¿Quién es el niño en el Templo?
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El Señor, nuestro Dios, ya ha decretado todas las cosas desde antes de la fundación del mundo. Entonces, las elecciones, las sorpresas, quién sale, quién no sale, es sorpresa para nosotros. No sé si alguna vez te pusiste a pensar, pero Dios no se sorprende de nada. La sorpresa es que Dios no sabe y luego se entera, pero Dios sabe todas las cosas. Así que podemos descansar en el cuidado, en la voluntad de nuestro Dios. Amén. Bueno, vamos a seguir en esta mañana con la serie del Evangelio de Lucas, si el micrófono me lo permite. ¿Está funcionando? Ahí está. Abrimos nuestras Biblias en Lucas capítulo 2 y vamos a finalizar hoy una sección que comenzó el pastor Dani, que tiene que ver con la infancia de Jesús.
Lucas capítulo 2, vamos a leer del versículo 41 al 52. Y si recuerdan, en las Escrituras hay una pregunta que el Señor le dice a sus discípulos y en todos los Evangelios vemos que este es un tema fundamental y es el tema de la identidad de Jesús. En muchas ocasiones nosotros vemos en los Evangelios que Jesús le dice a los discípulos ¿Quién dicen los hombres? Que soy yo. ¿Verdad? Y algunos dicen, bueno, el profeta y otros dicen, bueno, Elías y varias opciones y luego el Señor se detiene y le dice a los discípulos ¿Y quién dicen ustedes? Que soy yo. Y tenemos la maravillosa declaración de Pedro en Marcos 8 cuando él dice, tú eres, ¿qué?
El Cristo, el Hijo del Dios viviente. ¡Wow! ¿Y qué le dice el Señor? Pedro, eso no te lo reveló carne y sangre, sino mi Padre. ¡Qué maravilloso! La identidad de Jesús solo es revelada por Dios, Padre. Y un poco de esa identidad es lo que Lucas quiere transmitir al inicio de su Evangelio. Quiere ayudarnos a comprender un misterio. Y a veces comprender un misterio es una utopía, porque un misterio es un misterio. Si pudiéramos comprenderlo a cabalidad, no sería un misterio. Y en las Escrituras los misterios de Dios son aquellas cosas que Dios nos da suficiente conocimiento como para entender de qué se trata, pero no todo el conocimiento como para acabar de entender completamente.
Así que acompáñenme a Lucas capítulo 2, versículo 41 en adelante. Perdón, versículo 40 en adelante, porque este versículo 40 nos sirve como un versículo bisagra entre lo anterior y lo siguiente. Entonces ahora vamos a ver más del tema. Dice así, la palabra de nuestro Dios vamos a leer y luego de leer vamos a orar juntos para que el Señor obre a través de su palabra. Dice Lucas capítulo 2, versículo 41, 40, perdón. Y el niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría y la gracia de Dios estaba sobre él. Los padres de Jesús acostumbraban ir a Jerusalén todos los años a la fiesta de la Pascua.
Y cuando él cumplió doce años, subieron allá conforme a la costumbre de la fiesta. Y al regresar ellos después de haber pasado todos los días de la fiesta, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que lo supieran sus padres. Y suponiendo que iba en la caravana, anduvieron camino de un día y comenzaron a buscar a Jesús entre los familiares y conocidos. Cuando no lo encontraron, volvieron y lo buscaron en Jerusalén. Después de tres días lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían estaban asombrados de su entendimiento y de sus respuestas.
Cuando sus padres lo vieron, se quedaron maravillados y su madre le dijo, Hijo, ¿por qué nos has tratado de esa manera? Mira, tu padre y yo hemos estado buscando llenos de angustia. Entonces él les dijo, ¿por qué me buscaban? ¿Acaso no sabían que me era necesario estar en la casa de mi padre? Pero ellos no entendieron las palabras que él le había dicho. Descendió con sus padres y vino a Nazaret, y continuó sujeto a ellos. Y su madre atesoraba todas estas cosas en su corazón. Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia, para con Dios y los hombres. Buen Padre, venimos delante de tu presencia en esta mañana, Señor.
Venimos porque estamos en necesidad de vos, en necesidad de tu palabra, en necesidad de que obres en nuestros corazones. Todos nosotros estamos dañados por el pecado, Señor. Y lo que necesitamos es a Cristo. Y el obrar de Cristo en nuestros corazones, por medio de tu palabra. Por eso te rogamos la ayuda de tu Espíritu, el obrar de tu Espíritu, en medio nuestro. En el nombre de Cristo oramos. Amén. Y amén. El título de este sermón es, ¿Quién es el niño en el templo? ¿Quién es el niño en el templo? Y quisiera que veamos este pasaje en tres secciones. Por un lado, Jesús, el hijo de María y José, versículo 40 al 48.
