¿Quién dices que soy? El verdadero discipulado según Jesús – Parte I

Lucas 9:18-20 Lucas 23 Marzo 2025 Enrique Oriolo
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Dios Eterno, confiamos en el poder de Tu Palabra, confiamos en el poder de Tu Espíritu. Sabemos que todos los que estamos en este lugar es porque Tú nos has traído a cada uno de nosotros. No hemos venido a escuchar a un hombre, sino que hemos venido a recibir Tu Palabra y necesitamos de Ti. Te pido, por favor, que me ayudes, Señor, y que Tu Santo Espíritu esté con nosotros de una manera especial. En el nombre de Jesús oramos. Amén y Amén. La pregunta más importante que alguna vez tendrás que responder, ¿sabes cuál es? La pregunta más importante que alguna vez tendrás que responder es esta. ¿Quién es Jesús?

¿Quién es Jesús? Tu respuesta a esa pregunta definirá tu pasado, tu presente y tu destino eterno. No existe otra pregunta que tenga mayores implicaciones para tu vida. Ni con quién te casarás, ni a qué te dedicarás, ni dónde vivirás, tienen el mismo nivel de importancia. Y ninguna otra pregunta será más relevante en el momento de tu muerte. En ese día no importará dónde te velen, no importará quién reciba tus bienes, no importará lo que hayas logrado en este mundo. Solo importará cómo has respondido a la pregunta, ¿quién es Jesús? Y sin embargo, pocas preguntas son tan descuidadas e ignoradas en nuestro mundo como esa.

Así que ya sea la primera vez que vienes a este lugar, o ya sea que hayas estado asistiendo por años, déjame preguntarte, ¿Quién decís vos que es Jesús? ¿Quién decís vos que es Jesús? Abramos nuestras Biblias en Lucas capítulo 9 y continuando con la serie en el Evangelio de Lucas, vamos a leer del versículo 18 al versículo 27. Y quiero que veamos la progresión entre la identidad de Jesús, la misión de Jesús y el costo de seguir a Jesús. Versículo 18 al versículo 27. Dice así la palabra del Señor. Estando Jesús orando a solas, estaban con él los discípulos y les preguntó, ¿Quién dicen las multitudes que soy yo?

Entonces ellos respondieron, unos Juan el Bautista, otros Elías y otros que algún profeta de los antiguos ha resucitado. ¿Y ustedes? ¿Quién dicen que soy yo? Les preguntó. Y Pedro le respondió, el Cristo de Dios. Pero Jesús advirtiéndoles severamente les mandó que no dijeran esto a nadie. Y les dijo, el Hijo del Hombre debe padecer mucho y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas y ser muerto y resucitar al tercer día. Y a todos les decía, si alguien quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame, porque el que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por causa de mí, ese la salvará.

Pues ¿de qué sirve al hombre, le sirve a un hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se destruye o se pierde? Porque el que se avergüenza de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria y la del Padre y la de los santos ángeles. Pero en verdad les digo que hay algunos de los que están aquí que no probarán la muerte hasta que vean el reino de Dios. Hasta aquí la palabra del Señor. El mensaje de este pasaje se puede resumir en la siguiente declaración. Seguir a Jesús, seguir a Jesús, implica reconocerlo como el Cristo que sufrió por nosotros, entregando radicalmente nuestras vidas a Él.

Seguir a Jesús implica reconocerlo como el Cristo que sufrió por nosotros, entregando radicalmente nuestras vidas a Él. ¿Y por qué empezamos por la pregunta ¿Quién es Jesús? Porque de ahí se desprende todo lo demás. De ahí se desprende lo demás. La estructura que el pasaje mismo nos da es la misma estructura que usaremos para el sermón. Primero los primeros dos versículos reconoce la verdadera identidad de Jesús, versículo 18 al 20. Luego acepta la verdadera misión del Mesías, versículo 21 al 22. Y tercero abraza el verdadero costo del discipulado, 23 al 27. Este bosquejo debe servirnos para reflexionar sobre nuestras propias vidas.

