Corriendo la carrera de la Fe con perseverancia

Hebreos 12:1-13 Sermones Individuales 21 Febrero 2024 Fernando Martínez
0:00 –:––
Audio

Transcripción

Leer la transcripción 23 minutos de lectura

Buenas tardes hermanos, Dios me bendiga. Creo que es la segunda o tercera vez que vengo de visita y es un gozo ver el crecimiento de la iglesia en Avellaneda. Damos gracias al Señor por eso. Quiero decirles, quedé encantado con el Ministerio de Alabanza. Cada vez que vengo va creciendo más. Pero hay algo particular que me gustó y fue la anteúltima canción. Una canción que vamos a la iglesia o que nos congregamos en una iglesia hace muchos años, vieja, ¿verdad? El tema es que en los últimos años parece que en mi iglesia no salimos de Jonathan y Sara Jerez, así que solamente se canta la Ibi. Así que escuchar una canción así fue como, wow, volver a mi época, voy a decirlo a mi época pentecostal.

Pero, hermosa alabanza y le mandé al grupo de alabanza de la iglesia. Le dije, hermano, por favor, volvamos a cantar estas canciones. Además, suena espectacular. Gracias al Señor, de verdad, por poder estar visitándolos nuevamente. Y quiero ir rápidamente a la palabra del Señor. Cuando Quique me preguntó si podía compartir hoy la palabra, empecé a buscarle. Digo, Quique, mira, tengo que buscar en mi computadora, déjame que voy a buscar un sermón. Porque la verdad es que este domingo no iba a predicar. Hace seis meses fui papá, fuimos papá con mi esposa, papá y mamá. Y bueno, esta semana Sarita estuvo engripada con algunas molestias.

Y bueno, no dormimos. La verdad fue esa. Esta semana fue, le decía hoy al pastor, nos han dicho que no se duerme. Bueno, mi hija duerme, hermanos. O sea, nos mintieron en eso. O por lo menos no es el caso de Sarita. Ella duerme. La tenemos que despertar, incluso, porque le gusta dormir. Así que, gloria a Dios por eso. Pero estos días estuvo engripada. Así que fue un tiempo difícil. O por lo menos no venimos descansando bien. Y bueno, no iba a predicar. Así que cuando Quique me preguntó si podía compartir la palabra, empecé a buscar en mi computadora. Y la verdad es que este texto, particularmente que hoy lo leímos, es el texto, por así decirlo, para mí, clave en mi vida cotidiana en la fe.

Creo particularmente que todo cristiano debe examinar o debe estudiar la Carta a los Hebreos mínimamente, estudiar, y cuando hablo estudiar, hablo de un estudio profundo, un estudio exegético. Debería cada cristiano acercarse a la Carta a los Hebreos por lo menos mínimamente una vez al año. Estudiarla por profundidad, o perdón, en profundidad. Recuerdo en los primeros años de seminario bíblico, lo que hacía, o por lo menos recuerdo un profesor me había recomendado esto, y la particularidad por lo cual este profesor me dijo que tenía que estudiar mínimamente la Carta a los Hebreos una vez por año, fue sencillamente porque la Carta a los Hebreos es, en cierta manera, la Carta de Cristología que tenemos en el Nuevo Testamento.

Obviamente, cuando hablamos del Nuevo Testamento, encontramos en todo el Nuevo Testamento, las 27 o 27 libros que tenemos en el Nuevo Testamento, encontramos diversas doctrinas. Incluso ahora, en este tiempo, estoy predicando romanos en la iglesia de Wilde, y lo que encontramos en la Carta a los Romanos es específicamente, si bien encontramos diversas doctrinas, pero específicamente la base de la Carta es la soteriología. En otras palabras, traducimos, es doctrina de salvación. Si, Pablo lo que hace en la Carta a los Romanos es enseñarnos acerca de cómo Dios, el Dios justo, justifica a hombres y mujeres impías, pecadores.

Eso es lo que Pablo hace en la Carta a los Romanos. Ahora, hermano, quiero que antes de ir al texto y analizar rápidamente el texto, lo que hoy vamos a hacer es ver los imperativos que encontramos en Hebreos capítulo 12. Pero antes de esto, quiero que tengas en cuenta algo muy importante para entender lo que hoy vamos a leer. Cuando nosotros nos acercamos a una Carta del Nuevo Testamento, debemos tener algo muy presente. Habitualmente, lo que encontramos son dos partes. Si vos querés estudiar, y espero que esta semana sea la semana donde digas, che, voy a leer Hebreos, voy a empezar a estudiar Hebreos, pero si querés estudiar una Carta del Nuevo Testamento, hay algo que tenés que tener presente en tu mente antes de acercarte al texto, y es ver la división que el autor hace de la Carta.

