Tropiezo o Edificación
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Nuestro buen y amado Rey, nuestro Redentor, estamos en presencia activa tuya, reconociendo lo que tú has hecho, Señor. Solamente tú puedes. Y ahí podríamos agregar el resto de las cosas como cantamos ahora. Puedes inclinar nuestro corazón, puedes abrir nuestros ojos, puedes mostrarnos nuestras verdaderas intenciones. Solamente tú puedes salvarnos, solamente en tu sacrificio. Descansamos plenamente, Dios. Descansamos en ti porque eres tú nuestra roca, inconmovible. Eres el día donde nos paramos y no en las esperanzas o las falsas esperanzas que este mundo provee. Acudimos a ti nuestra fuente inagotable, Dios.
Por eso independencia vamos a abrir la Escritura sabiendo de que es tu palabra poderosa que obra en nuestra vida, Señor. Ayúdanos por medio de tu Espíritu Santo a poder, tanto a mí, que me toca compartir esta Escritura, no solamente con mis hermanos, sino poder yo primeramente ser influenciado por ella. Y también que dé este sanimiento a mis hermanos también para poder aplicar esta verdad como claramente yo también. Ayúdanos, Señor Padre Santa. Dependemos en ti absolutamente. En el nombre de tu Hijo amado, adoramos. Amén. Entonces tenemos Lucas 2, 21. Vamos a leer hasta el verso 24. Tengo algunas caras conocidas, otras no tan conocidas.
Simplemente presento para algunos hermanos que ahí no me conocen. Mi nombre es Daniel Rodríguez. Soy el pastor de la Iglesia Bíblica de Citibel. Junto con Enrique pastoreamos esta Iglesia y Enrique también vino a plantar esta iglesia y está de viaje. Es un placer poder compartirles con ustedes la palabra para los que por ahí no me conocen. Estamos teniendo una serie en el Evangelio de Lucas. Estamos comenzando y ya vamos por el verso 2. Ahí hemos dejado justamente en este último canto que hay cuatro cantos. Empezando los Evangelios está magnífica donde María canta reconociendo pequeñez y conociendo que el Señor obre en su vida.
También reconociendo y dice quién soy yo para recibir esto, pero canta justamente y magnifica a Dios. Así es conocido. Luego tenemos el canto de Zacarías en el verso 1. Y luego tenemos el canto de los ángeles también que es justamente comenzando el capítulo 2 donde los ángeles dan gloria a Dios en las alturas. Y hoy la gracia de Dios vamos a tener ese último canto del Señor. Hoy vamos a ver este pasaje. Entonces desde el verso 21 continuando con la lectura dice Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarlo, le pusieron por nombre, el nombre dado por el ángel antes de que él fuera concebido en el San Mateo.
Verso 22. Cuando se cumplieron los días para la purificación de ellos, según la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor. Como está escrito en la ley del Señor, todo varón que abra la matriz será llamado santo para el Señor. Y para ofrecer un sacrificio conforme a lo dicho en la ley del Señor. Un par de tórtoras o dos pichones. En este primer encuentro, yo simplemente para poder separar de una manera más didáctica, es un texto largo, una narrativa. Como vemos en la narrativa tenemos escenas. Y esta primera escena, primer encuentro, le puse un encuentro con Moisés. ¿Por qué?
Porque lo que está haciendo Jesús es el cumplimiento de la ley. Está cumpliendo. Entonces, se encuentra con esta primera escena donde tenemos, no se habla mucho acerca de la niñez de Jesús en los evangelios en sí. Pero Lucas nos narra tres episodios principalmente de la niñez. Y hoy vamos a ver casi que dos, la gran mayoría de ellos. Jesús a los ocho días. Jesús a los treinta y cinco, cuarenta días. No sabemos específicamente. Y también vemos a Jesús a los doce años ya específicamente. Cuando el siguiente, la siguiente texto que teníamos con ayuda del Señor, vamos a ver este. Entonces, lo que estamos viendo aquí principalmente es la humanidad de Jesús y cómo el Señor nos ha permitido revelarnos.
Lucas intencionalmente quiere ponernos esto a nosotros y mostrar cómo Jesús ha nacido como la mayoría de nosotros. De hecho, en peores condiciones, como lo vimos en el capítulo anterior, en el pesebre. Allí ha abandonado, nadie lo visitó, nadie le fue a dar un regalo. Seguramente Lucas nos muestra esto. Solamente Él se quiso revelar a unos ángeles y esos ángeles salen corriendo ansiosos de contarle a todos a ver si era verdad y efectivamente nació el Salvador. Y los ángeles explotan en alabanza, exaltando al Salvador porque lo vieron allí. No se estremecieron de decir qué hace el Dios hecho carne en esta posibilidad, sino que exaltan a Dios porque se dio el cumplimiento allí del Salvador hecho carne.
