La grandeza de Dios brilla más ante nuestra profunda miseria y necesidad

Lucas 9:37-45 Lucas 15 Junio 2025 Enrique Oriolo
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Padre, te damos gracias por la oportunidad de estar un día más en tu presencia, Señor. Porque un día en tu casa es mejor que mil fuera de ellos. Qué precioso estar donde estamos ahora, Señor. Y qué precioso tener la oportunidad que tenemos ahora de abrir las Escrituras. Y qué precioso que tenemos la oportunidad de celebrar a nuestro Padre Celestial. Queremos oírte, Señor. Queremos oír la voz del Hijo. Como leíamos hoy en la lectura pública, este es mi Hijo escogido a el oído. Queremos escuchar la voz de Cristo. Y que a partir de esa voz nos impartas vida, Señor. Porque te necesitamos. Porque realmente te necesitamos.

Y porque te necesitamos aún más allá de lo que pensamos que te necesitamos, Señor. Y por eso te pedimos que obres en nuestros corazones a medida que escuchamos tu palabra. En el nombre de Cristo Jesús. Amén. Y amén. ¿Alguna vez te has sentido tan desesperado que no sabes a quién recurrir? ¿Has visto cómo flaquea tu fe justo cuanto más la necesitas? Es una experiencia que todos hemos atravesado. Y quisiera pedirte que abras tu Biblia conmigo en Lucas 9. Y vamos a leer la historia de un padre y un hijo. Lucas 9, versículo 37 al 43. Lucas 9, versículo 37 al 43. Y vamos a ver esta historia maravillosa de la misericordia de Cristo.

Lucas 9, versículo 37 dice así la palabra del Señor. Y aconteció que al día siguiente, cuando bajaron del monte, una gran multitud le salió al encuentro. Y aquí un hombre de la multitud gritó diciendo, Maestro, te suplico que veas a mi hijo, pues es el único que tengo. Y sucede que un espíritu se apodera de él y de repente da gritos y el espíritu le hace caer con convulsiones, echando espumarajos y magullándole y a duras penas se aparta de él. Entonces rogué a tus discípulos que lo echaran fuera y no pudieron. Y respondiendo Jesús dijo, Oh generación incrédula y perversa, hasta cuánto he de estar con vosotros y os he de soportar.

Trae acá a tu hijo. Cuando éste se acercaba, el demonio lo derribó y lo hizo caer con convulsiones. Pero Jesús reprendió al espíritu inmundo y sanó al muchacho y se lo devolvió a su padre. Y todos estaban admirados de la grandeza de Dios. Qué precioso texto. Su misericordia, hermanos, es mejor que la vida. La misericordia de Jesús es mejor que la vida. Y este texto se trata de que aunque la incredulidad se haga presente en nuestra vida, debemos confiar en la misericordia de Jesús, que va más allá de esta vida. Vamos a ver tan solo dos puntos en nuestro pasaje. Dos divisiones principales. Lo primero, versículo 37 al 40.

La impotente y miserable condición del hombre sin Dios. La impotente y miserable condición del hombre sin Dios. Y el segundo punto, versículo 41 al 43. La frustración y la tierna misericordia de Jesús. Vamos a comenzar entonces por el primer punto. Y aconteció que al día siguiente, dice el texto, Lucas está vinculando una serie de historias. Lo que hemos visto anteriormente en el Evangelio de Lucas es el monte de la transfiguración. Los discípulos habían contemplado la majestad de Jesús y habían oído el testimonio del Padre sobre el Hijo y la necesidad de escucharle solo a Él. Recuerden, este es mi Hijo, mi escogido a el oído.

La confirmación de la identidad, la confirmación de la divinidad de Cristo, la confirmación de lo que estaba ocurriendo no era algo más en medio de la historia del pueblo de Israel, sino que el mismísimo Mesías, el Hijo de Dios, estaba presente. Pero aconteció que al siguiente día, cuando bajaron del monte, dice el texto. Y esto es muy interesante. En el monte había gloria. En el monte está Jesús transfigurado, está Moisés, Elías. Tenemos la nube de gloria del Padre, una experiencia sobrenatural y divina. Pero cuando bajamos del monte, es otra la historia. Algunos llaman esta escena la gloria del monte y la miseria del valle, donde ya todo no es tan celestial y tan glorioso.

La perspectiva eterna y la perspectiva temporal. Cuando bajaron del monte Jesús y los tres discípulos que le acompañaron, dice el texto que una gran multitud le salió al encuentro. Y esto, si has leído alguna vez los evangelios, no te parece algo tan distinto. Siempre hay una gran multitud. La gran multitud había sabido de los milagros de Jesús, tanto de los de Jesús como de los apóstoles. Porque los apóstoles, si ustedes recuerdan capítulos anteriores, Jesús se los había enviado de dos en dos en diferentes aldeas, dándole la autoridad para sanar enfermos, para liberar endemoniados y para proclamar el reino.

