Esto lo cambia todo

2 Corintios 5:11-17 Sermones Individuales 16 Noviembre 2023 Enrique Oriolo
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Tal que si nosotros lo tuviéramos, cambiaría todo para nosotros. Un conocimiento en el cual ya no se ve el mundo de la misma manera, donde no nos vemos a nosotros mismos de la misma manera, y que cambia por completo el propósito de nuestra vida. A la luz de ese conocimiento, ya no hay vuelta atrás, como el despertar de la Matrix, ya no hay vuelta atrás. Esto lo cambia todo. Abrí conmigo tu Biblia, Segunda de Corintios, capítulo 5, versículo 11 al 17. Segunda de Corintios 5, versículo 11 al 17. Y escuchemos lo que el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu, le habla a la iglesia de Corinto acerca de ese conocimiento que lo había cambiado todo para él.

2 Corintios 5, del 11 al 17, y dice así la palabra del Señor. Por tanto, conociendo el temor del Señor, persuadimos a los hombres, pero a Dios somos manifiestos, y espero que también seamos manifiestos en las conciencias de ustedes. No nos recomendamos otra vez a ustedes, sino que les damos oportunidad de estar orgullosos de nosotros, para que tengan respuesta para los que se jactan en las apariencias y no en el corazón, porque si estamos locos es para Dios, y si estamos cuerdos es para ustedes. Pues el amor de Cristo nos apremia, habiendo llegado a esta conclusión, que uno murió por todos, y por consiguiente, todos murieron.

Y por todos murió, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. De manera que nosotros de ahora en adelante ya no conocemos a nadie según la carne, aunque hemos conocido a Cristo según la carne, sin embargo, ya no lo conocemos así. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevas. Hasta aquí la palabra del Señor. Y un paréntesis en el salmón, que me olvidé de decirlo al principio. Algo que vamos a implementar a partir de hoy, es que una vez que termine el salmón, y el que está predicando hace su oración, vamos a tener unos dos minutos, donde simplemente va a sonar un instrumento.

Y la idea es que en esos dos minutos podamos cada uno en su lugar responder al salmón, meditando, orando en la quietud de su corazón, de su asiento. Porque no queremos, creemos que hay un beneficio en no pasar rápido a los anuncios o a otra cosa. Y aprovechar que se nos ha hablado para poder reflexionar unos dos minutos más cuando el salmón haya terminado. Bien, hermanos, lo que nos muestra este texto, y cuál es el conocimiento que había cambiado todo en la vida de Pablo, es el conocimiento del amor de Cristo. El conocimiento del amor de Cristo nos impulsa a vivir para su gloria. El conocimiento del amor de Cristo nos arrastra a vivir para su gloria.

Es más que un impulso. Y quiero que veamos tres aspectos en este pasaje acerca de este amor. Y la manera en que lo vamos a ver es, primero, un amor que aparenta locura, versículo 11 al 13. Un amor irresistible, versículo 14 al 15. Un amor que lo cambia todo, versículo 16 al 17. Y es un amor que aparenta locura lo que produce el conocimiento del amor de Cristo en la vida de Pablo, donde la vida de Pablo ya es incomprensible para el mundo que lo rodea. El amor de Cristo, el conocimiento del amor de Cristo hace que la vida de alguien parezca una locura para el mundo. Pasaba eso con Pablo. Cuando uno mira la carta de segunda de Corinto, y uno mira toda la literatura paulina en la escritura, las cosas que vivía el apóstol Pablo como un fiel seguidor de Cristo, desconcertaba los estándares del mundo, y lo que el mundo entendía como tener la bendición de Dios.

Porque con los compañeros que Pablo tenía en las misiones, él sufría muchas cosas, muchas aflicciones y sufrimientos en su misión de predicar el evangelio, y en muchas de ellas, como inicia en la carta de segunda a Corinto, él no sabe si van a salir con vida de esa situación. En cambio, los falsos apóstoles que andaban entre la iglesia de Corinto, le quería llenar la cabeza a los hermanos en contra del apóstol Pablo. ¿Cómo alguien que estaría con el favor de Dios viviría todas estas cosas? ¿Cómo alguien que experimentara la bendición de Dios viviría con aflicciones y sufrimientos como el apóstol Pablo?

Humanamente, no congeniaba la idea de la bendición de Dios con una vida de aflicciones y sufrimientos. ¿No veían acaso los corintos que Pablo era débil? ¿Que vivía afligido, en debilidad, con enfermedades? ¿Cómo van a pensar acaso que él es un verdadero apóstol de Dios? Los falsos apóstoles de Corinto se jactaban en las apariencias. Ellos se creían súper apóstoles, dice Pablo. Y Pablo responde en su carta, en toda la primera parte de su carta, como una defensa de su ministerio, de sus motivaciones a la iglesia de Corinto. Y Pablo les responde afirmando, o sea, ¿los demás piensan que somos débiles y afligidos?

