¿Cómo respondes a la palabra de Dios? Parte 1
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Vamos a orar, aunque ya hablamos de esa última canción que una de la cierta, pero una vez más el Señor, para que nos hable. Padre Héctor, es tan bueno y tan misericordioso. Te agradecemos por el documento que podemos compartir y pedimos que nos hables a través de tu palabra, que tu palabra produzca fruto en nosotros, Señor. Oramos para que tengamos oídos para oír, Señor, justo lo que este texto nos enseña, que podamos tener esos oídos, corazones insegnables, a tu palabra. Todos nosotros hemos venido, Señor, con la necesidad de que nos hables, hemos venido a un necesitado de tu gracia, necesitado de tu aliento, de tu consuelo, pero también hemos venido necesitados de tu corrección, que nos corrija, que nos reargulla, mis pecados, nuestras vidas, que nos enseñe a estas almas como Jesús.
Te lo pedimos en el nombre de Cristo. Amén. ¿Alguna vez te dijeron esta frase? Que lo que te entra por un oído, te sale por el otro. ¿No? Algunas veces. Lo que te entra por un oído, te sale por el otro. ¿A qué hace referencia esa frase? Esa frase hace referencia de que no estamos prestando atención a lo que nos están diciendo. No estamos respondiendo como se debe a lo que estamos escuchando. Cuando éramos niños o los niños presentes, ¿cuántas veces hacíamos eso con nuestros padres? Mamá nos mandaba hacer un mandado y estábamos pensando en cualquier otra cosa mientras nos daban la lista para comprar y luego teníamos que volver a preguntar qué era lo que nos habían pedido.
Espero que les haya pasado, si les hablan les ha pasado a la mesa. Pero ¿cuántas veces de adultos también hacemos lo mismo? Los esposos tenemos un don para estar en modo bien cuando nuestras esposas nos hablan, nos piden algo y terminamos trayendo la mitad de las cosas y la otra mitad es lo que se nos ocurrió traer porque está de oferta. Eso nos ocurre bastante. La realidad es que naturalmente no siempre escuchamos bien y respondemos acorde a lo que nos dicen. ¿Y qué cuando Dios habla? ¿Y qué cuando Dios nos habla? Cuando escuchamos un sermón, cuando leemos la palabra, nos preguntamos, ¿nos entra por un oído y nos sale por el otro?
¿Estamos escuchando bien a Dios? ¿Estamos respondiendo bien como deberíamos? En Lucas capítulo 8, versículo 1 al 21, tenemos algunas escenas que nos van a mostrar cómo debemos escuchar y responder a la palabra de Dios. Lucas capítulo 8, versículo 1 al 21. Y vamos a estar mirando hoy la primera parte de este sermón. La semana que viene con la llora del Señor vamos a hacer la segunda parte. Porque realmente es una sección larga y con mucho contenido para aprender. Entonces, ha meritado a poder hacerlo en todos sus parques. Vamos entonces a leer Lucas capítulo 8, versículo 1 al 21. Dice así la palabra del Señor.
Poco después, Jesús comenzó a recorrer las ciudades y aldeas proclamando y anunciando las buenas nuevas del reino de Dios. Con él iban los doce discípulos y también algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades. María llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios. Juana, mujer de Chusa, mayordomo de Herodes, Susana y muchas otras que de sus bienes personales contribuían al sostenimiento de ellos. Habiéndose congregado una gran multitud y los que de varias ciudades acudían a Jesús, entonces les habló por medio de una parábola. El sembrador salió a sembrar su semilla.
Al sembrarla, una parte cayó junto al camino y fue pisoteada y las aves del cielo se la comieron. Otra parte cayó sobre la roca y tan pronto como creció se secó porque no tenía humedad. Otra parte cayó en medio de los espinos y los espinos al crecer con ella la ahogaron. Otra parte cayó en tierra buena y creció y produjo una cosecha a ciento por uno. Al hablar estas cosas, Jesús exclamaba, el que tiene oídos para oír, que oiga. Sus discípulos le preguntaban, ¿qué quería decir esta parábola? Y él respondió, a ustedes se les ha concedido conocer los misterios del reino de Dios, pero las demás les hablan parábolas para que viendo no vean ni oyendo no entiendan.
La parábola es esta. La semilla es la palabra de Dios. Aquellos a lo largo del camino son los que han oído, pero después viene el diablo y arrebata la palabra de sus corazones para que no crean y se salen. Aquellos sobre la roca son los que cuando oyen reciben la palabra con gozo, pero no tienen raíz profunda. Creen por algún tiempo y en el momento de la tentación sucunda. Las semillas que cayó entre los espinos son los que han oído y al continuar su camino son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y su fruto no madura. Pero la semilla y la tierra buena son los que han oído la palabra con corazón recto y bueno y la retienen y dan fruto con su perseverancia.
Nadie enciende una lámpara y la cubre con una masija o la pone debajo de una cama, sino que la pone sobre un candelero para que los que entren vean la luz. Pues no hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y salga a la luz. Por tanto, tengan cuidado de cómo oyen, porque al que tiene mal se la ha dado y al que no tiene aún lo que cree que tiene, se le quitará. Entonces la madre y los hermanos de Jesús llegaron a donde él estaba, pero no podían acercarse a él debido al gentío. Tu madre y tus hermanos están afuera y te quieren ver, le avisaron. Pero él le respondió, mi madre y mis hermanos son estos que oyen la palabra de Dios y la amas.
La pregunta en toda esta sección es, ¿cómo escuchas y cómo respondes a la palabra de Dios? Lo vamos a hablar luego en cinco puntos. Hoy vamos a mirar tres puntos y la próxima semana con la ayuda del señor presidente. Porque no queremos que un pico se caiga de la ventana. Así que, si alguien tiene sueño de café al lado, van un paro perfecto. Lo primero que tenemos que ver entonces, vamos a tener, si quiero hacerles un panorama amplio, tenemos dos grupos de personas que inician y terminan toda esta sección. El primer grupo de personas son los que andan con Jesús. El último grupo de personas son los familiares de Jesús que vienen a buscar la respuesta de Cristo.
En medio de todo eso tenemos la parábola del sembrador, la explicación de la parábola y la parábola de la lámpara. Todo eso nos va a enseñar mucho sobre el oír y el responder a la palabra de Dios. Y lo que tenemos en los dos extremos, entiendo que son ejemplos de esto. Lo primero es quienes sí responden a la palabra de Dios correctamente. Y lo último es quienes no están respondiendo a la palabra de Dios, que son sus familias. Y hay como un juego de ideas. ¿Quiénes son los que están con Jesús? Pero ¿quién es su familia? ¿Su familia no son los que están con Él? ¿O quiénes son los que están con Él?
Y eso dice, ¿quién es mi familia? Los que oyen, Dios le dice. Los que oyen, suponen por parte. Y esto es como el panorama de toda esta sección que vamos a estar mirando. Entonces, cinco puntos sobre cómo responder a la palabra de Dios. El primer punto que vamos a ver en los primeros tres versículos es responder con compromiso y gratitud. Con compromiso y gratitud. Jesús era un predicador, Jesús era un predicador que tenía un ministerio itinerante. Es decir, Jesús recorría predicando en ciudades, pero también en pequeñas poblaciones como las aldeas. No era solamente que Jesús iba a predicar a capitales, sino a pequeñas aldeas también iba a llevar el Evangelio.
