“Justos en Cristo: el peligro de confiar en nuestra propia justicia”
Notas del sermón
Justos en Cristo: el peligro de confiar en nuestra propia justicia
Texto bíblico: Filipenses 3:1–11
Bosquejo
I. Gozarnos en el Señor y cuidarnos de la falsa justicia (vv. 1–2)
II. Porque nuestra justicia es Cristo (v. 3)
III. La falsa justicia propia (vv. 4–6)
IV. De la falsa justicia a la incomparable justicia de Cristo (vv. 7–11)
Resumen del sermón
Pablo exhorta a los creyentes a regocijarse en el Señor y, al mismo tiempo, a cuidarse de todo aquello que desvíe el fundamento de su aceptación delante de Dios. El peligro es claro: reemplazar la justicia de Cristo por una justicia propia. Los judaizantes proponían una salvación basada en obras y ritos, pero Pablo advierte que cualquier otro fundamento fuera de Cristo distorsiona el evangelio.
La razón del gozo y del cuidado está en la identidad del creyente: “somos la verdadera circuncisión”. Esta se evidencia en una adoración producida por el Espíritu, en gloriarse solo en Cristo y en no confiar en la carne. La ley no fue dada para justificarnos, sino para mostrarnos nuestra necesidad de un Salvador. Confiar en obras, desempeño o prácticas religiosas es malinterpretar su propósito.
Pablo ilustra el peligro con su propio ejemplo. Si alguien podía confiar en credenciales religiosas, era él: linaje, formación, celo y obediencia externa. Sin embargo, todo aquello que parecía ganancia resultó ser insuficiente delante de Dios. Esto confronta nuestras propias “credenciales” actuales: trasfondo cristiano, տարին servicio, conocimiento bíblico o disciplina espiritual. Nada de eso puede ser la base de nuestra justicia.
El giro radical ocurre cuando Pablo considera todo como pérdida “por amor de Cristo”. Conocer a Cristo transforma completamente el sistema de valores. No solo abandona su justicia propia, sino que la considera basura en comparación con la excelencia de Cristo. Su anhelo es ganar a Cristo, ser hallado en Él con una justicia que proviene de Dios por la fe, y conocerlo en una relación viva.
Conocer a Cristo implica experimentar el poder de su resurrección, participar en sus padecimientos, morir al yo y vivir con la esperanza de la resurrección final. Así, la vida cristiana no se basa en rendimiento, sino en unión con Cristo.
La aplicación es directa: en nuestros mejores y peores días, la base de nuestra justicia es siempre la misma. No es nuestro desempeño, sino Cristo. Por eso podemos regocijarnos: la justicia que necesitamos ya nos ha sido dada en Él.
Preguntas de reflexión
- ¿En qué tiendo a basar mi aceptación delante de Dios en la práctica diaria?
- ¿Mi gozo depende de mi desempeño espiritual o de la obra de Cristo?
- ¿Qué “credenciales” personales podrían estar compitiendo con Cristo en mi corazón?
- ¿Cómo se evidencia en mi vida que me glorío solo en Cristo y no en la carne?
Cita destacada
“En nuestros mejores y peores días, la base de nuestra justicia delante de Dios es solo Cristo, y no nuestra propia justicia.”
Transcripción
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Hoy estuvimos hablando de la oración en la escuela bíblica y una de las cosas que la palabra dice es que aquel que ora pida con fe, creyendo. La pregunta sería, ¿sería lo mismo la predicación si no oráramos al principio? Bueno, ahí debe estar la confianza de que oramos porque creemos que Dios va a hacer algo que no haría si no oráramos. Esa es la confianza de la oración. Así que vamos a orar con esa confianza. Padre, nos presentamos una vez más delante de ti y ahora para pedir tu bendición a través de tu palabra. Necesitamos tu palabra en nuestros corazones constantemente. Necesitamos meditar de día y de noche en tu palabra.
Señor, porque tu palabra es lo único que puede transformar nuestros corazones. No hay ningún lugar que pudiéramos ir en este mundo. No hay ningún rito que pudiéramos cumplir en este mundo que transforme nuestros corazones. Solo Cristo, solo tu palabra. Por eso queremos rogarte por el obrar de tu Espíritu Santo a través de tu palabra en nosotros. Señor, yo te ruego tu ayuda, Padre. Tanto para mí que predico como para todos que escuchamos que tu palabra obre nuestros corazones. Porque no tenemos otra esperanza, Señor. ¿A dónde iríamos si solo tú tienes palabras de vida eterna, Señor? Oramos esto en el nombre de Jesús.