Ahora, habitualmente, en el Nuevo Testamento encontramos una división en dos partes de todas las cartas que fueron escritas en el Nuevo Testamento, y esta división se conoce como ortodoxia, traduzco, es ni más ni menos que doctrina o conjunto de doctrinas, y ortopraxis. Hermanos, en otras palabras, es imposible ser teólogos, aunque un predicador muy conocido, Sproul, escribió un libro y decía que todos nosotros somos teólogos. Pero hermanos, es imposible ser teólogos solamente en la ortodoxia sin serlo en la praxis. Es imposible. Si nosotros fuéramos teólogos o haríamos teología desde la ortodoxia solamente, seríamos solamente, solamente intelectuales, personas que tienen mero conocimiento.

Sin embargo, lo que vemos es que el Nuevo Testamento constantemente nos incita a que ahora, luego de comprender toda la doctrina que el autor nos ha hablado, ahora lo que debemos hacer es ponerla en práctica. Por eso, habitualmente los teólogos dividen las cartas en dos facciones. La segunda facción, que es lo que hoy vamos a leer, son los imperativos. Como dije, encontramos doctrina, indicativos. El autor nos indica específicamente doctrina en su texto. Y luego lo que el autor hace es no quedarse solamente con el conocimiento, sino que también lo que nos lleva a hacer es a obedecer los imperativos que encontramos en la palabra de Dios.

El autor de hebreos nos habla acerca de ni más ni menos que la persona más importante que ha pisado esta tierra. El autor de hebreos, como dije, hace una cristología, como dije, hace una cristología, una doctrina de la persona de Cristo y la explaya en sus primeros diez capítulos. Podemos encontrar que el autor de hebreos nos habla acerca de la superioridad de nuestro Señor Jesucristo. Incluso la carta a los hebreos está diciendo que Dios había hablado a los padres en otros tiempos de muchas maneras por medio de profetas. Pero hoy el autor de hebreos nos dice que nos ha hablado por medio de su Hijo Jesucristo, al quien constituyó como heredero de todas las cosas.

El autor de hebreos comienza diciéndonos que Cristo es superior en revelación. Los judíos se jactaban de tener a Moisés. Ellos le decían incluso al Señor, nosotros no necesitamos de tu mensaje, nosotros tenemos a Moisés. Sin embargo, el autor de hebreos les muestra a los oyentes que Cristo es superior en revelación. La supremacía de Cristo desborda en la carta a los hebreos. Luego el autor de los hebreos también nos habla en el capítulo 1, versículo 5, acerca de la supremacía de nuestro Señor Jesucristo. En cuanto a los ángeles, Cristo es superior a los ángeles. También el autor de hebreos nos dice en el capítulo 2, versículo 5, y nos habla acerca de la supremacía de Cristo en la creación.

En el capítulo 3, del versículo 1 al 2, encontramos que Cristo no solamente es superior a los ángeles, a la creación, sino que también Cristo es superior a Moisés, a quienes los judíos se jactaban de tener. Pero el autor de hebreos no queda solamente ahí, sino que en el capítulo 4, versículo 8, nos muestra que Cristo es superior también a un líder del pueblo de Israel como Josué. Luego, en el capítulo 5, versículo 9 al 10, el autor de hebreos nos va a hablar acerca de este sacerdocio superior de Cristo sobre Leví. Luego, en el capítulo 6, versículo 17, nos va a mostrar el autor de hebreos la supremacía de Cristo en las promesas, las cuales, hermano o hermana, son superiores a las del antiguo pacto.

En el versículo 7, nuevamente, el autor de hebreos nos habla acerca de la supremacía en el sacerdocio de nuestro Señor Jesucristo y Aarón. En el capítulo 8, versículo 10, el autor de hebreos nos habla acerca del nuevo pacto que ahora, en el cual nosotros hemos sido partícipes en Cristo. Ese nuevo pacto es superior al antiguo pacto, porque ese nuevo pacto ahora es escrito en nuestros corazones. Se cumple la promesa de que ahora nosotros seremos el pueblo de Dios. En el capítulo 9, el autor de hebreos nos habla acerca de la superioridad de Cristo en los sacrificios. Ningún sacrificio del antiguo testamento, ningún sacrificio de machos, cabríos o de otros animales pudieron de ninguna manera satisfacer la ira de Dios.

