los afligidos con los que vienen a él en necesidad sedientos y hambrientos la verdadera fe sabe que Dios es lleno de gracia y misericordia y apela a esa bondad la verdadera fe dice sé sé que no merezco nada sé lo que merezco pero sé que eres bueno con los que nada merecen como te ves ante Dios
te ves verdaderamente como alguien que solo depende de la gracia de Dios y aunque tengas muchísimos años de creyente aunque tengas muchísimos puntos en el servicio a Dios aún sigues confiando que es solo su gracia aún sigues aferrándote solo a la gracia de Dios un comentarista dice la gracia no es algo que se gane o se consiga es algo que solo se puede recibir y se le concede a los pródigos a los publicanos a las prostitutas y a los soldados gentiles fin de la cita el evangelio de Lucas destruye la autojusticia de los hombres porque los que entran primero al reino de Dios son los más grandes pecadores que se arrepienten sigue diciendo el comentarista al igual que el pueblo conquistado estaba indefenso ante el poder del dominio romano es este centurión que está indefenso ante el poder de la muerte que este soldado reconozca y se incline ante la autoridad divina de Jesús trastoca la autoridad de sus jefes y la propaganda imperial romana fin de la cita el evangelio destruye la sabiduría de los hombres hermanos el centurión entiende como se maneja la autoridad su fe está puesta en la autoridad de Jesús no en la suya no hace falta que vengas le dice solo dilo solo dilo solo mándalo y eso pasará
di la palabra y mi siervo será sanado di la palabra y mi siervo será salvado de la muerte esa hermanos es la verdadera esencia de la fe confía en la autoridad y el poder de Jesús para salvar solo di la palabra solo ordénalo solo decide que ocurra y eso pasará él les dio vida a ustedes que estaban muertos en sus delitos y pecados dice Efesios 2 1 eso es autoridad hermanos estábamos muertos y él nos dio vida no nos preguntó si queríamos él nos salvó no nos pidió permiso él nos salvó no se fijó si lo merecíamos porque es por gracia porque no lo merecemos él tan solo dio la palabra y fuimos salvados cada uno de nosotros estábamos enfermos por el pecado y a punto de morir una muerte que nos iba a mantener siempre separados de Dios sin vuelta atrás pero así como en la vida de este siervo el Señor apareció dio la palabra y fuimos salvados el evangelio llegó y todo cambió en nuestras vidas el salmo 107 19 dice entonces en su angustia clamaron al Señor y él los salvó de sus aflicciones él envió su palabra y los sanó y los libró de la muerte fin de la cita hermanos no somos dignos no somos dignos pero el único
digno cargó nuestra indignidad en la cruz el único justo cargó nuestra injusticia en la cruz el único que tiene toda autoridad se sujetó por amor a nosotros todo para que nos encontraran sanos como al siervo del centurión quien puede recibir semejante regalo de la gracia y de la salvación que Dios tiene fíjense versículos 9 y 10 la fe verdadera es de todo aquel que cree al oír esto es decir las palabras del centurión Jesús se maravilló de él y volviéndose le dijo a la multitud que le seguía les digo que ni aún en Israel he hallado una fe tan grande cuando los que habían sido enviados regresaron a la casa encontraron sano al siervo ni aún en Israel he encontrado una fe tan grande los judíos creían que de ellos solos era la salvación la salvación pertenece a los judíos le dijo Jesús a la samaritana la salvación es para los judíos el mesías es para los judíos pero los judíos no estaban entendiendo el plan de redención más grande de Dios Dios había prometido salvación para todas las familias de la tierra no sólo para una etnia o para una nación Romanos 2 11 nos dice que en Dios no hay acepción de personas de la misma manera para el juicio de la misma