Por lo tanto, la fama de Jesús y de los apóstoles y su poder había llegado hasta el mismísimo Herodes y todas las multitudes estaban al tanto de lo que ocurría. Era normal que en esta etapa del ministerio de Jesús las multitudes se agolparan para buscar quién sabe qué, qué motivación tenía cada uno. Quizás había de los que siempre hay, curiosos, simplemente para saber qué pasa o para ver si se ve algo. Otros que querían sanidades, otros que querían milagros, otros que quizás sí verdaderamente estaban interesados en saber si Él era el Mesías, pero las multitudes se agolpaban, era algo normal. Pero el texto dice, y he aquí.

Y normalmente cuando Lucas introduce, y he aquí, es porque te está mostrando lo que Él realmente quiere que veas. Y he aquí, dice el texto, un hombre de la multitud, hay muchos hombres y mujeres en la multitud, grita. Y grita diciendo, maestro, te suplico que veas a mi hijo, pues es el único que tengo. Podemos imaginarnos y debemos imaginarnos la escena. Jesús está bajando del monte, con Pedro, Juan y Jacobo. Han vivido una experiencia gloriosa. No sabemos si la transfiguración fue en qué horario de la madrugada, pero aparentemente fue en ese día antes de este amanecer o este nuevo día. Está bajando con Juan, Pedro y Jacobo.

Y ve la multitud que se acerca. Y en medio de la multitud probablemente un hombre moviéndose rápidamente, abriéndose paso, gritando, maestro, maestro, te suplico que veas a mi hijo, pues es el único que tengo. ¿Cuál es la desesperada situación en la que tiene que estar un hombre para llegar al punto de la súplica? De suplicar a otro. Este hombre no está pidiendo un milagro para sí mismo, sino que suplica por el sufrimiento de su amado, único hijo. Está en la desesperación de este padre que grita fuerte desde la multitud. No espera para pedir una cita con Jesús privada. No hay tiempo para eso. No espera.

No importa la vergüenza que pueda tener por andar gritando. No importa que otros se molesten porque recordemos que todos querían algo de Jesús. es su único hijo y necesita la ayuda del maestro. Y su único hijo, hermanos, no está enfermo. No está postrado sin poder caminar como los amigos que trajeron al paralítico en la camilla. No. Tampoco está ciego sin poder ver. No es que su cuerpo esté funcionando mal, sino que está poseído por un espíritu maligno. Eso es lo que nos muestra el texto. Imagínense la experiencia del padre. El padre debe ver cada día a un ser extraño, apoderarse de la voluntad de su hijo, nublar su razón y entendimiento y lastimarlo sin motivo alguno.

Él describe que el espíritu agarra a su hijo y le hace dar gritos, lo hace convulsionar en el suelo echando espuma por la boca y magullándole. Tuve que ir al diccionario, ¿no? Porque no usamos mucho la palabra magullar. Es una palabra que significa causar una contusión o daño a un cuerpo sin que se rompa la piel, pero generando marcas e hinchazón. El verbo griego es sintribo, que se traduce como romper, destrozar, triturar, despedazar o herir severamente. Hermanos, no estamos hablando de un padre que ve a su hijo que le duele un poco la panza, sino un padre que ve como un espíritu malo se apodera de su hijo para lastimarlo con total violencia, ensañamiento día tras día y a duras penas se aparta de él, dice el texto.

¿Y qué puede hacer este padre por su hijo? Lo ha cuidado y amado, lo podemos inferir, probablemente ha agotado todo tipo de esfuerzos, todo tipo de recursos. Su única y última esperanza es que Jesús o sus discípulos puedan hacer algo por él. Seguramente todo este rumor que circulaba en las redes sociales de ese día, el boca a boca, había llegado a él. Y podemos imaginarnos tomar a su hijo e ir a buscarlo. La fama de ellos se había extendido. Ellos habían sanado, liberado, haciendo milagros, proclamando el reino en el nombre de Jesús por todas las aldeas. Recordemos que no fueron pocos, no fueron pocos los que recibieron una muestra de la gracia y el poder que hay en el futuro reinado del Mesías.

Estos regalos anticipados que Jesús brindaba al sanar y liberar, no eran pocos los que lo habían recibido. Imaginemos la alegría y la esperanza de este padre y de su hijo. Alguien puede hacer algo. No hay más desesperante situación cuando uno cree que nadie puede hacer nada. Cuando uno consulta dos o tres diagnósticos y dicen, pero no, pero no hay nada. Y pero igual duele. Es desesperante no saber qué pasa o que alguien pueda hacer algo al respecto. El padre es completamente impotente para ayudar a su hijo. Completamente impotente. No puede hacer absolutamente nada. Esto es algo espiritual. Esto es algo que trasciende el orden terrenal y humano.