Solamente el sacrificio eterno de Cristo es supremo y superior. ¿Ven cómo el autor de hebreos nos habla constantemente de doctrina? Hermanos, si querés en verdad caminar o tener una vida de o caminando en el Evangelio genuinamente, lo que debes hacer y lo que yo debo hacer es conocer más a la persona de Cristo. Es imposible que un cristiano pueda ser cristiano genuinamente sin conocer a la persona de Cristo. Hay una clave en el texto que hoy vamos a leer y que vamos a examinar rápidamente y la encontramos en el versículo 2, pero no quiero adelantarme. Voy a hacer algo que habitualmente no se debe hacer, pero lo voy a hacer igual, que es decirte sencillamente cuál es el argumento del autor en lo que vamos a leer.

Quiero que esto lo tengas en cuenta. El autor de hebreos en el capítulo 12, a partir del versículo 1 al 13, nos hace una exhortación, una última exhortación a los creyentes a perseverar en la fe, despojándonos de todo lo que nos impide avanzar. Pero más importante, hermano, fijando nuestros ojos en Jesús como ejemplo de perseverancia y confiando en la disciplina de Dios para nuestro crecimiento espiritual. Esto es lo que el autor de hebreos nos ha dicho en el texto que leyó el pastor y lo que vamos a leer. Pero quiero que notemos en esta tarde rápidamente los imperativos que encontramos en el texto bíblico para que podamos analizarlo y en esta semana lo puedas tener presente en tu diario vivir.

Por favor, acompáñame, hebreos capítulo 12, versículo 1. Seguramente estarás pensando, bueno, hablaste de la supremacía de Cristo hasta el capítulo 10 y ahora estás saltando al capítulo 12. Hay algo, un eslabón que está faltando ahí, ¿verdad? En realidad no, hermanos, porque es la conexión. Fíjense, el texto comienza con estas palabras. Por tanto, eso es ni más ni menos que una conexión, un conector a lo que el autor de hebreos nos está diciendo en el capítulo 11. Y en el capítulo 11 encontramos el clímax de la carta a los hebreos. Y esta es que tenemos lo que dice el autor de hebreos puesto que tenemos en derredor nuestro tan grande nube de testigos.

El autor de hebreos nos va a conectar a esta nube de testigos y nos va ahora a introducir en una alegoría de la carrera de la fe. Hermanos, quiero decirles, vos y yo estamos en una carrera. Eso es lo que el autor de hebreos nos dice en el capítulo 12. Lo que el autor de hebreos nos va a decir y nos dice es que estamos en una carrera y alrededor nuestro hay una gran multitud de testigos. Si nosotros examinamos el texto, lo que ese texto o el primer versículo quiere decir es que todos los testigos del capítulo 11 ahora nos están observando a nosotros ellos han terminado su carrera y ahora nos están observando a nosotros en nuestra carrera de la fe.

Ahora, hermanos, como en todo deporte existen reglas y esto es lo que nos quiere decir el autor. Fíjense cómo continúa en el versículo 1 Por tanto, puesto que tenemos en derredor una gran nube de testigos despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante puesto los ojos en Jesús el autor y consumador de la fe quien por el gozo puesto delante de él soportó la cruz despreciando la vergüenza y se ha sentado a la diestra del trono de Dios Versículo 3 Desconsideren pues aquel que soportó tal hostilidad de los pecadores contra el mismo para que no se cansen ni se desanimen en su corazón porque todavía en su lucha

contra el pecado ustedes no han resistido hasta el punto de derramar sangre además han olvidado la exhortación que como hijos se les dirige hijo mío no tengas en poco la disciplina del Señor ni te desanimes al ser reprendido por él porque el Señor al que ama disciplina y azota a todo aquel que recibe con hijo quiero que vayamos hasta ahí y que notemos específicamente como te dije los imperativos que encontramos en el texto el primer imperativo que encontramos en el texto es o llamado que encontramos en el texto es que para correr la carrera de la fe lo que debemos hacer como cristianos como hijos

