Quiero, sé limpio
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Si me acompaña, inclinamos nuestros rostros, oramos al Señor. Padre bueno, queremos darte gracias, porque Vos sos un Dios compasivo y clemente, Señor. Señor, cuando decidiste revelarte a Moisés, tus palabras fueron, antes que nada, tu clemencia, tu compasión, tu misericordia, tu gracia. Señor, los ángeles contemplan la obra que haces en corazones pecadores como nosotros. Contemplan la misericordia y la gracia de Dios en nuestras vidas, aún en este día, Señor, aún en este momento, cuando nosotros sabemos de nuestros pecados, cuando nosotros sabemos de nuestras fallas, sabemos que tu gracia es mayor, Señor.
Te damos gracias por tu palabra y pedimos que nos abres, oh Dios, en el nombre de Jesús. Amén. Bien, bien. Recuerdo una vez salí para mi trabajo, todavía no estaba casado, vivía en... Gracias, Gustavo. Sí. Vivía en Varela, había vestido para ir a trabajar, había trabajado en retiro, y salgo corriendo para alcanzar el tren, porque no lo iba a... Evidentemente no lo estaba por alcanzar, y había llovido, y el correr, yo, y lluvia, no es una buena combinación. Y, bueno, había barro, imagínense el resto de la escena, claramente me ensucié toda la ropa, ¿no?, con todo el barro. Podía ir así a trabajar, evidentemente tenía que cambiarme y no podía presentarme al trabajo con la ropa sucia.
Y hay momentos en donde nuestra condición nos previene de estar en presencia de alguien, ¿no? Yo no puedo ir con la ropa sucia al trabajo, menos a una reunión con un presidente, menos a una boda. Hay ocasiones que requieren... Tenemos ese sentido de que no es correcto, de que no es digno de estar delante de esta situación, de esta manera. Y nuestro texto juega un poco toda esta circunstancia en esta mañana en el Evangelio de Lucas. Vayan conmigo a Lucas, capítulo 5. Porque tenemos esta dinámica de... Hay algo que... Hay una situación, hay un estado en el cual no podemos acercarnos a Dios. Y este texto nos va a hablar de ese estado, nos va a hablar de lo que Dios hizo para que eso sea revertido.
Y es la curación de un leproso. Capítulo 5, verso 12 al 16. Vamos a leerlo a la palabra del Señor. Estando Jesús en una de las ciudades, había allí un hombre lleno de lepra. Y cuando vio a Jesús, cayó sobre su rostro y le rogó, Señor, si quieres, puedes limpiarme. Extendiendo Jesús la mano, lo tocó diciendo, quiero, sé limpio. Y al instante la lepra lo dejó. Y él le mandó que no se lo dijera a nadie, pero anda, le dijo, muéstrate al sacerdote y da una ofrenda por tu purificación, según lo ordenó Moisés, para que le sirva de testimonio. Versículo 15. Su fama se difundía cada vez más y grandes multitudes se congregaban para vivir a Jesús y ser sanada de sus enfermedades, pero con frecuencia él se retiraba a lugares solitarios y oraba.
Qué texto precioso, qué texto maravilloso. Hermanos, creo firmemente que a la luz de este texto debemos maravillarnos de Jesús. A la luz de este texto debemos maravillarnos de nuestro Salvador. Y vamos a ver dos razones en este texto. Y las dos combinadas son, wow, sumamente poderosas. Debemos maravillarnos de Jesús, ya que no solo podía limpiarnos de nuestra maldad, sino que también quiso hacerlo. Esas dos cosas se combinan de una manera preciosa en este texto. Jesús no solo podía limpiar nuestra maldad, sino que quiso hacerlo. Quiso limpiarnos. Quiso salvarnos. Y tengo cuatro puntos en mi bosquejo para ver este sermón.
Lo primero es, por supuesto, nuestra necesidad de ser limpiados. Nosotros, en nuestro estado, no podemos acercarnos a Dios. Segundo, Jesús tiene el poder para limpiarnos. Jesús es Dios. Él puede limpiarnos. Pero quizás aún más maravilloso que su poder es, Jesús tiene el deseo de limpiarnos. Tercer punto, Jesús tiene el deseo de limpiarnos. Y si necesitamos ser limpiados, y Jesús tiene el poder para limpiarnos, pero no solo tiene el poder, sino tiene el deseo de limpiarnos. El cuarto punto es la consecuencia lógica, todo eso. Vayamos a Jesús. Vayamos a Jesús. Mi anhelo es que si en esta tarde no conoces aún a Jesús, lo veas irresistible.
