¡Escuchen a Jesús, el Hijo de Dios!

Lucas 9:28-36 Lucas 19 Mayo 2025 Enrique Oriolo
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Padre, queremos venir delante de Ti con la confianza que si pedimos cualquier cosa conforme a Tu voluntad, Tú nos oyes. Y si sabemos que nos oyes, sabemos que tenemos aquello que te hemos pedido, Señor. Queremos pedirte que a través de Tu Palabra nos muestres a Cristo, que podamos ver la gloria de Jesús, que podamos ver, aunque sea, contemplar un atisbo de cuán maravilloso es nuestro Salvador. Y eso solamente lo puedes hacer Vos, Señor. No hay ningún nivel de oratoria humana que pueda reemplazar el poder de Tu Espíritu Santo. Por eso te pedimos que nos guíes, que nos ayudes y dependemos de Vos.

En el nombre de Jesús. Amén. El cuerpo de Jim Elliot fue hallado sin vida en la playa. Había ido hasta esa tribu en Ecuador para anunciarles el Evangelio, pero ellos lo mataron junto con sus compañeros de misión. Conocemos algunos la historia. ¿Qué pasa cuando los caminos de Jesús no terminan como esperamos? Cuando obedecerlo no trae seguridad, sino entrega y sufrimiento. Abramos nuestras Biblias en Lucas capítulo 9, versículo 27 al 36. Y vamos a leer juntos esta sección, capítulo 9, versículo 27, que es el último versículo de la sección anterior que hemos predicado, pero que es relevante para esta sección y vamos a leer hasta el 36.

Capítulo 9, versículo 27, viene la confesión de Pedro. Pedro confiesa que Jesús es el Cristo. Luego tenemos a Jesús anunciando su entrega, su muerte y finalmente el llamado al costo del discipulado, al costo de seguirle. Y en el versículo 27 leemos, Pero en verdad les digo que hay algunos de los que están aquí que no probarán la muerte hasta que vean el reino de Dios. Y como ocho días después de estas palabras, Jesús tomó con él a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar. Mientras oraba la apariencia de su rostro se hizo otra, su ropa se hizo blanca y resplandeciente. Y de repente dos hombres hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías, quienes apareciendo en gloria hablaban de la partida de Jesús, que él estaba a punto de cumplir en Jerusalén.

Pedro y sus compañeros habían sido vencidos por el sueño, pero cuando estuvieron bien despiertos, vieron la gloria de Jesús y a los dos varones que estaban con él. Y al retirarse ellos de él, Pedro dijo Jesús, Maestro, es bueno quedarnos aquí, hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Pero Pedro no sabía lo que decía. Entonces, mientras él decía esto, se formó una nube que los cubrió y tuvieron temor al entrar en la nube y una voz salió de la nube que decía, Este es mi hijo, mi escogido, oigan a él. Después de oírse la voz, Jesús quedó solo. Ellos mantuvieron esto en secreto.

Por aquellos días, no contaron nada de lo que habían visto. Hasta aquí la palabra del Señor. Nos encanta seguir a Jesús cuando todo se siente glorioso. Cantar los domingos, sabernos perdonados, disfrutar de la comunión con los hermanos, pero ¿qué pasa cuando el camino de Jesús nos incomoda? Cuando nos lleva a decisiones difíciles, a renuncias que no quisiéramos hacer o a obedecerlo incluso cuando nos duele. ¿Qué pasa cuando como Pedro queremos quedarnos en la cima, pero Jesús nos llama a seguirlo a la cruz? Este pasaje, hermanos, nos muestra que aunque seguir a Jesús no es siempre como esperamos, o como esperábamos, Él es el glorioso Hijo de Dios y por eso debemos escucharlo con fe y obediencia.