Luego, Jesús, el hijo de Dios, versículo 49. Y luego, Jesús y el misterio de su identidad, versículo 50 al 52. Algo interesante que uno hace cuando lee este pasaje y uno medita y piensa en este texto. Y es que uno llega a la conclusión de que lo que Lucas está narrando es algo que le pudiera haber ocurrido cualquier familia judía en aquel tiempo. Sacando el versículo 49. ¿Por qué? Porque si vos quitás el nombre de Jesús y ponés cualquier otro nombre judío del primer siglo, pongámosle Jacob, y uno leyera el texto de lo que le pasó a Jacob, uno pudiera decir, bueno, cualquier familia judía en aquella época le podría haber ocurrido lo mismo.
Olvidarse a su niño en algún lugar, en medio de una fiesta tan multitudinaria, no encontrarlo, ir a buscarlo y luego encontrarlo en algún lugar. Uno pudiera imaginarse toda esa escena. Yo traté de pensar en mi propia vida, si alguna vez mis padres me habían olvidado en algún lado, pero no, lamentablemente, bueno, afortunadamente no me habían olvidado en ningún lado. Mi colegio era tres cuadras de casa, así que yo iba y venía caminando solo. Pero si uno se pone a pensar, ¿qué hace importante esta historia para que esté en nuestra Biblia? ¿Qué es lo que hace extraordinaria esta historia ordinaria para que esté en nuestra Biblia?
Cuando hablamos de ordinario hablamos de algo común, normal, algo del orden natural de las cosas. ¿Por qué este episodio tiene que estar en nuestra Biblia? ¿Y qué perdemos? Una buena pregunta para hacernos sobre interpretación de un texto es, ¿qué pierdo yo si saco esta porción bíblica de mi Biblia? ¿Qué me pierdo? ¿Por qué Dios inspiró este texto? ¿Por qué Lucas colocó este texto en este lugar? Y la realidad es que cuando uno va siguiendo todo el episodio no hay nada extraordinario hasta que llega a lo extraordinario en el versículo 49. El énfasis, el clímax de toda la sección de la infancia de Jesús se centra en el versículo 49.
Una cosa es lo que dicen los hombres que soy yo, otra cosa es lo que pensamos nosotros que es Él, pero otra cosa es lo que Jesús dice sobre sí mismo. Lo ordinario se mezcla con lo extraordinario al tratarse de Jesús. Porque Jesús tiene una característica que ningún ser humano jamás ha tenido en toda la historia. Jesús posee una doble naturaleza. Jesús es hombre, pero Jesús es Dios. Jesús es el Dios hombre. Verdaderamente hombre, completamente hombre, verdaderamente Dios y completamente Dios. Y la infancia de Jesús es un recurso que Lucas utiliza para enseñarnos, para dejarnos ver que este niño que creció bajo el cuidado de sus padres terrenales, José y María, es a la vez el Hijo de Dios, el Dios Hijo, que vino como salvador y redentor de su pueblo.
Eso es lo que quiere Lucas que nosotros veamos. Cuando nosotros vemos la infancia de Jesús, el anterior sermón que se trató acerca del bebé siendo presentado en el templo, y ahora en conexión con el niño de 12 años que también está en el templo, nosotros podemos ver que la historia de su infancia está envuelta entre lo ordinario y lo extraordinario. Un bebé judío que es llevado al templo y presentado como cualquier otro, no tiene nada de extraordinario. Pero de repente tenemos la entrada de Simeón, profetizando sobre Jesús, diciendo, mis ojos han visto tu salvación. Y luego la profetiza Ana, hablándole a todos en relación de Jesús, de este bebé, como la redención de Israel.
Ahí está lo extraordinario. Por un lado, algo normal, matrimonio llevando a su hijo al templo, pero por otro lado irrumpiendo lo extraordinario y demostrando quién es ese bebé. La identidad del niño y la misión del niño dominan esta sección, tanto de bebé como de niño de 12 años. ¿Quién es y qué hará es lo que domina esta sección? Es lo que nosotros debemos responder a la luz del texto. El cumplimiento profético sobre Jesucristo, las respuestas de las personas acerca de quién es Él. Y es muy interesante porque toda esta sección del Evangelio son respuestas de las personas ante quién es Jesús. Las respuestas que las personas tienen ante lo que Dios está haciendo a través de este nacimiento.
Y por supuesto el nacimiento de Juan, que es la voz que clama en el desierto, que anticipa el camino del Señor. Y por lo tanto, Zacarías, María, los pastores, todos tienen que responder, Elizabeth también, a quién es este niño. Y por lo tanto, ahora Lucas lo que hace es, imagínense una película donde uno ve una escena y luego se apaga y ve otra escena. Primero tenemos un bebé, pum, se apaga la escena. Y hay unas letras en la pantalla que dice, doce años después. Cuando vemos en las películas que sucede eso y nos transporta a otro momento relevante. ¿Qué puede haber pasado en esos doce años? Bueno, eso ha despertado la imaginación y la especulación de muchísimos hombres y mujeres a lo largo de la historia de la iglesia.