Las preguntas que debemos hacernos al iniciar este sermón es ¿Creo verdaderamente en la identidad de Jesús? ¿Entiendo su misión de sufrir, morir y resucitar por mis pecados? ¿Abrazo el verdadero costo que significa seguirle como su discípulo? Y lo más probable es que esta mañana en este salón haya al menos tres tipos de personas. Aquellos que creen verdaderamente en Jesús y viven como sus discípulos. Aquellos que dicen que creen en Jesús, pero cuya vida demuestra lo contrario porque viven para sí mismos, aunque profesen creer en Jesús. Y tercero, aquellos que claramente no creen y viven abiertamente para sí mismos.

Tres tipos de personas, al menos, esos tres tipos de personas están en este lugar. La pregunta es, ¿en cuál categoría te identificas? ¿En cuál categoría te identificas? ¿Los que creen y viven como sus discípulos? ¿Los que dicen que creen, pero viven para sí mismos? ¿O los que directamente no creen y viven abiertamente para sí mismos? Quisiera que pienses en eso, mientras miramos el primer punto, el día de hoy. Luego vamos a mirar la semana que viene los otros puntos. Que gira en torno a la identidad de Jesús. Entonces, nuestro primer punto es, reconoce la verdadera identidad de Jesús. Versículos 18 al 20.

La pregunta clave desde el inicio de todo el Evangelio de Lucas es, ¿quién es Jesús? Todo lo que los evangelistas escriben, y en este caso el Evangelio de Lucas, nos quiere argumentar vez tras vez quién es la persona de Jesús. Demostrar y evidenciar, por muchos medios, que Él realmente es quien dijo que era. Siendo el clímax de eso, la resurrección de entre los muertos. Por eso los evangelios culminan normalmente con la resurrección de entre los muertos de Cristo. Entonces, ¿quién es este? Veamos algunas evidencias en su nacimiento. Todo esto en el Evangelio de Lucas. Cuando Lucas comienza su Evangelio, no da muchas vueltas y claramente nos revela desde el inicio quién es Jesús.

Si recuerdan al ángel Gabriel anunciándole a María, una joven virgen judía, que va a tener un hijo al cual llamará lo siguiente. Jesús, y este será el Hijo del Altísimo, el heredero del trono de David, y su reinado será eterno. O sea, desde el inicio nosotros sabemos que Jesús no es cualquier otro bebé judío naciendo, sino que es el Hijo del Altísimo, una referencia a Dios en las Escrituras. Y el heredero del trono de David, una promesa que encontramos en el pacto davídico en Segunda de Samuel 7, donde Dios le promete a David que de su descendencia traerá un rey cuyo reino será eterno, cuyo trono será para siempre.

En otras palabras, el ángel le revela a María que Jesús es el Mesías prometido, que su hijo es el rey escogido por Dios para gobernar sobre su pueblo para siempre. Directamente lo encontramos en el primer capítulo de Lucas. El pueblo de Dios había estado esperando por generaciones el cumplimiento de las promesas mesiánicas, del Mesías. A lo largo de toda la revelación bíblica, nosotros pudiéramos ir viendo cómo Dios fue anunciando que él tenía un siervo escogido, una simiente escogida, por el cual él traería restauración a su pueblo, donde serían librados de la esclavitud y restituidos a un reino próspero y glorioso.

Ese escogido sería descendiente de David y reinaría sobre su trono. Y obviamente había una gran creciente expectativa mesiánica por parte del pueblo judío en la figura del Mesías. Cuando Lucas luego describe en el nacimiento de Jesús esa noche en que Jesús nace en el pesebre, Lucas describe lo siguiente, que un grupo de ángeles se le aparecen a unos pastores en el campo y ellos dicen las siguientes palabras, No teman, porque les traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo, porque les ha nacido hoy en la ciudad de David un salvador que es Cristo el Señor, es decir, el Mesías.

La palabra Cristo significa Mesías. Cristo es griego, Mesías es hebreo. Ha nacido en la ciudad de David. ¿Cuál es la ciudad de David? Belén. Belén había nacido Jesús. ¿Cuál es la confusión en los evangelios? Jesús, ¿dónde creció? Creció un tiempo de su juventud en Egipto, pero luego creció el resto de su vida en Nazaret. Y probablemente los nazarenos, los que vivían en Nazaret, no sabían que había nacido en Belén. Y por eso dudan de que él es el Mesías, porque dicen el Mesías ha de nacer en la ciudad de David. Y Jesús nació en la ciudad de David. La ciudad de David era Belén. Jesús es entonces el cumplimiento de la promesa de un Mesías para el pueblo de Dios.