A pesar de las circunstancias, eso no le quitaba gloria. Dios ya es glorioso y por eso dicen gloria a Dios en las alturas, en la tierra paz. El Señor vino para la gloria de Dios, para la paz nuestra. Entonces, después de ese tiempo, tenemos acá el verso 21 que dice justamente cuando se cumplieron los ocho días, lo que no se considera. Entendemos que en la cultura judía lo primero que hacen es circuncidiar al niño y lo hacen en el octavo día porque en los primeros siete días la mujer se consideraba inmunda justamente por la sangre. Entonces, pasaba un tiempo de purificación. Era algo simbólico que el Señor estaba haciendo para enseñar una idea.
Y el séptimo y al octavo día, como lo vimos también con Zacarías, cuando fue a presentar a Juan, que va al octavo día al niño. Y luego en el verso 22 vemos, parece que fuera continuo, pero en realidad no, había pasado ya un mes. Entonces, podemos ver la primera escena de Jesús, estos primeros ocho días que muy probablemente fue en Belén. Allí ellos, después de haber nacido, se quedaron allí. No viajaron justamente porque no podían. Y al octavo día lo presentaron en la sinagoga y le dieron el nombre justamente que el ángel. Vemos la humanidad de Jesús acá, ocho días, niño frágil. Así como cada uno de nosotros tenemos ciertas diligencias cuando nacen nuestros hijos, como ellos en su cultura, no simplemente lo hacían como una diligencia, sino como algo, una obediencia a Dios, justamente cumplir lo que era designado.
Y vamos a ver tres prácticas que para nosotros no son nada comunes porque calculo que ninguno acá es judío y ninguno tiene una herencia judía. Entonces, la vamos a explicar justamente porque ese texto es para el tiempo de judío. Y tenemos la circuncisión como un primer acontecimiento, un primer ritual, una práctica que se hacía. Tenemos la purificación que justamente sucedía después del parto, que era más o menos después de los 33, 35 días como estaba destinado en la ley. Y estaba la redención por el primogénito. Vamos a seguir hablando acerca de esto, no quiero dar como muchos detalles. Pero esas tres ceremonias a nosotros nos parecen un poco extrañas o antiguas.
Uno podría preguntar, bueno, ¿qué relevancia tiene esto para nosotros ahora? Expresan esas tres convicciones. Lo que Dios estaba dando a entender era que todo hijo, todo don viene principalmente de él. Y la circuncisión lo que hace es que todos los niños judíos, a partir de los ocho días puntualmente, hacían esas ceremonias sagradas que, de hecho, lo podían hacer un sábado a pesar de que era un día, pero si era indispensable, lo podían hacer incluso. Era tan sagrado esto que lo podían hacer. Tenemos la purificación después del parto. La ley decía que la mujer quedaba impura por 40 días y había tenido un niño varón.
Si era mujer, eran 80 días. Entonces, en el caso de María, ella no podía justamente moverse hasta esos días, cuando ya fue a Jerusalén, especialmente, y hace esta purificación se presentaba. Pero es curioso que en el texto nos dice la purificación de ellos, no solamente de María. Y podríamos pensar, o algunos también teólogos dicen que, como justo José participó en el parto, había también sangre, entonces fueron también purificados ambos. Entonces, al cumplirse ese tiempo, traen al templo un portero de un año para el holocausto y un pichón de espíritu, para el sacrificio. Eso era bastante costoso.
Pero había una ley que decía, bueno, si no tienen plata, en el caso de María y José, no tenían mucho dinero. Lucas, es impresionante de mostrarnos dónde nació Jesús, lo vimos en el pesebre, las circunstancias que estaban viviendo ellos, viajando y muy probablemente sin dinero. Y esta supiación que llamaban justamente la expresión de la ofrenda de los pobres. Si no tenías para un cordero de un año, podría dar otra torturita. Y también, o si no, dabas un puñado de harina. Porque era, al final, algo simbólico lo que el Señor estaba diciendo. ¿Qué decía? Es que todos tuvieran la convicción de que el Hijo es, o el primogénito, un Hijo, es un don del Señor.
Y todo lo que el Señor da justamente es de él. Y lo que hacen en una especie, en el tercer ritual, es la redención por el primogénito. Que es otro ritual que podemos ver en este pasaje. En números 18, 16, también nos habla de esto, pero leo solamente un pasaje. En números 3, 13 dice, el día que herí a todo primogénito en la tierra de Egipto. Esto nos remonta a Éxodo 13, antes de la última plaga, donde el Señor justamente mata a todo primogénito. Y no mata justamente el que en su puerta está rodeado con la sangre del Cordero Pascual. Entonces, él justamente después de eso dice, el día en que herí a todo primogénito en la tierra de Egipto.
Santifiqué para mí a todo primogénito, que era el hombre y bestia. Míos eran, yo creo que ahora, eso lo dicen números. Entonces, el primogénito lo que hacen es simplemente cambiarlo con un par de tortolitos. Porque una forma simbólica es decir, es tuyo, pero lo pago simbólicamente y me permites disfrutar de él. Y también para que de esa manera, el levita, que eran justamente los que salían en el templo, pudieran comer. Y también tuvieran este ingreso puntualmente. Pero, de nuevo, ya vamos hablando un poco de estos rituales. ¿Qué relevancia tiene esto justamente para nosotros hoy en día? ¿Por qué Lucas?