Es verdad. Pablo dice, tenemos este tesoro en vasos de barro. Afligidos en todo, pero no agobiados. Perplejos, pero no desesperados. Perseguidos, pero no abandonados. Derribados, pero no destruidos. Sí, es verdad. Somos vasos de barro, dice Pablo. Pero tenemos un tesoro en vasos de barro. El evangelio de Cristo. Y no solo el evangelio, sino el ministerio de Pablo en proclamar ese evangelio. Las aflicciones y la perseverancia de Pablo en ellas no era una señal del abandono de Dios. Era una señal de la fidelidad de Dios. En sostenerlos a ellos en medio de cualquier circunstancia y usarlos a pesar de todo.

El pastor Piper dijo una vez, si el amor de Dios por sus hijos se midiera por la salud, la riqueza y la comodidad en esta vida, Dios odiaba al apóstol Pablo. Porque Pablo no experimentó ninguna de esas desde que se encontró con Jesús camino a Damasco. Pablo llevaba un ministerio fiel y por causa de su fidelidad recibió mucha aflicción y sufrimiento. Y algo que él consideraba un privilegio, segunda de Corintios 4.10. Llevando siempre en el cuerpo por todas las partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. La lógica de Pablo era, yo muero con Cristo, yo vivo con Él, yo sufro con Él, yo disfruto la gloria con Él.

Pablo no le daba importancia a lo que otros pensaran sobre su apariencia, aunque lo consideraran loco por su estilo de vida. A diferencia de Él, los falsos apóstoles se preocupaban mucho por cómo se veían. Y Jesús, anteriormente en el Evangelio de Mateo, había advertido sobre no hacer las cosas para ser vistos por los hombres. Mateo capítulo 6. Los falsos apóstoles querían llamar la atención sobre ellos mismos, agradarle a la gente, pero no tenían un corazón sincero ni buscaban agradar a Dios. Y tenían razón, a los ojos del mundo, Pablo no parecía tener un ministerio exitoso o impresionante. El problema era que Pablo no se estaba enfocando como ellos en la apariencia, sino en el corazón.

Y esto es lo que Pablo dice. Fíjense en el versículo 11, ahora vamos a ver un poco más lo que él quiere decir con el temor del Señor. Pero Pablo dice, persuadimos a los hombres, esto es la predicación del Evangelio. Dice, a Dios somos manifiestos. Dios nos conoce, esa es la idea de Pablo. Nosotros buscamos perseguir a los hombres, Dios conoce nuestras conciencias, somos manifiestos a Dios, somos transparentes ante Dios. Y espero que ante ustedes corintos también los seamos, ustedes conozcan cómo somos en sus conciencias. Y Pablo dice, no es que nos queremos recomendar a ustedes. No hace falta eso, eso es una tesis de toda la cara.

No hace falta recomendarse. Porque ellos conocen sus vidas y Pablo le dice, queremos que ustedes conozcan nuestro corazón de tal manera que tengan algo para responderle a aquellos que se jactan en las apariencias y no en el corazón. Y Pablo dice, porque si estamos locos, sí, para Dios estamos locos. Y si estamos cuerdos y predicamos y enseñamos y discipulamos, es para ustedes, dice Pablo, para los corintos que lo hacemos. Y es interesante que pareciera ser que Pablo tiene otra cosa en mente en este pasaje. Y en la providencia de Dios lo vimos la semana pasada. Pablo dice en el versículo 12, para que tengan respuesta para los que se jactan en las apariencias y no en el corazón.

¿Qué tenía en mente alguien como Pablo, hebreo de hebreos y fariseo, conocedor de la ley? ¿Qué pudiera de estar pensando en estas dos palabras? Apariencia y corazón. Y por supuesto lo vimos la semana pasada. El ungimiento del rey David. La historia de David en el libro de Samuel, la Biblia nos subraya que Dios valora el corazón más que la apariencia. Aunque Saúl y Eliab tenían cualidades exteriores reales, fallaban en su interior. Y David, que era menos impresionante en su apariencia, fue elegido por Dios, por su corazón. Enseñándonos que el hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor, ¿qué?

Mira el corazón. Y Pablo está diciendo, no importa en qué se jacten ellos, porque al final del día, ¿qué? Dios mira el corazón, no las apariencias, no lo externo. Pablo enfatiza que Dios evalúa el corazón, aunque los falsos apóstoles evalúen lo externo. Y esto, hermanos, nos advierte a nosotros contra juzgar ministerios cristianos basándonos solo en las apariencias externas. No todo lo que parece valioso realmente lo es. Los falsos apóstoles parecían impresionantes, pero carecían de autenticidad y valor real delante de Dios. El éxito de una iglesia no se mide por la cantidad de gente que viene, no se mide por el carisma de los predicadores, no se mide por la popularidad y no se mide por el número de seguidores en las redes sociales.

Es crucial examinar la enseñanza de una iglesia y su fidelidad a la palabra de Dios. Pablo ilustra que el Evangelio y su ministerio son como tesoros en vaso de barro. Son frágiles en apariencia, pero sostenidos y fortalecidos en Cristo. Y esto aplica a nosotros. Ante el mundo que nos rodea, un cristiano fiel es un desperdicio de persona. Ante el mundo no cristiano que te rodea, un cristiano fiel. Seas joven, seas mayor, seas adulto. Un cristiano fiel es un desperdicio. Porque en la ceguera del mundo, el mundo cree que esta vida es todo lo que hay. Y por lo tanto, no sacarle todo el provecho posible a esta vida es un sinsentido, es un desperdicio.