Del Salvador del pueblo de Dios. Entonces, Lucas nos presenta en su evangelio, al inicio de su evangelio, las evidencias del nacimiento de Cristo como un nacimiento primeramente milagroso, pero también como un nacimiento que era un cumplimiento profético de la espera del Mesías que Dios había enviado al pueblo. Pero también lo vemos una vez que Jesús crece y Lucas inicia su narración de la edad mayor de Jesús es en las evidencias en su ministerio. En su ministerio, pero también en las reacciones que provocan su ministerio. Por ejemplo, cuando vemos en el capítulo 3 de Lucas a Juan el Bautista, que está predicando a las multitudes, Juan dice, yo los bautizo con agua, pero viene uno, y uno con mayúsculas, pero viene uno que es más poderoso que yo, que no soy digno de desatar la correa de sus sandalias.

¿A quién no soy digno de desatar la correa de sus sandalias? Y uno puede especular y decir, bueno, ¿cómo puede ser que venga uno más poderoso y que sea tan digno que Juan el Bautista diga, no soy digno de desatar las sandalias de sus pies? Capítulo 4 de Lucas dice lo siguiente, cuando Jesús comenzó su ministerio en Galilea, recuerdan que él entra un sábado a la sinagoga, que era como una especie de iglesia, un culto, leyó el rollo de Isaías en Isaías 61, dice, el Espíritu del Señor está sobre mí porque me ha ungido para anunciar el Evangelio a los pobres, me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos y la recuperación de la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos, para proclamar el año favorable del Señor.

Cuando Jesús lee esta descripción del Mesías, cuando Jesús lee la descripción del Cristo, del ungido, son todas palabras que describen a la misma persona, él devuelve el libro al asistente de la sinagoga y se sienta, y toda la gente lo mira, eso es lo que narra Lucas. Y Jesús les dice, hoy se ha cumplido esta escritura que han oído. Básicamente, ahora se acaba de cumplir lo que yo acabo de leer, lo que fue escrito 700 años antes por el profeta Isaías. Yo soy, básicamente, Jesús está diciendo, el ungido de Jehová. Yo soy el ungido del Señor. El Espíritu de Dios está sobre mí y yo voy a proclamar las buenas nuevas del reino de Dios.

Jesús dejó bien en claro que él era el Mesías. Dejó en claro que él tenía el poder del Espíritu Santo para anunciar las buenas nuevas del reino. Su predicación, sus acciones, sus milagros, su poder sobre la enfermedad, su poder sobre la muerte, sobre los demonios, estaban revolucionando a todos alrededor suyo pensando quién era él. ¿Quién es éste? Y evidentemente, ya hasta el capítulo 4 de Lucas tenemos suficiente revelación bíblica para entender que Jesús es el Mesías, que Jesús es el enviado por Dios. En el capítulo 5, los escribas y fariseos se cuestionan quién es Jesús porque Jesús hace algo que nadie haría y ningún rabino se animaría jamás a hacer.

Perdona pecados a un paralítico. ¿Recuerdan esa escena? Los fariseos ven que Jesús perdona los pecados del paralítico y dicen ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados si no sólo Dios? Bueno, implícitamente la audiencia que lee el Evangelio tiene que entender bueno, es que Jesús es Dios. Ya lo vimos en el capítulo 2. Ya lo vimos en el capítulo 1. La respuesta es implícita. Jesús es Dios. Él es el Hijo de Dios que puede perdonar los pecados de los hombres. Más adelante en el capítulo 7 lo hemos visto. Juan está preso por Herodes y en un momento de incertidumbre le pregunta al Señor Jesús por medio de sus discípulos ¿Eres tú el que ha de venir o esperamos a otro?

Juan mismo está dudando por un momento si es Jesús el Mesías. ¿Eres tú el que había de venir el que estamos esperando? ¿Eres tú o esperamos a otro? ¿O viene otro después y vos solamente sos uno de los profetas? Entonces Jesús le responde vayan y cuenten a Juan lo que han visto y oído. Los ciegos reciben la vista los cojos andan los leprosos quedan limpios los sordos oyen los muertos son resucitados y a los pobres se les anuncia el Evangelio en términos de toda la profecía del Antiguo Testamento esa es la manera de responder si soy yo. Estas son las señales que autentifican al Mesías enviado de Dios.