Y es la pregunta que nos tenemos que hacer siempre. ¿Por qué, si entendemos que la vida es inspirada, por qué nos pone estos relatos? Yo creo que es indispensable que podamos entender de que, así como Jesús cumplió desde el primer momento la ley, Él justamente vino a cumplir la ley. Él no vino a abolirla, no vino a desecharla, Él vino a, desde el momento uno, y Lucas nos estamos dando, desde los ocho días, desde los treinta y tres días. Y así el resto de su vida va a ser así. Era necesario que Él se uniera al pueblo como miembro, y de hecho la circunstancia lo que hace es eso. Lo sellaba como perteneciente al pacto que hizo con su pueblo.
¿Con quién? Con Abraham, si recordamos el pacto con Abraham, que le daba y sellaba de manera, en la circuncisión, esto. Y también, después de la circuncisión, lo que hace es darle el nombre, porque le da una identidad acercada de esto. Y cuál es la identidad que ellos le dan, es lo que justamente el ángel le dijo, se va a llamar Jesús. Y el nombre es muy importante, que significa el Señor es mi salvación. Jesús, en pocas palabras, tenía que ser judío, tenía que nacer en ese momento específico, como Gálatas nos dice, en el momento preciso. ¿Por qué? Porque de la simiente, justamente, de la promesa de Abraham, ahí va a venir un salvador.
Y él vino primeramente a ser un hombre, como lo vimos, se encarnó, pero necesariamente tenía que salir de allí, de este pueblo que fue prometido, y que iba a ser de bendición para todos, para todas las naciones. En el verso 22, como vimos, ya pasaron 40 días, y en el capítulo 12 nos da esta instrucción de cómo 12 de 1 al 4, si lo quieren anotar, si lo quieren anotar, lo que tenían que hacer era la redención por el primogénito. Lo cambiaban por un par de tortolitas, pero lo importante acá yo creo que es que podamos ver cómo Dios ha decidido encarnarse y cumplir la ley sin dejar nada al azar, ni incumplir ninguna cosa.
Nosotros necesitamos conocer el Antiguo Testamento, porque parece que fuera la historia de ellos, y el Antiguo Testamento a eso le pertenece a este pueblo. Pero si nosotros nos ponemos a pensar, es nuestra historia también, es nuestra historia de la redención. Nosotros necesitamos profundizar, por eso el Señor nos lo dejó. Timoteo dice, estas escrituras son útiles. ¿Cuáles son para Timoteo? Era el Antiguo Testamento. Él no tenía un Nuevo Testamento como lo tenemos ahora. Así que, si nos concientizamos de que es nuestra historia, también no estoy hablando de judaizar la iglesia, ni que nos pongamos pipar y empecemos a rodar y usufar, sino de entender que es allí donde empieza la redención, en este pueblo donde el Señor escogió a cada uno de nosotros.
No podemos desconectarnos nosotros de esta historia de la redención, de la simiente de Abraham, allí vendiendo a su Salvador, que claramente es Jesús como lo vemos. Y lo están reconociendo los cielos y nos dejó abrir un cierre y ver lo que está pasando en el cielo, esa alegría que está en el cielo, esa fiesta, lo que sucede allí. Pero justamente Él nos rescata de allí, de este pueblo, y ahora nosotros estamos experimentando esto. Y nosotros deberíamos profundizar en el Levítico, deberíamos profundizar en todo el Antiguo Testamento, pensar en el pacto, en la promesa, en cómo el Señor ha sacado a su pueblo y cómo es poderoso justamente para salvarlo.
Salvar a su pueblo y que, si no fuera por la poderosa mano de Dios en Éxodo, no estuviéramos ni siquiera nosotros acá, porque el pueblo no hubiera salido, ni siquiera hubiera crecido el pueblo. Pero Dios es poderoso para hacerlo y hoy estamos acá. Entonces, es nuestra historia también de redención. Pensando, Gálatas 4.4, hoy lo tuvimos en lectura pública. Dice justamente que cuando era el tiempo adecuado, el tiempo preciso, el Salvador viva. Dios dispuso que su Hijo fuera circuncidado para someterlo entonces a la ley. Nuestro Salvador se sometió a la ley. Porque la circuncisión, este rito solemne que hacían los judíos, los cuales ellos iniciaban en la observancia de la ley justamente para empezar a cumplirla, ya desde los ocho años ellos pertenecían allí.
Entonces, Cristo al someterse a Jesús, al someterse a los ocho años, a los ocho días ya de nacido, se estaba reconociendo como esclavo ya de la ley. Para un propósito, justamente. ¿Para qué? Para procurar nuestra libertad. Y eso es lo que podríamos nosotros decir. Bueno, ¿para qué esto? Justamente para nuestra libertad. Cristo es sometido, la traducción en Gáratas lo que nos dice justamente es hecho bajo ley, fue hecho y fue puesto a sujeción de ley, sometido a ley. ¿Por qué? Lo hizo para estar en nuestro lugar. No solamente en la cruz, sino que desde el principio ya está cumpliendo la ley. Justamente para que fuera acepto ese sacrificio en la cruz.