Si no hay Dios y por lo tanto no hay una autoridad última que juzgue mis acciones como buenas o malas, hagamos lo que querramos. Disfrutemos los placeres de la vida sin importar más nada, porque la vida es una sola. Y si la vida es una sola, ¿por qué poner freno a los deseos del corazón? Si la vida presente es todo lo que hay, entonces aquella persona que escoge un camino de aflicción, de negación a sí mismo y de debilidad, es una completa locura. Es un completo desperdicio. El problema es que el mundo vive en una ilusión. El mundo vive como en una ilusión de Matrix. Están ciegos a la realidad, a lo eterno, a lo invisible.

La realidad es muy distinta a como el mundo la percibe. Y la palabra nos advierte, el mundo pasará y sus deseos también pasarán. Pero el que hace la voluntad de Dios permanecerá para siempre. Hermanos, aunque el camino a la eternidad con Cristo sea un camino de puro sufrimiento hasta el último día, vale la pena ante la gloria futura. Eso es, si pudiéramos resumir el ministerio de Pablo, él nos muestra que eso es una verdad. Desde el primer día, Dios la anticipó, te mostraré lo que has de tener que sufrir por mi causa. Y Pablo llevaba las cicatrices del ministerio como una identificación cercana al amor de Jesús.

Y por lo tanto, hermanos, un camino de sufrimiento que lleva a la gloria es mejor que un camino de gozo que lleva al infierno. El que ha conocido el amor de Cristo, entiende que eso lo cambia todo. El conocimiento del amor de Cristo nos impulsa a vivir para su gloria. Y Pablo tenía algo más en mente, que tiene dos miradas, Pablo, cuando está parado en este pasaje. Él mira hacia el futuro y mira hacia el pasado, como dos grandes motivaciones para vivir el presente. Y cuando él mira hacia el futuro, él dice lo siguiente, conociendo el temor del Señor, persuadimos a los hombres. ¿Por qué servimos?

¿Por qué buscamos persuadir, que no es lo mismo que manipular? Persuadir es tratar de convencer a los hombres de que Cristo es el Salvador y el Mesías. ¿Por qué buscamos hacer eso? Dice Pablo, porque conocemos el temor del Señor. La pregunta es, ¿qué temor está hablando Pablo ahí? Bueno, contexto, versículo 10. Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno sea recompensado por sus hechos, estando en el cuerpo de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o malo. Pablo tenía en su mente el tribunal futuro de Cristo, y esto es similar a los atletas en las Olimpiadas.

Los atletas entrenan duro para poder impresionar a sus jueces, y que todos los sacrificios que ellos hacen por cuatro años valgan la pena en aquel día. Pablo sabe que aunque en Cristo ya no hay condenación, sus obras serán evaluadas en función de si glorificaron a Dios o no. Y por lo tanto, él estaba decidido en vivir con el objetivo de agradar a Cristo. Pablo dice, conociendo el temor del Señor, conociendo de que un día futuro estaré delante del tribunal de Cristo y mis obras serán evaluadas. Conociendo eso, busco persuadir a los hombres. Busco servir a Dios. Estás viviendo para agradar a Jesús.

¿Tu vida se diferencia de los no cristianos alrededor tuyo? ¿Tu vida se diferencia de los no cristianos alrededor tuyo? Sea en la universidad, en la escuela, en el trabajo, en la familia, en el lugar que estés. ¿Se diferencia? Debemos enfocarnos en el futuro, como Pablo, pensando en que un día compadeceremos ante el tribunal de Cristo y que nuestra meta tiene que ser agradarle, porque Él nos salvó. No hay más condenación para aquel que está en Cristo, pero de la manera en que vos vivís, podés agradar al Señor en aquel día. Por lo tanto, debemos buscar agradarle. Y hermano, no debemos preocuparnos por lo que hagan los demás.

Creo que es una de las cosas que más he repetido a lo largo de los años. Pero hermano, no importa lo que haga el que está a tu lado. No importa lo que haga el de tu izquierda, tu derecha. No importa lo que haga incluso aquellos que están en la iglesia o que son de Cristo. No importa lo que hagan. Vos seguí a Jesús. Vos sé fiel a Jesús. Si otros quieren seguir las tendencias de este mundo, que así sea, pero nunca perdamos de vista lo eterno. Aunque seamos considerados como locos por ser fieles a Cristo. Al final del día, lo importante es que estaremos delante del Señor y que busquemos agradarle a Él.