manera para la salvación Lucas capítulo 3 verso 6 dice y toda carne verá la salvación de Dios el asunto hermanos es la oferta universal del evangelio que no es lo mismo que universalismo cuando hablamos de universalismo hablamos de que todo el mundo se salvará crea o no crea pero cuando hablamos de la oferta universal del evangelio significa que ahora de toda tribu lengua y nación pueden venir a Cristo en arrepentimiento y fe significa que el evangelio es para todo aquel que cree que lo único que es necesario es el arrepentimiento y la fe no importa tu estatus social no importa tu estatus educativo no importa
tu estatus económico no importa tu nacionalidad no importa absolutamente nada Dios no hace acepción de personas el evangelio se ofrece a todas las familias de la tierra para que todo aquel que crea en él no se pierda mas tenga vida eterna hermanos no se trata de nuestro pasado no se trata de nuestra nacionalidad de ningún otro tipo de aspecto se trata de la obra de Dios en nuestros corazones por medio de Cristo se trata de la fe genuina abrazando al Salvador nadie es demasiado pecador para venir a Jesús nadie está demasiado perdido para venir a Jesús porque Jesús vino a buscar y a salvar lo que se había perdido no importa cuan grande sean nuestros pecados no importa cuan oscura la maldad de nuestro corazón la invitación es para todos para el que tenga sed que venga y beba para el que tenga hambre que coma del pan de la vida todo el que quiera puede venir a Jesús sin ser rechazado por él aún un centurión enemigo de los judíos que mostró fe verdadera cuando muchos decían que eran el pueblo de Dios y no confiaron en Cristo los judíos se refugiaban en su etiqueta de que somos el pueblo de Dios se refugiaban en su etiqueta tenemos el templo pero Jesús les muestra
que la fe verdadera no se trata de nuestra nacionalidad y la fe verdadera no se trata de algo que poseemos la fe verdadera se trata de Jesús y de abrazarnos a él por la fe de confiar en él como nuestro salvador como les mostré al principio un centurión enemigo de Dios se aferra a Cristo por la fe una mujer pecadora se aferra a Cristo por la fe más adelante hermanos la fe verdadera confía en el poder y la autoridad de Jesús para salvarnos de las consecuencias del pecado la pregunta es ¿has recibido la fe verdadera? ¿sigues confiando hoy hermano hermana hoy en esta tarde ¿sigues confiando en el poder y la autoridad de Jesús para salvarte de las consecuencias del pecado?
¿sigues confiando que él tiene autoridad hoy para ayudarte a vencer el pecado? Jesús no solo quiere salvarnos sino quiere sanarnos de todo lo que el pecado ha hecho en nosotros quiere que cada vez más el pecado pierda su poder y su atractivo en nuestra vida Jesús quiere santificarnos Jesús quiere hacernos como él es ¿confías en que Jesús tiene esa autoridad hoy para ayudarte a vencer la tentación para ayudarte a vencer el pecado pero también esto es un recordatorio hermanos para nosotros de que Cristo ya venció el pecado Cristo ya triunfó en la cruz del calvario contra el pecado y contra la muerte Cristo no sólo venció la enfermedad de este siervo que al volver a la casa estaba
sano Cristo tomó la autoridad sobre la muerte y el pecado universalmente cuando resucitó en la cruz cuando resucitó de la cruz perdón toda autoridad le fue dada por su sacrificio y eso es un recordatorio para nosotros de que Él venció y de que si hoy estás enfermo como el siervo del centurión y estás pronto quizás a la muerte como el siervo del centurión o si estás atravesando tribulaciones y pruebas en tu vida y Jesús que tiene toda autoridad no ha decidido liberarte de eso puedes tener una certeza Él ya nos ha librado de la mayor enfermedad del pecado y nos aguarda una eternidad de gozo de salud y de comunión con Dios puede que quizás no veas alivio de este lado de la gloria pero puedes saber que todo lo que sufras tiene un momento en donde va a terminar y tiene un momento en donde va a terminar porque Jesucristo tiene toda autoridad y Él nos llama en esta tarde nuevamente a confiar como la fe verdadera en su poder y en su autoridad para revertir las consecuencias del pecado en nuestra vida.
Vamos a orar al Señor.
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Serie
Lucas
Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.