En otras palabras, escuchá y obedece a Jesús incluso cuando no entendés sus caminos. Vamos a estar mirando este pasaje en tres puntos. El primero, una gloria que revela quién es Jesús, versículos 27 y 29. Segundo, una misión que aún confunde, versículo 30 al 33. Y finalmente una voz que debemos obedecer, versículo 34 al 36. Por lo tanto, iniciemos por el primer punto, una gloria que revela quién es Jesús. Ocho días después de que Jesús anunciara que algunos verían el reino de Dios, Jesús va a orar al monte con tres de sus discípulos, Pedro, Juan y Jacobo, que eran normalmente el trío de discípulos que el Señor llevaba a eventos especiales, como la resurrección de la hija de Jairo.

Lo que sucede en el monte es extraordinario. El texto nos dice que mientras Jesús está orando, su rostro es cambiado y su ropa se vuelve blanca y resplandeciente. Lucas deja claro que este evento está vinculado con la promesa del reino. ¿Qué están viendo los discípulos? Están viendo a la gloria del rey. Los discípulos están viendo la gloria del rey. Jesús no refleja una luz ajena. Leímos hoy Éxodo 34, cuando Moisés estaba en el monte con Dios y descendía del monte, su rostro brillaba porque él había estado con Dios. Sin embargo, Jesús no refleja una luz ajena. Jesús resplandece desde su propia identidad.

Es su propia gloria divina. Esta escena responde la pregunta que viene apareciendo desde capítulos atrás. ¿Quién es este hombre? ¿Quién es este? Y da una respuesta silenciosa, pero impactante. Jesús es más que lo que decían de él. Jesús es más que un maestro o un profeta. Él es glorioso en su misma esencia. Jesús caminaba entre sus discípulos sin vestirse como un rey. Cuando miramos los evangelios, Jesús no tiene un resplandor visible, pero ahora en el monte, Él permite que sus discípulos vean quién es Él realmente. Juan, uno de los que está en el monte, lo va a decir más tarde en su evangelio y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre.

Juan, uno, catorce. Y Hebreos lo afirma directamente en el capítulo uno, verso tres. Él es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza. Jesús no refleja una gloria ajena. Él es la gloria de Dios, porque Él es Dios, el Hijo. En esta escena, los discípulos no sólo están viendo un milagro, están viendo una revelación del reino de Dios, están contemplando la gloria del Rey. Y esto cambia la perspectiva de lo que Jesús anunció ocho días antes. Jesús anunció su rechazo, su muerte, su entrega, pero a la luz de la transfiguración en el monte, Jesús no es un mártir derrotado. Él es un Rey glorioso que va a entregar su vida voluntariamente.

Años después, Pedro mismo va a recordar ese momento diciendo, fuimos testigos de su majestad. Él era el Rey en su gloria, delante de nosotros. Segunda de Pedro 1, 16. Fuimos testigos de su majestad. A lo largo de la historia bíblica, muchos hombres de Dios tuvieron encuentros con su gloria. Moisés en el monte Sinarí, cuando oraba, la gloria de Dios descendió. Elías también en el monte, escuchó la voz de Dios en medio de una manifestación divina. Cuando Moisés, cuando Elías está en la cueva, está en el monte Sinarí, Isaías vio la gloria del Señor en el templo y quedó deshecho. Y Saulo de Tarso fue enseguecido por el resplandor de Jesús glorificado camino a Damasco.

Pero aquí en el monte hay algo diferente. Los discípulos no tienen simplemente una visión profética, no ven una figura simbólica, ven a Jesús mismo, el Dios hecho hombre, mostrando ante sus ojos el resplandor real de su gloria. No están presenciando una aparición, sino una revelación. Están viendo la gloria del Hijo, que es el resplandor de la gloria de Dios y la imagen misma de su sustancia. Hoy no vemos la gloria de Jesús con nuestros ojos como la vieron Pedro, Juan y Jacobo, pero esa gloria nos es revelada a nosotros a través de su palabra. ¿Cómo debemos responder a eso? No con indiferencia, no con una fe superficial, sino con asombro, adoración, obediencia y confianza profunda.