Es la realidad. Todos compadeceremos individualmente ante el tribunal de Cristo. Y nuestra perspectiva futura tiene que ser Entonces, hoy, debo buscar agradarle. Debo buscar vivir para Él, sin importar lo que hagan los demás. Aunque seas de esos tres que se quedaron de pie cuando toda Babilonia se postró ante Nabucodonosor. Dios nos ha llamado a nosotros a vivir con una perspectiva en el futuro, en su tribunal, pero también en el pasado, en el amor de Cristo. Las dos cosas que sostenían a Pablo en el presente eran una hacia adelante y una hacia atrás. Un día estaré ante el tribunal de Cristo y por otro lado, el amor de Cristo impulsaba a Pablo a vivir para su gloria.

Y ese es nuestro segundo punto. Un amor irresistible. Versículo 14 al 15. Pues el amor de Cristo nos apremia, dice Pablo. Sus colaboradores y Pablo estaban cautivados por el amor de Cristo. Imaginá un imán del tamaño de una casa y luego imaginá una pequeña pieza de metal cerca. Es irresistible. No importa cuánto intentes alejar el hierro, el imán lo atraerá con una fuerza irresistible. Esa es la misma idea de la palabra, la fuerza que tiene este texto. El amor de Cristo nos apremia. Pero si tenés diferentes versiones de la Biblia y este pasaje es de esos pasajes para mirarlo en diez versiones distintas y arrojarte mayor luz.

Reina Valera dice que el amor de Cristo nos constriñe. Las Américas nos apremia. La nueva traducción viviente nos controla. La nueva versión internacional nos obliga. La traducción en lenguaje actual nos domina. La Biblia, Dios habla hoy, nos gobierna. ¿Ves esas palabras para dónde apuntan? Constriña, premia, controla, obliga, domina, gobierna. Eso es lo que ve el apóstol Pablo en el amor de Cristo en sus propias vidas. La palabra griega es el verbo sinejo. Ejo significa poseer, tener, aferrar. Sinejo significa atrapar y mantener unido. Y en el contexto lo que nos significa es impulsar. Indicando la idea de urgir o forzar a una persona a realizar una acción.

Para Pablo la ecuación era muy clara. Él miraba la cruz y el amor de Cristo y él decía, eso me obliga a vivir para él. Me fuerza, me gobierna, me controla, me impulsa a vivir para su gloria. Eso era lo que miraba Pablo. Por un lado impulsado por el amor de Cristo o por otro lado teniendo en mente agradar a Cristo en el tribunal. Todo era girando a Jesús y su evangelio. El amor de Cristo es lo que nos impulsa, nos fuerza, nos controla, nos domina o nos gobierna. Este amor nos ha atrapado, cautivado y poseído de tal manera que nos sentimos obligados a responder a él. Ese es el punto de Pablo. El amor de Cristo es algo a lo cual uno no puede pasar indiferente.

No puede pasar indiferente. Pablo dice, el amor de Cristo me ha cautivado, me ha poseído. La idea, me encanta esa palabra poseído porque en el contexto, en otros pasajes cuando se utiliza, es la idea de una emoción. Cuando una persona está poseída por la angustia, todo en su vida gira en torno a eso. Sus acciones, sus deseos, sus pensamientos. Bueno, el punto es que Pablo dice, yo estoy poseído por el amor de Cristo. Lo que él hizo en la cruz a mí me obliga a responder dando mi vida para él. Entonces vamos a ver cuál es el razonamiento lógico de Pablo y la conclusión a la cual Pablo llega. Este es un versículo digno de Romanos porque es un razonamiento lógico y también preparar Romanos 6 porque vamos a ir ahí ahora.

Pero el apóstol Pablo dice lo siguiente. Sí, quiero que me presten atención. Uno murió, ¿por qué? Por todos, ¿están en el mismo texto que yo? Sí. Uno murió por todos. ¿Quién es el uno? Cristo. ¿Murió dónde? En la cruz. ¿Como sustituto de quién? De su pueblo. Esos todos son su pueblo. Cristo murió en la cruz como sustituto de su pueblo. Uno murió por todos. Entonces Pablo dice, si Cristo era el sustituto de ellos, si esa permisa es verdadera, si murió en lugar de ellos y también es verdadero, entonces se puede afirmar que ellos murieron también en Cristo, que fue su sustituto. Jesús murió, todos los suyos murieron en él.

¿Estamos hasta ahí? Es importante seguir el razonamiento. Uno murió por todos. Cristo murió en la cruz por su pueblo como un sustituto. Si él murió en lugar de ellos, entonces ellos se cuentan como muertos. Ellos están muertos en Cristo. Hasta ahora estamos de acuerdo con esta afirmación lógica. Ahora vamos a hacer una pregunta no de lógica, sino de biología, pero básica. Biología básica. ¿Qué puede hacer un muerto? Nada. Muy bien. ¿Por qué? Porque está muerto. Muy bien. ¿Alguna vez vieron mucha actividad en un cementerio? No. ¿Por qué? Porque están muertos. Muy bien. Los muertos no pueden tomar decisiones, no pueden hablar, no pueden sentir, no pueden desear.