Eso era una característica del ministerio mesiánico de Jesús. Si recordamos en Lucas capítulo 4, porque el desafío, y hago paréntesis, el desafío a medida que vamos avanzando en el Evangelio, es recordar que todos estos sermones están conectados. Todos estos sermones nos están apuntando en dirección de la persona de Jesús a la identidad de Jesús. Nosotros hemos tenido varias secciones en Lucas donde la identidad de Jesús se manifestaba principalmente en sus señales, en su autoridad, en las liberaciones que la hicieron. Y estamos entrando en una sección de Lucas que va a haber muchas palabras. Entonces, todo eso tiene que girar en torno a la persona de Cristo, a su misión, a su identidad, y finalmente vamos a culminar la cruz de Calván.
Jesús había dicho en Lucas capítulo 4, esta cita del Evangelio, perdón, de Isaías, cuando Él está en la sinagoga, dice el Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido, me ha capacitado por el Espíritu, y lo importante es que Él menciona tres veces que es anunciar, proclamar, proclamar, es anunciar el Evangelio a los pobres, proclamar libertad de los cautivos, recuperación a los ciegos, poner libertad a los oprimidos, y proclamar el año fondante del Señor. Entonces, a la luz de ese pasaje, el ministerio del Mesías es un ministerio profético de proclamación, de predicación. Jesús era un predicador cuando Él estuvo en su ministerio, se caracterizaba por ser un predicador.
Jesús no iba de lugar en lugar para hacerse famoso, por respetar a multitudes, porque su principal preocupación era proclamar. ¿Y qué proclamaba? Lucas no vuelve a reiterar qué es lo que proclama, cuál es el contenido de su predicación. Las buenas nuevas del reino de Dios. Jesús tenía una preocupación de que sea proclamado que el reino de los cielos sea acercado y se arrepientan y crean que un nuevo reino está llegando a este mundo y que el rey está invitando a entrar. Eso lo vemos en Lucas capítulo 4, en el final del capítulo. Pero Jesús dice, también tengo otras ciudades donde debo anunciar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto yo he sido enviado.
Así que principalmente, Jesús no fue enviado a sanar y liberar. Jesús fue enviado principalmente a proclamar las buenas nuevas del reino. Y a abrir las puertas del reino por medio de su muerte en la cruz de Calván. Por eso no podemos hacer un énfasis en que Jesús, muchas veces como se hace el énfasis en que Jesús solamente quiere tu milagro, Jesús quiere sanarte, Jesús quiere liberarte. No, no, ese no fue el ministerio terrenal de Jesús. Cuando Jesús sanaba y liberaba lo que él estaba mostrando eran las primicias de lo que es el reino. El poder que tiene el reino, el poder mesiánico que autentificaba su mensaje.
Porque las señales tienen ese punto de propósito. Y no vamos a entrar en ese punto ahora. Pero miren en sus casas Hebreos capítulo 2 y cómo dice el texto que mientras los apóstoles predicaban, Dios confirmaba por medio de señales y prodigios. Entonces las señales y los prodigios funcionaban para confirmar el mensaje, para confirmar la identidad de Cristo. Por lo tanto, Jesús está predicando el evangelio del reino y así inicia esta sección, que es sumamente importante. Porque toda esta sección, el mensaje y la palabra que se está anunciando es el mensaje del evangelio del reino. ¿Y cómo las personas responden a ese mensaje?
¿Cómo las personas escuchan el evangelio del reino? ¿Y cómo responden al evangelio del reino? Jesús está predicando la palabra. Jesús está sembrando la semilla. Jesús está encendiendo la lámpara. Jesús está dejando en manifiesto quiénes son verdaderamente sus seguidores. ¿Quiénes son verdaderamente sus familias? Eso es lo que vamos a ver en esta sección. Lucas nos informa quién los acompaña. Vamos a verlo en los primeros versículos. Con él están los doce versículos, que es una referencia a los doce apóstoles que él ha escogido. Y como discípulos, en el contexto judío, seguían a su rabino, lo acompañaban y aprendían constantemente viviendo con él.
El hecho sea de paso es como nosotros, como discípulos, también tenemos que hacer con Jesús. Porque Jesús está con nosotros. Y nosotros debemos vivir continuamente aprendiendo de él a través de su palabra. Lucas pone, sin embargo, una especial atención en las mujeres. Porque si ustedes miran los primeros tres versículos, la mayor parte pasa explicando acerca de estas mujeres. Los nombres que aparecen son María Magdalena, Juana, Susana y muchas otras que quedan anónimas en el pasaje, pero son bien conocidas para Jesús. Estas mujeres compartían algo en común. Habían sido beneficiadas por el criterio de Cristo.
Habían recibido gracia de parte del Señor. Habían recibido la palabra de Dios. Habían escuchado la palabra con un corazón receptivo y estaban dando fruto de obediencia en esa palabra. ¿Por qué sabemos que ellas habían sido beneficiadas? Porque el texto nos dice que habían sido sanadas espíritus malos y enfermedades. María estaba fuertemente endemoniada y Jesús la libró de esos siete demonios que dice Cristo. Y me encanta porque esto es una connotación directa a cuando Él dice vine a proclamar libertad de los cautivos. El Espíritu del Señor está sobre mí para proclamar libertad de los cautivos.
María fue librada de siete demonios. Si ustedes miran mucho más adelante en el Evangelio, María es la primera que da testimonio de la resolución de Cristo. María Magdalena. Juana era la mujer de Chusa. ¿Y por qué esto es importante? Este hombre tenía un grado muy importante en la corte real de Herodes Antipas, que había encarcelado a Juan el Bautista. Era un mayordomo y el mayordomo en ese tiempo era la persona que estaba a cargo de la casa de alguien y era básicamente su tesorero, quien administraba sus bienes. Entonces, María Magdalena. Juana. Y Juana está con María Magdalena y con otras mujeres en la mañana de la resurrección.
Eso nos muestra cómo la fe perseverante de estas mujeres, acompañando el misterio de Cristo hasta su resurrección misma. Y de Susana no sabemos nada. Más que su nombre, no aparece en ningún otro lugar de la Biblia. Pero era una fiel seguidora comprometida con Jesús. El texto nos dice que además había muchas otras, muchas otras entre ellas. Mujeres que viajaban con Jesús. Y eso era un poco raro que este texto pudiera. No era raro que las mujeres pudieran apoyar con ropa y comida a los rabinos, pero lo que nosotros vemos en el texto es otro nivel de compromiso. Eran mujeres que viajaban con Jesús y los apóstoles.
Mujeres que les servían. Mujeres que les daban sustento con sus propios bienes. Me encanta esa parte. Que ofrendaban su tiempo, su dinero, sus bienes para la causa del Evangelio del Rey. Para la causa del avance de este Evangelio. Jesús debía predicar la palabra, sus discípulos iban con Él y creer por sus propios bienes. Jesús era hombre. Sus discípulos también necesitaban ropa limpia, necesitaban alimentos, necesitaban sustento. Estas mujeres habían puesto en segundo plano sus vidas, entendiendo que lo primero era hacer la voluntad de Dios. Ellas eran vitales para que el ministerio de Jesús avanzara.
Es increíble porque a veces nos perdemos estos detalles. Nuestro Señor predicaba de ciudad en ciudad y gran parte de eso era posible. Dios usó a estas mujeres para sostener a estos hombres en la causa del Evangelio. Por supuesto, ellas no eran las predicadoras. Jesús era el predicador del Evangelio del Rey. Pero ellas aportaban, sustentando, ayudando para que eso ocurra. Por lo tanto, lo que vemos en el texto es que el Evangelio, la palabra, la semilla, había entrado en distintos corazones, en hombres y mujeres, de todos los trasfondos sociales y económicos. Tenemos gente que está en la realeza, como Juan, la esposa del mayordomo de Herodes.