de Dios es despojarnos del peso del pecado hermanos es imposible que un cristiano pueda entrar a la carrera de la fe a la vida cristiana si todavía el pecado se enseñaría de él en otras palabras el pecado que era nuestro antiguo amo ya no puede tener autoridad en nuestra vida ahora como el pastor Sugel dice habitualmente aunque Cristo ha vencido el pecado nosotros lo que encontramos y es lo que Pablo nos dice en Romanos capítulo 8 es una gran cantidad de residuos de ese pecado que en otro tiempo nos había dominado el autor de Hebreos lo que nos dice es todo ese residuo que nosotros encontramos del pecado lo que debemos hacer primero es identificarlo y luego despojarlo de nosotros hermanos si yo los pusiera a correr una carrera en este momento y los cargara con pesas de 50 kilos cuánto creen que podrían correr se imagina bueno vamos a hacer una carrera una carrera vamos a poner la meta en Lomas de Zamora y comenzamos acá en Lanús imagínense eso eso sí en cada pierna vamos a poner 50 kilos cuando crees que llegarías hace poco salía a correr un día no soy muy atleta que digamos pero a veces por cuestiones de salud hermanos no es el ministerio conlleva mucho de la salud

puede decirle esto Quique hay veces los pastores no nos cuidamos demasiado pero también hay veces el ministerio nos exige hermanos y hay veces ese peso viene a nuestra conciencia y decimos bueno vamos a cuidarnos un poco y hay veces salgo a correr fazer algo de deporte y he visto a estas personas que hacen crossfit algo por el estilo es interesante porque ellos corren por la plaza y es interesante ver eso porque se aplica a lo que el autor de Hebreos está diciendo ellos utilizan unas pesas para poder tener más resistencia si ahora hermanos eso ellos no podrían hacerlo jamás en una maratón se cansarían no

llegarían a la meta bueno el autor de Hebreos lo que nos dice es que lo que debemos hacer con esas pesas del pecado que tenemos en nuestra vida es identificarlas y quitarlas arrancarlas porque si no lo hacemos entonces hermanos la consecuencia inmediata de no despojarnos del pecado es el poder quedarnos en el camino hermanos no estoy diciendo que la salvación se pierde por favor no estoy diciendo eso lo que estoy diciendo es que un verdadero hijo de Dios identifica el pecado en su vida y se despoja de él lo primero entonces que el autor de Hebreos nos dice es que para correr la carrera debemos

despojarnos del pecado lo segundo que el autor de Hebreos nos llama a hacer el segundo imperativo que encontramos en el texto es correr no solamente introducirnos en la carrera de la fe sino que ahora lo que debemos hacer es correr pero esta o esta palabra correr está seguida de otra palabra que es con paciencia hermanos esto no es una maratón la carrera en la cual hoy vos y yo estamos inmersos tiene que ver ni más ni menos con la constancia y la perseverancia en esta carrera lo que se tiene en cuenta es la virtud de la paciencia debemos perseverar y ser constantes en nuestras pruebas y dificultades hermanos el autor nos dice corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante ahora quiero que hagamos un pequeño paréntesis en esto y que ahora nuevamente tengas en cuenta esta idea de ortodoxia y ortopraxis en el capítulo perdón en el versículo 2 encontramos creo yo particularmente es un pensamiento mío aunque otros comentaristas o autores han dicho algo parecido encontramos el principio de la vida en libertad en Cristo Jesús hermanos muchas veces nosotros nos encontramos inmersos sin darnos cuentas sin darnos cuenta perdón en un legalismo en un activismo en el cual nosotros empezamos a dejar de mirar a Cristo y empezamos a mirar nuestros

esfuerzos oh mira que bien y cuanto corro mira cuánto estoy haciendo para poder correr y avanzar en la vida cristiana incluso muchas veces tomamos un montón de ejemplos que no está mal de disciplinas espirituales y repito no está mal pero las cuales hacemos de esas disciplinas espirituales el centro del correr y del caminar de la vida del creyente sin embargo hermanos el autor de Hebreos nos dice que el por qué corremos se encuentra en el versículo 2 saben por qué podemos perseverar en la carrera o cómo podemos perseverar en la carrera de la fe hermanos hay una sola manera de perseverar en la carrera de

la fe y es poniendo los ojos en Jesús observando a nuestro Señor por eso nuevamente te pregunto cuánto tiempo pasas conociendo a tu Señor cuánto tiempo pasamos conociendo observando a nuestro Salvador su obra lo que Él ha hecho por nosotros lo que Él ha efectuado ante el Padre cuánto tiempo pasas poniendo tus ojos en Jesús hermanos para poder correr la carrera para poder avanzar en la vida cristiana lo que nosotros somos llamados a hacer con diligencia es observar poner nuestros ojos en Jesús incluso si estudias la carta a los hebreos vas a encontrar que constantemente el autor de hebreos dice o nos habla una palabra