Era necesario, era necesario, hermanos, que Cristo naciera en este hogar. Era necesario que cumpliera la ley a la perversión. Justamente hay un autor que dice, así que Cristo decidió hacerse responsable de guardar la ley para que podamos obtener la excepción de ella. De lo contrario, no había sido en vano que cayera bajo el yugo de la ley porque ciertamente no fue por su propia cuenta que lo hizo. Un hombre libre, como era Cristo, decide constituirse fiador de cada uno de nosotros. ¿Para qué? Para perdonarnos, para encimilarnos y ahora nosotros antes éramos esclavos y él se está poniendo ahora las cadenas justamente de la ley.
Porque nosotros no podemos, no podíamos, no pudieron. Nosotros vemos acá historias y escenas y cientos de historias de fracasos de hombres que intentaron cumplir la ley pero no lo pudieron. No lo van a hacer. Solamente un hombre lo hizo y la cumplió a la perfección y es Cristo. Entonces, ¿de qué podríamos ver este pasaje? Es que Cristo vino a cumplir la ley por cada uno de nosotros. Justamente no a abolirla, no a desecharla, sino Cristo vino a morir. Y ese es el primer encuentro que vemos justamente con la ley, con el 16. Y por eso es relevante para cada uno de nosotros ahora, en 2023, acá en Nueva York.
Y nosotros pensar en eso, en el sacrificio que fue realmente perfecto para cada uno de nosotros. Tenemos un segundo encuentro, que es el encuentro con Simeón. Si me acompañan a seguir la lectura en el verso 25. Y había en Jerusalén un hombre que se llamaba Simeón. Y este hombre justo y creadoso esperaba la consolación de Israel. Y el Espíritu Santo estaba sobre él. Y por el Espíritu Santo se le había revelado que no veía la muerte sin antes ver a Cristo, el Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo. Y cuando los padres del niño Jesús le trajeron para cumplir por él el rito de la ley, él tomó un niño en sus brazos y le bendijo a Dios y dijo, Ahora, Señor, permite que tu siervo se vaya en paz, conforme a tu palabra.
Porque han visto mis ojos tu salvación, la cual has preparado en presencia de todos los pueblos. Luz de revelación a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel. Vemos esta descripción de este hombre que aparece en los calificativos, este Simeón. No se sabe mucho acerca de él, pero lo que se dice es que era justo, era piadoso. Y algo importante para mí es que vemos en la descripción es que es traído por el Espíritu Santo. El Señor le había prometido justamente que iba a ver la consumación de la salvación que está en una persona. Y es increíble como si uno se pone a investigar el templo, eran canchas y canchas, pero el Señor lo trajo específicamente al lugar donde estaban estos dos gente que venía, que es María y José, con un rechis nacido, y ve justamente esto.
Y lo que ve, y él reacciona, y lo primero que conoce es que yo vi la salvación. Simón dice, yo vi, y ya puedo vivir en paz. Porque justamente lo que le había prometido el Señor era que iba a ver justamente la salvación. Y aquí comienza este canto que es conocido, de hecho, interpretado por muchos autores como el Nuc Dimitris, que significa, ahora puedo descansar, justamente como comienza. Ahora, Señor, permite que tu siervo se vaya. ¿Por qué? Porque él ya había visto la salvación, ya voy a descansar en paz. Y lo único que está diciendo es esto. Pero algo que me llama la atención, y algo que quiero que meditemos, es que él dice, he visto la salvación.
Pero la salvación no es algo abstracto, algo específico que haya visto, o que se haya experimentado emocionalmente. Él lo que está diciendo es, yo vi la salvación. Él la está teniendo en sus brazos. Porque la salvación no se trata de, de nuevo, algo abstracto. La salvación se trata de una persona. Y la persona es Cristo Jesús. Es el Jesús que, a pesar de ocho, en este caso ya no tiene ocho, sino treinta y tres días, pero lo tiene acá en sus brazos y dice, yo he visto la salvación. Y es la salvación Cristo. Cuando tú te encuentras con Cristo en la salvación. No con algo emocional, no con algo sentimental, no con algo que vos te sentís salvo, sino es Cristo, es algo legal, es algo que no tiene nada que ver con nuestras emociones.
Es algo que sucedió, es algo histórico. Es la salvación de Cristo. En el verso treinta y uno dice, justamente, para todos los pueblos, promesa de la simiente de Abraham. En el verso treinta y dos también habla de los gentiles. Y esto nos remonta justamente a las promesas que el Señor había hecho, que el Salvador iba a venir no solamente para los judíos, iba a venir para las demás naciones. Verso Isaías cuarenta y nueve, si quieren tomar nota cinco o seis, dice, poca cosa es que tú seas insierta. Para levantarte las tribus de Jacob y para restaurar a los que quedaron en Israel, también te haré luz a las naciones, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra.