Lo veas irresistible. ¿Cómo no ir a Jesús cuando Él puede limpiarme y cuando Él desea hacerlo? Y que nosotros que estamos en Cristo podamos nuevamente maravillarnos, agregar un nivel más en maravillarnos de Jesús, porque Él no solo podía salvarte, sino que quiso hacerlo. Y que son dos cosas distintas. Porque alguien puede hacer algo por vos y no querer hacer ese algo por vos. Pero que Jesús pueda y desee salvarnos, eso es algo maravilloso. Nuestro texto comienza diciendo estando Jesús en una de las ciudades, recordemos que estamos en el inicio del ministerio de Cristo, probablemente Él está en su ministerio en Galilea, en la región del norte.
Y tenía un ministerio itinerante, nuestro Señor predicaba en ciudades a ciudades e iba pasando de un lugar a otro. Y el texto nos dice que en esta ciudad, que no nos da el nombre, que no interesa, en esa ciudad, había allí un hombre lleno de lepra. Y esto es sumamente importante, si nosotros no vemos la profundidad de esta palabra, no vamos a entender el resto. Nuestro primer punto es nuestra necesidad de ser limpiados. ¿Qué significaba que un hombre tuviera lepra en el tiempo de Jesús y en los tiempos bíblicos? Bueno, la lepra en el tiempo de Israel, en los evangelios, en el Antiguo Testamento, y al día de hoy, es una enfermedad grave e incurable. hoy tenemos tratamientos para prevenir los síntomas de la lepra.
La gente que tiene lepra hoy vive una calidad de vida mucho mayor a la que vamos a ver en nuestro texto. Pero, en el tiempo del Señor, esta era una enfermedad gravísima, porque tenía consecuencias en el individuo, en lo social y en lo espiritual. Primero, no había manera de curar esa enfermedad. Segundo, era una enfermedad que afectaba los pies, la piel, perdón, y los órganos. Entonces, toda la piel, que también es un órgano, era afectada por la lepra y los órganos internos. Empezaba a corroer todo el sistema nervioso, de tal manera que la persona empezaba a quedar sin sensibilidad, en las manos, en los brazos, en las piernas.
Y al quedarse en sensibilidad porque los nervios se dañaban, la persona era expuesta a herirse constantemente sin saber. Se lastimaba porque no tenía sentido el tacto, era visiblemente desagradable porque toda su piel empezaba a cambiar de color, salían úlceras, perdía el pigmento, causaba deformidades físicas con el tiempo, perdían las cejas, perdían el pelo, en ocasiones llegaba a empezar a perder dedos, manos, partes del cuerpo, podían quedar ciegos porque es una enfermedad que ataca el sistema nervioso por completo. Por lo tanto, era algo completamente grave y profundo para la persona. Pero no solo para la persona, sino que en el momento que una persona se declaraba que tenía lepra, comenzaban un montón de otras consecuencias. no solamente su salud, su dolor, no solamente saberse sin esperanza porque no había cura para tal enfermedad, sino que había consecuencias sociales durísimas.
El Levítico capítulo 13 verso 45 nos dice lo siguiente, en cuanto al leproso que tenga la infección, sus vestidos estarán rasgados, el cabello de su cabeza estará descubierto, se cubrirá la boca y gritará inmundo, inmundo, permanecerá inmundo todos los días que tenga la infección, es inmundo, vivirá solo, su morada estará fuera del campamento. Por lo tanto, si ustedes se pueden tan solo imaginar la vida de un leproso, de un padre de familia que contrae lepra y cuando empiezan a ver los síntomas, la ley demanda que él vaya al sacerdote y el sacerdote lo examina, le da un plazo, vuelve a verlo y se decreta su lepra.
No puede volver a casa. No puede volver a abrazar a su esposa, a sus hijos. No puede volver a trabajar para el sustento de su familia. A partir de ese momento es un exiliado en su propio pueblo. Debe rasgar sus vestidos, gritar su inmundicia y vivir donde no hay gente, solo, apartado. Vivían de lo que la gente podía darles, arrojarles a la distancia porque no se podían acercar. Nadie podía acercarse a ellos. Cuando ellos vieran gente deberían gritar inmundo, inmundo, cuando la gente los viera ellos deberían gritar inmundo, inmundo y completamente obligados a separarse de sus familias, amigos. pero si tan solo eso no fuera poco, las consecuencias espirituales.