No hay médico que lo pueda curar. No hay hierba medicinal en todo Israel que pueda ayudar a su hijo. O alguien que sea más que un simple mortal debe hacer algo. Algo o alguien que trascienda lo terrenal y lo humano es el único que puede hacer algo. Bueno, imagino que todos sabemos quién puede. Cuando llega a los discípulos, porque ese es su primer abordaje, cuando llega a los apóstoles pasa algo muy extraño. Aquellos que habían sanado y liberado a muchos no pueden hacer nada por ellos. A pesar de los ruegos del padre, están impotentes para ayudar. Imagino al padre yendo uno a uno de los apóstoles, los nueve apóstoles que habían quedado en el valle, porque trece fueron con Jesús, rogándole por su hijo, tirándole de las vestiduras a cada uno de los apóstoles y ellos no pueden hacer nada.

Eso es lo que dice el texto. Implícitamente nos dice que intentaron hacer algo. Evidentemente, algo intentaron hacer. Respondieron al ruego del padre, pero el resultado fue que no pudieron lograr nada con respecto al espíritu malo. Fracasaron rotundamente ante el padre y el hijo, ante la necesidad que ellos tenían, que ahora están desahuciados. Fíjense la esperanza que traían y ahora los apóstoles que fueron sanando por todos lados no pudieron hacer nada. Cuya única esperanza ahora es el maestro, porque los discípulos fallaron. Esperemos al maestro. Esta escena, recordemos que esto está ocurriendo ante una multitud, esta escena podría haber sembrado incredulidad entre ellos.

¿Cómo puede ser que los oímos hacer milagros en las aldeas de la región yendo de dos en dos? ¿Recuerdan eso? De dos en dos iban a las aldeas y hacían milagros, sanidades. Pero ahora están los nueve juntos y no pueden con un solo demonio. Y mientras la mañana transcurre, alguien divisa que el maestro está descendiendo con los tres discípulos que habían subido al monte. La multitud se revoluciona para ir a buscarlos y el Padre no soporta más la espera. Empieza a gritar desde la multitud. Jesús es su última esperanza para ayudar a su único hijo, pero también es la última esperanza para ponerle fin a su propia agonía como Padre.

Hermanos, desde la caída de Adán nada volvió a ser lo mismo. Cuando Adán y Eva pecaron decidiendo actuar en incredulidad a la palabra de Dios comiendo del fruto prohibido habiendo sido engañados por Satanás ahí la muerte y el pecado entraron al mundo. Fueron separados de Dios. Su comunión con Dios fue quebrantada y ahora el corazón de ellos está cautivado por el pecado. Ahora son esclavos del pecado. Ahora viven bajo el poder y el dominio de las tinieblas a la merced de Satanás y sus demonios. Fuera de la misericordia divina el hombre solo espera la muerte, el juicio de Dios y una eterna condenación.

Lo que el Padre y el Hijo están experimentando no era lamentablemente algo inédito. No era un hecho aislado sino que era la consecuencia del accionar de Adán y Eva como nuestros representantes en el huerto del Edén. Un espíritu malo lo ha poseído y lo lastima constantemente. Satanás y sus demonios no pueden hacerle nada a Dios. Evidentemente ellos son criaturas finitas y Dios es el creador infinito y soberano. Una perspectiva bíblica nos ayuda a todos nosotros a acomodar la conmovisión visual del mundo. Nosotros existimos en un mundo donde no tenemos una pulseada entre Dios y Satanás. A ver quién puede.

Eso es dualismo. Que el universo está gobernado por el bien y el mal y son dos fuerzas que están ahí luchando la una con la otra. No hermanos, eso no es lo que enseña la Biblia. La Biblia enseña que Dios es el soberano del universo que está llevando a cabo su perfecta y santa voluntad sin el más mínimo obstáculo. Todo está haciéndose conforme a su plan perfecto. Mientras que Satanás es un ser creado que debe someterse a la soberanía de Dios y aún en su rebeldía y enemistad es usado por esa soberanía como un instrumento en las manos de Dios para su propia gloria. Eso es una perspectiva bíblica de las tinieblas.

Pero algo que sí puede hacer Satanás es dañar al hombre que ha sido creado a la imagen de Dios. No puede dañar a Dios pero el hombre ha sido creado a la imagen de Dios y Satanás y sus demonios sí pueden dañarlo. Y lo hace lo hace de muchas maneras no crean que solamente es esta manera espectacular y visible en la que Satanás daña al hombre creado a la imagen de Dios sino que lo hace apartándolo cada vez más y más de Dios. Y lo puede hacer a través de falsas religiones a través de ideologías a través de modas a través de filosofías a través del entretenimiento puede utilizar cualquier cosa en este mundo que nos distraiga lo suficiente para jamás pensar en nuestra propia alma.