Si Jesús es realmente el glorioso Hijo de Dios, entonces no podemos ignorarlo ni tomar sus palabras a la ligera. Es el punto de lo que está ocurriendo en el monte de la transfiguración, cuando el Señor dice, escúchenlo a Él, oíganlo a Él. Cuando las circunstancias de nuestra vida cristiana se vuelven oscuras, difíciles, y cuando obedecer cuesta, recordamos quién es Él. No seguimos a cualquier líder, seguimos al Rey eterno de gloria. Un día, hermanos, vamos a verlo cara a cara y la esperanza debe sostenernos en medio del dolor, la incertidumbre y la lucha. Esto que experimentaron los discípulos fue solamente una muestra previa de los que todos aquellos que hemos confiado en Él experimentaremos y va a ser ver cara a cara la gloria de Dios en la faz o en el rostro de Jesucristo.

Pero a la vez, con toda la gloria que el Hijo despliega y revela quién es Él en el monte, versículo 30 al 33, los discípulos aún siguen confundidos. Hay una misión que aún confunde los discípulos. La escena continúa y se vuelve aún más impactante. No solamente ahora está Jesús resplandeciendo en gloria, sino que aparecen Moisés y Elías en gloria junto a Jesús. La palabra ahí cuando habla de que Moisés y Elías aparecen se puede traducir en gloria o se puede traducir como un resplandor o como un relampagueo. Ellos aparecen ahí de un momento a otro. representan la ley y los profetas y ahora conversan con aquel que es el cumplimiento de ambos.

¿De qué están hablando? ¿Qué escena extraordinaria? Jesús, el Hijo de Dios, resplandeciendo en su gloria junto con Moisés y Elías. Quizá los dos personajes más importantes del antiguo pacto están conversando con Jesús y Lucas no nos da sus palabras exactas. Lucas no escribe qué están, las palabras que están usando pero escribe el tema de lo que están hablando. Hablan de su partida, hablan de la partida de Jesús y literalmente en griego están hablando de su éxodo. Esa palabra partida es éxodos. Moisés y Elías están hablando del éxodo de Jesús que está por cumplirse en Jerusalén. no están hablando de estrategias ni de poder, no están compitiendo, no están viendo a ver quién es superior sino que Moisés y Elías están hablando de la cruz con Jesús.

Están hablando del Evangelio. Mientras tanto los discípulos no comprenden. Pedro medio dormido todavía ve la gloria pero no capta el mensaje y eso ocurre con los discípulos normalmente días antes Pedro había reconocido tú eres el Cristo pero no había entendido la misión del Cristo que debía sufrir, morir, resucitar. Ahora Pedro ve la gloria de Jesús pero no capta el mensaje. Pedro propone hacer tres tiendas, tres tabernáculos, tres enramadas. ¿Qué es lo que busca Pedro? Quedarse en ese lugar rendirles honor a los tres Lucas deja en claro que no sabía lo que decía. No sabemos si Pedro fue aquel testigo que le relata a Lucas lo que estaba ocurriendo y quizá Pedro mismo hubiera dicho no tenía ni idea de lo que estaba diciendo.

El contraste es fuerte. Jesús habla con claridad sobre su misión y los discípulos aunque están viendo la gloria siguen sin entender. Ellos quieren quedarse ahí en la cima, quieren quedarse con Jesús, Moisés y Elías pero Jesús va camino a Jerusalén. Eso es lo importante. ¿Por qué aparecen Moisés y Elías junto a Jesús? Porque ellos representan la totalidad del Antiguo Testamento, la ley y los profetas. Es interesante en un paréntesis si uno mira cómo Lucas se refiere al Antiguo Testamento siempre Lucas refiere Moisés y los profetas. Lo vamos a ver en el capítulo 24 Moisés y los profetas. Ellos son los únicos que se encontraron con Dios en el monte Sinaí Elías y Moisés y ahora se encuentran con Jesús en este monte.

Esta imagen lo que nos muestra es una continuidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. No estamos ante dos tipos de religión. La religión del Antiguo Testamento y la religión del Nuevo Testamento. O como algunas personas a veces piensan el Dios del Antiguo Testamento y el Dios del Nuevo Testamento. No. Es una sola historia que se revela progresivamente. Es una sola historia que tiene unidad y continuidad en todas las Escrituras. Y este pasaje es una fuerte evidencia al respecto. Ellos están hablando con Jesús sobre su partida, su éxodo que está por cumplirse en Jerusalén. Lo que nos muestra es que la cruz no es una interrupción en el plan de Dios.