Amén. Hay algo tristemente común en todos nosotros y es pensar que Dios está más cerca de nosotros cuando hemos tenido una buena semana espiritualmente. Pensamos que Dios está más lejos de nosotros si quizás no fue lo que esperábamos. Quizás no leímos la palabra como queríamos leerla o no oramos como debíamos orar o como pensamos que debemos orar y de repente todo se opaca, todo se pone en escala de grises y nos sentimos que Dios se aleja de nosotros. O por el contrario, si a veces pensamos que tenemos más confianza o más derecho de pedirle algo a Dios porque hemos orado más y porque hemos leído más estos últimos días.
Eso es descansar en nuestra propia justicia delante de Dios. Y eso es precisamente lo que nuestro texto aborda esta mañana. Filipenses capítulo 3, versículo 1 al 11. Filipenses capítulo 3, versículo 1 al 11. Dice la palabra del Señor, por lo demás hermanos míos, regocíjense en el Señor. A mí no me es molesto escribirle otra vez lo mismo y para ustedes es motivo de seguridad. Cuídense de esos perros. Cuídense de los malos obreros. Cuídense de la falsa circuncisión. Porque nosotros somos la verdadera circuncisión que adoramos en el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús no poniendo la confianza en la carne.
Aunque yo mismo podría confiar también en la carne. Si algún otro cree tener motivo para confiar en la carne, yo mucho más. Circuncidado los ocho días de nacer del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos, en cuanto a la ley fariseo, en cuanto al celo perseguidor de la iglesia, en cuanto a la justicia de la ley hallado irreprensible. Pero todo lo que era para mi ganancia lo he estimado como pérdida por amor de Cristo y aún más yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús mi Señor. Por él lo he perdido todo y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo.
La justicia que procede de Dios sobre la base de la fe y conocerlo a Él, el poder de su resurrección y la participación en sus padecimientos, llegando a ser como Él en su muerte, a fin de llegar a la resurrección de entre los muertos. Hasta aquí la palabra del Señor. El mensaje de este texto en pocas palabras es que la base de nuestra justicia delante de Dios es solo Cristo, no nuestra propia justicia. La base de nuestra justicia delante de Dios, la base de nuestra relación con Dios es solo la justicia de Cristo y no la nuestra. Quisiera que veamos ahora los primeros dos versículos, van a ser nuestro primer punto de cuatro puntos, gozarnos en el Señor y cuidarnos de la falsa justicia.
Miremos versículos 1 y 2. Por lo demás, hermanos míos, regocíjense en el Señor. A mí no me es molesto escribirles otra vez lo mismo, para ustedes es motivo de seguridad. Pablo está actuando como un padre que ama a sus hijos y por lo tanto no le es molesto repetirle y repetirle las mismas cosas que son para su provecho y para su bienestar. Por eso, luego de venir tratando el asunto de la unidad de la iglesia, de la humildad, del trato desinteresado entre los filipenses, finalizando con el ejemplo de Timoteo y Epafrodito, ahora le dice, por lo demás, hermanos, como diciendo acerca de las demás cosas que quiero escribirles.
Sigamos con estos temas. El propósito de Pablo es proteger a los creyentes en Filipo de algo que también debemos protegernos, por supuesto, de cualquier influencia que pudiera perturbar la realidad de que la base de su justicia delante de Dios es solo Cristo y no la suya, y no su propia justicia. Ahí tenemos el primer mandamiento de la sección, regocíjense en el Señor. Esta sección es particular, a diferencia de otros escritos de Pablo, Pablo va a poner los dos mandamientos primero y luego la razón de los mandamientos. Entonces, normalmente Pablo da todo el indicativo, la explicación y luego la aplicación, pero ahora arrancamos con el mandamiento.
El mandamiento es regocíjense. Alegría, celebración de los filipenses en el Señor. Ese regocíjense era lo mismo que el regocijo del Antiguo Testamento en el templo, delante de los cantos, las alabanzas. Ese es el gozo que el pueblo de Dios tiene que tener en el Señor. Regocíjense, dice Pablo. Deben regocijarse en el Señor. ¿Por qué motivo? Porque Él es su justicia delante de Dios. Y eso lo va a explicar a mayor detalle Pablo a continuación. Pablo va a dar las razones para este gozo en el resto del pasaje. Al mismo tiempo que Pablo dice regocíjense en el Señor, les dice que deben tener cuidado de que no haya otros que quieran establecer otra base que no sea Cristo y solamente Cristo.