que es consideren hermanos debemos considerar observar poner nuestros ojos en Cristo para poder vivir una vida de fe genuina el autor de hebreos nos muestra que Cristo es el mayor ejemplo de perseverancia fíjense lo que el texto dice puesto los ojos en Jesús el autor y consumador de la fe quien por el gozo puesto delante de él soportó la cruz hermanos en otras palabras la vida cristiana es difícil si crees o te han dicho que la vida cristiana tiene que ver con algo así como pare de sufrir hermanos estás en el lugar equivocado la vida cristiana tiene que ver con el sufrir sufrirás voy a sufrir ¿sabes por qué tengo la certeza de que vamos a sufrir hermanos? porque nuestro Señor nuestro mismo Señor sufrió ahora el problema no está en el sufrimiento en la vida cristiana el problema está cuando no comprendemos lo que este sufrimiento provoca en nosotros por esto nuevamente te repito es sumamente importante pone tus ojos en Jesús cada vez cada vez que te encuentres en dificultades cotidianas económicas laborales familiares tu llamado es poner tu mirada en Cristo hermanos hermanos desviarnos o desviar nuestra mirada nuestra atención de la persona más importante nuestro Señor Jesucristo podría llegar a significar ni más ni menos que apostasía de la fe el

autor de Hebreos les dice a sus oyentes no quiten la mirada de Cristo no quiten la mirada del Señor porque hermanos cuando quitamos la mirada del Señor es cuando nos desviamos de la meta del camino el cuarto imperativo que el autor de Hebreos nos dice es que debemos no solamente mirar a Cristo sino que también debemos considerarlo cuánto tiempo pasamos reflexionando acerca de la persona de Cristo qué sabemos de Cristo me encanta muchas veces que nosotros hacemos el énfasis cuánto conocemos de los atributos de Dios lo sacamos de Paul Roger ¿verdad? eso sí conoce los atributos de Dios debemos conocer hermanos los atributos de Dios

sin duda debemos conocer los atributos de Dios pero también debemos conocer quién es nuestro Señor qué ha hecho Jesucristo por nosotros qué es el Evangelio qué representa para nosotros la muerte de Cristo debemos considerarle hermanos Cristo es precioso Cristo es precioso o cuánto hemos dejado de observar a Cristo cuánto hemos empezado observar nuestra doctrina nuestra perfección doctrinal y hemos abandonado la base de nuestra fe nuestro salvador peleamos en las redes yo soy más calvinista que vos yo soy más dispensacionalista estamos obsesionados con algunos temas con algunos temas y nos hemos olvidado de que lo supremo de la fe es considerar a nuestro salvador debemos considerarle

el autor de hebreos nos dice consideren aquel que sufrió cal contradicción de pecadores contra sí mismo para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar saben por qué las personas pierden ánimo en la fe el texto lo dice porque han dejado de considerar a Cristo saben por qué las personas dejan de venir a la iglesia como hoy el pastor decía no debemos juzgarlo no debemos estar acusándolo pero hermanos lo que debemos hacer es decirle hermano nuevamente debes observar considerar a Cristo para que eso no vuelva a ocurrir las personas dejan de observar a Cristo y se empiezan a deslizar en la fe lo quinto que

el autor nos dice es que no debemos menospreciar la disciplina del Señor hermanos nos encanta amamos hablar de teología hablamos constantemente acerca de doctrina de conocimiento y cuán terrible y hermoso es la teología reformada y tantas otras cosas pero muchas veces nuestras vidas no son y no están acorde a lo que estamos diciendo y hermano quiero decirte una cosa tengas toda la doctrina correcta hayas leído la institución de la religión cristiana de punta a punta si tu vida continúa en el camino del pecado la disciplina del Señor viene los judíos como dije se habían jactado de tener a Moisés Abraham es nuestro padre la disciplina

del Señor viene no debemos olvidar la exhortación que Dios nos ha hecho como hijos hijo no tengas en poco la disciplina del Señor no tengas en poco la disciplina del Señor porque el Señor al que ama disciplina hermanos es importante que no solamente podamos observar a Cristo sino que también podamos observar nuestra carrera nuestra manera de vivir para poder identificar la disciplina del Señor y aceptarla como hijos de Dios considerar a Cristo también significa no menospreciar la disciplina que Él tiene para nosotros si continuamos viviendo el pecado Dios es un Dios de amor Dios es un Padre bondadoso el cual en su bondad disciplina a