Pero la realidad es que Dios no ha querido revelarnos qué ha pasado en esos doce años. Lo que podemos entender por el versículo que resume doce años es el versículo cuarenta. ¿Y qué nos dice el versículo cuarenta? El niño crecía, se fortalecía, llenándose de sabiduría y la gracia de Dios estaba sobre él. ¿Qué pasó en doce años? Jesús creció. Jesús fue creciendo. Como cualquier niño. Que comía, que caminaba, que aprendía a hablar, que aprendía a jugar. Como cualquier otro niño. Y eso es un misterio. De cómo fue esa infancia de Jesús. Pero Dios en su infinita sabiduría. Quiere que vos y yo sepamos dos cosas.
¿Qué pasó cuando él fue bebé en el templo? ¿Y qué pasó cuando él tenía doce años en el templo? Y eso es todo lo que necesitamos saber sobre la infancia de Jesús. Doce años más tarde. Nos adelanta a la escena más relevante quizá de toda la infancia. Porque tiene que ver con la identidad y la misión de Jesús. Ambos sucesos. ¿Dónde ocurren ambos sucesos? En el templo. El bebé es presentado en el templo y el niño es encontrado en el templo. En ambos lugares donde está el templo. Y el templo como casa de Dios. Donde está la presencia de Dios. Donde es la morada de Dios en medio de su pueblo. Donde es el lugar primordial de la enseñanza de la ley y de las escrituras por parte de los maestros y los rabinos más importantes.
Es ahí el lugar de la morada de Dios entre los hombres. Y en ese lugar es donde ocurren estas dos escenas del bebé y del niño. Entonces yo quisiera que veamos entonces el primer punto que es Jesús, el hijo de María y José. Simplemente Jesús, el niño, hijo de estos padres judíos. Fíjense en el versículo 41 y 42. Dice, los padres de Jesús acostumbraban ir a Jerusalén todos los años a la fiesta de la Pascua. Y cuando él cumplió doce años subieron allá conforme a la costumbre de la fiesta. La familia de Jesús, lo que nosotros podemos ver y lo que Luca nos deja ver en todo el inicio de su evangelio, es que era una familia comprometida y fiel a la palabra de Dios.
Era una familia comprometida y fiel. Los hombres de cada familia judía tenían la responsabilidad de ir tres veces al año en peregrinación a Jerusalén para la fiesta de la Pascua, la fiesta de las primicias y la fiesta de la cosecha. Todas estas fiestas los hombres judíos tenían una responsabilidad de asistir. Y a veces por la distancia y por los recursos se priorizaba de todas ellas la fiesta de la Pascua. Entonces la fiesta de la Pascua era el momento donde más gente se acercaba a Jerusalén para celebrar esta fiesta determinada en Éxodo, en Deuteronomio, que debía ser celebrada. Pero algo interesante es que solo los hombres tenían la responsabilidad ante la ley de celebrar esta fiesta.
Pero el texto nos dice que María también acompañaba a José. Eso nos habla de una mujer comprometida también con la ley y con la palabra del Señor. Y esto no es la primera vez que lo vemos. Nosotros vemos en el Antiguo Testamento, en Primera de Samuel, que Ana, la mamá del profeta Samuel, también subía, por una cuestión geográfica, subía a Jerusalén cada año para la fiesta de la Pascua. ¡Qué precioso! Cada año subía a la casa del Señor. Y esto es lo que María también está haciendo. En el contexto cultural judío, 12 años era la edad donde un niño judío pasaba a ser considerado un hombre, una edad de transición, con las responsabilidades que la ley exigía.
Algunos comentaristas dicen que a partir de esa edad se le empezaba a llamar un hijo de la ley, porque ahora era 100% responsable de cumplir la ley, aprender la ley, ser enseñado en las escrituras, en la sinagoga de su pueblo. Y es en ese contexto, en esa edad, que Jesús llega a Jerusalén para la Pascua. La realidad es que nosotros no podemos aseverar desde el texto bíblico que esta fue la primera vez que Jesús llegó a Jerusalén. Pudiera ser la primera vez que él ha llegado, pero el texto no nos afirma eso. No podemos aseverarlo, pero la santa ciudad, Jerusalén, juega un papel importantísimo en la vida y el ministerio de Jesucristo.
Mientras que el ministerio público de Jesús, cuando nosotros vamos a ver más adelante, a partir de los siguientes capítulos que comienza el ministerio de Cristo, gira en torno a Galilea, en torno a Samaria, en torno a Judea, que es la provincia donde está Jerusalén, la mayor obra, cúlmine de Jesucristo va a ser realizada en Jerusalén, en el día de la Pascua. Cuando él se ha ofrecido como un cordero sin mancha en la fiesta pascual, como sacrificio por los pecados de su pueblo. El templo, Jerusalén, es un lugar clave en la vida y el ministerio de Jesucristo. Y el texto este también nos señala eso, nos enfoca en eso.