Pero después tenemos otras personas que ni siquiera sabemos su contexto, como Susana o María Magdalena. Pero cuando el Evangelio produce frutos, es evidente en el compromiso que ellas ahora tienen con Jesús y su misión de llevar el Evangelio del Rey. Ellas habían recibido beneficios espirituales del Señor y ahora ellas compartían beneficios terrenales con el Señor. Es una retribución. Pablo señala esto en 1 Corintios 9 como algo que se extiende a todos los que proclaman el Evangelio a tiempo completo. Pablo predicó en Corintios y lo que él hizo en Corintios fue trabajar, haciendo cartas. ¿Por qué hacía eso Pablo?
Para no ser tropiezo a los Corintios en la predicación del Evangelio. Pero en su carta Pablo les explica, así también lo ordenó el Señor, que los que proclaman el Evangelio vivan del Evangelio. Pero él no usaba ese derecho que él tenía por amor a los Corintios, para no ser un tropiezo para él. Pero más adelante también lo señala a los Gálatas, en el Gálatas 6.6. Dice que enseña al que se le enseña la Palabra, que comparta toda cosa buena con el que le enseña la Palabra. Entonces nuevamente vemos en las Escrituras y los Evangelios del Nuevo Testamento, vemos esta idea de que no se le pone un bozal al Guayman de Cristo.
Si aquel que sirve al Señor a tiempo completo en la predicación de su Evangelio, es sostenible por los demás que reciben esa enseñanza y esa bendición. Y eso lo vemos hasta el día de hoy. Una pregunta de aplicación para todos los que estamos acá, ¿no? ¿Viste eso? Estuve tentado a que todo el sermón fuera de esto, pero no lo hice de esa manera. Pero es hablar del dinero. Y no estamos hablando del Evangelio falso de la prosperidad, sino del dinero. Jesús habló más del dinero que del Evangelio falso de Dios en los Evangelios. Y la pregunta es la siguiente. ¿No es acaso un buen indicador de nuestro compromiso con algo la cantidad de dinero que estamos dispuestos a invertir en eso?
Solamente esa pregunta. ¿No es acaso un buen indicador de nuestro compromiso con algo la cantidad de dinero que estamos dispuestos a invertir en eso? Piensa en qué cosas inviertes más dinero en esa vez. Sacando, obviamente, por ejemplo, en elquiler, pagarlo, cosas que todos nosotros haríamos porque si no vivíamos afuera. ¿En qué cosas te da más gusto gastar y en qué cosas te duele? Esa es una pregunta exaltadora. ¿En qué cosas te da más gusto gastar y en qué otras cosas te duele? ¿En qué lugar de tu vista está el avance del país? ¿Estás invirtiendo con más gozo en lo que arreglamos de tu país?
¿Son para meditar y conversar? A veces, cuando tenemos cierto beneficio, invertimos en lo que yo invierto mucho en rehabilitación física, en terapia física, en mi secuela de la cirugía. Y no me molesta invertir en eso porque me siento mejor, porque es bueno para mi cuerpo. A hacer eso. Entonces, no es dinero que jamás diría que está mal gastado, sino que es un dinero con gusto por el propósito que ellos tienen. Pero el punto es: ¿cuánto estamos invirtiendo de nuestros bienes personales para el avance del Evangelio? Para el avance del Reino de Dios. Y eso se puede ver de muchas maneras, principalmente en nuestra ofrenda a nuestra iglesia local.
Porque de ahí se da para las misiones, de ahí se da para los evangelismos, de ahí se da para el sostén de los pastores, de ahí se da para muchas otras cosas. La Palabra de Dios enseña que todo lo que poseemos en realidad es del Señor, la muerte. Salmo 24:1: "Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y los que ve la vida". Todo es del Señor. Si alguien paga un alquiler, esa casa que vos está pagando el alquiler no es del dueño, es del Señor. Si vos tenés una casa, no es tu casa, es del Señor. Porque ninguno de nosotros creó materiales para la existencia. Todo es del Señor. Todo es suyo.
El Señor nos permite que juguemos al monópolis de abajo. Pero es suyo. Al fin y al cabo es suyo. Porque todos nosotros desaparecemos del Señor, el Señor es su propio. Las tierras van y vienen, las casas van y vienen, pero el Señor está ahí. Ajeo capítulo 2, verso 8: "Mía es la plata y mía es el oro". Mía es la plata y mía es el oro. Aquellas cosas que llamamos nuestras, en realidad son suyas. Todo lo que tenemos es lo que el Señor ha puesto en nuestras manos para que administremos fielmente como buenos mayandos. Y entonces la pregunta examinadora es: ¿La manera en que administras su dinero? ¿La manera en que administras sus bienes pudiera evidenciar un compromiso con Jesús?
Y su edad de la manera. Cada uno puede contener su corazón. El autor Larry Burkett dice lo siguiente: "Cuando reconocemos que Dios es el propietario de todo, cada decisión en cuanto a cómo gastar nuestro dinero se convierte en una decisión espiritual. Ya no le preguntamos: Señor, ¿qué quieres que haga con mi dinero? Fíjense. Todos debemos, todos debemos confesar, arrepentirnos y hacer cambios en la manera que administramos los bienes que el Señor ha puesto en nuestras manos. Todos hemos fallado en eso. Escuchar el Evangelio y responder al Evangelio se debe ver claramente en la manera en que nosotros vivimos. y eso incluye la manera en que administramos los recursos que debemos a dar.
Eso incluye. Nuestro compromiso siempre es primero con el Reino de Dios. Si afirmamos seguir a Cristo, estaremos comprometidos con el avance del Evangelio en el mundo. Dios es Señor de toda nuestra vida. Estaba leyendo un libro esta semana, le hablaba de las cruzadas, estas guerras con Jerusalén, donde los ejércitos, entre muchas comillas cristianos, alquilaban mercenarios para la batalla. Y como contrataban mercenarios, ellos decían: "Bueno, si van a pelear en la Guerra Santa, se tienen que bautizar". Y los bautizaban. ¿Pero saben qué curioso es esto? Bien, qué verídico. Los mercenarios se bautizaban, pero con su espada fuera del agua.
Porque en esa espada, Dios no tenía el señorito. Dios no podía reclamar de lo que ellos hicieron con esa espada. Ellos iban a decidir qué hacían con esa espada. Fíjense. Qué curioso. Se bautizaban todo su cuerpo y dejaban la espada fuera. Y este libro que estaba leyendo decía: que a veces los cristianos no lo mismo, pero con la billetera. Señor, vos puedes tener señoría sobre toda mi vida. Pero acá yo de señoría. Seguro. Y puedes ser una billetera en cualquier área de tu vida. Es poner a quien quieras. Pero cuando decimos que Jesús es nuestro señor, nuestro kirio señoriego, es nuestro agua y dueño completo de cada área de nuestra vida.
No hay ninguna área de nuestra vida que podemos sacar del agua del bautismo. Nos hemos bautizado completos. Cuando respondemos con compromiso y actitud al evangelio es evidente para todos los que nos rodean. Para nuestros amigos, para nuestros familiares. Piensen que habrá sido para Chusa, el mayordomo de Lode, que su esposa Juana le pida poder ausentarse unos días de su casa y llevar dinero o comida o bienes para sustentar a Jesús y sus discípulos. Porque eran mujeres. Y si esas mujeres estaban casadas, estaban sujetas a su marido. Y si sus maridos no eran cristianos, ellas igual tenían que sustentarse a los cristianos.
Imagino esa conversación entre Juana y su esposa. ¿Pones tus bienes personales a disposición del reino de Dios? Alguien puede decir, alguien en este lugar puede decir, pero no tengo nada en este mundo. No tengo bienes, no tengo dinero, ¿qué puedo dar? Bueno, no eran solo bienes, sino que ellas estaban siguiendo a Jesús. Daban su tiempo, sus fuerzas físicas. Habían sacrificado su comodidad por el reino de Dios. Seguro Juana tenía unos muy buenos sillones en su casa. Al ser de la corte de Lorenz. Estaba caminando un mozo. Seguro había de los que cocinaban, de los que cargaban la madera, de los que se llenaban de humo al encender el fuego.