El problema con eso es que si se establece otra base para la salvación que no es solamente la justicia de Cristo, entonces el Evangelio es atacado, distorsionado, y cuando eso ocurre, la fe, en este caso de los filipenses, es distorsionada, y si no se descansa solo en Cristo para la aceptación delante de Dios, entonces no hay tal aceptación. Si no se descansa solo en Cristo para tener aceptación delante de Dios, no puede haber esa aceptación. ¿Qué otro fundamento se puede poner para nuestra relación con Dios? Ninguno. Pablo le dice a los corintos, porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.
Primera de Corintios 3.11. Esa es la razón que junto con el mandato de regocijarse viene el mandato de cuidarse. Si nos regocijamos en la justicia de Cristo, nos cuidamos de aquellos, que menciona Pablo, que están queriendo minar esa seguridad que tenemos en Cristo. Y Pablo es bastante duro. Cuídense de esos perros, cuídense de los malos obreros, cuídense de la falsa circuncisión. Bueno, los perros, en el entendimiento judío del primer siglo, no estamos hablando de las mascotas tiernas que uno puede tener en su casa, sino que eran animales carroñeros sucios y salvajes. No sé si recuerdan cómo murió Jezabel, pero se la comieron los perros.
Los judíos consideraban a los gentiles como perros, porque eran sucios e impuros ceremonialmente. No pertenecían a la comunidad del pacto. Era una distinción social. Los gentiles sabían que los judíos los consideraban perros, es decir, algo sucio, algo que no está purificado, y ellos eran el pueblo de Dios. pudieran recordar a Jesús hablando con la mujer que le decía, pero aún los perrillos comen de lo que cae de la mesa de los hijos. Entonces ella entendía también esta distinción que los judíos hacían. Pero Pablo ahora lo que está haciendo es llamar perros, no a los gentiles, sino a aquellos que están queriendo minar la fe de los creyentes.
El comentarista Gordon Fee dice lo siguiente, y cito, Pablo da vuelta a ese término, porque los judaizantes al intentar limpiar a los gentiles mediante la circuncisión, ellos mismos se convirtieron en perros impuros. Y ahí vamos a explicar un poquito más de qué es esto. ¿Qué son los judaizantes? Los judaizantes eran aquellos que intentaban imponer la observancia de la ley de Moisés a los cristianos gentiles para lograr su aceptación delante de Dios o para evidenciar que eran aceptados ante Dios. Para evidenciar que eran verdaderos cristianos. Entonces los judaizantes no era solamente aceptar a Jesucristo como el Mesías, si no tenías que circuncidante y obedecer la ley de Moisés.
Pero ¿cuál es el problema con eso? Eso minaba el fundamento de la aceptación ante Dios. ¿Cuál es, hermanos, el fundamento de la aceptación ante Dios? Es sólo por medio de la fe en el sacrificio de Cristo y solamente por gracia. Entonces Pablo le dice a los judaizantes ahora ustedes son los perros impuros. Ustedes son los que están fuera de la comunidad del pacto porque este pacto, el nuevo pacto, está fundamentado en la gracia de Dios. Luego usa el término malos obreros para designar aquellos que hacen malas obras. Esas obras al intentar judaizar a los gentiles son malas. No son obras de justicia.
No le hacen justicia a la ley como ellos piensan, sino que son hacedores de maldad. Es el mismo término que en los salmos se habla, hacedores de iniquidad. Ellos creen que por medio de imponer leyes a los gentiles están haciendo buenas obras ante Dios y Pablo los llama malos obreros. Pablo va a llamar en Corinto a este tipo de personas obreros fraudulentos también. Y el último término que es el más fuerte en el contexto porque todo lo demás está relacionado a este es que los llama cuidados de la falsa circuncisión. Y la traducción que se utiliza en la NBLA, falsa circuncisión, tiene una interpretación dentro de esa traducción.
Porque el término griego se traduce más literalmente en la Reina Valera que se dice mutiladores del cuerpo. Básicamente, Pablo está llamando cuídense de los que mutilan el cuerpo. El término griego para circuncisión es perítome y acá se usa catátome. Es decir, es otra palabra. Literalmente es cortar en partes o mutilar a alguien. Es un término muy fuerte que Pablo usa y acá tenemos que entender el cambio el cambio entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto. Venido Cristo en el Nuevo Pacto, por medio de su sangre, la circuncisión como señal del Antiguo Pacto ya no vale más, ha quedado obsoleta. Y seguir insistiendo y practicando la circuncisión se asemeja más a un rito pagano que a la observancia de la ley porque el buen entendimiento de la ley nos conduce a Cristo.