Fíjense en el versículo 43, dice, al regresar ellos, después de haber pasado todos los días de la fiesta, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que lo supieran sus padres. Suponiendo que iba en la caravana, anduvieron camino de un día y comenzaron a buscar a Jesús entre los familiares y conocidos. Luego de los días de la fiesta, que eran ocho días de la fiesta, el día de Pascua, siete días de los panes sin levadura, la familia de Jesús emprende su regreso a Nazaret junto a la caravana. Por la distancia entre Nazaret y Jerusalén son aproximadamente tres días de camino, recordando que no se camina en la noche, en la noche se acampa, no se podía caminar por los peligros que había.
Y era normal entonces, dadas las circunstancias y la infraestructura y cómo se movía en aquel tiempo, que las familias vecinas y de un mismo poblado hicieran una caravana juntos para ir a la ciudad de Jerusalén por una cuestión de seguridad, por una cuestión de estar protegidos unos con otros, y era muy probable entonces que la caravana saliera para Jerusalén tal día y regresara en tal momento. Alguna vez usted vio algún micro que lleva a algún lado y dice, salimos tal día todos juntos de acá y volvemos tal día de allá. Bueno, esto no era un micro, era una caravana de a pie. Pero probablemente era muy normal decir, terminó la fiesta, volvemos para casa.
Recuerden que en aquel momento no había Prosegur ni ningún servicio de seguridad, entonces la gente confiaba en que Dios protegía sus hogares al salir para estas festividades. Vale la pena también mencionar que Jesús nunca tuvo pecado. Y por lo tanto, yo no me puedo imaginar lo que debe ser padres que tengan un hijo que nunca tuvo pecado. Y lo que eso significaría para el resto de los hermanos, ¿no? Pero es muy probable que los padres siempre descansaran en la obediencia de Jesús, en la sumisión de Jesús, en el compañerismo de Jesús como un hijo sin pecado. Y por lo tanto, cuando los padres regresan de la peregrinación, descansan pensando que Jesús debería estar con algún pariente o con algún vecino, porque Él nunca fue un niño rebelde y desobediente en toda la Escritura.
Jesús nunca tuvo pecado. Lo que el texto nos resalta no es tanto que Jesús hubiera desobedecido, porque eso le hubiera hecho que Él fuera pecador y Jesús fue sin pecado, sino que el texto resalta el descuido de los padres. Los padres suponieron que Jesús andaba por ahí, pero no velaron de que realmente Él estaba con ellos. Algo también para entender es que Jesús tuvo otros hermanos y hermanas en la Escritura. Así que nosotros no sabemos si María y José, al tiempo que Jesús tenía 12 años, también andaban lidiando con otros pequeños en medio de ellos. Entonces, hermanos, Jesús, José y María no andaban con aureolas en su cabeza y vestidos pulcramente todo el tiempo.
Era una familia normal. Era una familia judía normal como cualquier otra. El problema ahora es que Jesús no aparece. Ya llevan un día de camino y Jesús no aparece. Los buscan con los familiares y los conocidos y no están, y por lo tanto en la angustia de un padre y una madre van a buscar a su hijo. Versículo 45 Cuando no lo encontraron, volvieron y lo buscaron en Jerusalén. Después de tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían estaban asombrados de su entendimiento y de sus respuestas. Cuando sus padres lo vieron, quedaron maravillados.
Y su madre le dijo, hijo, ¿por qué nos has tratado de esta manera? Mira, tu padre y yo, y eso es importante, tu padre y yo hemos estado buscando llenos de angustia. En la versión en inglés dice, in pain, en dolor. Esa es la fuerza del texto. Angustia, dolor. Nunca me pasó, y ojalá Dios permita, nunca me pase. Pero, ¿qué significa perder? No saber dónde está tu hijo. Doce años, pequeño. La angustia, el dolor que puede haber en el corazón de una madre, de un padre. De no saber dónde está su hijo. Nos dice el texto que fueron tres días de angustia. Tres días de dolor. Porque un día, probablemente fue ese primer día que ellos se fueron de viaje y se dieron cuenta que Jesús no estaba y no lo encontraron.
Y luego el segundo día que ellos tuvieron que volverse a Jerusalén. Y luego un día de búsqueda alrededor de Jerusalén. Que para aquel momento, Jerusalén era una ciudad de 60.000 habitantes. No era algo extremadamente grande como para que ellos tardaran tres días dentro de Jerusalén buscando. Sino que el texto nos muestra un día para ir, un día para volver y un día buscando hasta que finalmente lo encuentran en Jerusalén. Lo que nosotros podemos saber es que en esos días de desesperación, todo lo que habría pasado en su mente era saber dónde estaba Jesús, dónde estaba su hijo. Jesús era en ese tiempo, en esos tres días de búsqueda, el centro de los pensamientos de María y José y probablemente el centro de sus oraciones, pidiéndole al Señor encontrar a su hijo.