Estaban los que lavaban los platos y los que iban al mercado. Los que elegían qué verduras llevar para el Señor. Siempre habrá tareas para las manos que están dispuestas a saludarte. Comprométete fielmente con tu iglesia del altar. Sirve en ella como una embajada al reino de Dios. Provee de lo que Dios te ha dado para su sustento y su misión. Eso es responder con compromiso y gratitud. Este grupo es un ejemplo de eso. Es un ejemplo de dar fruto al ciento por uno. El evangelio es la motivación del compromiso. El evangelio siempre debe ser la motivación del compromiso. El evangelio nos muestra a uno que siendo rico se hizo pobre para que nosotros, que éramos pobres, fuéramos enriquecidos en él.
Uno que tenía toda la gloria y esplendor y se hizo hombre y siervo para salvarnos. El evangelio nos llama a darlo todo por aquel que ya lo dio todo por nosotros. Como dice Pablo en Gáratas 2.20, con Cristo he sido crucificado y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí. Y la vida que ahora vivo en la carne la vivo por la fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Yo ya no vivo más, dice Pablo. Cristo vive en mí. Y esta vida que tengo ahora, después de conocerla a Él, es para Él. Porque Él me amó y se entregó a mí. Ya no vivo para mi pequeño reino. Vivo para el reino de Dios.
Pero claramente no todos los que apodean a Jesús lo hacen por la motivación correcta. Hay una gran multitud que aparece en el versículo 4. Una gran multitud que viene a continuación. Gente de todos lados viene a escuchar a Jesús. Y Jesús va a tomar su enseñanza y va a hacerla girar en torno a la importancia de escuchar bien y responder bien a su mensaje. Y no todos los que oyen a Jesús siguen en verdad a Jesús. Y eso nos lleva a nuestro segundo punto. Responder con atención espiritual. Las enseñanzas de Jesús en esta ocasión van a ser una parábola. Gente viene de todas ciudades, de diferentes lugares, para escuchar la predicación de Jesús.
Probablemente para esperar sanidades, liberaciones. Y lo que van a recibir es una parábola. ¿Y qué es una parábola? Una parábola es un tipo de enseñanza que era utilizada en la antigüedad y en los tiempos de Cristo. Eran historias cortas, inventadas, que tomaban elementos cotidianos y familiares para la audiencia. Y los comparaban con realidades espirituales que tenían un mensaje. El comentarista dice lo siguiente y cito: "Una parábola, en su más simple forma, es una metáfora o un símil inspirado de la naturaleza o la vida común, que atrae la atención del oyente por su viveza o extrañeza y deja la mente en suficiente duda sobre su aplicación precisa para convertirla en pensamiento activo".
La persona escucha la parábola, escucha la historia y está pensando qué significa esto. ¿Qué significa esto? Matthew Henry, el comentarista dice lo siguiente y cito: "Cristo enseñaba con parábolas, por medio de ellas simplificaba y hacía más fáciles las cosas de Dios para los dispuestos a ser enseñados, y más difíciles y más difíciles y oscuras para los dispuestos a ser declarados en Dios". Por tanto, la parábola era una bendición para uno y era una bendición para uno. que increíble la sabiduría. Dios da, a través de Cristo, una parábola, un puente, una historia muy sencilla, un sembrador. Y los que tienen el corazón correcto, encuentran en eso una sabiduría maravillosa, y los demás se quedan en cambio.
¿Qué sé? ¿Para qué quiero yo saber lo que yo ya sé? Yo ya sé lo que es un sembrador. Ya sé lo que pasa con nosotros. ¿Para qué quiero esta historia? ¿Para qué viajé tanto a ver a Jesús y Jesús de repente me sale con un cuento de niños, no entiendo nada, que voy a soltar a mi casa? Jesús enseñó mucho en parábolas, usando para hablar las realidades espirituales del reino de Dios. La enseñanza que da es la conocida como la parábola del sembrador, aunque por el contenido pudiera ser la parábola de la semilla en los suelos. La parábola es muy fácil de entender en su contenido. Un niño me la puede recitar.
Un sembrador sale a sembrar sus semillas. Era un sembrador cotidiano normal para toda la audiencia. No existían los tipos de siembra moderno. Por lo tanto, un sembrador agarraba una bolsa, la llenaba de semillas y salía por el terreno que estaba previamente alado a esparcir semillas generosamente, por todas partes, por la esperanza de que caigan semillas en buena tierra y la planta pueda crecer. La semilla siempre es la misma. Los terrenos son distintos. Hay tres terrenos. El primero de ellos no da ningún resultado porque es un terreno duro. No entra la semilla, se la comen los pájaros. El segundo de ellos brota pero se seca porque está entre rocas, no tiene humedad.
El tercero brota pero como está en medio de espinos, no ahogan, muere. Pero el cuarto cae en buena tierra. Y como cae en buena tierra, crece y no solamente crece sino que acá está lo importante, produce un fruto, produce una cosecha al ciento por uno. Es una manera de expresarlo para los judíos el ciento por uno. Es una bendición que viene de lo alto, que viene de Dios. Algo abundante. Era la producción más alta que se podía creer de una semilla. Los que han leído sus Biblias recordarán en Génesis 26:12 Esaac sembró en aquella tierra y cosechó aquel año ciento por uno y lo bendijo el Señor. Solamente judía, el ciento por uno era sinónimo de la bendición de Dios sobre esa similitud.
Estas imágenes de la cultura eran muy fáciles para entender en la audiencia. La similitud es clara todo lo que está pasando. Lo que no es claro para la multitud es el significado espiritual que esto tiene. Y a todo esto, el texto nos dice, y pudiéramos imaginarnos cómo hubiera sido, pero dice que al hablar estas cosas, o sea, mientras Jesús contaba la parábola del sembrador, Jesús decía, y probablemente lo dijo varias veces: El que tiene oídos para oír, que oiga. El que tiene oídos para oír, que oiga. El que tiene oídos para oír, que oiga. Y ahí quedó. Llenaste, escuchaste la parábola, el que tiene oídos para oír, que oiga.
Y se acabó todo. Jesús está enfatizando la necesidad de tener oídos porque puedan oír lo que Él está diciendo. No todos los que oyen su enseñanza lo hacen con la misma predisposición. La pregunta que podemos hacernos es: ¿Acaso mis oídos no oyen? ¿No soy capaz de entender lo que dijo? Jesús utilizó esta expresión muchas veces en su ministerio, lo encontramos en Marcos, en Mateo, en Lucas, también varias veces en Apocalipsis, cuando Él escribe a las iglesias: El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice en las iglesias. Jesús apunta a esta realidad: No todos oyen de la misma manera. Lo mismo ocurre en este mismo lugar, en este preciso momento.
No todos oyen de la misma manera. ¿Y dónde está la evidencia? En el resultado de sus vidas. El resultado de la enseñanza en sus vidas. Nunca olvidemos que Judas escuchó todos los sermones de Jesús. pero nunca tuvo oídos para ellos. No produjo fruto en su corazón la Palabra de Dios. No olvidemos que Demas escuchó todos los sermones del Apóstol Pablo por años. Y aún así lo abandonó. ¿Cuántos se han sentado en las primeras filas a escuchar el Evangelio expuesto fielmente cada domingo? y sin embargo nunca tuvieron oídos para ellos. ¿Tienes oídos para ellos? ¿Aquellos que están acá y domingo a domingo escuchan la Palabra de Dios y lo hacen con oídos y oyos?