Un leproso ya no podía acercarse al tabernáculo o al templo. Un leproso ya no podía servir en el tabernáculo o el templo. Un leproso ya no podía presentar sus ofrendas en el altar. Un leproso ya no podía acercarse adorar a Dios. Un leproso quedaba no solamente fuera de la sociedad sino apartado de Dios. Al ser tan grave en lo individual, en lo social y en lo espiritual no cualquiera podía decir que alguien tenía lepra. Imagínense si hay una pelea de vecinos y de repente uno le dice no, el vecino es leproso, es un inmundo, imagínense la gente. Era tal la gravedad del asunto que era el sacerdote el único que tenía la autoridad designada por Dios para declarar luego de ciertas pruebas si realmente esa persona era leprosa.
Pero una vez que eso estaba confirmado todo lo que esa persona conocía como vida cambiaba por completo. Tal es así que la Biblia menciona la lepra como un símbolo del pecado y de la maldad. La lepra es asociada en la Biblia con el pecado por sus consecuencias y paralelos. Afecta a la persona por completo hasta llevarla a la muerte. Es una manifestación externa de un problema interno que tiene esa persona. aparta a las personas los unos de los otros. Aparta a las personas de la adoración y el servicio a Dios. Es necesario una limpieza y una purificación espiritual para poder ser limpiado. Necesita una declaración de una autoridad espiritual de que esa persona ahora es libre de lepra.
Esa es la necesidad que tiene este leproso y la necesidad que tenemos de ser limpiados. El texto nos dice que había allí un hombre lleno de lepra y cuando vio a Jesús podemos imaginar en la escena vio a Jesús cayó sobre su rostro y le rogó para caer sobre su rostro y para rogarle algo a Jesús debería estar al menos lo suficientemente cerca porque Jesús extenderá su mano. Por lo tanto es muy probable que la escena de esta narrativa nos empiece a mostrar qué hubiera ocurrido y si vemos al leproso tendremos a la gente que sigue a Jesús seguramente gritando inmundo. El hombre acercándose en sus harapos porque no podían vestir ropa nueva ni sana y el hombre acercándose como pudiera Jesús mientras él se acercaba a la gente imagínense como se iba abriendo y cae sobre su rostro qué dolor si toda su piel es una llaga qué dolor caer sobre su rostro como una señal de adoración al Señor como una señal de humillación al Señor el texto dice que le ruega le ruega Señor si quieres puedes limpiarme qué escena llegar a los pies de Jesús seguramente con todo lo que empezó a acontecer la fama de Jesús empezaba a crecer como el texto nos dice al final
y cuando el leproso escuchó por ahí que Jesús llegaba empezó a buscarlo y cuando lo encontró encontró en él su única esperanza y corrió probablemente caminó se arrastró no lo sé llegó cerca de él se postró como quien se postra en el templo y le rogó Señor Kirios amo dueño Señor si quieres puedes limpiarme el leproso no tenía ninguna esperanza de limpiarse a sí mismo el leproso no tenía ninguna esperanza de que ningún hombre lo limpie su única esperanza ¿quién es? Dios el pecador no tiene ninguna esperanza de limpiarse a sí mismo el pecador no tiene ninguna esperanza de que ningún hombre lo limpie su única esperanza ¿quién es?
Dios pero hay algo sumamente importante ocurriendo en este pasaje y es que el leproso reconoce su necesidad de limpieza porque es lo que le pide al Señor él necesita ser limpiado eso no lo puede hacer hacer él no lo puede hacer otro hombre porque si alguien más pudiera su familia lo hubiera hecho las autoridades espirituales locales lo hubieran hecho pero él reconoce que Jesús puede hacerlo Jesús no es para él cualquier otro hombre si no no iría a él pero él va y le pide al Señor que le limpie si él quiere y acá tenemos nuestros siguientes dos puntos Jesús tiene el poder para limpiarnos el leproso reconoce el poder y la autoridad de Jesús y por eso afirma que puede limpiarlo ven en su texto eso Señor si quieres puedes limpiarme él puede limpiar su lepra él se humilla delante del Señor reconoce que él es el Señor lo llama por ese nombre y le ruega que haga algo por él que un leproso sea limpiado no es algo que ocurre todos los días no es algo que nosotros vemos ocurrir constantemente en la Biblia que seamos familiarizados con pasajes como este que no quiere decir que toda la Biblia esté llena de leprosos que son curados es interesante ver los antecedentes bíblicos los