Ayudándolo a pecar cada vez más al seguir sus propios deseos y placeres. Y todo esto hermanos por supuesto con el fin de destruir al hombre. Y en ocasiones como es el caso de este hijo poseyéndolo para lastimarlo físicamente y destruir su propia vida. y mientras el hombre la humanidad en su perversión e incredulidad vive apartada de Dios está aún más expuesta a los ataques del enemigo y por supuesto completamente impotente para hacerle frente. El apóstol Pablo lo describe de la siguiente manera en 1 Corintios 2.14 pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios porque para él son locura y no las puede entender porque se han de discernir espiritualmente.

Y también Pablo dice lo siguiente en 2 Corintios 4 y si todavía nuestro Evangelio está velado para los que se pierden está velado en los cuales el Dios de este mundo entre paréntesis Satanás ha cegado el entendimiento de los incrédulos para que no vean el resplandor del Evangelio de la gloria de Cristo que es la imagen de Dios. Básicamente si el hombre no sabe que está enfermo cómo irá al médico. Si no sabe que está perdido y sin esperanza cómo pedirá un salvador. Un muerto está muerto no es consciente de nada y así es como la Biblia describe al hombre sin Dios muerto espiritualmente e inconsciente de su propia necesidad espiritual. pero alguien puede pensar ¿habrá alguno que busque a Dios por sus propios medios?

Qué bueno que lo preguntaste. La Biblia lo responde en Romanos capítulo 3 no hay justo no hay uno no hay quien entienda no hay quien busque a Dios todos se han desviado aún se hicieron inútiles no hay quien haga lo bueno no hay ni siquiera uno. Fin de la cita. Esa es la miserable e impotente condición del hombre sin Dios no puede hacer nada para salvarse a sí mismo no puede hacer nada para salvar a otros y aún peor tampoco quiere hacer algo porque no es consciente de su necesidad de salvación y así como no es consciente de eso tampoco es consciente del mundo espiritual maligno que lo rodea no puede discernir la influencia demoníaca en su vida a diferencia de nuestro pasaje no todo obrar demoníaco es tan visible y expuesto como en esta escena los endemoniados no lucen igual en nuestro contexto normalmente Satanás mismo poseyó a Judas y ninguno de los apóstoles vio una

evidencia visible que lo hiciera sospechar de eso el único que puede tener control absoluto sobre Satanás y los demonios es Dios mismo y aquellos a los que Dios delega esa autoridad como es el caso de los apóstoles como es el caso de otros discípulos que podemos verlo en los evangelios y en el libro de los hechos basta con recordar un episodio que a mí me parece fascinante el endemoniado el endemoniado gadareno recuerdan este hombre que tenía una legión de demonios adentro que eran como seis mil demonios todos estos demonios están rogándole a Jesús que no los atormente ni los envíe al abismo Jesús es el

terror de los demonios que paradoja Jesús que es tan tierno y amoroso con aquel que está necesitado y humilde de gracia es el terror de los demonios que atormentan al hombre hay un episodio en el libro de los hechos donde unos judíos intentan liberar un endemoniado pero ellos no tienen la autoridad de Jesús para hacer eso y el texto nos dice en Hechos 19 el espíritu malo les responde a estos hombres a Jesús lo conozco y sé quién es Pablo pero ustedes quiénes son y el hombre en quien estaba el espíritu malo se lanzó sobre ellos los dominó pudo más que ellos de manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos que humillante y eran siete contra uno hay una frase que se le atribuye a Martín Lutero donde Lutero dice tan paradojamente el diablo es el diablo de Dios el diablo es el diablo de Dios y a qué se refiere con eso ilustra claramente que Dios es soberano sobre todas las cosas incluso sobre Satanás mismo no puede hacer absolutamente nada que Dios no le permita hacer eso un ejemplo tenemos en el libro de Job ¿verdad?

Satanás tiene que pedir permiso a Dios para tocar la vida de Job ¿por qué los discípulos entonces no pudieron hacer nada al respecto? probablemente por una razón que el texto que el texto nos deja ver cuál es obraron en incredulidad obraron en incredulidad es decir cuando actuaron no actuaron en fe no actuaron confiando en el poder de Dios en el nombre de Jesús sino en sus propios recursos obraron de manera incrédula ahora no queda más remedio que esperar al maestro necesitan a Jesús hermanos nosotros no estamos hechos de otro material distinto ni vivimos en otro mundo distinto la pregunta es ¿cuál es la consecuencia de la caída que estás experimentando? la pregunta no es si estás experimentando sino ¿cuál es la que te ha tocado vivir?