Pero incluso los discípulos mismos que compartían con Él que eran testigos de estas cosas no entendían quién era Jesús. Claramente lo vemos en el capítulo 8 de Lucas cuando se desata la tormenta en medio del mar de Galilea Jesús se despierta ellos los despiertan porque piensan que van a morir y Jesús calma la tormenta dándole una orden al viento y al mar y los discípulos y los discípulos se llenan de temor y asombrados se dicen unos a otros quién pues es este que aún los vientos y el agua manda y lo obedece cosa cosa que no se había visto los discípulos mismos están tratando de entender quién es Jesús incluso Herodes cuando escucha todo lo que está pasando con Jesucristo y con los discípulos él

dice yo maté a Juan en el capítulo 9 yo lo hice decapitar quién es entonces este de quien oigo tales cosas quién es Jesús bueno evidentemente nosotros como la audiencia de Lucas tenemos demasiada evidencia en todo el evangelio de quién es y hasta el capítulo 9 que es lo que estamos viendo ahora tenemos sobrada evidencia de que Jesús tiene todas las señales del Mesías él es el Mesías él es el rey davídico que había de venir él es el ungido de Dios el salvador del mundo nosotros tenemos todas esas evidencias pero lo que nos permite ver esto que estábamos recién mirando en el evangelio es una verdad que uno puede estar enfrente de Jesús y estar ciego a quien verdaderamente él es eso es lo que nosotros podemos ver en el evangelio que uno puede estar delante de Jesús escucharlo hablar escucharlo predicar mirar los milagros ser incluso un receptor de sus milagros y no necesariamente creer en él muchos vieron las señales que hacía muchos oyeron sus sermones y siguieron incrédulos uno puede venir a la iglesia constantemente uno puede crecer en un hogar cristiano y aún así no tener la revelación de que Jesús es verdaderamente el hijo de Dios el salvador del mundo porque los ojos no han sido abiertos porque el

velo no ha sido quitado y el corazón sigue aún de piedra y todavía está muerto espiritualmente uno puede poner a una persona ciega delante del más bello atardecer y para esa persona no va a significar nada porque no tiene la capacidad de percibirlo y no puede por sus propios medios percibirlo entonces ahora miramos nuestro texto y en el comienzo de nuestro pasaje dice que Jesús está orando al Padre a solas me parece relevante eso lo vamos a revisitar Jesús está orando al Padre a solas y luego se dirige a sus discípulos que están con él y le dice quienes dicen las multitudes que soy yo Herodes escuchó lo que las multitudes decían y Lucas testifica que los discípulos dijeron lo mismo a Jesús entonces ellos respondieron uno que sos Juan el Bautista el otro Elías o que sos un profeta de los antiguos como mencionamos Juan había muerto no podía ser Juan Elías era una referencia a Malaquías 4.5 viene Elías antes del día grande del Señor y temible pero Jesús no era Elías en todo caso Jesús dice que Juan vino en el espíritu de Elías porque Elías preparó el camino para él que es el Señor o quizás que era un profeta de los antiguos es decir Jeremías Ezequiel o cualquier otro o

Eliseo y por eso hace estas señales la realidad es que todos tenían una idea de quién de quién es Jesús pero esa idea era equivocada lo mismo sucede hoy quién dice la gente que es Jesús si te preguntara Jesús quién dicen las multitudes que soy yo para algunos Jesús es un maestro moral que enseñó con su vida cómo debemos vivir en este mundo amando al prójimo y siendo humildes para algunos Jesús simplemente es un buen ejemplo de un buen tipo que no le hizo mal a nadie y pobre tipo lo mataron para otros Jesús representa la más grande amenaza a una vida de placer y felicidad Jesús viene según ellos a arruinarte la vida ya que no no se puede disfrutar de los excesos y los placeres de este mundo sin sentirse culpable entonces Jesús es el agua fiestas Jesús es aquel que te viene a prohibir lo que verdaderamente te hace feliz incluso personajes famosos a lo largo de la historia han dicho lo que piensan sobre Jesús conocen a Napoleón Bonaparte general francés conozco a los hombres dijo Napoleón y puedo decirles que Jesucristo no es meramente un hombre todo lo referente a Cristo me asombra su espíritu me anodada su voluntad me confunde entre él y cualquier otro personaje de la historia