únicos antecedentes de limpieza de lepra en la Biblia tienen que ver con Dios y con un acto milagroso de Dios solo Dios podía traer la lepra sobre alguien como juicio pero solo Dios podía limpiar a alguien de lepra un leproso que recibió una limpieza de parte de Dios fue Nahamán el Sirio un gentil él fue limpiado por Dios siendo general del ejército enemigo de Dios sino parte de su pueblo y nos dice la escritura que luego de esa limpieza a través de sumergirse siete veces en el río Jordán su piel queda como la de un niño es sanado instantánea y completamente en las aguas del río Jordán y el texto nos enseña de que su corazón vuelve hacia el Dios de Israel reconociéndolo como el verdadero Dios se encuentra en 2 Reyes capítulo 5 y si han leído este pasaje es interesante anterior al milagro la reacción del rey de Israel cuando llega la carta del rey de Aram pidiendo que puedan sanar a su siervo que tiene lepra Namán es siervo del rey de Aram el rey de Aram escribe una carta al rey de Israel le traen la carta al rey de Israel con Namán con la comitiva para que pueda ser sanado y cuando el rey leyó la carta 2 Reyes 5
7 dice que rasgó sus vestidos y dijo acaso soy yo Dios para dar muerte y para dar vida para que este me mande a decir que cure a un hombre de su lepra consideren ahora esto y vean como busca pleito conmigo el rey de Israel lo vio como una declaración de guerra casi ¿por qué? porque él dice es imposible que yo pueda curar de lepra a este hombre es imposible acaso están buscando un conflicto entre las naciones ¿acaso soy yo Dios? dice el rey por supuesto el texto nos enseña que Eliseo el profeta de Dios manda a llamar a Namán de parte de Dios y Dios lo sana el punto es que no hay hombre que pueda purificar limpiar la lepra solo Dios Dios es omnipotente no hay nada que Dios no pueda hacer si él lo ha determinado por su voluntad no hay nada que Dios no pueda hacer Génesis 18 14 hay algo demasiado difícil para el Señor volveré a ti el tiempo señalado por este tiempo el año próximo y Sara tendrá un hijo palabras de Dios Abraham hay algo difícil para el Señor hay algo demasiado difícil para Dios la respuesta es retórica no no hay nada imposible para Dios y el punto es que Dios no solo puede hacer algo
para limpiar la lepra de Naamán Dios es el único que puede hacer algo para limpiar el pecado de nuestras vidas Dios es el único que puede revertir la obra del pecado en nuestros corazones pero acá está lo maravilloso no solo Dios puede hacer algo sino que Dios hizo algo y no hay que darlo por garantía eso alguien puede hacer algo por vos todas las personas pueden hacer algo por vos pero distinto es que lo haga Dios no solo puede hacer algo para limpiar el pecado de la vida del hombre del corazón del hombre sino que lo hizo y esas son las buenas noticias del evangelio de la gracia de Dios las buenas noticias del evangelio de Cristo y cuáles son esas buenas noticias Dios se hizo hombre en la persona de Jesús Jesús no era pecador por lo tanto él no estaba inmundo él no estaba impuro él no tenía la mancha del pecado en su corazón él fue el único hombre verdaderamente puro y limpio el único hombre que ganó la aceptación de Dios por haber sido perfecto no hay otro como Jesús Jesús no necesitaba de limpieza espiritual Jesús era lo más limpio y puro que jamás haya existido en este mundo no había ningún hombre como Jesús que era Dios hecho hombre
tal manera tal manera que Isaías 53 9 nos habla de Jesús diciendo se dispuso con los impíos su sepultura pero con el rico fue en su muerte aunque no había hecho violencia ni había engaño en su boca ese es Jesús no había nadie con la pureza y la limpieza que Jesús tenía porque él era perfecto pero para salvarnos Dios tuvo que cargar sobre Jesús la impureza y la suciedad de todos nuestros pecados y en nuestro lugar castigar a su hijo al santo y justo ven el intercambio el único hombre que caminó y vivió perfectamente la voluntad de Dios infinitamente santo puro y limpio en cada pensamiento en cada deseo en cada palabra en cada acción por todos sus años de vida tuvo que recibir el castigo como si hubiera vivido de la manera contraria la escritura dice en segunda de corintios 5 21 al que no conoció pecado lo hizo pecado por nosotros para que fuéramos hechos justicia de Dios en él ese era el plan de Dios para limpiarnos de nuestra inmundicia Dios Dios Dios tuvo que cargar esa inmundicia y se hizo hombre y cargó esos pecados en la cruz no había otra manera no había otra manera al recibir Jesús la ira de Dios en nuestro lugar en la cruz al morir