Es el cumplimiento del plan de Dios. Es el clímax. Es el lugar hacia donde toda la historia bíblica desde Génesis capítulo 1 versículo 1 va apuntando. y curiosamente Moisés condujo el primer éxodo. Moisés es aquel líder que Dios usó para el primer éxodo de su pueblo sacando al pueblo de Egipto. Pero fíjense que Moisés ahora está no interesado en un éxodo anterior, no interesado en un éxodo que era una sombra de lo que habría de venir, sino que Moisés y Elías están interesados hablando con Jesús sobre su éxodo. El éxodo que Jesús está a punto de realizar es mucho mayor que el que hizo Moisés. Es una redención definitiva.

Es una redención no solo de la esclavitud de un imperio como fue el egipcio o como sería el romano, sino que era la redención del pecado, de la muerte y del juicio. Y lo más sorprendente, Moisés y Elías están esperando que eso ocurra. Ellos están hablando con Jesús sobre la cruz. Ellos mismos son testigos de que toda la historia apunta a ese momento. Como Jesús va a decir después de su resurrección en el Evangelio de Lucas capítulo 24 versículos 26 y 27, ¿no era necesario que el Cristo padeciera todas estas cosas y entrar en su gloria? En el capítulo 24 Jesús va a tomar desde Moisés y los profetas y le va a explicar a los discípulos en el camino de Maús todas las cosas que eran referentes a su padecimiento y a su gloria.

Pero los discípulos no ven eso aún. Ellos quieren la gloria sin la cruz. Ellos quieren quedarse en el monte cuando Jesús está por descender hacia Jerusalén. Al final del capítulo 9 vamos a ver a este movimiento en el Evangelio que es en todos los Evangelios el mismo movimiento. Jesús inicia su ministerio en Galilea la provincia donde Él creció en Nazaret. Él predica por todo Galilea sus discípulos predican por Galilea pero hay un momento en que Él vira el timón de su ministerio y apunta al Golgota. Y al final del capítulo 9 del Evangelio de Lucas se acabó el ministerio en Galilea y ahora vamos a la cruz y todo lo que va a narrar luego va a ser en pos de descender hacia Jerusalén.

Tiempo después Pedro predicaría en Pentecostés que Jesús fue entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios. Hechos capítulo 2 verso 23 le cayó la ficha. Pedro entendió posteriormente de que todo lo que aconteció era el plan predeterminado de Dios aunque Él en Mateo cuando Él dice que Jesús es el Cristo el Hijo de Dios y Jesús dice que Él va a morir Pedro recuerda lo aparta y lo reprende a solas y le dice Señor que tal cosa nunca te contezca porque no entiende pero ahora entiende y dice fue entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios siempre había sido el plan del Padre que su Hijo glorioso fuera a la cruz Isaías también lo había dicho siglos antes quiso el Señor quebrantarlo sometiéndolo a padecimiento Isaías 53 10

era el plan del Señor el Señor quiso quebrantar a su Hijo en la cruz porque es un Padre cruel no porque es la única manera en que Él podía salvarnos de nuestro pecado pero en este momento los discípulos no lo ven la gloria los confunde ellos quieren el reino con poder y lo quieren ya quieren que todo se transforme en un instante y nosotros tampoco somos muy distintos a veces pensamos que seguir a Jesús debería ser sin problemas sin conflictos sin dolor pero fue eso lo que Dios prometió Jesús nos muestra otra cosa el monte de la transfiguración nos muestra otra cosa el plan de Dios no siempre se ajusta a nuestras expectativas el reino nos ha sido dado pero en este mundo tendremos aflicciones por eso Jesús le dijo a sus discípulos en el aposento alto confíen en mí yo he vencido al mundo en el mundo tendrán aflicciones esa es la promesa pero confíen en mí que yo he vencido al mundo Juan 16 33 y así como el cordero del éxodo fue entregado para liberar a su pueblo Jesús fue entregado por nosotros y ahora nos llama a nosotros a vivir una vida de entrega hacia él no para ser libres sino porque ya hemos sido hechos libres por Cristo hermanos no