¿Por qué? Porque están muertos. Porque están muertos. Bien. Un muerto está muerto. Ya pasó. Ya está. Murió. ¿Sí? Un muerto está muerto. Todos los que son de Cristo han muerto en él cuando murió en la cruz por sus pecados. ¿Sí? ¿Cuántos en este lugar son de Cristo? No levanten la mano, levántenla en su corazón. ¿Cuántos son de Cristo? Bien. ¿Cuántos han muerto con Cristo? El problema con esas dos afirmaciones es que sí o sí la misma cantidad de manos tienen que estar levantadas. Si no hay un problema. El texto dice, ¿Cuántos son de Cristo? ¿Cuántos han muerto con Cristo? Si sos de Cristo, has muerto con Cristo.

Si has muerto con Cristo, si tu viejo hombre ha muerto con Cristo, la pregunta es, ¿por qué todavía estás con vida? Ahora es donde le tenemos que pedir de vuelta ayuda a Pablo en Romanos 6. Lean conmigo, en Romanos 6, versículo 6 al 11. Romanos capítulo 6, versículo 6 al 11. Bien. Van a ver que es la misma idea a la que Pablo está trabajando en Romanos. Sabemos esto, dice Pablo, que nuestro viejo hombre fue crucificado con Cristo. Ah, viene hablando del mismo tema. Si uno murió por todos, todos murieron. Entonces Pablo identifica que murió. Nuestro viejo hombre fue crucificado con Cristo. Propósito, cláusula de propósito.

Para que nuestro cuerpo de pecado fuera destruido. Nuevamente propósito. A fin de que ya no seamos esclavos del pecado. Razón. Porque el que ha muerto ha sido libertado del pecado. El hombre y la mujer que estaban esclavizados por el pecado, murieron en la cruz con Cristo cuando Cristo murió por todos. Y si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con Él, sabiendo esto, que Cristo habiendo resucitado entre los muertos, no volverá a morir. La muerte ya no tiene dominio sobre Él, porque en cuanto a que Él murió, murió al pecado de una vez y para siempre. Uno murió por todos, todos murieron.

Pero en cuanto Él vive, ¿qué dice el texto? Vive para Dios. Y ahí hay que detenerse. Porque puede ser sumamente problemático seguir este razonamiento. Porque podemos caer, y ojalá sea así, en una profunda convicción. Porque hasta ahora, el texto dice que Cristo murió y que nosotros morimos con Él. Pero Cristo no quedó muerto. El texto dice pero ahora Él vive y vive para Dios. Y sigan leyendo conmigo. Y Pablo dice así también ustedes. ¿Quiénes? Cristianos en Roma, hermanos. Así también ustedes. Considérense muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. Si lo único que Cristo quisiera al salvarte es la salvación de tu alma, te hubieras ido con Él en el momento en que Él te ha hecho nacer de nuevo.

Pero así como Cristo vive para Dios, así Él espera que vivamos para Dios con la vida que tenemos ahora. Con la vida que tenemos ahora. Así también ustedes, dice Pablo. nuestra identificación con Cristo no solo sirve para entrar al cielo. Nuestra identificación con Cristo sirve para el presente. Sirve para hoy, domingo 11, 11, 11 de noviembre. 12 de noviembre. También para el 11, pero ya pasó. Sirve para hoy. Este texto nos habla hoy. Considérense hoy. Domingo 12 de noviembre. Muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. Y es ahí la respuesta a los principios. Al principio, ¿por qué?

¿Por qué hacemos cosas que parecieran que son locura para el mundo? Porque nuestro viejo hombre o vieja mujer murió y ahora que vivimos, vivimos para Dios en Cristo Jesús. ¿A qué hemos muerto cuando morimos en Cristo? Bueno, el texto dice al viejo hombre y hay varias maneras de explicar eso. El viejo hombre, el cuerpo de pecado, la vieja naturaleza, el hombre o la mujer que vivía para sí mismo, que era su propio Dios, que tomaba sus propias decisiones conforme a su propia conveniencia, cuyos deseos estaban llenos de egoísmo y maldad y que solo vivía para su propio placer. Una vez que murió ese viejo yo en Cristo, ¿qué cree?

¿Cristo resucitó de la tumba? Al tercer día resucitó pasando de muerte a vida. ¿Qué pasó con ese viejo hombre? Sigue en la tumba. ¿El viejo hombre no resucitó? ¿El viejo hombre murió una vez y para siempre? Ahora que vivimos vivimos en Cristo o no? Vivimos en Él. Nosotros resucitamos con Él. Si morimos con Él, fuimos sepultados con Él, resucitamos con Él, pero no resucitamos a la misma vieja vida de antes. Resucitamos a una vida nueva en Cristo, unidos a Él para siempre. ¿Para quién vivíamos antes de morir juntamente con Cristo? Para nosotros mismos, para nuestros deseos, para nuestra voluntad.

Si ahora estamos vivos en Cristo, ¿para quién debemos vivir? son más pesadas esas palabras. De verdad, son más pesadas. Porque vos y yo sabemos que no es la manera en que vivimos todo el tiempo. Para Cristo. Debemos vivir nuestra vida para Cristo. Nuestra vida presente para Cristo. Cuando el Señor nos lleve, viviremos para Él sin pecado por la eternidad. Pero no tenemos que esperar a ese día para vivir para Cristo. Nosotros podemos vivir para Cristo ahora, hermanos. Entre nosotros hay de 70, de 60, de 50, de 40, de 30, de 20, de 10 y menos. No importa la edad que te encuentres. Si estás vivo en Cristo, tenés que vivir vivir para Él.