bajo el juicio de Dios en la cruz y ser sepultado y resucitar al tercer día el satisfizo la ira de Dios lo que tenía que hacerse se hizo y se hizo completo perfectamente el hijo de Dios fue exitoso en la salvación y en la limpieza de su pueblo en esa cruz hermanos Jesús cargó el pecado de todo su pueblo desde el primer hombre que nació hasta el último hombre que ha de nacer que son su pueblo fueron comprados y limpiados en la cruz Jesús fue hecho pecado por nosotros el limpio y puro fue lleno de nuestra inmundicia y sociedad y castigado conforme nosotros merecemos para qué para que su pureza y su limpieza fuera puesta sobre vos y sobre yo y sobre mí como si nunca hubiéramos pecado ven ese intercambio el único puro y limpio el único perfecto que caminó en la voluntad de Dios decidió decidió voluntariamente cargar tu pecado y mi pecado en la cruz del calvario y decidió voluntariamente poner a nuestro favor su vida perfecta poner a nuestro favor su pureza y limpieza hacerla nuestra completamente de tal manera que los ojos que escudriñan los corazones ven tu corazón y el mío y no hachan suciedad porque Jesús no fue una metáfora en la cruz Jesús fue un sacrificio perfecto
el mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz escribió el apóstol Pedro a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia porque por sus heridas fueron ustedes sanados Isaías 53 es lo que Pedro está citando en ese texto por sus heridas fueron ustedes sanados y no está hablando de una sanidad física es de la enfermedad del pecado que las heridas de Jesús nos sanaron de la cruz Jesús tuvo que ser herido para que fuéramos sanados esa es la paradoja del evangelio era necesario que todo lo que nosotros merecíamos fuera cargado sobre él y que todo lo que él merece fuera cargado sobre nosotros por gracia como un regalo de la gracia de Dios de tal manera que el autor de los hebreos en el capítulo 7 y verso 25 dice por lo cual él también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de él se acercan a Dios él él es poderoso para salvar a todo aquel que se acerca a él para ir a Dios entonces hermanos tenemos la necesidad de la limpieza Jesús tiene el poder para limpiarnos Dios Dios obró esa limpieza en el evangelio pero algo maravilloso es que no solamente Jesús puede sino que Jesús quiere limpiarnos Jesús tiene el deseo
de limpiarnos recuerdan esa parábola que el señor menciona en Mateo 18 del deudor hace algunas semanas nuestro hermano Jonathan predicaba de la epístola de Filemón y abusaba esa parábola cuando este hombre se presenta ante el rey con una gran deuda tiene tanto que pagar que no le alcanza la vida para pagarlo ahora la pregunta es el rey puede saldar su deuda si ahora la segunda pregunta es quiere hacer y en las parábolas vemos que el quiso perdonar su deuda y quien quien sufrió el agravio de la deuda del rey de tal manera el leproso apela a la misericordia y la gracia de Jesús el leproso no viene diciendo señor límpiame porque no me lo merezco no me merezco esta lepra no me merezco vivir de esta manera no me merezco no poder acercarme a Dios por lo tanto te exijo que me limpies no el leproso dice señor si quieres puedes limpiarme y vos y yo sabemos que esa afirmación que ese pedido tiene dos respuestas posibles no quiero o si quiero Dios no solo puede hermanos salvarnos sino que también Dios quiso salvarnos quiso limpiarnos por amor 1 de Juan 4 9 lo dice de esta manera en esto se manifestó el amor de Dios en nosotros en que se manifiesta el amor de
Dios en nosotros en las bendiciones materiales en las bendiciones físicas de salud de sanidad en que no tengamos problemas en la vida en que se manifiesta el amor de Dios en nosotros en que Dios ha enviado a su hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de él ahí se manifiesta el amor de Dios hermano que quieres ver si Dios te ama mira la cruz no importa la situación y la circunstancia que estés atravesando sea de salud sea de economía sea de persecuciones de problemas como podés estar seguro del amor de Dios porque él envió a su hijo a la cruz para que vivas por medio de él y en esto consiste ese amor dice Juan no en que nosotros hayamos amado a Dios sino que él nos amó a nosotros y envió a su hijo como propiciación por nuestros pecados no fue en respuesta a nuestro amor que Dios nos amó nosotros nosotros le amamos en respuesta a su amor porque nosotros no merecemos el amor de Dios por eso el amor de Dios es gracia por eso el evangelio es gracia por eso la salvación es gracia por eso todo lo que tenemos en Cristo es por gracia porque no lo merecemos el leproso no puede exigirle a Dios limpieza el hombre
no puede exigirle a Dios la vida eterna no puede exigirle a Dios la limpieza de sus pecados solo puede clamar por el amor de Dios solo puede clamar por la misericordia de Dios y las respuestas de Jesús es maravilloso pudiéramos pasar mucho tiempo en este versículo vean la escena nuevamente conmigo vamos a poner play donde dejamos hace un ratito el hombre cayó en su rostro delante del Señor en sus harapos sucio porque recordemos en el tiempo en que vivía el Señor el leproso no vivía en un duplex donde se podía duchar sus heridas mezcladas con polvo con tierra infecciones úlceras postrado delante de Jesús reconociendo