tengamos una fe que se apaga ante la dificultad tengamos una fe que brilla en medio de la oscuridad no creamos la mentira de que la vida cristiana siempre será cómoda o predecible seguir a Jesús es glorioso pero también es doloroso ambas cosas el camino a la gloria siempre pasa por el camino de la cruz eso es lo que nos enseñan las escrituras Pablo dice no solamente se les ha concedido creer en él sino también sufrir por él el autor de los hebreos nos dice que consideremos a Jesús que por el gozo puesto delante de él soportó la cruz menospreciando la vergüenza entonces tenemos ejemplo en Cristo y en aquellos que le han seguido de que el camino de la vida cristiana es un camino de cruz pero al final tiene gloria pero aquel que quiere hacer del mundo su gloria pierde la gloria futura como también mencionamos sermones anteriores a veces queremos evitar las partes difíciles del discipulado queremos quedarnos donde todo es claro y bello como Pedro en el monte queremos quedarnos ahí en la revelación de la gloria pero eso es como editar la vida cristiana y quitarle las páginas que no nos gustan nos encanta el domingo pero el lunes es otra historia queremos quedarnos en el domingo pero hay que vivir

el lunes va a haber un día en donde todos los días serán domingos por decirlo de una manera recordá esto las dificultades también pueden venir de parte de Dios y vienen de parte de Dios las dificultades en nuestra vida vienen de parte de Dios no para destruirnos sino para formar en nosotros una obediencia más profunda y una fe más firme la prueba de nuestra fe produce paciencia y tenga la paciencia su obra perfecta dice Santiago si el glorioso hijo de Dios abrazó la cruz por amor a nosotros si el rey eterno se sometió al plan del padre para llevarnos a la gloria no deberíamos nosotros confiar en él escuchar su voz seguirle incluso cuando no entendemos el camino por eso debemos escuchar al hijo debemos escuchar y obedecer al hijo versículos 34 y 36 una voz que debemos obedecer leamos esta porción entonces mientras él decía esto se formó una nube que los cubrió y tuvieron temor de entrar a la nube y una voz salió de la nube que decía este es mi hijo mi escogido oigan a él después de oírse la voz Jesús quedó solo ellos mantuvieron esto en secreto por aquellos días no contaron nada de lo que habían visto Pedro todavía está hablando no termina de proponer quedarse en el

monte cuando una nube los cubre por completo los discípulos se llenan de temor dice el texto y tienen razón para temer porque no es cualquier nube es la nube de la gloria de Dios la misma nube que en el antiguo testamento nosotros pudiéramos ver que guió a Israel en el desierto que llenó el tabernáculo y el templo la nube que cubrió el monte Sinaí cuando Moisés se encontró con Dios y esa misma presencia gloriosa desciende ahora en el monte y los envuelve era claramente una manifestación de Dios mismo y desde la nube es el padre el que habla diciendo este es mi hijo mi escogido escúchenlo a él escúchenlo a él y es muy interesante que el padre diga escúchenlo a él teniendo a Moisés y Elías Dios interrumpe toda la escena para dejar una cosa en claro todo esto gira en torno a Jesús no es tiempo de edificar tres enramadas no es tiempo de quedarse en la cima es tiempo de escuchar al hijo algo que ellos no estaban haciendo porque ocho días antes el hijo les había dicho que sí que él era el Cristo que te diga ser rechazado muerto y resucitar y que todo aquel que quiera venir en pos de él debe negarse a sí mismo tomar su cruz