La salvación iba a venir en esta persona no solamente para el beneficio de unos cuantos, sino que lo que el Señor quería era realmente salvar a muchos a los confines de la tierra. Hasta hoy, miles de años, estamos nosotros experimentando esa gracia justamente. El verso treinta y tres continúa diciendo, Y los padres del niño estaban asombrados de las cosas que de él se decían. Si Neón los bendijo, y dijo a su madre María, Y aquí este niño ha sido puesto para la caída y el levantamiento de muchos del Israel. Y para hacer señal de contradicción, verso treinta y cinco, Y una espada traspasará aún tu propia alma, a fin de que sean revelados los pensamientos de muchos de los hombres.
Y es una narración un poco extraña quizás para muchos lo que sucede acá. Incluso para María y José, ellos se asombraron de esto. Ellos han estado experimentando milagros, si lo vemos desde el capítulo uno. Su concepción es milagrosa. Han visto ángeles, han visto milagros de sus parientes también. Y se asombran de justamente esto que le está diciendo Simeón. Y la realidad es que lo único que le está diciendo es, ¿Qué va a suceder en el ministerio de Jesús? Que no todo va a ser color de rosa justamente para María. Va a suceder algo que va a traspasar tu corazón. Vas a experimentar un dolor que solamente lo puede experimentar posiblemente una madre, justamente al ver a su hijo morir.
Estar prediciendo algo que iba a suceder. ¿Pero por qué? Porque este niño, este bebé, la salvación, esta persona iba a traer un conflicto. Y este conflicto para mí es el meollo de todo este texto que nosotros tenemos. Empezamos con el cumplimiento. Jesús en la ley. Tenemos al final, si nosotros vemos el verso 39, que dice, cuando se recumplieron, si me siguen la lectura, el verso 30 forma la ley. Entonces tenemos como una especie de desastre. Tenemos el cumplimiento, el cumplimiento, y terminamos con el cumplimiento. Pero tenemos este canto y esta declaración de Simeón, que nos dice, va a haber un conflicto.
Y podríamos separar este conflicto en dos grupos. Dos grupos de personas que van a reaccionar ante este Salvador. La verdad es que la gente que reconoce cuando la luz es puesta, la gente que reconoce la necesidad de salvación, ver su pecado y decir, sí, me siento, realmente estoy sucio y necesito lavarme. Ese es un grupo. Pero también vamos a ver otro grupo que va a rechazar y repele justamente esa luz. Y específicamente lo que Simeón dice es que este niño ha sido puesto para caída y para levantamiento de muchos. El título del sermón, principalmente lo que dice es esto, o sea, Cristo, Jesús, la salvación, es y va a ser para tropiezo en muchos.
O esta persona de Cristo, Jesús, propiamente, va a ser de tropiezo o va a ser para dedicación en muchos. Y el punto principal de este sermón y con el cual, si quieren tomar nota, o yo veo la importancia de esto, es que el Redentor ha llegado. Que eso lo hemos podido ver a la luz de todos los textos que hemos visto. Pero el Redentor ha llegado para dar luz de salvación a muchos. No solamente a los judíos, sino a los judíos. Este Redentor, de nuevo, ha llegado para dar luz de salvación a muchos. Pero la realidad es que no todos van a querer ver esa luz. No todos van a querer anhelar esa luz. O van a querer, de hecho, por el contrario, van a querer apagarla.
Van a ver estos dos grupos, entonces. Aquellos que van a ser levantados, aquellos que van a permanecer en la luz. No es que los tumban, sino que permanecen allí caídos, justamente amando más las tinieblas que la luz. De hecho, la palabra levantar viene del griego de Anastasia, justamente donde habla de resucitar, levantar de los muertos. Entonces, lo que Jesús está haciendo, dice, este niño va a ser para restauración, para levantar, para resucitar a muchos. Pero, lastimosamente, y la debemos, la realidad es que va a ser también para calidad de otros. No van a querer, no van a querer que muestre y les revele sus corazones.
Van a querer apagar esa luz, van a amar más las tinieblas, como dice Juan, que la luz. Y el texto dice que van a permanecer allí caídos. Todo el Evangelio de Lucas nos muestra, a lo largo de, si lo leemos una y otra vez, nos vemos como estos dos grupos. Yo creo que ya se saben de memoria ese versículo que tanto repetimos. Lucas 19, 10. El Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido. Y esto nos podríamos, podría resumir estos dos grupos y el propósito por el cual el Señor ha venido. Él no vino a salvar los autosuficientes, a los que ya están satisfechos, o dicen ser, estar satisfechos, a los que son capaces.
Yo lo que puedo ver es que, ¿cómo puede ser que cuando la luz se es expuesta, la luz del Evangelio, la luz pura? Y esto lo podemos ver en los públicos, lo podemos ver en conferencias, en las redes. Cuando la verdad es expuesta, hay tanta oposición. Y realmente va a existir, no les doy falsas esperanzas. Cuando ustedes digan la verdad, va a ser de oposición. Cuando se predica el Evangelio fiel justamente, es rechazado. ¿Por qué? Porque molesta. Molesta justamente que la luz vaya y revele la maldad en nuestros corazones. Por la gracia de Dios, nosotros cuando fue expuesta la luz en nuestros corazones, Dios abrió nuestros ojos y realmente vimos nuestra condición caída, caminosa, insuficiente.