¿Responden con genuina atención espiritual a la Palabra? Claramente el problema no reside en la Palabra de Dios predicada a menos que alguien escuche un falso maestro ahí no hay nada que oír ni oídos que oigan pero la cuestión tal vez no esté en el oído en sí sino en el destino al que el oído dirige las palabras el asunto el asunto repercutió también en los discípulos porque ellos no entienden lo que Jesús está enseñando y van a preguntarle qué tiene que ver este asunto entonces lo primero es responder con compromiso y actitud responderle con atención espiritual que es lo que está buscando Jesús cuando dice el que tiene oído para oír que oiga
lo tercero es responder con un corazón receptivo versículo 9 al 15 y él respondió a ustedes se les ha dado a conocer los misterios del reino de Dios pero a los demás les hablo en parábolas para que viendo lo vean y oyéndolo entiendan lo que Jesús les enseña es que hay dos clases de personas aquellos a los que Dios mismo les concede entender los misterios del reino de Dios como los discípulos y a los que no no hay un perfeito los que tienen oídos para oír los que se les ha dado, se les ha concedido fíjense que el texto es pasivo no es que se lo ganaron, no es un mérito para ellos no es que son más inteligentes que los otros o acaso no hay hombres y mujeres más inteligentes que nosotros mucho más inteligentes cuantos de nosotros ganaron un premio Nobel? cuantos de nosotros tienen un doctorado? no es porque seamos más inteligentes es por gracia se nos ha concedido el tratamiento del reino de Dios la siguiente pregunta importante cuáles son los misterios del reino de Dios bueno, bíblicamente un misterio en la escritura cuando se habla del misterio es un conocimiento que no podríamos tener por cuenta propia si no fuera revelado por Dios mismo algo que conocemos que no pudiéramos
conocer si Dios no nos cuenta acerca de eso misterios revelados en la escritura la trinidad si Dios no nos revela la trinidad nosotros no pudiéramos entenderlo la unión con Cristo del creyente es un misterio es un misterio revelado el funcionamiento del reino de Dios es un misterio revelado no lo podemos comprender perfectamente en nuestra mente pero es conocible por causa de que Dios nos lo reveló nadie puede entender a cabalidad y a perfección la trinidad pero si conocemos que tal cosa existe por la revelación de Dios en su palabra dice el comentarista William Hendrickson aquí el misterio es la manifestación poderosa del reinado de Dios
en los corazones y vidas humanas este reinado en conexión con la venida de Cristo fue acompañado por obras poderosas tanto en la esfera física como en la espiritual Jesús declara que este misterio que ciertamente era Dios quien hacía todas estas cosas no Satanás ha sido dado es decir benévolamente revelado a aquellos que estaban con él en este tiempo de hecho a todos los que le habían aceptado por la fe verdadera para los seguidores verdaderos de Jesús por lo tanto el hecho que él hable en parábolas no será perjudicial en realidad será de ayuda no solamente porque las historias se fijarán en sus mentes sino porque
el autor es su señor salvador y amigo y con mucho gusto le dará las explicaciones necesarias generaciones precioso y las parábolas son con mucho gusto explicadas para los que quieren verlo para los que quieren verlo para los que quieran verdaderamente conocer más el reino de Dios, para aquellos que tienen fe verdadera en el Cristo, y esto es precioso. Jesús les va a explicar entonces el significado de la parábola a sus discípulos, pero el resto quedará sin entendimiento. Él le va a explicar a los suyos, los de afuera no van a entender. Y con lo tanto nos vamos a la siguiente pregunta, y es: ¿Qué significa para que viendo vean, no vean y oyendo no entiendan?
Los que no tienen una fe verdadera en Jesús, los que están buscando solo acusarlo y probarlo, como los fariseos y sus seguidores, o aquellos que abrazan una religiosidad superficial y una falsa adoración, ellos van a quedar con una historia de la cual no podrán sacar provecho para sus almas, porque no tienen maridos de hoy. Jesús hace una alusión al profeta Isaías, en Isaías capítulo 6, versículo 9 al 10. Dice lo siguiente el Señor a Isaías: "Y él dijo: Ve y dile a este pueblo: Escuchen bien, pero no entiendan. Miren bien, pero no comprendan. Haz insensible el corazón de este pueblo, endurece sus oídos, nubla sus ojos, o sea, que vean con sus ojos y oigan con sus oídos y entiendan con su corazón y se arrepientan".
En el llamado de Isaías, Dios le anuncia que hablará a un pueblo de un corazón duro que no querrá escuchar a Dios, que no tendrán un corazón receptivo. Y por lo tanto, el juicio de Dios sobre ese pueblo será que va a cerrar más los oídos de los que decidieron cerrarlos. Y endurecerán más el corazón de los que quisieron endurecer sus corazones. Lo mismo ocurrió con Faraón. ¿Quién endureció el corazón del Faraón en Éxodo? Bueno, las dos cosas son ciertas. El texto nos dice: Faraón endureció su corazón. Y el texto nos dice: Dios endureció el corazón del Faraón. El juicio para alguien que endurece y endurece y endurece su corazón antes de escuchar la Palabra de Dios, de escuchar el Evangelio, el juicio es que Dios mismo va a seguir endureciendo su corazón.
Porque no quiere escuchar. Porque no quiere volverse al Señor. Jesús dio sobradas evidencias de quiénes son recibidos. El Hijo de Dios. El Rey prometido de Padre. ¿Pero qué hicieron los fariseos? Y los que siguen a los fariseos cerraron su corazón y respondieron con incredulidad. Jesús les habló el mensaje del Evangelio. Jesús les clarificó el día de reposo. Jesús les habló todas las buenas nuevas del Reino de Dios. Y ellos no quisieron escuchar. Reusaron escuchar. Reusaron creer que Él era el Mesías. Reusaron. ¿Y qué van a recibir entonces, luego de que no quisieron creer el mensaje del Evangelio?
¿Saben qué van a recibir? Parábolas. Las parábolas son un juicio. Para aquellas que se recierran y les hacen su corazón al amor. Porque no van a entender. Y va a ocurrir el juicio de lo que dice Isaías. Para que oyendo no entiendan. Y por lo tanto no se compren y por lo tanto no se salen. Uno puede decir, pero Dios no quiere que se salen. Pero ellos son responsables de cerrar sus corazones. Y entramos en otra tensión bíblica. entre la responsabilidad del hombre y la soberanía de Dios. Y esa tensión bíblica no la voy a resolver yo y tampoco quiero resolverla. Simplemente debo creerlo. La va a resolver el Señor en mi vida.
Pero lo que yo sé es lo que yo quiero hacer. Jesús le dijo a los fariseos: "Yo quiero que vengan a mí, para que tengan vida y que tengan ustedes". Son responsables. Las parábolas son lo mismo. Es un juicio para los corazones y créditos. Te predicó el Evangelio del Señor. No quisiste escucharlo. Te hablaré en parábolas. Un mensaje que ya no podrán entender. Salvo por medio de la fe de Jesús. Salvo por medio de la fe de Jesús. Sigue diciendo Hendrix en otro comentario: "Dios había dado a esta gente una oportunidad magnífica, pero ellos se habían negado a utilizarla". ¿Cuál es el resultado? La voluntad soberana de Dios, quitar lo que el hombre no quiere mejorar.
Oscurecer el corazón que rehúsa escuchar. Él endurece a lo que se han endurecido a sí mismo. "Si Dios abandona a la lascivia de sus corazones aun a los paganos cuando estorban la verdad con la justicia", Romanos 1:18-26 "¿No castigará más severamente a los impenitentes ante los cuales la luz del mundo está constantemente confirmando la veracidad de su mensaje?" Lo peor que puede pasar a cualquiera de nosotros es que Dios nos deje seguir en el camino que queremos seguir. Que hagámoslo en la propia voluntad. Apartada de su mente. Y eso es el juicio de Dios para la humanidad pecadora de los malos hombres.