y seguirle el hijo está hablándoles de qué es o de qué se trata seguirle a él y ahora el padre le dice escúchenlo el padre mismo es quien interrumpe en la escena no es un ángel no es un profeta es Dios hablando desde la nube y cuando todo se disipa la gloria la nube y la voz los discípulos solo ven a Jesús solo a Jesús ese es el centro esa es la dirección y esa es la voz que deben seguir este es mi hijo mi escogido escúchenlo a él Jesús no se autoproclama el hijo de Dios solamente por su propio testimonio sino que es el padre quien lo declara como tal esta es la confirmación suprema de la identidad de Cristo si Pedro dijo tú eres el Cristo pero Pedro es un hombre otros hombres decían no es un profeta no otros decían Juan el Bautista pero ahora es el padre mismo quien declara la identidad del hijo y cuando el padre lo declara hijo y lo declara escogido afirma dos cosas sobre la identidad de Jesús que él es divino porque es el hijo de Dios y que él es el Mesías prometido el escogido el siervo del Señor como dice Isaías no es uno más entre Moisés y Elías y ese era uno

de los tantos errores en la declaración de Pedro hagamos tres tiendas como si los tres fueran iguales no, no, no Moisés y Elías son siervos de Dios pero Jesús es otra clase de siervo él es el hijo el hijo de Dios como dice el autor de Hebreos 1 Dios habló de muchas maneras a nuestros padres por los profetas pero en estos últimos días nos ha hablado por medio de su hijo sí Moisés amén Elías amén él habló a nuestros padres por medio de ellos pero ahora en los últimos días nos dio una revelación más excelente nos ha hablado por medio de su hijo Jesús no es uno más entre Moisés y Elías él es el centro de todo el padre desciende en la nube de gloria para decirle a los discípulos él es mi hijo amado mi escogido escúchenlo a él Jesús es la revelación máxima de Dios ya no estamos esperando a alguien más ya no seguimos la ley o los profetas como hacían los judíos del primer siglo seguimos al hijo y escucharlo no solo es oírlo con interés los judíos entendían muy bien cuando hablamos de escucharlo significa obedecerlo escúchenlo a él significa obedezcanle a él sigan lo que él dice como María en las bodas de Cana todo lo que él

les diga háganlo ahora el padre desciende y dice escúchenlo a él obedezcanle nadie nadie puede decir que obedece al padre si no escucha y obedece al hijo como dijo Jesús a los religiosos de su tiempo en Juan 5 si creyeran a Moisés me creerían a mí porque él escribió de mí entonces quieren creerle a Moisés Moisés está de acuerdo él es el hijo el escogido escúchenlo años después de oír la voz del padre en el monte Pedro se paró ante los líderes religiosos de Israel en Hechos capítulo 4 verso 11 y dijo lo siguiente este Jesús es la piedra desechada por los constructores pero ha venido a ser la piedra angular en ningún otro hay salvación porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en el cual podamos ser salvos Pedro entendió lo que escuchó aquel día en el monte Jesús no es una opción entre muchas Jesús es el único camino a Dios el padre no dijo escuchen a uno de ellos no dijo escuchen lo que les parezca dijo escuchenlo a él y eso sigue siendo válido hoy para nosotros quienes rechazan a Jesús como el hijo de Dios y como el glorioso rey que él es se quedan en tinieblas Jesús no acepta ser reducido no acepta ser

redefinido él exige que lo aceptemos como se revela en su palabra el hijo glorioso el escogido el centro del reino de Dios toda otra idea sobre Jesús más baja más cómoda más domesticada es una mentira que conduce a la condenación hermanos es hora de que nos preguntemos con sinceridad estamos escuchando a Jesús como si fuera una voz más o como la voz del hijo de Dios no pastor donde puedo escuchar a Jesús que lugar tiene la palabra de Dios en tu vida que lugar tienen las escrituras en tu vida diaria para que puedas escuchar la voz del hijo a través de la palabra que áreas en tu vida estás evitando rendirle al hijo qué cosas vos sabés que debes cambiar pero aún te estás resistiendo a su voz tal vez otras voces están pesando más en tu corazón la voz de tus amigos de tu familia de la cultura en la que estamos o incluso peor nuestra propia voz aparte de la de Cristo pero hoy el Padre nos llama a silenciar todas esas voces incluida la del pecado en nuestro corazón y escuchar al hijo glorioso al escogido al único digno de ser oído y obedecido escucharlo y esto es una aclaración no siempre te dará explicaciones claras no siempre te liberará de todos