en este hombre de Nazaret como lo se burlaban se burlaban anteriormente diciéndole Señor si quieres puedes limpiarme probablemente la única vez en su vida que le dijo eso a algún hombre quizás lo habría dicho a Dios en oración no lo sabemos pero el texto nos dice algo muy particular y por favor miren el texto e imaginen la escena luego de que el leproso postrado delante de Jesús le dice Señor si quieres puedes limpiarme ahora miren a Jesús extendiendo su mano y probablemente había gente gritándole no lo hagas imagínense la gente en la multitud mirando la escena no se toca un leproso se apedrea a lo
sumo un leproso para que se aleje de vos pero no se lo toca por lo tanto el amor de Jesús no solo llega más adelante con el milagro sino empieza con una mano que se extiende extendiendo Jesús la mano y para la tristeza de muchos probablemente lo toco pero bueno imagino el silencio lo toco nadie jamás tocaría un leproso ¿cuánto tiempo habría pasado habría pasado desde que el leproso había sido tocado por alguien más? ¿cuánto tiempo esa piel insensible por los nervios corroídos había pasado desde que una mano humana lo tocara? Jesús Jesús estaba cobrando un milagro en el corazón de ese hombre el corazón y las emociones me imagino estando ahí porque yo soy un leproso igual que ese hombre su corazón había empezado a experimentar el tierno amor de Jesús al tocarlo con su mano y Jesús no había dicho absolutamente nada Jesús no solo iba a satisfacer la limpieza de su cuerpo sino que estaba llenando el corazón y satisfaciendo las necesidades emocionales de ese hombre hermanos Jesús no solo sana externamente Jesús sana internamente no hay herida emocional en tu corazón o en mi corazón no importa cual sea y cual fuera que Jesús no pueda llenar
con su insondable amor no importa cuan profunda sea la herida en el corazón el Señor extiende su mano y toca al leproso pero no solo le tocó sino que hay algo interesante ocurriendo le responde le toca y le responde cuan acostumbrado estaría el leproso a ser ignorado por los demás el leproso quizá probablemente como a veces pasa con personas pidiendo en la calle pasa a ser parte del decorado de la fachada de un lugar probablemente este leproso era para la gente ahí como un árbol que caminaba porque estaban acostumbrados a verlo por ahí ignorarlo a ser expulsado apedreado alejado por otros al grito de inmundo
pero Jesús no solo lo toca sino que lo valora como persona creada a la imagen de Dios le responde a lo que Él le pide responde con palabras a su pregunta y se acerca al necesitado y al afligido y le muestra su corazón lo toca le responde y le muestra su corazón ¿cómo le muestra el corazón Jesús? bueno la primer palabra de su respuesta quiero quiero le dijo quiero tan solo hermanos pudiéramos detenernos en esa palabra por toda la eternidad quiero ante la necesidad y la aflicción y la aflicción de alguien que no tiene ninguna esperanza más que aguardar su muerte alejado de Dios aquel que tiene el poder para ayudarlo y librarlo de su condena no solo puede hacerlo sino que le dice quiero quiero hacer no solo puedo quiero para eso ha venido su corazón el corazón de Jesús es un corazón lleno de gracia desbordante ese es el corazón de Jesús lleno de gracia desbordante ¿por qué? porque al que Él viene a Jesús no le echa fuera hermanos miremos nosotros Jesús le dijo a alguna de ustedes no quiero cuando nos acercamos a Jesús con nuestra vida desordenada con nuestra vida llena de pecado con nuestro corazón todo lastimado con un montón de necesidad y aflicción y nos presentamos a Él
para pedirle que nos salve siempre su respuesta es la misma quiero ese es el corazón desbordante de gracia de Jesús ¿qué sería de nosotros si Dios no hubiera querido? ¿qué esperanza habría para pecadores como nosotros si Dios no hubiera querido limpiarnos? estaríamos doblemente perdidos y desahuciados pero Jesús te salió el encuentro a vos y a mí en nuestra aflicción en nuestra necesidad en nuestra lepra espiritual en nuestra inmundicia de pecado sin esperanza moribundos y nos dijo quiero ser limpio cuando no lo buscábamos cuando vivíamos en tinieblas cuando estábamos perdidos cuando vivíamos para nosotros mismos cuando no teníamos esperanza cuando íbamos rumbo a una eterna perdición ni siquiera podíamos hacer lo que el leproso hizo ni siquiera podíamos ir a los pies del Señor a buscar su misericordia ni siquiera sabíamos que existía ese Señor misericordioso no podíamos ir a postrarnos y a rogarle absolutamente nada porque la Biblia dice que estábamos muertos por lo tanto fue aún mayor el milagro que Jesús hizo conmigo y con vos porque Él descendió Él nos buscó Él nos encontró y cuando nos encontró nos dijo ¡Se limpio!