del mundo no hay un solo término posible de comparación fin de la cita es una cita extensa donde Napoleón habla acerca de Jesucristo con una conversación con el general Bertrand en la isla de Santa Elena en 1821 lo pueden buscar por internet otro famoso en la historia Albert Einstein científico dice lo siguiente y cito soy un judío pero estoy fascinado por la figura luminosa del nazareno algunos ponen en duda que Jesús haya existido pero yo lo acepto incuestionablemente nadie puede leer los evangelios sin sentir la verdadera presencia de Jesús su personalidad palpita en cada palabra ningún mito está lleno con tanta vida nadie puede negar

el hecho de que Jesús existió ni que sus palabras son hermosas aun cuando algunas de ellas se hayan dicho antes nadie las ha expresado tan divinamente fin de la cita entrevista en la revista Saturday Evening Post 1929 que aprendemos de estas dos citas hay un montón de citas si uno busca que aprendemos de estas dos aprendemos lo siguiente que se puede decir muchísimas cosas lindas de Jesús sin verdaderamente creer en él ni en su identidad como el Mesías de Dios muchas personas solamente quieren quedar bien sobre Jesús pero no no les interesa pensar verdaderamente acerca de su identidad cuánta gente pudiéramos escuchar hablando bien de

Jesús pero eso no significa que crean en él eso no significa que han de recibir el perdón de sus pecados simplemente por hablar bien de Jesús Jesús Jesús no tiene problemas de autoestima para que quiera que las personas piensen bien de él C.S. Lewis el autor de las crónicas de Narnia un cristiano en su libro de mero cristianismo muestra este razonamiento equivocado Lewis podría desafiar a Napoleón y a Einstein en su razonamiento y cito lo que dice Lewis un hombre que fuese simplemente un hombre y dijera las cosas que Jesús dijo no sería un gran maestro moral sería un lunático alguien que está loco al mismo nivel de un hombre que afirma ser un huevo escalfado o sería el diablo mismo es decir Lewis dice alguien que dice que afirma lo que Jesús afirmó no puede ser un gran maestro moral o es un loco de remate desquiciado y esquizofrénico

que no entiende la realidad del mundo o es el diablo mismo en persona y sigue diciendo Lewis debes elegir o este hombre era y es el hijo de Dios o era un loco o algo peor fin de la cita no hay no hay neutralidad con Jesús a Jesús le importa un comino lo políticamente correcto a Jesús le importa un comino la opinión de Einstein o de Napoleón para hacerlo quedar bien o él es el hijo de Dios o es un loco o peor que eso pero nadie puede venir a decir cosas lindas sobre Jesús no interesa no se puede pensar de Jesús de una manera políticamente correcta debes tomar una decisión o él es quien dijo que es o está desquiciado porque él dijo que él era el hijo de Dios él dijo que el padre y él eran uno solo él dijo que era el hijo del hombre él dijo que era el Mesías y él dio todas las evidencias necesarias una vez escuché al hermano Paul Washer predicador decir que el problema no son las evidencias el problema es la voluntad no faltan evidencias de que Jesús es el hijo de Dios el problema es la voluntad del corazón no regenerado que quiere rechazar evidencia tras evidencia tras evidencia no le importan las

evidencias mientras no tenga que reconocer que existe un Dios entonces el problema no es la evidencia hay sobradas evidencias del poder de Jesús incluso para transformar vidas nada más ni nada menos miremos a Saulo de Tarso convertido en Pablo el apóstol de los gentiles no hay ninguna explicación humana para tal transformación si no es el poder del evangelio por lo tanto evidencias sobran y cuando volvemos a nuestro texto y dejamos a las multitudes porque hermanos poco le interesan las multitudes a Jesús nos vamos a encontrar con algo revolucionario que nos muestra la gracia de Dios ahora Jesús se dirige a sus discípulos y dice ¿quién

dicen ustedes que yo soy? fabuloso la opinión de todos los demás que bueno ¿quién dicen ustedes que soy yo? al final del día no importa lo que otros digan acerca de Jesús porque deberemos enfrentarnos personalmente a Jesús y responder su pregunta ¿quién dicen ustedes que soy yo? los discípulos conocían lo que otros pensaban de Jesús pero eso no contaba para ellos ellos mismos debían decidir qué iban a creer sobre la identidad de Jesús y qué harían con toda la evidencia que ya tenían sobre él hay un momento en nuestra vida en donde deberás enfrentar esa pregunta ¿quién dices que soy yo? quizás ya lo has