El tiempo que nos queda en la carne, dice la Escritura, vivir para Él. No para las pasiones de nuestros miembros, sino para la gloria de Dios. ¿Y cómo sigue el razonamiento de Pablo? Dice, por todos murió. En 2 Corintios 5. Volvimos. Para que todos los que viven, ¿y quiénes son esos que viven? Nuevamente, hay que guardarlo en la memoria. ¿Quiénes son los que viven? Los que han muerto con Cristo. Ahora viven con Cristo. Dice Pablo, murió por todos para que los que viven, que son aquellos que vivimos en Cristo, fíjense esas dos pequeñitas palabras monosílabas. Sí, no sé cómo se dice. Ya no. Ya no.

Al decir ya no quiere decir que antes sí vivíamos para nosotros mismos. Por eso dice ya no, porque antes sí. ¿Y cuándo es ya? Ahora que vivimos. si estamos vivos ¿para qué vivimos ahora ya que no vivimos para nosotros mismos? Y Pablo dice para aquel que murió y resucitó por nosotros. cuando Pablo dice no es una negación. Es muy una exegesis profunda. No es una negación. Ya no ya no podés vivir como antes. Es un contraste. Antes vivías para vos mismo. Ya no vivís ahí ¿por qué? Porque moriste con Cristo y ahora vivís para Él. Vivís en Él. Si estamos vivos en Cristo debemos vivir para Él. Y si estamos vivos en Cristo es sólo por la obra que Cristo hizo a favor nuestro cuando estábamos muertos sin nuestros delitos y pecados.

La Biblia dice que vos y yo estábamos ciegos muertos viviendo para nosotros mismos sin Dios sin esperanza condenados aguardando que las puertas del infierno se abran delante nuestro y nuestros pecados nos arrastren a una eternidad de sufrimiento que merecemos como enemigos de Dios. Pero la Biblia también dice que Dios que es rico en misericordia por causa del gran amor con que nos amó aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos nos dio vida juntamente con Cristo por gracia ustedes han sido salvados y con Él nos resucitó y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús a fin de poder mostrar en los siglos venideros la sobreabundante riqueza de su gracia por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

Efesios 2 4 el 7 todo eso es verdad pero Dios en su misericordia nos dio vida y nos dio vida cuando cuando estábamos muertos para que para que ya no vivamos para nosotros mismos sino para aquel que murió resucitó por nosotros por lo tanto si estás en Cristo ya no hay más condenación Jesús murió en tu lugar ahora vivimos y para que vivimos para aquel que murió y resucitó por nosotros eso es lo que Pablo explica que es el amor de Cristo el conocimiento del amor de Cristo nos impulsa a vivir para su gloria y ese es el conocimiento que Pablo tiene el amor que llevó a Cristo a morir y resucitar por pecadores como vos y como yo es lo que dice Pablo que lo ha poseído controlado gobernado obligado impulsado forzado ya no hay otra manera de vivir ya no hay más caminos a quien iremos dijo Pedro ya no hay nada cuando uno mira para atrás la vieja vida quedó en la tumba hoy vivimos por él y para él ese es el punto si mirara para atrás que habría esa es la tentación de los judíos en la carta de los hebreos mirar para atrás y el autor de los hebreos dedica todos los sermones que uno puede ver en la

carta a decirle hermanos atrás no hay nada no pero Moisés Jesús es mejor que Moisés no pero los ángeles Jesús es el hijo de Dios no pero el templo Jesús es el templo y los sacrificios Jesús es el sacrificio y el sacerdocio él es el sumo sacerdote todo el tiempo Jesús es mejor porque Pablo daba toda su vida en el servicio a Cristo porque se esforzaba en disipular en predicar en servir a la iglesia porque un día camino a Damasco el conocimiento del amor de Cristo lo atrapó y el día que lo atrapó comenzó a gobernar su vida a gobernar sus deseos anhelos dirección decisiones todo gobernado por el amor de Cristo cuando fue tu camino a Damasco hermanos cuando fue el día que el amor de Cristo se te fue revelado y si no sabes el día el mes la época el año el amor de Cristo ese conocimiento empezó empezó a gobernar todo en tu vida tus decisiones direcciones anhelos porque el amor de Cristo actúa como ese imán que mencioné hace un rato no hay manera de escaparse de él nos atrae a él mismo de manera constante de manera poderosa a pesar de nuestros pecados no podemos no podemos escapar de él pero tampoco queremos escapar de él porque él ha

cambiado nuestro corazón hermano que controla tu vida y esto es una pregunta bastante profunda que controla tu vida que o quien está en tu mente cada día a la hora de tomar decisiones sobre tu tiempo dinero y actividades si miramos la última semana de tu vida para quien estás viviendo estás dejando que el pecado decida o estás dejando que el mundo alrededor tuyo te indique cómo vivir y te indique cuáles son tus prioridades o estás viviendo cautivado por el amor de Cristo el conocimiento del amor de Cristo implica una reorientación completa de nuestras prioridades deseos y acciones completa y la realidad es que muchas veces