¿cuál es el sufrimiento que estás atravesando producto de la maldición del pecado? puede ser la enfermedad o la muerte de un ser querido o puede ser que tu propia salud vaya menguando cada día más hasta el más fuerte de los hombres se vuelve débil hasta el más sano de los hombres se vuelve débil y enferma puede estar el sufrimiento en tu cuerpo una discapacidad un dolor crónico pero también puede estar en tu corazón y sufrir por el daño que recibiste de otros por la traición por el engaño o por la pérdida puede que sufra puede que sufras por vos mismo o puede que sufra por alguien que amas y que está sufriendo como es el caso del padre con el hijo en nuestro texto la pregunta no es si sufres la pregunta es cuál es tu sufrimiento cuál es tu sufrimiento cuál es la consecuencia de la incredulidad del edén que azota tu vida hoy todo eso hermanos todo lo que podemos experimentar en nuestras vidas de sufrimiento y dolor existe por habernos separado de Dios en nuestra perversión e incredulidad todo eso es consecuencia de habernos enemistado con Dios por causa de nuestro pecado desde Adán al principio hasta nosotros en esta mañana todos hemos nacido apartados de Dios amando al pecado y sufriendo

las consecuencias del pecado qué contradictorio amar algo que te lastima amar algo que te hace doler siempre pienso al pecado como una ilustración de un hombre caminando en el desierto y de repente tiene un espejismo han visto alguna vez esas incluso en los dibujitos uno pudiera ver algo de eso y de repente el hombre que está muriendo sed de sed ve un oasis y corre al oasis y empieza a beber agua y empieza a comer manjares que encuentra ahí pero de un minuto a otro el espejismo se desvanece y el hombre se encuentra ensangrentado porque ha estado masticando piedras y arena y todo eso que él pensó que era para su bien en realidad era un engaño el pecado de nuestra vida funciona de la misma manera nos promete algo apela a un deseo de nuestro corazón pero en el lugar equivocado Dios quiere darnos vida Dios quiere darnos agua de la cual nunca más tendremos sed Dios quiere darnos un pan para vivir eternamente pero el hombre busca eso en espejismos y luego se da cuenta que era un engaño no pero si tan solo comprara ese último celular que salió y cuando por fin lo tiene nuevamente el corazón se vacía y ahora quiere algo más y así es el mundo sin Dios

nunca va a llenar el corazón nunca va a saciar a nadie vivimos en un mundo quebrantado y bajo el poder del maligno y aun si somos cristianos y aun si seguimos a Cristo no estamos exentos de sufrir pero podemos ver el sufrimiento a través de los lentes de que Dios gobierna nuestras vidas y que si algo viene a nosotros y nos impacta primero fue aprobado por Dios y así como el hijo sufrimos las consecuencias de la existencia del pecado y el mal y así como el padre hemos entendido que Jesús es el único que puede hacer algo por nosotros que estamos impotentes en nuestra miserable condición espiritual y necesitamos la ayuda y la gracia de Jesús entonces la pregunta ahora es estás yendo a Jesús como la única esperanza en medio de tus sufrimientos estás yendo a Jesús como la única esperanza en medio de tus sufrimientos a algún lado estás yendo pero el único que te va a ayudar es Jesús todo lo demás te va a fallar tarde o temprano te va a fallar la siguiente pregunta es si estás llevando a otros que sufren alrededor tuyo a Jesús mostrándoles que él es el único que puede hacer algo por ellos el padre suplicó a Jesús por su hijo nosotros debemos suplicar a

Jesús por aquellos alrededor nuestro que aún no le conocen porque hay una realidad que es peor que lo que está padeciendo el hijo en el pasaje es peor que estar endemoniados es peor que estar enfermos o que estar sufriendo emocionalmente no solamente hay consecuencias temporales por el pecado hay consecuencias eternas por el pecado y por ser pecadores que pecan el juicio de Dios nos condenará eternamente y ese estado de miseria temporal y de sufrimiento temporal se extenderá a un estado de miseria eterno y de sufrimiento eterno fuera de la misericordia de Dios por lo tanto necesitamos a Jesús y escuchame bien más que simplemente para

ayudarnos con las consecuencias temporales del pecado no necesitas no necesitas a Jesús principalmente porque estás sufriendo hoy no necesitas a Jesús principalmente porque estás enfermo tenés un dolor en el alma o has perdido a alguien no necesitas a Jesús como un paliativo para un dolor temporal necesitas a Jesús para librarte de las consecuencias eternas del pecado Jesús no vino para que nos sintamos mejor porque si alguien le dice a alguien que tiene un dolor necesitas a Jesús para sentirte mejor la persona te puede responder pero vos no sabes el ansiolítico que me recetaron es buenísimo me siento mucho mejor con eso no necesito a Jesús

o pensar no mira me voy a ir de vacaciones a la costa las voy a pasar muy bien y me voy a olvidar de todos estos problemas si es para olvidarme no necesito a Jesús pero las vacaciones en la costa y los ansiolíticos te servirán mientras tu corazón cuando tu corazón deje de latir ningún ansiolítico y ningunas vacaciones en la costa existirán solo será la expectativa del juicio de Dios por causa de nuestros pecados y de haber rechazado la voz de Dios que nos llamaba a Cristo vez tras vez y nosotros preferimos ir a otro lado a buscar una solución al final del día lo que este hijo necesita no es que lo liberen del demonio lo que él necesita es una liberación mucho más profunda del pecado y de la muerte eterna y solo Jesús lo puede ayudar solo Jesús y ante la incredulidad que existe en esta escena Jesús responde con frustración con frustración es interesante ver que Jesús no es una especie de persona semidormida flotando en el aire siempre contento no es así Jesús se frustra y se enoja también sin pecar por el pecado de la incredulidad del hombre pero también el texto nos muestra su misericordia y este es nuestro segundo punto versículo 45 hay uno dice respondiendo Jesús