Y al instante la lepra lo dejó no después no mañana al instante la lepra lo dejó en el momento que el Señor te salvó al instante borró tus pecados al instante te limpió con su sangre al instante te dio la herencia al instante te sentó con Él en lugares celestiales al instante se te hizo su Hijo al instante al instante ese es nuestro salvador lleno de abundante gracia y misericordia quiero ser limpio y al instante la lepra lo dejó Amén Amén Amén Nuestro Dios vino a deshacer el pecado y la muerte y cuando Jesús el infinito Dios dice algo al instante sucede y cuando habló dice el texto al instante la lepra lo dejó gracia Jesús Jesús limpió al leproso con sus palabras de vida Jesús hizo puro al impuro Jesús mostró una santidad que es capaz de santificar al pecador el Salmo 33 9 dice porque Él habló y fue hecho Él mandó y todo se confirmó ese es el poder de Dios y en el nuevo pacto anticipado en el profeta Ezequiel dice que Dios diciéndole a su pueblo hablándole a su pueblo Dios le dice lo siguiente entonces un tiempo futuro cuando Él inicie el nuevo pacto dice los rociaré con agua limpia y quedarán limpios de todas sus inmundicias y de
todos sus ídolos los limpiaré además les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes y quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne pondré de mi espíritu en ustedes y haré que anden mis estatutos y que cumplan cuidadosamente mis ordenanzas los libraré de todas sus inmundicias los libraré de todas sus inmundicias Jesús limpió al que no podía ser limpiado Jesús ahora le dice al leproso no digas nada ¿no? es el texto y le mandó a decir no digas nada aún no era hora de descubrir completamente su identidad pero pero sí debemos recordar algo importante
el nuevo pacto no había empezado todavía por lo tanto lo que regía en Israel en el tiempo de Jesús es el antiguo pacto y el antiguo pacto demandaba que si alguien era limpiado de su leprosidad de su lepra tenía que presentarse delante del sacerdote y ofrecer un sacrificio para su purificación y por lo tanto Jesús que no vino a abrogar la ley sino a cumplirla le dice al leproso ahora ve y haz lo que dice la palabra de Dios ahora ve y honra a Dios con tu vida ve y haz en gratitud conforme a lo que Dios ha hecho por ti me hace acordar al endemoniado de Adareno ve y cuéntales a todos las cosas que ha hecho Dios por ti tenía que presentarse al sacerdote para dar su ofrenda para este hombre no era solo una sanidad física recordemos el principio ahora él podía volver a ver a su familia ahora él podía volver a adorar a Dios ahora él podía volver a servir a Dios todo lo que estaba separado por causa de la lepra ahora es restaurado de la misma manera nosotros ahora en Cristo podemos volver a adorar a Dios en verdad podemos ahora experimentar la restauración experimentar la gracia incluso nuestras relaciones personales servir a Dios con alegría con gozo
esto sería un testimonio para el sacerdote de que algo está pasando hermanos probablemente no venían muy seguido leprosos a mostrar su sanidad al sacerdote por lo tanto por lo tanto el sacerdote habría indagado que es lo que está pasando acá el texto nos dice que las multitudes empezaron a llegar y probablemente porque por lo que había pasado con el leproso y el texto nos dice que multitudes venían a oír a Jesús y ser sanadas de sus enfermedades y esto es precioso porque no era solamente que había gracia para él había gracia para todo aquel que quisiera y viniera a él la limpieza estaba disponible para
todo aquel que quisiera ser limpiado sin embargo Jesús aún tenía que continuar su obra y no era para ser popular que había venido dice el texto que Jesús se apartaba a lugares solitarios y oraba y pasaba tiempo con Dios cultivaba su comunión con Dios porque debemos recordar que todo lo que Jesús hacía lo hacía en el poder del espíritu lo hacía porque Dios estaba con él no podía hacer nada separado de Dios Jesús nos muestra nuestra necesidad de Dios en todo momento y por ende él mismo cuando nos recuerda sin mí nada podemos hacer sin mí nada pueden hacer dijo Jesús sanar enfermedades era algo maravilloso pero necesitaba la comunión con su padre para otro gran llamado y otra gran misión que él tenía no era sanar la lepra sino una enfermedad mucho más profunda que es el pecado y por medio de su sacrificio sanaría con sus heridas con su entrega y con su muerte más adelante Jesús dijo yo soy el buen pastor y el buen pastor da su vida por las ovejas Lucas nos muestra cómo progresivamente el ministerio de Jesús va creciendo cada vez más y en la próxima sección que vamos a estudiar Dios mediante la semana próxima comienzan las controversias con los fariseos con los religiosos pero el punto