Porque no te hicieron la verdad. Dios nos entregó. Si quieren la mentira, vayan con la mentira. Y Jesús les explica a los discípulos. La parábola es esta. Ahí acá viene la explicación. Me quedan... Vamos a ver cómo hacerlo. La parábola es esta. La semilla es la palabra de Dios. Jesús comienza a revelar el significado de la parábola de sus discípulos a todos los discípulos que van a escuchar en ese momento o que van a leer y escuchar esto mucho después con nosotros. La semilla que se siembra en la palabra, el mensaje de Jesucristo, el mensaje del evangelio del reino. La tierra donde cae la semilla es el corazón del hombre.
La misma semilla cae en cada corazón. Todos están escuchando el mismo mensaje del evangelio, pero no todos los terrenos son iguales. No todos los corazones son iguales. Jesús muestra tres tipos de corazón que no son propicios para que la semilla del evangelio de fruto. El primero es un corazón endurecido. Donde la incredulidad no permite que la semilla entre. No se considera siquiera el mensaje del evangelio. Hay una rotunda incredulidad. Ni siquiera se considera el mensaje. Escucha con oídos incrédulos. Estos son los que el diablo les aprebata la palabra de sus corazones para que no crean y se salven.
Nunca debemos ignorar que el diablo está muy interesado en que las personas no reciban la palabra de Dios. Pero estas personas del terreno sólido cooperan con ese fin. Escuchan la palabra de Dios con la misma atención que escucharían el pronóstico en la radio. No están interesados en el mensaje. No están considerando su validez. No están examinando para nada sus vidas ante la realidad del pecado y la provisión de Dios para la salvación por medio de su hijo. Son tan responsables de cerrar su corazón al evangelio como el diablo es responsable de levantarles el mensaje. En el tiempo del profeta Ezequiel, si han leído sus Biblias, Dios les dice que la gente lo escuchaba Ezequiel como las personas que escuchan una canción de amor de alguien que canta limpio.
Pero luego se iban y no iban a poner nada todavía. Una canción. ¿Les gusta alguna canción a ustedes? Oren a veces una canción que les gusta en la casa. La escuchan y siguen... ¿Qué es la canción? Y siguen con su vida. Así, hacía el pueblo establecido de Dios con el profeta Ezequiel. Dice, ¿quién les predicaba la palabra de Dios? ¡Oh! Me encanta, me encanta escuchar el mensaje. Y luego seguían en su pecado. Por un montón de personas inconversas, no cristianas, les encanta escuchar ese amor. ¿Quién es un predicador favorito? Pero los escuchan como escuchar la canción. Luego se van y no hacen nada al respecto.
He visto en los años de creyente, los años de creyente que tengo. He visto muchas personas ocupar un banco domingo a domingo. Y que las palabras les entraron por un oído y les salieron por el otro. Existen millones de personas en el mundo que nunca han escuchado el mensaje del evangelio. Y cuantas personas domingo a domingo lo oyen, pero domingo a domingo endurecen su corazón y dejan que al diablo les rompe la semilla. Les puedo asegurar, ellos recibirán mayor condenación. El primer suelo es el corazón inglese. El segundo terreno son los que escuchan el evangelio y lo reciben con gozo. Ahí hay cierta apertura, cierta emoción.
Les encanta la idea de un salvador para su vida. Les encanta la idea de ir a la iglesia. Se entusiasman domingo a domingo con la predicación. Pero, no quieren abandonar su pecado. En el momento de la tentación, sucumben, se entregan. Cuando el pecado les ofrece algo, lo abrazan nuevamente. Como un viejo amigo que se habían perdido de vista. Si bien han escuchado el mensaje, e inicialmente su respuesta es gozosa, no han nacido de nuevo. Su corazón sigue amando su pecado y no quieren dejarlo completamente. Sus emociones son superficiales. No representa que ellos han nacido de nuevo. No pueden soportar la prueba ante la tentación, porque no tienen al espíritu de Dios en ellos.
MacArthur tiene un comentario muy interesante en este punto. MacArthur dice lo siguiente: El gozo no es la marca distintiva de la verdadera salvación. De hecho, una indicación más precisa de una cooperación genuina es el lamento. El gozo a veces es característico de una salvación genuina, pero también puede serlo de una salvación falsa. Las personas a menudo responden al evangelio por razones equivocadas. Pueden haber pasado por una relación rota, un divorcio, la muerte de un querido, la pérdida de un trabajo o haber sido diagnosticados por una enfermedad grave. La expectativa de que Jesús arreglará todo para ellos en sus propios términos es emocionante.
Los llena de un gozo falso. Pero estas personas son como el hombre de la parábola del Señor que se coló en una fiesta de bodas sin la vestimenta adecuada y fue echado fuera. Como su fe no es genuina, carece de la vestidura de justicia que cubre a los redimidos. La verdadera fe, hermanos, persevera. La verdadera fe, persevera. La verdadera fe no viene a Cristo simplemente para sentirse mejor. Simplemente para sentirse bien. Simplemente para que Dios me afloje la soda que siento que tengo en el cobre. La verdadera fe, persevera. En estos se cumple lo que dice Juan. Salieron de nosotros, pero en realidad no eran de nosotros. porque si hubieran sido de nosotros, ¿qué habían hecho?
Pero amanecido con nosotros. Pero salieron a fin de que se manifestara que no todos son de nosotros. Fíjate así. En el cuadro del Señor. Esto es interesante, hermanos, porque esto puede ocurrir por años. Una persona puede estar 10, 20, 30 años en una iglesia y ser un corazón en un suelo rojo. Que no da fruto. Que es emocional. Que a veces se siente bien con Dios, a veces no hoy. Pero no hay un verdadero nacimiento. Porque no da fruto. Porque no está el fruto del Espíritu. Es una fe fundada en las emociones o en los sentimientos. No es una fe verdadera. La fe persevera aun en medio de las puntuaciones y las pruebas.
La fe persevera aun cuando no tiene ganas de perseverar. La fe persevera aun cuando no tiene ganas de perseverar. Cota de Patria Dijo, nadie puede caer Si Dios ha decidido Interesante No tengo ganas de perseverar Voy a tirar la toalla Ya está No quiero seguir más allá Pero si has nacido de nuevo Así como da la media luz Porque el Señor no te está pidiendo permiso Si querés seguir Él dice en el nuevo pacto Haré Si el Señor te dice Yo voy a hacer el plan Que por seguro que lo hará Pero Señor yo me quiero ir por este camino Salir El Señor está misericordioso La fe persevera Sigue firme Como viendo Al invisible Creyendo que Dios es poderoso Para cumplir su promesa Como Abraham
Y Zara Y Zara Con el nacimiento de Zara Vejeron que era poderoso Para cumplir su promesa Hermanos El tercer sueño Es el más peligroso El tercer sueño es el más peligroso Porque es como una cizania Crece en medio de espinos Pero no persevera Crece por un tiempo Pero su fruto no madura Es decir No hay continuidad Los espinos Le quitan los nutrientes A la planta Le quitan la posibilidad De tener luz solar Y hasta la estrangulan Creciendo alrededor De ella ¿Y qué es lo que representan Esos espinos? El texto nos dice Las preocupaciones Las riquezas Y los placeres De la vida Qué difícil Es para un rico Entrar en el reino de Dios ¿Qué difícil es?