Y finalmente el alma le vuelve al cuerpo, como decimos nosotros, cuando Jesús aparece en el templo. En días de fiesta, como la que nosotros estamos viendo, la Pascua, la fiesta de los panes sin levadura, el templo debería ser un lugar abarrotado de gente. Y el templo se debería parecer, imagínense y piensen en algún lugar abarrotado de gente que no se sabe ni para dónde va ni para dónde viene, como si fuera una feria de la más grande que te imagines, llena de gente corriendo para todos lados. Bueno, el templo debería ser algo así. Lo que rodeaba el templo, los pórticos del templo. Y en esos pórticos del templo se acostumbraba a esas terrazas que los rabinos y los maestros discutían públicamente la ley y enseñaban a sus discípulos y a las personas que se acercaban.
Algunos comentaristas señalan que dado el tiempo cronológico, no sería ilógico pensar que en ese templo, en esa Pascua, en ese momento de discusión de la ley, no estarían los miembros del Sanedrín que luego matarían a Jesús. Probablemente Nicodemo, estaría ahí Gamaliel, estaría ahí José de Arimatea, estaría ahí Caifás, estaría ahí y otros de los maestros de la ley. Y la manera en que estos rabinos enseñaban era por medio de preguntas y respuestas. Entonces el rabino preguntaba y la gente respondía o la gente preguntaba y el rabino volvía a preguntar. Era la manera en que esto funcionaba. Por lo tanto, cuanto más elocuente, sabia, inteligente y perpicaz era la pregunta del discípulo, mayor información y sabiduría obtenía del maestro.
Ese es el modelo que nosotros vemos en el ministerio de Jesús. ¿Quién dicen los hombres que soy yo? Jesús preguntando todo el tiempo a sus discípulos. Pero cuando volvemos a la escena y ustedes son los padres y entran al templo a alguno de esos pórticos y ven gente discutiendo y ven de repente un niño que llama la atención de las demás personas y es Jesús y él está discutiendo con los maestros de la ley. No está enseñándole a los maestros de la ley. No es como que Jesús está sentado enseñándole y los maestros alrededor escuchando, sino que Jesús entró en esa interacción de preguntas, respuestas y de enseñanza.
Y se escucha que Jesús está sentado discutiendo con ellos, preguntando, oyendo, respondiendo, repreguntando y tiene tal capacidad, sabiduría y entendimiento que todas las personas están anodadadas por Jesús. Asombrados, maravillados, escuchando su sabiduría con 12 años. Pero si han leído los evangelios, eso ocurre muchísimas veces y eso no es garantía de nada porque la gente escucha, se maravilla, le encanta oír a Jesús. Y cuando lo encuentra su madre, le pregunta, hijo, ¿por qué nos has tratado de esta manera? Tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia y Jesús le responde con una pregunta.
En ese contexto de preguntas y respuestas, de preguntas y repreguntas para entender, para comprender la ley, la escritura. Jesús le vuelve a preguntar. Y lo que nosotros vemos en la pregunta de María es un reproche natural de una madre que ha pasado con el corazón en la boca durante los últimos días. Simón le había profetizado a María. Recuerden anteriormente, cuando Jesús es bebé y es presentado en el templo, ¿qué le dice Simón a María? Una espada atravesará tu propia alma. ¿Qué le dice Simón a María? Un dolor profundo traspasará tu corazón por causa de este niño, por causa de este bebé. María estuvo tres días sin su hijo, sufriendo dolor.
Pero más adelante, María volverá a quedar tres días sin su hijo. Cuando su hijo esté muerto y sepultado en una tumba para el tercer día volverlo a recibir de la muerte como el victorioso Cristo de Dios. Pero es ahora y esta pérdida de Jesús para María que es el principio de dolores para esta madre. Es un principio de dolores para María. La respuesta de Jesús es lo que cambia toda esta historia. La respuesta de Jesús es lo que hace que todo esto ordinario y que le pudiera pasar a Jacob o a cualquier otro niño sea extraordinario, sobrenatural y completamente único en toda la historia de la humanidad.
Y ese es el versículo 49 y es la pregunta de Jesús. Entonces Él les dijo les dijo ¿a quién les dijo? A su madre y a su padre ¿por qué me buscaban? ¿Acaso no sabían que me era necesario estar en la casa de mi padre? Lo que hay en este versículo hermanos son las primeras palabras de Jesús registradas en todo el Nuevo Testamento. hasta este preciso y cronológico momento de Jesús con 12 años en el templo son otros los que hablan de la identidad y la misión de Jesús. El ángel Gabriel a María los demás ángeles a los pastores Simeón profetizando Elizabeth profetizando Ana profetizando todo por medio del Espíritu de Dios.