Y vamos de rodillas a acudir a nuestro Salvador, que sí es suficiente. Si alguien se va de esta iglesia, se va de cualquier iglesia que predique la sana doctrina, muy probablemente no va a ser porque se predicó falsa doctrina. Va a ser porque hoy no quieren que sus horas sean expuestas o quieren escuchar algo que, como dice Timoteo, algo que les rasque, o el oído, algo que les guste. Así que descansamos en eso, pero a Jesús le pasó también. A Jesús, multitud lo buscaba justamente por el bienestar. Pero se le voltearon en los últimos días y eso mismo que lo seguían, le decían, bueno, crucifiquen.
Justamente querían apagar la luz porque le estaban mostrando sus convicciones, estaban mostrando sus anhelos realmente. Hay conferencias que vemos que fieles, hay cientos de pastores, pero vemos, de repente hay un apóstol, hay un arcángel que viene y llena estadios, y uno, dos, tres estadios, y pagan y viajan por eso, pero porque están hablando acerca de lo que ellos quieren escuchar justamente, y no la sana doctrina. Hermanos, el Redentor ha llegado para dar luz de salvación a muchos, pero la verdad es que no todos van a querer esa luz. Juan nos muestra en el Evangelio, tanto en el Evangelio como en las epístolas del mismo Juan, capítulo 3, dice, la luz vino al mundo.
Y nosotros recitamos de memoria el capítulo 3, 16. Todos, estoy casi seguro que lo saben de acá, pero se olvida a veces la parte anterior y la parte delante de lo que dice justamente este pasaje. ¿Qué es lo que dice? La luz vino al mundo, pero los hombres amaron más que las tinieblas. Y este es el juicio, que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas, porque todo el que hace lo malo odia a la luz. Y no viene a luz porque sus acciones, para que sus acciones justamente no sean expuestas. Dice Juan Calvino, respecto a este texto o a esta idea, cuando surge la luz del Evangelio e inmediatamente brotan las persecuciones.
Hay, al mismo tiempo, una revelación de afectos en el corazón que hasta ahora habían sido ocultos, porque los escondites del disimulo humano son tan profundos que permanecen en un culto fácilmente, hasta que venga Cristo. Pero Cristo, con su luz, revela todo artificio y desenmascara la hipocresía, y se le atribuye deliridamente el oficio de abrir los secretos del corazón. Es solamente cuando el Evangelio es expuesto fielmente, es claramente cuando nos sentimos confrontados. Pero gloria a Dios por eso, porque el Señor está revelando justamente lo que necesitamos cambiar cada uno de nosotros. Y la pregunta, de nuevo, es, bueno, ¿cómo esto afecta a cada uno de nosotros?
Justamente este levantamiento de algunos, la permanencia de la caída de otros. ¿Cómo es que estamos nosotros reaccionando a esto? Si somos cristianos, la pregunta es, bueno, ¿estamos siendo expuestos realmente? ¿Estamos sintiendo cómodos? No me acuerdo qué autor era que decía, si alguien en ese momento cruza la puerta y escucha, por ejemplo, la alabanza, y se siente cómodo, porque algo estamos haciendo mal, porque el Evangelio realmente confronta, ofende, porque justamente le están demostrando su corazón pecaminoso. No estoy hablando de la alabanza, no estoy hablando de lo artístico, sino del mensaje justamente de lo que estamos dando.
Como cristianos, cada vez que le estamos dando la espalda a la luz, si no queremos, simplemente es que nos damos la gloria a cada uno de nosotros. Al menos quizás ser alguien más importante, exitoso, y es donde realmente la carne está primando y no buscar la gloria a nuestro Dios. Debemos arrepentirnos de esto, y nosotros si tampoco estás o has encontrado la salvación en Cristo es dejar que la luz resplandezca sobre vos. Hebreos nos habla de justamente que la espada es como una espada de doble filo que penetra y disque en los pensamientos y las intenciones de nuestros corazones. Estamos dejando que la espada de la palabra de Dios nos muestre, estamos dejando que los humanos en la iglesia permitan, por medio de la Escritura, mostrarnos justamente y lo que necesitamos cambiar.
Nos ofendemos y nos vamos o escuchamos al Señor y permitimos que obre por medio de la gracia de su iglesia. Y eso es lo que pasa justamente en estos dos grupos. A María en el versículo 35, volviendo a nuestro texto, dice que la espada es el dolor que va a experimentar María justamente. Porque este hombre expuso a toda una nación, expuso a los líderes religiosos y que iba, justamente ellos iban a matar, iba a ser muertos por ellos. Iba a traer un dolor terrible a su mamá. María va a ser atravesada, dice, justamente o pareciera como eso. Iba a ser atravesada. El Evangelio de Juan relatando lo que decía Jesús en Juan 540, dice ellos examinan las Escrituras porque vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna. y ellas son las que dan testimonio de mí.