Entonces, esto ya no es la circuncisión que Dios pidió a su pueblo por medio del Antiguo Pacto como señal del pacto. Esto ya es otra cosa porque no es mandada por Dios. Al ser ya obsoleta por el Nuevo Pacto en la sangre de Cristo, la circuncisión se convierte en algo que no tiene significado para el pueblo de Dios en términos presentes. Sí del pasado, pero no presentes. Por eso la Escritura habla de que el pueblo del Nuevo Pacto tiene una circuncisión, ¿dónde? En el corazón que la realiza el Espíritu, no en la carne. Por lo tanto, nosotros como creyentes debemos regocijarnos en el Señor por su justicia y cuidarnos de todos aquellos que quieran poner otro fundamento para nuestra aceptación ante Dios que no sea la perfecta justicia de Cristo.
Y es interesante porque uno diría, bueno, nosotros ninguno estamos queriendo circuncidarnos o practicar ciertas cosas, pero te sorprenderías la cantidad de lugares que se hacen llamar de raíces hebreas donde están judaizando hoy mismo a creyentes que tienen que hablar en hebreo, que tienen que usar la kippah, que tienen que guardar las leyes dietarias, todo eso para estar más cerca de Dios. Esos son perros de los que hay que cuidarse. Ese es el lenguaje de Pablo. Ninguna clase de justicia propia nos puede dar aceptación delante de Dios. Esa no es la base, nuestra justicia propia, no es la base en la cual descansamos para estar bien ante Dios.
No es obedecer la ley de Moisés que nos da salvación. No es circuncidarnos. No es obedecer las leyes dietarias. No es celebrar las fiestas judías. Y uno pudiera decir tranquilo pastor que no hago ninguna de esas cosas. Sereno moreno. Pero tampoco es ninguna otra ley que nosotros hoy nos pongamos aunque suene cristianizada. ¿Cómo es así? Congregarnos, leer la Biblia, orar, ir al grupo pequeño. Si hacemos todas estas cosas de manera religiosa, no estamos ganando el favor de Dios o construyendo una justicia propia o construyendo un mérito propio que nos haga más aceptos delante de Dios. La única base de nuestra aceptación ante el Padre es la justicia de Cristo y nada más.
Ahí está el punto. Que nosotros podemos judaizarnos de otra manera, poniéndonos leyes que debemos obedecer para ganarnos el favor y la aceptación y la aceptación de Dios. Por supuesto, la obediencia a la palabra de Dios es el resultado de alguien que ha nacido de nuevo. Es la evidencia real, concreta de que he puesto mi confianza solamente en Cristo para mi salvación. pero es el fruto, no es la raíz. La vid es Cristo, nosotros los pámpanos y damos fruto porque estamos unidos a la vid. es el resultado de nuestra unión con Cristo y ahora vamos a seguir ahondando en este fundamento. ¿Cuál es la razón entonces que Pablo da para regocijarse y cuidarse?
Miremos versículo 3. Porque nosotros somos la verdadera circuncisión que adoramos en espíritu, nos gloriamos en Cristo Jesús no poniendo la confianza en la carne. Entonces, nuestro punto número 2 es porque nuestra justicia es Cristo. El verbo que predomina en esta oración es el verbo somos porque nosotros somos la verdadera circuncisión. La razón de regocijarse y la razón de cuidarse tiene que ver con la identidad que tenemos ahora en Cristo. Es decir, ¿quiénes somos ahora que hemos conocido a Cristo? Y Pablo dice somos la verdadera circuncisión. Obviamente que estas son palabras fuertes porque se está llamando a todo lo demás falsa circuncisión.
La verdadera circuncisión la que hace el espíritu en el corazón. Es una manera que Pablo diría nosotros somos el verdadero pueblo de Dios. Nosotros somos los verdaderos judíos diría Pablo porque hemos abrazado al Mesías. Estuvimos todo el Antiguo Testamento anticipando al Mesías. El Mesías llega, lo matan, resucita, pero muchos judíos obviamente por el obrar del Espíritu reconocen él es el Mesías que se nos ha anunciado. ¿Quiénes son entonces los verdaderos judíos, el verdadero pueblo de Dios, la verdadera circuncisión? Los que han abrazado al Mesías. Pablo patea el tablero de los judaizantes mostrándoles que ellos se creen los que verdaderamente obedecen la ley y finalmente son los que no lo hacen y que los judíos y los gentiles, los que ellos llamaban perros, que abrazan a Cristo solamente para su salvación, ahora ellos son la verdadera circuncisión.