Pero es en este momento que el clímax llega cuando es ¿qué dice Jesús que Jesús es? ¿qué dice Jesús sobre Jesús? Y es ahora cuando Él habla sobre su identidad y su misión. Y las dos preguntas están relacionadas. Jesús tiene una perspectiva clara y un entendimiento preciso de quién es Él y de quién son sus padres terrenales. Jesús ve que era lógico y esperable que Él estuviera en el templo. Si ustedes ven la pregunta de Jesús Él está diciendo ¿por qué me buscaban? No había razón de buscar a Jesús. Tendría que ser evidente para sus padres dónde estaba Jesús. ¿a dónde fue José y María por un día en Jerusalén buscando a su hijo?
No había razón de buscar a su hijo si ellos entendían quién era su hijo. Jesús esperaba que sus padres lo vieran de esa manera. ¿Dónde podría estar Él separado de sus padres terrenales que no sea en la casa de su padre celestial? su padre divino. ¿Recuerdan las palabras del ángel Gabriel a María? El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra por eso el niño que nacerá será llamado hijo de Dios. Y es ahora ese niño que ya nació que tiene 12 años que está atribuyéndose a sí mismo el ser el hijo de Dios. Que Dios es su padre que él es portador de un vínculo único y exclusivo como el hijo de Dios y por ende es natural que él esté en la casa de su padre que es el templo de Jerusalén la morada de Dios.
¿Acaso no sabían que me era necesario estar en la casa de mi padre? me era necesario debía ser de esta manera es interesante que la reina valera si tienes reina valera va a decir los negocios de mi padre las américas y otras traducciones más recientes van a decir la casa de mi padre el punto es que el texto original griego dice en las de mi padre y el contexto nos dice en qué de su padre y el contexto de todo este pasaje es dónde está Jesús Jesús está en la casa de su padre Jesús asume que ellos deberían saberlo no existe hasta ese momento ningún otro ser humano como José y María que tienen tanta información sobre la persona y la misión de Jesús sobre la identidad y la misión de Jesús a ellos les fue revelado por ángeles por personas profetizando por el espíritu sobre la identidad y la misión de Jesús le era necesario al niño estar en la casa de su padre aprender de las escrituras discutir con los maestros sobre la ley y hay muchas cosas a lo largo de los evangelios que tendrán que ser necesarias para Jesús por causa de su identidad y su misión dice el comentarista William Hendrickson sobre esto debía estar o tenía que estar el
hecho de que toda su vida estaba controlada por el divino deber un deber que estaba en completa armonía con sus propios deseos empezó a manifestarse en el niño en el niño Jesús a una edad muy temprana los evangelios dice Hendrickson están llenos de esta idea de necesidad de decreto en el evangelio de Lucas nótese lo siguiente Jesús debe predicar capítulo 4 debe sufrir capítulo 9 le es necesario seguir su camino capítulo 13 le es necesario estar en el hogar de saqueo capítulo 19 era necesario ser entregado crucificado y resucitar sufrir estas cosas y entrar en la gloria y cumplir las profecías del antiguo testamento que
se refieren a él la misma verdad también se enfatiza en los otros evangelios particularmente en Juan todo lo que sucede a Jesús en la realización del decreto eterno de Dios fin de la cita todo lo que Jesús debe hacer es la voluntad de su padre decretada por lo tanto Jesús recuerdan en Juan 4 cuando él está en el pozo de Jacob y está cansado tiene sed tiene hambre y los discípulos como nosotros están muertos de hambre van a buscar algo para comer porque no dan más y cuando vuelven le quieren dar a Jesús comida y Jesús que responde mi comida es hacer la voluntad del que me envió todo el ministerio y la vida de Jesús va a ser gobernado por la conciencia de lo que le es necesario hacer por causa de quien es él y que misión le ha dado al padre de hecho paréntesis esa debería ser nuestra manera de vivir si vos sos un hijo de Dios una hija de Dios de que manera te es necesario vivir de que manera te es necesario caminar y vivir a la luz de la palabra de Dios conforme a quien sos y la misión que tenés en este mundo para pensar la relación que tiene Jesús con el padre es uno de los
temas claves en los evangelios fíjense el contraste María termina de decirle tu padre y yo te hemos buscado en angustia y Jesús le dice pero estoy en la casa de mi padre no es negar el amor de José como su padre adoptivo sino que se centra en que Jesús entiende quien es su verdadero padre cuál es su origen cuál es su identidad él entiende que Dios el Dios que creó el universo el Dios cuya morada es el templo de Jerusalén es su padre y como y entiende su misión como aquel que fue enviado al mundo por su padre y eso dominará su vida la obra que el padre le ha encomendado en el evangelio de Lucas más adelante en el capítulo 10 verso 22 Jesús dice lo siguiente todas las cosas me han sido entregadas por mi padre y nadie sabe quién es el hijo sino el padre ni quién es el padre sino el hijo y aquel a quien el hijo se lo quiera revelar el padre sabe quién es el hijo el hijo sabe quién es el padre y comparte eso con aquel que él quiera revelárselo y eso nos lleva al versículo 50 en el versículo 50 es como que si se imaginan la historia como todo un mar revuelto y de