Pero el versículo siguiente dice y no queréis venir a mí para que tengáis vida eterna. La realidad es que cuando la luz es expuesta muchos vamos a ver por la gracia de Dios nuestro pecado y vamos a ver la salvación y vamos a ver justamente cómo buscar agradar a nuestros salvados pero otros van a repelerla justamente porque no quieren venir a ella. El Redentor ha llegado para dar luz de salvación a muchos pero no todos quieren justamente la luz. Y tenemos un tercer encuentro en el verso 36 terminando con este último encuentro de este pequeño Jesús este hombre esa persona la salvación hecha carne nuestro salvador Jesús y había una profetisa 2.36 Ana hija de Manuel de la tribu de Acer ella era de edad muy avanzada y había vivido con su marido siete años después de su matrimonio y después de viuda hasta los 84 años nunca se alejaba del templo sirviendo de día y de noche con ayunos y oraciones y llegando a ella perdón y llegando a ella en ese preciso momento daba gracias a Dios y hablaba de él a todos los que esperaban
la redención y esa es la reacción que así como los pastores que se les reveló el Señor lo que ellos estaban haciendo era proclamar a pesar de que ellos no tenían un testimonio creíble aún así lo hacían y descansaban en el poder de Dios porque estaban expresándolo y el Señor respaldó lo que hacía esta anciana era hacer eso ella vio la salvación justamente justamente abro comillas pues el Señor determinó que fue así de que una persona de posiblemente yo creo que son más de 100 años algunos autores dicen que porque tenemos esta dice que tenía 7 años de casada luego 84 algunos dicen bueno es que en total tenía 84 pero para mí es más claro decía 7 años y luego quedó 84 años viuda la verdad la verdad es que era más de 80 años y eso la descripción específica es que que estaba haciendo esta mujer no paraba de estar en el templo prácticamente vivía allí y decía lo hacía en ayunos en oraciones esperando justamente aquello que ella sabía que iba a volver depositando su esperanza en el Salvador justamente y el Señor la cerca antes usó unos pastores que no tenían credibilidad ahora está usando como vemos la descripción de esos dos ancianos uno piadoso uno justo y una persona que
tenía todo el mundo la conocía posiblemente si llevaba más de 80 años en el templo era muy probable que todo el mundo la conocía y el Señor quiso poner testigos fieles también acá usó testigos como los pastores que nadie les creía usó personas que todo el mundo lo reconocía una persona con mucha necesidad una viuda una viuda no podía trabajar y más de 80 años sola posiblemente pidiendo limosna dependiendo de alguien más es muy interesante como Lucas nos muestra y nos relata y a lo largo de toda la historia nos muestra a esas personas las personas necesitadas las personas desechadas a veces por el pueblo
y él decide y Dios decide revelarse como cada uno de nosotros aquí yo como habíamos visto lo necio del mundo justamente para vergonzar lo que no es para lo que es y el Señor hace así porque le place Lucas lo está revelando de esta manera vemos como escoge a dos ancianos a Elizabeth a Zacarías vemos como escoge a dos ángeles como escoge a estos otros dos ancianos acá en este pasaje y lo que está lo que está haciendo es nos centramos no tanto en la edad sino en lo que estaba haciendo y tanto tiempo haciendo esto orando anhelando pidiendo a Dios que se manifestara y apenas la vio lo único que hace es dar gracias a Dios explotar en la alabanza tanto como Simeón como Ana lo único que hacen sus labios lo que hacen los ángeles lo que hacen los pastores es alabar a Dios justamente porque estaba encarnada la salvación y exhorta y anima creyentes posiblemente un grupo ella dice que va a dar testimonio a aquellos que estaban esperando posiblemente no eran cientos era posiblemente muy pocos y ella ha estado observando durante años quienes son los que realmente están buscando y va y desplanica habla de esta salvador justamente no sé cuánto habrá dudado porque vemos que cuando Jesús nace nadie
no era muy popular pero el Señor nos conoció y se fueron en presencia de Él seguramente con esta esperanza por la promesa que le hizo un número pequeño reducido como posiblemente estamos acá pero que en realidad está creciendo cada vez más pero el Señor se revela a los que Él quiere revelarse y lo hace de una manera especial curiosa justamente no a lo que el mundo busca no a lo que el mundo añade ya para terminar quería compartirles una parábola para mí cuando estaba oyendo y preparando esto y si buscan Lucas mismo Lucas 14 Lucas 14 desde el verso 15 dice oyendo esto uno de los que estaban sentados con él en la mesa le dijo viene al turado el que como pan en el reino de Dios y ahí es donde Jesús les da esta parábola un hombre hizo una gran cena convidó a muchos y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados venir que ya está todo preparado todos a una comenzaron a excusarse el primero dijo he comprado una sienta y necesito ir a verla te ruego que me excusas verso 19 dice otro dijo he comprado cinco yuntas de huelles y yo y voy a probarlos te ruego que me excusas el verso