sus hijos desobedientes aceptar aceptar la corrección de Dios como muestra de su amor y cuidado es el llamado que el autor de Hebreos nos hace hijo mío no menosprecies la disciplina la disciplina del Señor en sexto lugar el autor de Hebreos nos dice que no solamente no debemos menospreciar la disciplina de Dios sino que también hermanos debemos sujetarnos al Padre de los espíritus además tuvimos por disciplinadores a nuestros padres terrenales y los venerábamos porque no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus y viviremos hermano hermana no solamente debemos considerar a Cristo no solamente debemos aceptar la disciplina de Dios para vivir una vida de

fe sino que también somos llamados a sujetarnos a Dios a obedecer el mandato de Dios la vida cristiana es una carrera esta carrera requiere de vos y de mi perseverancia constante y resistencia si observamos los mandatos que el texto nos hace en otras palabras lo que deberíamos decir es que somos llamados a despojarnos de todo el peso del pecado que está en nuestra vida somos llamados e invitados a correr esta carrera en la cual tenemos una gran nube de testigos a nuestro alrededor observándonos debemos debemos ser debemos ser pacientes en esta carrera debemos fijar nuestra mirada en Cristo Jesús debemos considerarle debemos considerar su sufrimiento

no debemos no debemos menospreciar la disciplina del Señor debemos sujetarnos a Él quiero hacer algunas preguntas y algunas aplicaciones del texto en verdad hermano hermana estás identificando y abandonando los hábitos pecaminosos en tu vida has ingresado a este camino carrera de la fe y has identificado el pecado y todo el peso que Él tiene en tu vida y estás tomando acción en Él te estás despojando del peso del pecado estás perseverando constantemente en la vida cristiana corriendo con paciencia estás teniendo tu mirada puesta en Jesús el autor y consumador de la fe o tu mirada se ha desviado Cristo es el modelo de vida en

el cual estás viviendo Él es el guía en cada circunstancia en la cual estás atravesando estás considerando el sufrimiento de Cristo estás reconociendo el sacrificio de Jesús en la cruz para animarte y perseverarte en esta carrera a pesar de todas las dificultades que estás pasando estás aceptando las disciplinas de Dios reconociendo la corrección y la enseñanza que son para nuestro bien hermano debemos considerar a Cristo si nosotros dejamos de considerar a Cristo como dije hace un rato vamos a vernos tentados nuevamente a considerarnos a nosotros mismos eso es ni más ni menos que religión si nuestra mirada está puesta en Jesús como el autor y

consumador de la fe entonces hermanos las promesas de Dios son sí amén para nosotros en Hebreos capítulo 11 el autor nos relata la vida de los hombres de fe del pasado el cual tuvieron promesas en las cuales ni siquiera vieron en otras palabras podríamos decir que ellos trabajaron sin saber cuál era la paga imagínate eso podés venir a trabajar sí cuánto vas a pagarme no sé veremos cuando termines el trabajo sin embargo nosotros ahora podemos mirar la gloriosa promesa cumplida en el Hijo de Dios ahora podemos estar seguros de que la ciudad celestial seremos parte de ella ahora nosotros podemos estar seguros en que estaremos

eternamente con Dios y con su Hijo Jesucristo hermanos cuánto más debemos correr esta carrera cuánto más en esta semana cuando te veas inmerso en las tareas en tu vida cotidiana en tu trabajo en tus estudios puedas puedas constantemente considerar a Cristo en cada momento cuando la tentación venga considerá a Cristo cuando te sientas desanimado considerá a Cristo cuando cuando veas las facturas llegar considerá a Cristo Él es la fuente de nuestro gozo hermano Él es la fuente de nuestra salvación oramos oramos Padre gracias te damos por nuestro amado Señor Jesucristo el cual enviaste a morir por nosotros Él es el autor y consumador de nuestra

fe y queremos considerarle para poder vivir una vida de fe genuina Padre que las circunstancias de la carrera en la cual estamos inmersos Señor no nos imposibiliten a mirarte Señor fija nuestros ojos en vos Señor fija nuestros ojos en vos para poder avanzar y llegar a la meta Señor en el nombre de Cristo oramos Amén

Transcripción automática: puede contener errores.

Parte de la serie Sermones Individuales Serie Sermones Individuales 44 sermones
El predicador

Escuchalo como podcast

Compartir