hecho o quizás es ahora en este culto en que Jesús te pregunta ¿quién dices que soy yo? y ante esa pregunta nadie puede responder por vos vos debes responder por vos mismo ¿quién dices que soy yo? no importa si creciste en un hogar cristiano yendo a la iglesia cada semana no importa si creciste en un hogar completamente hostil lejos de Dios y lejos de su palabra Jesús no te está preguntando por tu entorno Jesús no te está preguntando por el lugar que creciste Jesús no te está preguntando por la historia de tus padres o la fe de tus padres Jesús no te está preguntando ni siquiera por tu pasado Jesús te está mirando a los ojos y te pregunta directamente por tu nombre quien decís vos que soy yo todo el mundo desaparece y queda Jesús y vos cara a cara y Jesús te llama por tu nombre y te dices quien dices que soy yo no puedes tercerizar esa pregunta nadie puede salir neutral es extremadamente personal en ese momento no importa lo que piensen tus amigos no importa lo que piensen tus compañeros de trabajo o las personas que admiras no importa lo que piensen tus padres tus hijos tus hermanos tu cónyuge es una pregunta extremadamente personal y lleva tu nombre quien

dices que soy yo cuando Jesús les dijo a sus discípulos quien dicen ustedes que soy yo les estaba hablando a los que habían compartido la vida con el al menos a este momento por un año y medio que habían tenido la primera fila para verlo para oírlo para ser testigos de todo lo que había pasado ahora ellos debían responder ya no importa lo que piensan las multitudes no importa ni lo que piensa Herodes o Pilato o lo que piensan los demás quien dicen ustedes mis discípulos que soy yo entonces Pedro responde tú eres el Cristo de Dios sin mayor vueltas sin decir de todos los personajes que he conocido en la historia humana no tú eres el Cristo tú eres el Cristo y lo que Pedro estaba diciendo es tú eres el Mesías el salvador del mundo el que fue prometido por Dios para traer redención a su pueblo tú vienes de Dios y eres su escogido su Mesías su Cristo tú eres el Cristo de Dios y algo hermanos había pasado ahí ahí lo que lo que estamos viendo es la soberana gracia de Dios no podemos pensar que estos pescadores eran más inteligentes que el resto o que conocían más la Biblia o las profecías que los fariseos y los escribas que habían

estado con Jesús pero algo había pasado Dios les había revelado la identidad de Jesús Dios les había revelado la identidad de Jesús Pedro tomó el rol de portavoz habían visto cosas que no podían explicar humanamente pero otros también lo habían visto y no habían creído pero en ese momento en ese momento en que Jesús les pregunta Pedro habla y le da la respuesta correcta tú eres el Cristo de Dios y Mateo que estaba ahí dice en su evangelio Jesús le dijo y se pueden hacer la escena Mateo ahí parado recordando estas palabras cuando Pedro le dijo tú eres el Cristo Mateo dice y Jesús le dijo bienaventurado eres Simón hijo de Jonás porque esto no te lo reveló carne ni sangre sino mi Padre que está en los cielos no importa que hayas conquistado Europa no importa que hayas descubierto la teoría de la relatividad si el Padre no te abre los ojos no verás la identidad del Cristo así de sencillo no importa quién eres no importa lo que hayas logrado no importa lo que posees o todo lo contrario no importa que pienses que no eres nadie no importa que no poseas nada no importa que no hayas logrado nada si el Padre te quiere revelar a su Hijo tendrás todo y acá

es donde ayer reflexionaba en este pasaje y decía me hacía esta pregunta ¿por qué Lucas me dice inspirado por el Espíritu Santo que Jesús estaba orando a solas antes de preguntar y es mi especulación por el contexto de que probablemente Jesús está orando por sus discípulos para que respondan correctamente Jesús está orando por sus discípulos para que el Padre les revelara quién es Él ¿recuerdan la frustración de Jesús? ¿hasta cuánto tiempo tendré que estar con ustedes? vez tras vez milagro tras milagro evidencia tras evidencia y estos tipos no entendían ni un comino lo que estaba pasando pero fue el momento en que el Padre decidió abrir sus ojos y que puedan ver tú eres el Cristo y es sólo cuando Dios nos abre los ojos a vos y a mí que podemos ver verdaderamente que Él es el Salvador Hermano ¿has podido responder correctamente a esta pregunta? a la pregunta de Jesús ¿quién dices que soy yo?