repente todo todo el clímax y la tensión está en lo que Jesús dice y se revela como el hijo de Dios ahora hay calma se desinfla todo y Lucas nos dice algo versículo 50 pero ellos no entendieron las palabras que le había dicho yo quiero que podamos ver lo que está pasando todo esto es tan normal y tan cotidiano salvo cuando Jesús en el versículo 49 afirma su identidad como el hijo de Dios en la casa de su padre pero todo eso para los presentes para los maestros de la ley para la gente que estaba ahí para sus padres como si nada como si hubiera dicho que se yo porque porque dices Lucas pero sus papás no entendieron lo que él decía no comprendieron sus palabras José y María sabían mucho sobre la identidad y la misión de Jesús pero su entendimiento todavía estaba confuso lo particular de este pasaje es que el único que entiende quién es Jesús es Jesús a sus 12 años de edad Jesús tiene más entendimiento sobre su persona y su misión que ninguna persona en ese templo ni en esa ciudad ni en ese país ni en el mundo entero a ese momento Jesús Jesús el hijo de Dios el Dios hijo que posee la naturaleza humana y posee
la naturaleza divina el Dios hecho hombre estaba en ese lugar del cual el apóstol Pablo dice en filipenses capítulo 2 verso 5 que aunque existía en forma de Dios no consideró el ser igual a Dios como algo a que aferrarse sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo haciéndose semejante a los hombres y luego en Colosense dice que él es la imagen visible del Dios invisible y en Hebreos el autor de Hebreos dice que Dios habiendo hablado hace mucho tiempo en muchas ocasiones de muchas maneras a los padres por los profetas en estos últimos días nos ha hablado por su hijo ese muchacho en el templo a quien constituyó heredero de todas las cosas por medio de quien hizo también el universo él es el resplandor de su gloria la expresión exacta de su naturaleza y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder ¿por qué me buscaban?
¿acaso no saben que me era necesario estar en la casa de mi padre? es un misterio ni siquiera está en las notas porque es un misterio hablar de la conciencia mesiánica de Jesús cómo creció esa conciencia de quién era él es un misterio pero lo que nosotros sabemos es que ahí con 12 años él sabía quién era y él sabía a qué había venido el versículo 51 en adelante que nos habla de la misteriosa el misterio de la identidad de Jesús nos dice el texto que descendió con sus padres y vino a Nazaret y continuó sujeto a ellos no había rebeldía en Jesús fíjense la humillación voluntaria de Jesús que siendo él aquel por el medio del cual fueron creadas todas las cosas siendo incomprendido en su identidad él probablemente se levantó y le dijo a José y María vamos papás porque el texto nos dice que descendió con sus padres y se fue a casa a Nazaret y continuó sujeto a ellos Lucas nos deja ver que había sujeción en la persona de Jesús pero el texto nos deja ver que hay una sujeción más importante la sujeción al padre y eso aplica para cualquiera de nuestras relaciones hay sujeción a los padres biológicos amén la palabra el mandamiento honra a tu padre y
a tu madre hay sujeción en el matrimonio del esposo a la esposa del esposo de la esposa al esposo amén pero hay una sujeción más grande y Jesús lo entiende perfectamente la sujeción al padre porque de hecho cuando Jesús comienza su ministerio y esto lo tengo que decir porque me encanta cuando vemos más adelante el bautismo de Jesús ahora es el niño Jesús diciendo él es mi padre y en el bautismo que pasa es el padre diciendo él es mi hijo comienza el ministerio de Jesús y no sé qué iba a decir bueno todavía no era la hora de Jesús porque los padres no entendieron porque la gente no comprendía quién era él porque todavía no era la hora todavía no era la hora de que la identidad y la misión de Jesús se manifieste con todo su esplendor María no entenderá cabalmente quién es su hijo hasta que la tumba esté vacía eso va a pasar con todos todos en los evangelios van a enloquecer porque no entienden quién es Jesús hasta que la tumba esté vacía y hasta que Jesús empiece a decirles bueno ahora sí vayan hasta el fin del mundo a proclamar quién soy pero hasta que la tumba no está vacía el entendimiento sobre la persona de Jesús no se