dijo oh generación incrédula y perversa hasta cuando he de estar con vosotros y os he de soportar trae acá a tu hijo ante la situación del padre del hijo y el fracaso de los discípulos Jesús responde con esta frustración oh generación incrédula y perversa los confronta con su incredulidad y perversión ya que ambas se retroalimentan mutuamente la incredulidad lleva a la perversión y la perversión aumenta la incredulidad la perversión se refiere a una desviación de lo que se considera correcto natural o saludable frecuentemente implica una distorsión o corrupción de la forma el propósito o el comportamiento original o deseado de algo la generación se había

pervertido de lo que debía ser y se había sumido a la incredulidad no era el pueblo de Dios que se sujetaba a Dios que amaba a Dios que obedecía a Dios se había pervertido era una generación pervertida e incrédula lo que es interesante es que Jesús no solo se dirige a sus discípulos pareciera ser que ahora hace un panorama más general la incredulidad no es exclusiva de los discípulos y los que estaban en el monte tampoco se pueden jactar de nada porque ellos ya tuvieron su parte arriba donde no entendían lo que estaba pasando más bien parece ser el aspecto general que Jesús ve en toda la generación que está presente en su ministerio en toda esta sección de Lucas hay notas que resuenan en el Pentateuco en el pasaje de la transfiguración Moisés y Elías están hablando con Jesús acerca de su éxodo de su partida de este mundo en Jerusalén pero ahora Jesús alude a palabras que encontramos en el libro de Deuteronomio y en el libro de los Salmos Jesús alude al libro de Deuteronomio cuando Moisés hace un canto el cántico de Moisés en el capítulo 32 luego de mencionar las bendiciones y las maldiciones del pacto cuando se habla del desprecio que el pueblo le hace al Señor que los

había rescatado dice lo siguiente Moisés cito en forma pervertida se han portado con él es decir con Dios no son sus hijos debido a los defectos de ellos son una generación perversa y torcida así así pagan ustedes al Señor o pueblo insensato e ignorante no es él tu padre que te compró él te hizo y te estableció fin de la cita pudiéramos leer todo el cántico de Moisés pero muy extenso la idea la idea es que a pesar de lo que Dios había hecho por ellos ellos eran incrédulos rebeldes se habían pervertido en el libro de los salmos se vuelve a repetir esta idea en el salmo 78 versículos 7 y 8 cito para que ellos pusieran su confianza en Dios y no se olvidaran de las obras de Dios sino que guardaran sus mandamientos y que no fueran como sus padres una generación porfiada y rebelde generación que no preparó su corazón y cuyo espíritu no fue fiel a Dios fin de la cita básicamente una generación que se había olvidado de Dios que no confiaban en él que no le obedecían ni se acordaban de todo lo que Dios había hecho por ellos eran incrédulos y perversos es muy interesante hermanos Romanos capítulo 1 cuando Pablo habla de la perversión la incredulidad del

hombre y como el hombre se apartó de Dios una de las primeras características que dice Pablo inspirado por el Espíritu de Dios es y no le dieron gracias la ingratitud es compañera de la incredulidad ¿quién está permitiendo ahora mismo que tu corazón siga latiendo? ¿sos vos? alguien puede decir soy yo ¿y qué pasa con la persona que de repente le agarra un ataque al corazón y muere? ¿qué? ¿no estuvo velando para que su corazón siga latiendo? ¿no quiso que siga latiendo? no simplemente de un minuto a otro se sintió mal y no pudo hacer nada al respecto la ingratitud es no dar gracias a aquel que nos ha dado existencia que nos ha dado vida que nos ha dado salud aunque la tengamos muy machacada por cierto pero estás acá quiere decir que tenés la suficiente salud y conciencia y vida para arrepentirte de todos tus pecados y venir a Cristo en arrepentimiento y fe y aunque Jesús sufre la incredulidad de la multitud la del Padre la de los apóstoles y esto es precioso no por eso los abandona ¿vieron? no cierra la puerta