¿has respondido correctamente? entonces ha sido sólo por la gracia de Dios sólo por la soberana gracia de Dios porque el Padre decidió correr el velo porque el Padre decidió abrir tus ojos porque el Padre decidió quitarte la ceguera y que puedas ver el hermoso atardecer que puedas ver la persona de Jesús y amigo amiga que nos visitas en esta mañana aún no ves a Jesús como el Cristo entonces pídele a Dios que abra tus ojos en esta mañana para ver al Salvador del mundo pídele que te salve y te dé vida eterna cree y arrepiéntete de tus pecados pero no te quedes confuso sobre quién es Jesús no te quedes con las multitudes ven con los discípulos y reconoce a Jesús como el Cristo ven con tus pecados y reconoce a Jesús como el que perdona ven con tu suciedad y reconoce a Jesús como el que limpia ven con tus fracasos y reconoce a Jesús como el que da nuevas oportunidades ven con tu vida arruinada y reconoce a Jesús que da nuevos comienzos pero no te quedes simplemente pensando cosas lindas de Jesús y hermano hermana la manera en que vives refleja tu profesión de que Jesús es el Cristo o vives como cualquiera de la multitud es tu vida diaria la de

un discípulo que ha reconocido en Jesús al Salvador quizás estás en esta mañana atravesando circunstancias difíciles pruebas en tu vida tribulaciones y ahora mismo necesitas recordar una verdad Jesús es el Cristo de Dios Jesús es el Cristo de Dios Él verdaderamente es el Mesías el Salvador nuestro Salvador todo va a estar bien lo que no significa que las circunstancias cambien o que empeoren pero si Jesús está al control entonces todo es para nuestro bien y podemos confiar en Él porque Él es el Cristo pero quizás no solamente son circunstancias difíciles externas sino circunstancias difíciles internas lucha intensa con el pecado lucha en tu corazón con

el desánimo con la ansiedad con la depresión y estás fallando constantemente en estas cosas y cargando con culpa tu corazón también necesitas recordar una verdad en esta mañana Jesús es el Cristo de Dios Él es el Salvador que vino a morir por nuestros pecados en la cruz para darnos completo perdón limpieza y vida eterna no importa cómo hayas venido podés nuevamente acercarte a Jesús para hallar perdón y limpieza para traer paz a tu conciencia recordando su gracia y su perdón nunca es tarde para volver a empezar nunca es tarde para volver a empezar la próxima semana profundizaremos más en la misión del Mesías y en

el costo de seguirle pero hoy quiero que nos vayamos con esta verdad en el corazón todo verdadero debe todo verdadero discípulo debe confesar no sólo con los labios sino con toda su vida tú eres el Cristo de Dios esa confesión es el fundamento del auténtico discipulado y nuestra única esperanza en esta vida y en la eternidad oremos para que Dios nos conceda ver a Cristo como Él realmente es y vivir como sus verdaderos discípulos vamos a orar y nos quedamos uno o dos minutos reflexionando Padre bueno cuánto necesitamos recordar esta verdad que tiene tantas implicaciones en nuestra vida ya sea que hay alguien aquí que

no te conozca Él necesita o ella necesita saber que tú eres el Cristo que tú eres el único salvador al cual venir para tener vida eterna y si ya somos tuyos Señor nuevamente necesitamos recordar que tú eres el Cristo de Dios en nuestros desánimos en nuestras luchas en nuestro quebrantamiento en nuestra debilidad en nuestra ansiedad y depresión en no sea la importancia la circunstancia que estemos pasando sea externa sea interna debemos recordar tú eres el Cristo de Dios tú nos has salvado tú nos has dado perdón tú nos has dado vida eterna tú nos presentarás delante del Padre en aquel día tú nos resucitarás de

entre los muertos tú nos sentarás contigo en lugares celestiales que nadie Señor en esta mañana quede neutral ante la pregunta ¿quién dices que soy yo? y que nuestra respuesta puede ser de todo corazón tú eres el Cristo de Dios oramos en el nombre de Jesús Amén

Transcripción automática: puede contener errores.

Parte de la serie Lucas Serie Lucas 45 sermones
El predicador
Enrique Oriolo
Enrique Oriolo Pastor

Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.

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