es que si estás acá y aún no has sido limpiado por el amor de Dios en Cristo la pregunta es cómo podés recibir esa limpieza y ese es el cuarto punto de este sermón y último vayamos a Jesús tres aspectos primero debo reconocer mi inmundicia delante de Dios así como el loproso para ser limpiado debía reconocer su necesidad de limpieza así el pecador debe reconocer su necesidad de ser perdonado de sus pecados debe reconocer que está enfermo espiritualmente que está muerto por su pecado y que no puede hacer nada por sí mismo para revertir tal situación lo primero que se necesita es reconocer que tengo
esa enfermedad segundo reconocer que no me puedo limpiar a mí mismo de mi pecado así como la lepra del pecado está arraigado tan dentro nuestro que requiere un cambio profundo en el corazón el hombre pecador no puede limpiar su corazón porque no tiene acceso tampoco puede darse vida a sí mismo necesita una ayuda externa fuera de él y poderosa y voluntaria que quiera hacerlo tercero debe depender pura y exclusivamente de la gracia y la misericordia de Dios así como en la lepra Dios es el único con el poder necesario para revertir tal desesperante condición nadie más puede hacer algo que solucione verdaderamente el problema del
pecado y su inmundicia espiritual la palabra dice en Juan 3 16 porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su hijo unigénito para que todo aquel que cree en él no se pierda más tenga vida eterna y Efesios 2 dice porque por gracia ustedes han sido salvados por medio de la fe y esto no procede de ustedes sino que es don de Dios no por obras para que nadie se gloríe entonces debo reconocer mi pecado delante de Dios debo reconocer que no puedo hacer nada por mí mismo debo depender de la gracia y la misericordia de Dios y por último debo arrepentirme de mi pecado y confiar en Cristo para mi salvación debo confiar en él como el único salvador por cuya entrega podemos obtener el perdón de nuestros pecados Jesús es la única esperanza de limpieza para el pecador si esa es tu situación en necesidad de limpieza de Jesús debes ir a Jesús porque él no solamente puede salvarte sino que quiere hacerlo y si ya estás en Cristo hermanos y hermanas tenemos muchas razones en este texto para maravillarnos de nuestro salvador recordemos el amor y la gracia de Dios que nos mostró al enviarnos a su hijo Dios no solo podía limpiarnos de nuestro pecado sino que él
quiso hacerlo cuando luchas con tus pecados recuerda que ya eres perdonado por medio de Jesús Jesús ya te limpió cuando te sientas sucio por tu pecado recuerda que ya fuiste lavado por su sangre Jesús ya te limpió cuando te sientas lejos de Dios recuerda que tus pecados ya no te separan de él Jesús ya te limpió cuando sientas lejos el amor de Dios recuerda que Jesús no solo te salvó sino que también quiso hacerlo Jesús ya te limpió hermanos debemos maravillarnos de Jesús ya que no solo podía limpiarnos de nuestra maldad sino que también quiso hacerlo oremos al Señor Amado Dios y Padre Celestial queremos
exaltar el nombre de Jesús nuestro Salvador aquel que vino a salvarnos aquel que tenía el poder necesario para hacerlo y aquel que tenía el corazón necesario para querer hacerlo te damos gracias por el sacrificio de tu hijo porque por medio de su muerte en la cruz podemos experimentar la limpieza definitiva de nuestros pecados de tal manera que como dice tu palabra aun si pecamos hoy si confesamos nuestros pecados el es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad porque ya lo hizo la cruz de Calván la sangre de Jesús nos asegura la limpieza eterna de nuestros pecados y si hay alguien aquí que
no te conoce Señor que pueda venir a Jesús a oración por fe y pedirle que le limpie pedirle que le salve pedirle que le dé una nueva vida y sin duda Señor tu dirás quiero ser limpio te damos gracias oh Dios en el nombre de Jesús Amén
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Serie
Lucas
Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.