va a comprender a cabalidad la sección de la infancia de Lucas nos muestra al bebé en el templo como el salvador al niño en el templo como el hijo de Dios en la casa de su padre pero esta relación única que el padre tiene con el hijo será opacada y será opacada en la cruz y será opacada en la cruz por causa del pecado del pueblo de Dios cuando uno mira el plano de la ciudad de Jerusalén y uno mira el templo está digamos acá tenemos el plano el templo está acá arriba esa es la casa de su padre pero el evangelio de Lucas no termina en la casa de su padre el evangelio de Lucas termina en el Golgota fuera fuera de la ciudad fuera de la casa del padre Jesús morirá en el Golgota cargando el pecado de nosotros pueblo de Dios sobre sí mismo el hijo morirá lejos de la casa del padre para que lo que estábamos lejos del padre podamos estar en su casa el hijo nos abre la puerta de la casa del padre por medio de su muerte y su resurrección solo a través de la sangre de Jesús el pecado que nos separaba de Dios removido somos perdonados y adoptados en la familia de Dios el padre
derrama sobre el hijo la ira que nosotros merecemos por causa de nuestro pecado para que nosotros podamos ser recibidos por el padre como hijos suyos en su familia Juan 14 Jesús dice algo precioso no se turbe su corazón crean en Dios crean también en mí en la casa de mi padre que hay muchas moradas si no fuera así se lo hubiera dicho porque voy a preparar un lugar para ustedes y si me voy y les preparo un lugar vendré otra vez y los tomaré a donde yo voy para que donde yo esté allí estén también ustedes hermano esa es una promesa para vos y para mí si estamos en Cristo Jesús Jesús nos compró un lugar en la casa del padre para que donde él está nosotros también estemos con él por lo tanto a la luz de este texto en esta mañana debemos renovar nuestra confianza en la identidad de Jesús como el hijo de Dios quien vino al mundo a salvarnos él es verdaderamente el unigénito hijo de Dios y tenemos seguridad de nuestra salvación porque Jesús es verdaderamente quien dijo que era pero quizás hay en esta mañana en medio nuestro alguien que no es un cristiano o no es verdaderamente un cristiano y si no crees que Jesús es quien dijo
ser a pesar de toda la evidencia a favor de eso jamás podrás llamar a Dios verdaderamente tu padre y Dios nunca te llamará a su hijo o su hija porque Dios no tiene comunión con el pecado los pecadores merecen el juicio de Dios los pecadores fuera de la obra de Cristo pueden ver a Dios como un juez justo que ha de condenarlos a un castigo eterno pero no pueden ver en Dios un padre no puedes llamar a Dios padre a menos que entres por medio de su hijo a menos que el hijo te dé entrada a la casa ¿por qué? porque nos dice Juan en su evangelio que de tal manera amó Dios padre al mundo que ha dado a su hijo para que todo aquel que crea en el hijo no se pierda mas tenga vida eterna porque el padre no envió al hijo al mundo para condenar al mundo sino que envió al hijo al mundo para salvar al mundo por lo tanto por lo tanto si hoy no estás salvo o salva por medio de la obra del hijo si tus pecados no han sido perdonados si no has obtenido el perdón de Dios por medio de la fe es la oportunidad es la oportunidad de que vengas al hijo para que
el hijo te dé acceso al padre de que le pidas a Jesús que te salve que le pidas a Jesús que lo que él hizo en la cruz por los pecadores sea aplicado a tu vida arrepiéntete de tus pecados y ven a Jesús en arrepentimiento porque solo puedes ser hijo de Dios a través del perdón de tus pecados y la salvación que Jesús compró en la cruz del Calvario hoy es el día en que podés venir a Jesús y Jesús dijo que si alguno viene a él él no lo echa afuera él no lo va a rechazar por lo tanto volviendo a nuestra pregunta original ¿quién es el niño en el templo? es el hijo de José y María pero también es el hijo de Dios y eso nos deja muy claro Lucas al terminar nuestro texto porque ¿qué dice el versículo 52?
¿cómo continúa todo esto? y Jesús crecía en sabiduría en estatura y en gracia para con Dios y los hombres que si ustedes lo ven después es prácticamente una cita textual de primera de Samuel cuando se habla de Samuel el profeta que en la casa de Dios Samuel crecía en sabiduría en estatura y en gracia para con Dios y los hombres ese es Jesús un misterio el Dios hombre aquel que puede decir yo soy el hijo de Dios pero que luego dice el texto seguía creciendo como cualquier otro niño con una misión que tenía que ver con salvarnos a vos a vos y a mí oramos al Señor padre bueno te damos muchas gracias por tu palabra te damos gracias por la obra de Cristo muriendo en favor de los pecadores yo te ruego Señor que si hay alguien en este lugar que aún no ha puesto su confianza en el hijo la Biblia enseña que aquel que niega al hijo también niega al padre y que si alguien no tiene al hijo tampoco tiene al padre Señor por lo tanto ayúdanos a entender la necesidad que tenemos de venir a Jesús para que por medio de su sacrificio Él perdone todos y cada uno de nuestros pecados para que nosotros podamos ahora así tener paz
con Dios y ser sus hijos por la adopción de tu espíritu y para todos nosotros Señor que estamos en Cristo que podamos ver a Cristo más hermoso más glorioso en este día y que eso nos anime más a nosotros también cuál es nuestra identidad nuestra misión en este mundo y qué es necesario que nosotros estemos haciendo para tu gloria en el nombre de Jesús Amén y Amén
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Serie
Lucas
Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.