Jesús Jesús habló más del dinero Que de cualquier otro tema En sus enseñanzas Y eso es revelador ¿Por qué? Porque el dinero ocupa Un lugar de adoración En muchos corazones El dinero fácilmente Se puede convertir En un falso Dios Proveyendo una seguridad temporal Proveyendo provisión temporal Y en lugar de confiar en Dios Para mi diario sustento Se apoya en la confianza En los graneros terrenales Creyendo que nunca se acabará ¿Cuántas personas Deciden dejar de lado La misión de Dios Para embarcarse en sus propias Misiones económicas? ¿Cuántas personas Deciden priorizar Sus trabajos En el mismo evangelio?
Quieren enriquecerse Quieren tener tesoros En este mundo Y olvidan Que hoy mismo Le pueden pedir su alma Pablo le dice En su primera carta Capítulo 6 Pero los que quieren Enriquecer Se caen En tentación Y en el marzo Es decir En una trampa Y en muchos deseos Necios Necios Y dañosos Que hunden A los hombres En la ruina Y en la perdición Porque la raíz De todos los males Es el amor Al dinero Al dinero Por la cual Codiciándolo A algunos Se extraviaron De la fe Y se torturaron Con muchos errores Este es El suelo De los espinos Se extraviaron De la fe Por causa De su amor Al dinero Por causa De querer Enriquecerse Cada vez más Las riquezas Son espinos Que pueden ahogar Lo que parece ser Una fe Brotando En un corazón Pero ese corazón Puede estar Amando Más las riquezas Y abrazando Los espinos Para su propia Perdición Y quiero hacer Una aclaración Vale la pena Aclarar Que ser rico No es pecado Ojalá Todos nosotros Tuviéramos Tanto dinero Como Abraham Para poder Sustentar La obra De Evangelio En el mundo La palabra Nos dice Que el hombre Que trabaja Con diligencia Comerá con los reyes El punto es Cuando el dinero Se convierte Nuestro señor Y amo Cuando ya no
tenemos Dominio Sobre el dinero San Agustín dijo No es Lo que el hombre Posee Sino lo que posee Al hombre El dinero Es un buen sirviente Un mal amo Y Pablo continúa Su exhortación A Timoteo Diciendo Que tu Hombre de Dios Huye de estas cosas Huye del amor Al dinero Huye de querer Enriquecerte Y sigue La justicia La piedad La fe El amor La perseverancia La amabilidad Otro espino En el corazón Son las preocupaciones O ansiedades Los afanes En esta vida Distraen La mirada Del eterno Nos fuerzan A concentrarnos Solo en lo terrenal Y nuestros esfuerzos Energías Y tiempos Se van Con esos afanes Y no los invertimos En nada eterno Hay Cantidad de afanes Y ansiedades Como personas Hay en el mundo Ocho millones De personas ¿Cuáles son los tuyos?
¿Cuáles son los tuyos? La palabra nos dice Que por nada Estemos afanosos Si no Por todo Oremos Esa es la ecuación La moneda Si tuviéramos una moneda Sería muy bueno Ponerlo al lado Por nada Afán Por todo Oración Eso es lo que el Señor Nos pide La respuesta Al afán Siempre debe ser La oración Y la confianza En Dios Spurgeon Dijo lo siguiente Cito La propensión A dejarse dominar Por este hábito Marino De la ansiedad Conduce A permitirle Que establezca Su dominio Sobre la vida Hasta el punto De que no vale la pena Vivir la vida En razón En razón De la ansiedad Que tenemos Por ello Los afanes Son múltiples Por tanto Las oraciones Suyas Deben ser Múltiples Conviertan En una oración Todo lo que sea Un afán Los afanes Los afanes Hermanos Pueden ser Por cosas Materiales Como adquirir Una casa Un auto Puede ser Por logros Personales Como una carrera De un trabajo En especial Pueden ser Relacionales Su matrimonio Una familia ¿Cuáles son Tus afanes?
Llévalos Al trono De la gracia Y déjalos Al Déjalos En el Escritorio Del que Te dijo No te dejaré Inves Llévalos Tus afanes Al trono De la gracia Y no Los traes A la luz Estos espinos Del afán Pueden Sepultar El gozo Inicial De quien Escuchó El evangelio Pero que Al dejarse Ahogar Por las ansiedades De la vida Fue separado De la luz Madera Quizás Has escuchado El evangelio Muchas veces Lo has Escuchado En esta iglesia Personas Que te aman Te lo han Escuchado Pero a decir Verdad No es Abrazado La fe Con todo Tu corazón ¿Por qué? Porque tienes Demasiados afanes En esta vida Muchas Preocupaciones Que te apartan Cada vez Más Del salvador Y llenada La hora De coger Los afanes Por encima De Jesús El que se Deja ahogar Por los afanes De esta vida No ha nacido Otro espino Y el último De nuestra No requiere Mucha explicación Son los Placeres De esta vida Presente Salomón Juan dijo En la iglesia De la iglesia Tres 1 8 No se sacia El ojo De ver Ni se cansa El oído De oír Los placeres De esta vida Juan dijo En su carta No amen No amen Al mundo Ni las cosas Que están En el
mundo Si alguien Ama al mundo El amor Del padre No está en él Porque todo Lo que hay En el mundo La pasión De la carne La pasión De los ojos La arrogancia De la vida No proviene Del padre Sino del mundo El mundo El mundo pasa También sus pasiones Pero el que hace La voluntad De Dios Permanece Para siempre Aquel que coge Las pasiones Los placeres De esta vida Por encima De la eternidad Sepa Que esto se acaba En este tiempo Y esto Aún me ha empezado Es un mal negocio Apartarse De Cristo O apartarse De la carne Es un mal negocio Pablo dijo Demas Me ha abandonado Habiendo amado El mundo presente Y se ha ido A veces Ahí Ahí De terminar La lápida Demas Amó el mundo Hay personas Que quieren Los beneficios Del cielo Sin soltar Los placeres Pecaminosos De la carne Hay personas Hay personas Que quieren Almozar Con Dios Y cenar Con el diablo Quieren tener Un pie En ambos lados Pero eso Es imposible Jesús requiere Todo de nosotros Jesús quiere Todo de nosotros Todo nuestro Corazón Todo placer De esta vida Puede convertirse En nuestra tumba Escritura Hay personas Que por estar Atados Sus placeres pecaminosos Rehusan creer Y arrepentirse Porque entienden Que el llamado De Cristo
Es dejar el pecado De volverse a Dios No se si alguna vez No se si alguna vez Has hablado Con esa persona Yo he hablado Personas que Están entendiendo Claramente Lo que Cristo Les está pidiendo Le está pidiendo Tienes que dejar Este pecado Tienes que dejar Este pecado Tienes que dejar Este pecado Y dice Hendrickson Como un cáncer Proliferante Que gradualmente Mata al cuerpo O como un parásito Destructor Que poco a poco Destruye Aquello que lo alimenta Así Estos espinos En forma lenta Pero segura Ahogan las almas De aquellas personas Que los albergen Tales individuos Jamás maduran No llegan nunca A producir frutos Para vida
Estos primeros Suelos No alcanzan La vida Aunque En algunos casos Se comporten Como cristianos No habrá vida Espiritual en ellos No hay nada Más peligroso En el mundo Que un casi Cristiano Un casi Cristiano Hay un famoso Sermón de John Wesley Llamado El casi Cristiano Donde demuestra Que uno puede hacer Todo lo que un cristiano Hace Y a un ser Solo un casi Cristiano Que no es otra cosa Que un casi Salvo Que no es otra cosa Que alguien Que dirá Al infierno Criendo que Venecen siempre Y dice Wesley Que diferencia El casi Cristiano Del verdadero Cristiano La fe Genuina Y verdadera En Cristo Por eso Se lo dice El verdadero Cristiano Solo descansa Sinceramente En la fe De hecho Que pase Y por último Entonces Nuestro cuarto Terreno Los que oyen Con un corazón Receptivo Repto Y bueno Los que retienen En el evangelio Los que no Dejan Por la gracia De Dios Que los pájaros Del diablo Se coman La semilla Ni que los afanes Del mundo Aobien su fe Y aun Y aun cuando La roca Pareciera Detener Su crecimiento Cuando Dios Da salvación Hasta el suelo Más rojoso Se quiebra Y da lugar A la vida Ellos son Los que han Nacido En el muerto La misma Semilla Cae En todo
Corazón Pero todos No responden De la misma manera Estos Corazones Son receptivos Y dan Fruto A través De la Perseverancia Los que no tuvieron Los demás Porque los demás No perseveran La Perseverancia Es Una marca Del verdadero Creción Aquel Que abandona La fe Porque el pastor No lo saludó Por dos domingos ¿Dónde está Ese morazón Dónde está Ese fruto Dónde está Esa cosecha Aquel Que abandona La fe Porque alguien Le corrige Su pecado Todavía ¿Dónde está El fruto? La vida Cristiana Verdadera Se caracteriza Por paciencia Y personalidad Esa es la única Manera De dar fruto Hay afanes Hay afanes Que vienen Hay preocupaciones Que se levantan Hay tentaciones Que llegan Pero aquel Que posee La fe Verdadera Persevera Entre esa Maleza Con el machete Del espíritu Que es la palabra De esto ¿Vas a ver Vieron a alguien Atravesar La maleza Con un machete?