a la respuesta de esas preguntas es que estoy viviendo para mí mismo cada vez que peco estoy viviendo para mí mismo a medida que vamos creciendo a la imagen de Cristo somos cada vez más controlados por ese amor para vivir para él un cristiano debe basar todas sus decisiones en función de la gloria de Dios considerando cómo cada elección refleja y honra a Dios qué trabajo elegiré dónde trabajaré cuántas horas trabajaré no debo no debo hacer eso en función del dinero que ganaré sino en función de lo que glorifica más o no a Dios porque si solo decido por el dinero y digo si no puedo trabajar dos domingos al mes pero es el doble de sueldo si solo decidimos por el dinero de qué nos diferenciamos de aquel que no tiene a Cristo ven cómo la gloria de Dios tiene que dirigir nuestras decisiones yo no debo preguntar qué es lo más conveniente para mí sino lo que más glorifica a Dios porque lo que más glorifica a Dios no siempre es lo más cómodo y lo más conveniente para nosotros es la realidad el mundo que nos rodea quiere nuestra comodidad y nuestra conveniencia Cristo quiere nuestro sacrificio por él por su reino eso tiene que gobernar cada área de nuestra vida si

mi matrimonio está pasando por una crisis que decisión tomo escucho al mundo y lo que el mundo me va a proponer o decido lo que más glorifica a Dios aunque todo el mundo me diga que estoy loco ya no vive para sí mismo sino para aquel que murió y resucitó por él esa es la esa debería ser la única explicación de por qué tomas las decisiones que tomas un matrimonio en Cristo en crisis por qué simplemente ya está rompamos el ticket y busquemos otras opciones por qué no hacer eso cuando es lo más fácil cuando el mundo quiere eso por qué porque ya no vive para mí mismo porque ya no vivo para mí mismo esa debe ser la respuesta hermanos por qué no tomar ese trabajo en tal lugar tan pago en otro país lejos de todo este lío y muchas veces y muchas veces la respuesta es porque ya no vivo para mí mismo si es la voluntad de Dios que yo lo haga y glorifica a Dios lo voy a hacer esa debería ser la respuesta pero si solamente lo hago pensando humanamente no estoy buscando la gloria de Dios si mis amistades me invitan a participar en cosas que sé que son pecaminosas debo decidir qué es lo que más glorifica

a Dios lo mismo en cuanto a mis estudios mi sexualidad mi compromiso con la iglesia la manera en que educo a mis hijos las amistades que escojo las cosas que veo las que escucho cómo trato mi cónyuge el uso de mi dinero mi tiempo libre mis fuerzas de qué manera puedo glorificar más a Dios en cada área de mi vida todo lo que tenemos es de él cómo puedo glorificar a Dios con cada cosa que él me ha dado ¿por qué? porque ya no vivimos para nosotros mismos esa debe ser nuestra respuesta y debemos orar que el Señor nos traiga una convicción profunda en nuestro corazón porque no es la manera en que tendemos a vivir tendemos a vivir para nosotros mismos nosotros mismos y por eso Cristo vino a morir en la cruz por nosotros porque ese es nuestro viejo hombre todo el tiempo es para mí pienso en mí en mi conveniencia en mi comodidad en mi beneficio pero no es ese que el Cristo que es el Cristo que está siendo formado en nosotros dos amores todos los amores gobernaron a Cristo todo el tiempo de su vida el amor por Dios y el amor por su prójimo es exactamente eso hermano aún cuando las decisiones que vos tomes motivado por el

amor de Cristo y motivado por glorificar a Dios en tu vida aún cuando esas decisiones y quizás vos lo anticipes te lleven por caminos de aflicción por caminos de sufrimiento y por caminos de aparente pérdida para el mundo si estás glorificando a Dios es el camino correcto no importa el precio ni el costo es el camino correcto por seguir a Cristo uno perderá amistades familiares trabajos proyectos cosas que antes de conocerle eran preciados para nosotros pero el conocimiento del amor de Cristo nos impulsa a vivir para su gloria y por último versículo 16 al 17 es un amor que lo cambia todo ya nada era

lo mismo para Pablo desde el día que conoció a Jesús Pablo lo dice de una manera muy especial en Filipenses capítulo 3 verso 7 todo lo que era para mi ganancia lo estimo como pérdida por amor de Cristo y aún más yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Jesús misionero sigue pero lo dejamos ahí Pablo miraba antes según las apariencias Pablo tenía un montón de cosas que eran para él ganancia antes de conocer el amor de Cristo lo mismo para vos y para mí Pablo pensaba de los creyentes de qué manera antes de conocer a Cristo como una secta blasfema que había que perseguir y apagar era como un fuego que había que apagarlo no los veía como el pueblo de Dios veía a los fariseos y a los líderes religiosos como los que en verdad servían a Dios cuando no era así veía a Cristo como un líder de una rebelión judía que había que destruir no veía a Cristo como el Mesías Redentor el Hijo de Dios pero como veía después del camino a Damasco qué interesante que Pablo queda tres días ciego cuando conoce a Jesús y es muy probable que a partir de que él después de tres días vuelva a abrir sus