nos vemos ya me cansé la pregunta que Jesús hasta cuando he de estar con ustedes y he de soportarlos trae implícito que Jesús seguirá junto a ellos el tiempo que sea necesario Jesús no se va a ir a pesar de su pecado e incredulidad esa es la ternura y la misericordia de Jesús estará con ellos y los soportará a pesar de ellos y no porque ellos sean frustrantes para él Jesús dejará de amarlos ese es el amor de Dios Dios no destruyó a su pueblo a pesar de su infidelidad sino que siguió mostrándoles su amor fiel incluso en medio de las consecuencias de su pecado Jesús muestra la imagen de ese Dios misericordioso de la frustración Jesús va al tierno pedido misericordioso del Padre concediéndole lo que él necesita y anhela con tanta desesperación Jesús cierra estas palabras diciendo trae acá a tu hijo yo no pude imaginar cómo habrá latido el corazón del Padre al oír cada una de estas palabras pero habrán sido oxígeno para su alma casi agobiado por la agonía y luchando con la incredulidad lo que otros evangelios nos relatan sobre este pasaje cuando el hijo se acerca a Jesús el demonio sabe perfectamente lo que le espera y vuelve a dar manotazos de ahogado para seguir lastimando al muchacho

en frente de Jesús pero por más espectáculo que el demonio quiera hacer ante Jesús el hijo de Dios no puede hacer otra cosa que rendirse y obedecer Jesús reprende al espíritu inmundo y se acabó la historia el espíritu se va el niño queda sano y el texto dice y se lo devolvió al padre esto es precioso hermanos no solamente es la palabra de Dios y el espíritu santo le inspiró sino que Lucas sentado un día escribió estas palabras y se lo devolvió al padre son unas hermosas palabras este padre había perdido a su hijo bajo la oscuridad de un espíritu inmundo y ahora lo ha recuperado a su hijo de las manos de Jesús fue Jesús y nadie más quien le devolvió a su hijo sano ante tal escena la multitud está en admiración por la grandeza de Dios evidentemente reconociendo que esto no es la obra de un hombre sino del hijo de Dios mismo William Hendrickson comentarista señala con respecto a estas últimas palabras de Lucas dice significativas son las palabras y lo devolvió a su padre en relación con tantos casos de curaciones efectuadas por Jesús se hace evidente que él era mucho más que un simple obrador de milagros ponía su corazón en sus curaciones estas eran manifestaciones no sólo de

su maravilloso poder sino también de su tierno amor así por ejemplo él no solamente sana al paralítico sino que le perdona sus pecados no solamente cura al siervo del centurión sino que alaba la fe del centurión no solamente restaura la salud del endemoniado gadareno sino que también hace de él un misionero no solamente sana sino que consuela a la mujer que tocó su túnica no solamente resucita dentro de los muertos a la hija de Jairo sino que se preocupa para que le den algo de comer fin de la cita ese es Jesús ese es Jesús es un tierno y amoroso Dios cuán maravilloso es nuestro Dios tiene todas las virtudes perfectamente balanceadas es justo pero es bueno él es santo pero es misericordioso es grande en amor y es lento para la ira incluso hay una escena en el antiguo testamento cuando Jerusalén es destruida por los babilonios el templo es arrasado la ciudad está en llamas y enfrente hay un monte donde está Jeremías y se dice que ahí está escribiendo el libro de las lamentaciones y Jeremías dice en lamentaciones 3.22 que las misericordias del Señor jamás terminan pues nunca fallan sus bondades son nuevas cada mañana grande es tu fidelidad el Señor es mi porción dice mi alma por tanto en él

espero bueno es el Señor para los que en él esperan para el alma que lo busca bueno es esperar en silencio la salvación del Señor fin de la cita la incredulidad hermanos nos roba la oportunidad de confiar en Dios la incredulidad nos roba la oportunidad de esperar en silencio la salvación del Señor como dice Jeremías su misericordia está disponible para nosotros constantemente pero somos nosotros los que por causa de la incredulidad nos apartamos muchas veces estamos confiando nuestras propias fuerzas en lugar de poner nuestra confianza en el Señor y en su misericordia pero ante todo la incredulidad también es un pecado ante Dios no es

solamente una debilidad de nuestra parte es una ofensa contra la santidad de Dios contra la veracidad de Dios porque la incredulidad es no creerle a Dios es tratar a Dios como un mentiroso y a nosotros como los dueños de la verdad cuando Dios dice algo en su palabra y nosotros dudamos o no confiamos estamos siendo incrédulos a la luz de este texto hermanos Dios nos está llamando a cada uno de nosotros primero a reconocer nuestra incredulidad y a confesar el pecado de la incredulidad y arrepentirnos pedir perdón al Señor por dudar de su misericordia y de sus promesas si no reconocemos este pecado si no