Así debería ser Cristiana Hasta que un día Vemos el último Machetazo Entremos Los pastos Pero mientras Estamos en este Mundo Hermano Afila El machete Porque los espinos Se levantarán Porque Enterrán Ahogar Nuestra fe Debemos confiar En las promesas De Dios Debemos ser Como los de Berea ¿Recuerdan? Los de Berea En Hechos 17 Los que Dice el texto Que recibieron La palabra Con toda solicitud Escudriñando Diariamente Las escrituras Para ver Si estas cosas Eran así Por eso Dice el texto Muchos de ellos Creceron No Recibieron El evangelio Con un corazón Resentido Tomaron Eso Que escucharon Y lo llevaron A su casa Y empezaron A pensar ¿Es esto Lo que dice La escritura?
¿Es esto Lo que debía Ser el Mesías? ¿Es cierto Que debía Sufrir Y luego Entrar en su gloria? ¿Es cierto Que iba a resucitar El tercer día? Y uno miró Al otro Y le dijo Jacob Es cierto Jesús Es el salvador Está lleno Un corazón Resentido Ese es el corazón De la buena tierra El que considera El que indaga Con disposición De corazón En la verdad Sin prejuicio Sin dureza Claramente Claramente Que abrazamos La soberanía La soberanía La soberanía La soberanía Del Señor En la salvación La salvación Es una obra Soberana De Dios Pero muchas veces Misteriosa Esos sobrantes El punto De la parábola No es Es enseñarnos Sobre la salvación Soberana De Dios El punto De la parábola De Jesús Es que cada uno Puede examinarse Y decir Que clase de terreno
Es mi corazón Para la palabra El punto De la parábola El mensaje De la parábola Para todos Y cada uno De nosotros Para Antonio Para Gustavo Para Gabriel Para Karen Para Andrés Para Richard Para cada uno De nosotros El punto de la parábola Es que pensemos Que clase de terreno Es mi corazón Cuando recibo Y escucho La palabra De Dios En el terreno Es mi corazón Y hay cuatro opciones Si soy De los tres primeros Debo arrepentirme Y creer Pedir al Señor Perdón Por mis pecados Y pedirle Que me dé Una fe sincera Para creer Y perseverar Y dar fruto Pero si reconozco Que Dios me ha salvado Y me ha dado Un corazón Receptivo A la palabra La pregunta es ¿Cómo es hoy Mi corazón Ante la enseñanza De la palabra De Dios?
¿Estoy dando El fruto Que debería dar? Si soy cristiano Si la palabra De Dios De Dios Ha echado raíces En mi corazón Como cantábamos Como cantábamos hoy Entonces evaluemos El fruto ¿Qué fruto Hay En mí? ¿Cuál es el fruto Que debe haber En mí? Gálatas 5 22 Nos dice El fruto Del Espíritu Es amor Gozo Paz Paciencia Benignidad Bondad Fidelidad Valse El fruto Dominio propio Contra tales cosas No es ley Pues los que son De Cristo Jesús La buena tierra Aquellos que la palabra Han dado fruto Los que son De Cristo Jesús Han crucificado La carne Con sus pasiones Y deseos Han crucificado Al viejo hombre A la vieja mujer Le han dicho Aquel que ama Los placeres De la vida Muere en la cruz Desde el barrio Y no bajes Aunque a veces Desaparece Debemos ser Personas En las cuales Se ve El fruto Del Espíritu ¿Se ve En vos El fruto Del Espíritu?
No No respondas Rafa ¿Está El fruto Del Espíritu En vos? En el que vine De Kenia Estamos comiendo comida en mi casa Porque aparte Me gusta cocinar Ya saben Hay un problema Cuando uno hace Comida india Es que Normalmente Los curvis Tienen Cúrcuma La cúrcuma Tienen una bondad Que Dios Que Dios Que Dios Que Dios Le ha dado Y es que Mancha Todo lo que toca Entonces Si uno come En un plato Curry Después se acuerda Uno puede Uno puede Uno puede saber Exactamente Donde cociné El curry Donde guardé El tupper Que guardé El curry Todo Y todo ¿Por qué? ¿Por qué? Porque se viene Es evidente ¿Por qué? ¿Por qué?
¿Por qué? Sabe el parámetro De la palabra Es evidente La obra De los ángeles Es evidente El fruto Del Espíritu Los que te ven Pueden dar Testimonio Del fruto De los ángeles Hermanos Quiera Dios Que no seamos De aquellos A los cuales Las palabras Penetran por uno En el desastre Que Dios haga Que su palabra Penetre En nuestro corazón Y que podamos Tener la actitud De la buena tierra Dispuestos Y receptivos Para ser Villanos Ponemos Hermanos Al Señor Que el Señor Produzca esto En nosotros Dios Tú mismo Dijiste Que tu palabra Nunca Vuelve vacía Señor Sino que Cumple el propósito Por el cual Tú lo enviaste Queremos
Señor Señor Pedirte que tu palabra Expuesta hoy Lleguen A corazones Que son buena tierra Que vos Que vos Señor Trabajes en nuestros corazones Vos sos aquel Que es capaz De arar nuestros corazones De cambiar De cambiar lo que eres Señor Vos podés tomar un corazón Que es sólido Como una roca Y derretirlo Vos podés tomar Un corazón Que está Lleno De espinos Y empezar A limpiar el terreno Con el machete De tu palabra Señor Cuanto necesitamos Que obres en nuestro corazón Para que la semilla De tu palabra Pueda dar un fruto Al ciento Por el fin Sabemos que nos oye Señor Y es nuestra oración De que Hagan De tu palabra El fruto De nuestros corazones Y es nuestra oración También Señor Que En la parte Que nos toca A nosotros Que podamos mostrar Un corazón Receptivo Un corazón Que considera Tu palabra Un corazón Señor Que pesa Lo que has enseñado Que se evalúa Que se examina A la luz De tu palabra Señor Te rogamos Que todos nosotros Tendamos Oídos Por nosotros Dios Que nadie Paca De este lugar Creyendo Que va al cielo Yéndose A la condenación Porque ha tenido Un corazón Dijo Señor Hablanta Todo el corazón Y atrae Porque ha tenido Porque ha tenido La cruz Para perdonar Los pecados
Y dar Un pie De todo Aquel Que viene Y no es Echado Fue Progamos En el Obro De Jesús Amén Amén Amén
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Serie
Lucas
Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.