Tres características son las que Pablo define la verdadera circuncisión. Primero, que adoramos en el Espíritu. Segundo, que nos gloriamos en Cristo Jesús y tercero, que no ponemos la confianza en la carne. ¿Qué quiere decir que adoramos en el Espíritu de Dios? Bueno, la verdadera transformación, adoración, perdón, la verdadera adoración nace de una transformación interna que el Espíritu de Dios produce en el corazón. La verdadera adoración no nace de ritos y observancias externas de ningún tipo. ¿Se acuerdan a Jesús con la mujer samaritana? la hora viene a la hora ahora es que ustedes saben que no adorarán a Dios ni en aquel monte ni en Jerusalén sino que adorarán en espíritu y en verdad porque esos adoradores están buscando Dios.
La presencia viva del Espíritu de Dios en el corazón del creyente es lo que lo mueve al servicio y la adoración a Dios. Nosotros no adoramos a Dios entre comillas con ritos vacíos fríos sino por medio del Espíritu vivo de Dios que mora en nosotros. ¿Y qué quiere decir con nos gloriamos en Cristo Jesús? Bueno, básicamente la tesis de Pablo que la base de nuestra justicia delante de Dios es sólo Cristo no nuestra propia justicia por lo tanto no podemos gloriarnos en nada más allá de Cristo no es nuestro esfuerzo y no es nuestro mérito que nos hace aceptados delante de Dios. ¿Y qué significa no poner la confianza en la carne?
Si adoramos y servimos a Dios por el Espíritu si nos gloriamos sólo en Cristo porque la base de nuestra aceptación delante de Dios es solamente su justicia entonces no tiene sentido alguno poner la confianza en la carne. Es un razonamiento lógico. Aquí carne se refiere a todo aquello en lo que el hombre natural confía para justificarse delante de Dios. Sus propias obras su obediencia a la ley los ritos religiosos la observancia de días festivos pero confiar en esas cosas revela que no ha entendido el propósito de la ley. ¿Cuántas personas uno habla y le comparte el evangelio y dice bueno pero yo no le he hecho mal a nadie Dios me tiene que aceptar?
O otra persona que dice que va caminando a Luján o a cierta iglesia o hace cierta promesa para lograr la aceptación de Dios o simplemente se contenta con asistir a una iglesia dice bueno yo mientras vaya los domingos a la iglesia entonces la aceptación de Dios la debo tener ganada la ley no fue dada para que el pecador pudiera ganar su salvación por medio de obedecerla ese no fue el propósito de la ley fue dada para revelar el carácter santo y justo de Dios y al mismo tiempo como la segunda cara de la misma moneda poner en evidencia nuestro pecado y nuestra completa incapacidad de salvarnos a nosotros mismos si es Luis decía que ningún hombre se da cuenta cuan malo es hasta que intenta ser un buen hombre ahí está la ley la ley no nos señala un camino de autosalvación sino que nos muestra una necesidad de salvador una necesidad de un salvador quién podrá salvarse por eso poner la confianza en las obras de justicia propias es malinterpretar la ley y negar en la práctica aquello por lo cual fue dada los judaizantes hacían exactamente eso ponían su confianza en la carne en sus propias obras y buscaban que los demás sigan su mismo ejemplo pero Pablo va a ir aún más
lejos en los siguientes versículos y mostrar con su propio ejemplo la falsa justicia que hay en la carne pero antes de dar vuelta esa hoja hagámonos algunas preguntas que mueve tu servicio a Dios la obra que el espíritu ha hecho en tu corazón o de alguna manera ganar favor o aceptación de Dios tu gloria está en lo que vos haces para Dios o en lo que Él ya hizo por vos en Cristo si hacemos algo para Dios con el fin de obtener algún tipo de favor o algún tipo de aceptación de parte suya estamos poniendo la confianza en nuestro rendimiento espiritual o en lo que Dios ya nos ha dado en Cristo hermanos esto puede ser algo que no creamos en la teoría pero que vivamos en la práctica no importa si en el examen de vida cristiana de un estudio bíblico te sacas un 9 o un 10 eso no es tu vida cristiana tu vida cristiana es como vivís de lunes a lunes y donde estás descansando de lunes a lunes tu aceptación y tu favor delante de Dios cuando nos comparamos con otros creyentes y sentimos que somos menos espirituales porque no servimos tanto como ellos o cuando medimos nuestra cercanía a Dios por lo que sentimos en el momento de adoración