lo confesamos si no nos apartamos de él no podremos hacer la voluntad de Dios no es suficiente solamente con que hoy te vayas de este lugar pensando en tu incredulidad si no el pastor tenía razón si están incrédulos hoy en tantas áreas es como la persona que sale de un consultorio diciendo si la verdad que tremenda metástasis tiene el cáncer en los huesos voy a casa no que hace la persona que se entera de un diagnóstico así mueve cielo y tierra para ver si puede hacer algo cuando vemos nuestro pecado por la palabra de Dios debemos ir al Señor confesarlo arrepentirnos hacer algo no ser indiferentes porque ser indiferentes también es incredulidad y cada vez la capa es más grande de pecado por eso el Señor quiere que hoy vengas a Él en oración y pidas perdón por tu incredulidad que confieses tu pecado te arrepientas de tu pecado no para que Dios te juzgue hoy sino para que Él te otorgue gracia hoy y lo segundo es que Dios quiere no solamente mostrar nuestro pecado sino también fortalecer nuestra confianza en Él que confiemos en Él no importa la circunstancia que estemos atravesando como el Padre y este Hijo sino que podamos confiar en la provisión de Dios que tenemos en Cristo que podamos

poner nuestra confianza en sus promesas que podamos poner nuestra confianza en su palabra que podamos poner nuestra confianza en Él que Él es lo que necesitamos para cada una de nuestras circunstancias que necesitas que Dios no te haya dado por medio de su Hijo en el grito del Padre en medio de la multitud te suplico que veas a mi Hijo pues es el único que tengo ¿puedes oír en esas palabras el eco del Evangelio? te suplico que veas a mi Hijo pues es el único que tengo el Padre suplica a Jesús por su único Hijo rogándole que sea librado del tormento y sin saberlo está hablándole al unigénito del Padre al único Hijo a quien Dios ha entregado por amor a pecadores como vos y como yo el amor de Dios se revela en esto que Él ha dado a su único Hijo para que todo aquel que en Él cree no se pierda sino que tenga vida eterna Jesús el único Hijo amado de Dios vino a morir por nuestros pecados Él fue a la cruz a recibir el tormento de la ira justa de Dios que nosotros merecíamos y por medio de su sacrificio hay perdón y vida hoy para todo aquel que cree Él Él es el único Hijo el unigénito del

Padre verás al Hijo de Dios por la fe y es interesante porque no todas las comparaciones son perfectas el Padre le suplica a Jesús que vea a su Hijo pero el Padre Eterno nos ordena que veamos a su Hijo porque no hay otra manera de tener vida venid a mí todos los que están cargados y trabajados y yo los haré descansar vas a ver al Hijo de Dios por la fe o vas a seguir formando parte de una generación incrédula y perversa Dios quiere que veas a su Hijo que creas en Él y que vivas eternamente clama a Jesús hoy como el Padre clamó por su Hijo pídele que te salve que te libre que te haga un verdadero Hijo de Dios y amado hermano y hermana en Cristo confiaremos en Jesús sin importar lo que estemos pasando confiaremos en Jesús recordarás al Padre que dijo este es mi Hijo amado escúchenlo a Él si Él no escatimó ni a su propio Hijo para salvarnos como no hemos de confiar plenamente en su amor y cuidado para nuestras vidas termino termino con las palabras del apóstol Pablo en Romanos capítulo 8 verso 32 y que sea un bálsamo para todos nosotros escuchen bien el que no escatimó ni a su propio ni a su propio

Hijo sino que lo entregó por todos nosotros como no nos dará también junto con Él todas las cosas vamos a orar perdónenos Señor perdónenos Señor perdónenos la incredulidad de nuestros corazones Señor si alguno de nosotros alguna vez pensó que al venir a Cristo la incredulidad ya no formaba parte de su vida Señor claramente se ha equivocado la incredulidad está ahí presente en nuestros corazones constantemente invitándonos a no mirar a Jesús constantemente invitándonos a no ir a Jesús a no suplicar a Jesús a no confiar en Jesús pero queremos confesar delante de Ti que hemos pecado de incredulidad queremos pedirte que nos perdones de nuestros pecados

queremos arrepentirnos de nuestro pecado y Señor buscar confiar en vos sin importar la situación en la que estemos atravesando y eso significa Señor también confiar en tu palabra en tu promesa en que sea la Biblia la que nos dirija en la situación en la que estamos y no nuestra propia sabiduría Señor Tú le dijiste a este Padre que luchaba con la incredulidad trae acá a Tu Hijo Señor a pesar de nuestras luchas a pesar de nuestra incredulidad también nos dices que vengamos a Ti quizá no es trae acá a Tu Hijo pero no sé cuál es el sufrimiento o la ansiedad o la necesidad de cada uno pero el apóstol Pedro también dice echad sobre Él toda tu ansiedad porque Él tiene cuidado de nosotros así que Señor queremos poner delante de Ti cualquier cosa que estemos atravesando y confiar en Tu misericordia y confiar en Tu gracia que si no escatimaste sino que entregaste a Tu único Hijo Tu Amado para salvarnos como no nos darás con Él todo lo que necesitamos Señor que nuestra confianza

Transcripción automática: puede contener errores.

Parte de la serie Lucas Serie Lucas 45 sermones
El predicador
Enrique Oriolo
Enrique Oriolo Pastor

Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.

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