los dolores escucharlo escucharlo a veces te puede llevar a obstáculos a dificultades a pruebas pero escucharlo y seguirle te va a conducir siempre por el camino correcto puede no ser fácil pero va a ser el correcto porque cuando el Padre dijo este es mi hijo mi escogido escúchenlo a él no dejó lugar para dudas y quizás estás en esta mañana en este lugar y nunca has creído en Jesús el Padre conforme al texto que estamos leyendo en esta mañana no nos da una segunda opción no hay un segundo estilo de vida aprobado por Dios que no sea escuchar al hijo tenés que escuchar a Jesús Jesús es el glorioso hijo que como el texto nos muestra en su partida él fue a la cruz a morir por pecadores como vos y como yo para que todos aquellos que se arrepientan y crean puedan recibir la salvación y el perdón de sus pecados la pregunta es que harás con Jesús no hay otro camino no hay otra verdad no hay otro salvador y nosotros hermanos como los discípulos vieron algo glorioso pero no lo entendieron del todo y ese es también nuestro desafío en el camino de seguir la voz del hijo de Dios las cosas no siempre van a salir como queremos enfrentaremos dificultades decisiones

dolorosas momentos en que obedecer la voz del hijo parecería cada vez más costoso pero ese es el camino que debemos seguir debemos seguir a Jesús a Jerusalén no quedarnos en el monte es seguirlo a Jesús en el camino de la cruz si algo aprendimos en este pasaje es que Jesús es el glorioso hijo de Dios y el mismo Padre nos ha dicho escúchenlo a Él no a tus emociones no a tus sentimientos no a tus temores no a tu pecado sino a Él escúchenlo a Él y aunque hoy no veas la gloria y aunque estés bajando del monte hacia el valle nunca te vas a equivocar si estás siguiendo al hijo nunca te vas a equivocar Jimeliot perdió su vida en Ecuador pero luego la obra del Evangelio dio fruto su esposa otros misioneros continuaron la obra incluso en el día de hoy una misión del CCBP en medio de esa tribu enseñando las escrituras el hijo de Dios el mismo Jesús que resplandeció en el monte fue obediente hasta la cruz y tenemos la esperanza de que Jesús hoy está resucitado reinando y que volverá por su pueblo por lo tanto hermanos aunque seguir a Jesús no siempre es como esperamos Él es el glorioso Hijo de Dios y por eso debemos escucharlo con

fe y obediencia vamos a orar Padre te damos tantas gracias por tu palabra porque es tu palabra la que nos revela la gloria de Jesús es tu palabra la que nos muestra Señor cuán maravilloso es nuestro Señor y que a veces tus caminos no son como nosotros esperamos o entendemos nos confundimos muchas veces tus caminos en nuestra vida nos guían hacia la cruz Señor que podamos ver lo que los discípulos quizá no vieron en ese momento pero incluso Pedro lo pudo ver después Juan también y Jacobo que tu camino siempre es el mejor camino Señor que tu eres sabio que tu eres perfecto que tu eres bueno y que tu nos dices escuchen al hijo obedezcan al hijo Señor Señor que podamos en este momento a partir de este sermón reflexionar en nuestros corazones que cosas vos nos estás pidiendo a través de tu palabra en nuestra vida que pecados nos estás llamando a dejar abandonar que áreas de nuestra vida nos estás llamando a entregarte con que estamos luchando y estamos evitando confrontar Señor queremos quedarnos en las cosas lindas cómodas de seguirte y quizás evitar aquello que duele pero hoy nos recordas en tu palabra este es mi hijo mi escogido escúchenlo a él que podamos escucharte y obedecerte sin importar a donde

eso nos lleve porque sabremos que siempre será el camino correcto oramos y te damos gracias Señor en el nombre de Jesús Amén y Amén

Transcripción automática: puede contener errores.

Parte de la serie Lucas Serie Lucas 45 sermones
El predicador
Enrique Oriolo
Enrique Oriolo Pastor

Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.

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