20 dice y otro dijo acabo de casarme por tanto no puedo ir vuelto el siervo hizo saber estas cosas a su señor entonces enojado el padre de familia dijo a su siervo ve pronto por las plazas y por las calles de la ciudad y trae acá a los pobres a los mancos a los copos a los ciegos y dijo el siervo señor se ha hecho como mandaste de a una y lugar dijo el señor a su siervo ve por los caminos y los vallados y fuérzalos a entrar para que se queden mi casa porque os digo que ninguno de ellos de aquellos hombres que fueron convidados buscarán en mi cena veo veo acá el ejemplo que Lucas está haciendo esta distinción de estos dos hombres poniendo excusas ridículas porque si uno se pone a pensar la cena iba a ser en la noche y de repente querían probar un terreno no había luz en ese tiempo una junta de bueyes iban a probarla decenas de bueyes eran excusas que iban a hacer estaban recién casados y está este grupo que justamente o el otro grupo que quizás da más énfasis es este grupo de ciegos de viciados pobres de personas que estaban siendo excluidas y la pregunta justamente para cada uno de nosotros es ¿a
qué grupo estamos nosotros? ¿a qué el que es de topieso? ¿a qué es de levantamiento? incluso en el otro lado también podemos generar muchas excusas para el Señor lo que vemos es la gracia del Señor porque invitando a aquellos viciados claramente ellos no podían llegar si no iban a ser atraídos cargados montados un ciego no iba a llegar no sabía a dónde quedaba necesitaban que lo guiara y así sucesivamente podemos ver en el pasaje más adelante dice fuérzanos y eso es lo que el Señor ha hecho con cada uno de nosotros justamente es levantamiento de cada uno de nosotros tráelos porque un pobre no se iba a sentir invitados claramente nunca lo habían invitado a su
casa y de repente iba a decir aquí no trae los fuerzas así ha sido la gracia del Señor con cada uno de nosotros terminando el pasaje el verso 39 simplemente para había pensado terminar el 38 luego el 40 pero me di cuenta habiendo ellos cumplido todo conforme a la ley del Señor se volvieron a Galilea la ciudad de Jerusalén empezó con con el cumplimiento termina con el cumplimiento y eso nos debe traer alivio que el Señor ha venido a cumplir la ley a cada uno de nosotros justamente para la redención nuestra y por eso estos ancianos responden en alabanza y nos muestran esta realidad es que a pesar de eso iba a traer un conflicto justamente para algunos va a ser levantamiento para otros va a ser de tropiezo y de hecho van a permanecer simplemente caídos podemos ver cómo termine justamente como comenzó el pasaje en el cumplimiento cuando se cumplieron los días pueden hacer la ley cuando se cumplieron los días y así sucesivamente es importante que podamos ver esto en 2 Corintios 3-4 meditemos en esta verdad y dice y esta confianza tenemos hacia Dios por medio de Cristo no que seamos suficientes en nosotros mismos para pensar que cosa alguna procede de nosotros sino que nuestra suficiencia es Dios el cual
también nos hizo suficientes como ministros del nuevo pacto no de letra sino de espíritu porque la letra mata pero el espíritu la vida y como se malinterpreta ese pasaje quizás cada uno tiene su propia historia la letra no mata por estudiar hablando de la ley porque nosotros no podemos cumplir la ley y si nosotros nos queremos volver otra vez a los movimientos como leíamos en Galatas en la letra pública ustedes quieren volver otra vez y ustedes dicen que se haga de día de noche están intentando volver otra vez a la ley quieren hacerlo van a morir porque es muerte justamente si quieren hacer todos los
rituales van a morir nosotros descansamos en la suficiencia de Cristo que vino a cumplir la ley por cada uno de nosotros y entonces tenemos redención justamente porque fue aceptado como un sacrificio perfecto Pablo dice la ley mata no intenten buscar otra vez porque primeramente no es para agradar a nadie o sea no van a poder agradar a Dios justamente porque sus obras son trapos de inundación no lo vamos a poder hacer tenemos descansar en aquel que el Señor se complace y aquí mi siervo en él en él es que se complace justamente en el sacrificio perfecto que vino a cumplir cada una de las leyes y no simplemente ahora nos da un corazón para que nosotros podamos refugiarnos en la ley y poder estar contentos ahora no en nuestra suficiencia sin descansar en él en aquel que de nuevo Caracas 4 4 en el tiempo preciso fue en el momento adecuado que el Señor nació pero que también vemos a lo largo de todo el Evangelio como el Señor vivió de una manera perfecta sin pecado el Señor murió justamente por el sacrificio y para perdonarnos a cada uno de nosotros pero también resucitó y ahora también está sentado en el trono gobernando y reinando con poder pero también va a volver y ya no
va a ser como hablábamos la vez pasada no va a ser un niño envuelto en un pañal esa ese preámbulo que nadie lo recibió en un momento va a ser todo lo van a venir no va a venir como un niño sino como un león ocurriendo pero para los que estamos escondidos es paz a cada uno de nosotros esa luz ya no es para ocultarnos sino para tener paz y decir vengo por él justamente vengo escondido detrás de él y allí podríamos descansar nosotros en un juicio vamos a orar a nuestro salvador Gracias.
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Lucas