ojos nada vería como antes nada iba a ser igual y Pablo dice en el capítulo 4 de 2 Corintios cosas que leyó Esteban dice y si todavía nuestro evangelio está velado es decir si este evangelio glorioso todavía no se puede ver está velado está oculto para los que se pierden está oculto dice Pablo está velado en los cuales el Dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo que es la imagen de Dios el Dios de este mundo Satanás dice Pablo ha puesto una ceguera en los incrédulos para que no vean a Cristo como en verdad es porque en el momento que ven a Cristo se acabó la historia ven la gloria de Dios en el rostro de Cristo pero tienen un velo dice Pablo los no creyentes no ven nada glorioso en el verdadero Jesús porque está velado a sus ojos está velado a sus ojos y Pablo continúa diciendo porque no nos predicamos a nosotros mismos sino a Cristo Jesús como Señor y a nosotros como siervos de ustedes por amor de Jesús pues Dios que dijo de las tinieblas resplandecerá la luz es el que ha resplandecido nuestros corazones para iluminación del conocimiento de la gloria de

Dios en el rostro de Cristo no es Pablo la gran cosa sino que es Dios quien iluminó el entendimiento de eso para poder ver a Cristo nosotros vivíamos en oscuridad hermanos pero una vez que Dios enciende la luz ahora podemos ver claramente la gloria de Dios en la persona de Jesús es lo que dijo el apóstol Juan el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria gloria como del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad Juan da testimonio de haber visto la gloria de Dios en Cristo ¿por qué? porque Cristo es Dios hecho hombre pero ¿quién no ve la gloria de Dios en Cristo? aquel que todavía tiene los ojos velados aquel que todavía no ve una vez que vos y yo tenemos los ojos abiertos y Dios ha encendido la luz la pregunta es ¿se puede seguir viviendo como si estuviéramos ciegos y en oscuridad? la respuesta es no cuando miramos el mundo ahora y eso es lo que Pablo apunta este texto ya no conocemos nada según la carne ¿y qué es según la carne? traducido es desde una perspectiva meramente humana Pablo dice ya no conocemos nada desde una perspectiva meramente humana y nosotros desde que conocemos el amor de Cristo entendemos que hay solamente dos

clases de personas en este mundo solo dos dos grandes categorías que dividen el mundo por completo aquellos que están muertos en su pecado aquellos que están vivos en Cristo no hay más categorías son solamente dos no hay una tercera categoría neutral o estás muerto o estás vivo por Cristo tu vecino tus amigos tus familiares las personas que ves actuando en las películas en las series los libros que lees sus autores sus editores todo lo que ves alrededor tuyo toda persona en este mundo solamente está en una de dos categorías todos van a estar delante de Dios un día y lo único que va a importar es si pusieron su confianza o no en la persona de Jesús nada más no importa ninguna otra cosa solamente dos categorías ha cambiado el evangelio la manera en que ves el mundo todo había sido hecho nuevo dice Pablo las cosas viejas pasaron y ahora es literalmente una nueva creación en Cristo somos hechos nuevos todo cambió todo completamente radicalmente cambió si no sos cristiano entonces aún vivís en el engaño de este mundo haciéndote creer que esta vida es todo lo que hay que por lo tanto hay que vivir tu mejor vida ahora sin límites sin negarse a tus propios deseos sino haciendo todo lo que te

haga feliz el problema con eso es que la Biblia nos enseña que nuestros deseos están dañados por el pecado y no vivimos para la gloria de Dios por naturaleza todos los que han pecado recibirán el castigo de Dios en el día del juicio pero Dios ha enviado a su hijo a morir en la cruz bajo su juicio como un sustituto para los que se arrepienten y creen en él no dejes pasar la oportunidad de pedirle a Jesús que te salve y que por fin dejes de vivir para vos mismo y empieces a vivir para su gloria y hermanos amados al igual que Neo en Matrix hemos sido despertados a una realidad más profunda pero no por elección propia sino por la gracia de Dios que nos revela el conocimiento del amor de Cristo liberándonos por fin del engaño esta revelación divina transforma nuestra identidad y nuestro propósito ya no estamos definidos por nuestro pecado ni por nuestro pasado ni por lo que el mundo nos dice sino por lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz siendo conscientes de que no podemos volver atrás vos y yo estamos llamados a vivir no para nosotros sino para aquel que murió y resucitó por nosotros oremos al Señor por su gracia para vivir plenamente en esta

nueva vida que Él nos ha otorgado una vida que lo cambia todo impulsados por el conocimiento de su amor para vivir para su gloria oremos Señor bueno

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Parte de la serie Sermones Individuales Serie Sermones Individuales 44 sermones
El predicador
Enrique Oriolo
Enrique Oriolo Pastor

Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.

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