o cuando creemos que Dios me va a bendecir más perdón que Dios va a bendecir más a los que hacen más por él la pregunta es en qué estamos confiando he tenido que escuchar a personas decirme pastor ore usted por esto porque a usted Dios lo escucha más en qué está basada esa confianza en el mérito en la justicia propia en nuestro desempeño como cristianos y no en Cristo estamos confiando en la carne estamos descansando en la práctica de nuestras obras y no en Cristo ahora bien siempre hay que ser la salvedad porque somos pendulares y nos vamos de un extremo a otro no quiere decir que esté mal aquello que he mencionado servir a Dios mucho y hacerlo con gozo y etc etc pero debemos obedecer como un resultado de la obra de Cristo nosotros pero lo que quiere decir es que esa no es la base por la cual Dios se relaciona con nosotros o nosotros nos relacionamos con Dios sino que la base de nuestra justicia delante de Dios es solo Cristo no la nuestra eso tiene implicaciones sumamente prácticas esta tarde mañana a la mañana tiene implicaciones es la diferencia entre vivir una vida con gozo o una vida con culpa desanimado deprimido porque estoy todo el tiempo confiando en mi
carne por eso Pablo empieza toda esta sección con regocijarnos hermano hermana tu día a día en la semana luce como el de una persona que se regocija en el Señor no conteste punto número 3 versículos 4 al 6 la falsa justicia propia ahora Pablo va a hacer lo que se llama una condescendencia va a decir bueno supongamos que ustedes tienen razón eso más o menos va a decir algo así dice Pablo aunque yo mismo podría confiar también en la carne si alguno tiene perdón si alguno cree que tiene motivo para confiar en la carne yo mucho más y ahí empieza a sacar su currículum sus credenciales empieza a sacar todas las cosas que él es y las cosas que él ha hecho está diciendo en otras palabras supongamos que hay que confiar en la carne vamos a darle el crédito si hay alguien que tiene motivos para confiar en la carne soy yo yo tengo muchos más podemos dividir lo que Pablo menciona en dos categorías las obras que son heredadas los privilegios heredados pasivos y aquellas obras que son ganadas activas por parte de Pablo las heredadas circuncidado a los ocho días de nacer arranquemos diciendo que él había nacido en una cuna judía porque se había cumplido la ley a rajatabla sobre el
tiempo y la forma de la circuncisión un varón judío a los ocho días debía ir al templo y ser circuncidado o a la sinagoga local así como el Señor Jesucristo se nos muestra en los evangelios luego dice del linaje de Israel momento yo no soy gentil he nacido en un territorio que no es de Israel pero provengo de una familia digamos de pura sangre judía judía de la tribu de Benjamín y acá es como que cada credencial pesa mucho más porque ¿qué significa eso? eso es algo mucho más glorioso para los judíos porque no todos al tiempo de Pablo no todos los judíos podían rastrear su genealogía a qué tribu pertenecía eso era oro puro para un judío poder decir yo soy de la tribu esta o aquella era saber que tu linaje de Israel y tu genealogía no se había cortado habían sido fieles por generaciones y termina diciendo como sacando a chapa hebreo de hebreos ninguna mezcla ningún mestizo no hay dudas de mi precedencia yo Pablo soy hebreo de hebreos pero ahora pasemos a sus propias obras en cuanto a la ley fariseo una de las sectas judías más respetadas del primer siglo los fariseos eran aquellos que buscaban la más estricta observancia a la ley y que se jactaban de ser
puros una observancia tan estricta que le inventaron un montón de leyes a la ley para ser más puros todavía en cuanto al celo perseguidor de la iglesia pensemos en Saulo de Tarso la iglesia era considerada una secta peligrosa por los fariseos y Pablo se encargó de perseguir de encarcelar y de matar a los cristianos antes de su conversión y en cuanto a la justicia de la ley dice Pablo hallado irreprensible es decir dentro de los estándares de los judíos y los fariseos Pablo era alguien con honores tenía probablemente todo lo que un judío soñaba ser cuando fuera grande cuando Pablo habla de no poner la
confianza en la carne él no habla como un gentil ajeno a la ley ni habla como un judío común y corriente sin ningún antecedente religioso habla como alguien que estaba en la cima del sistema Pablo Pablo era por así decirlo la crema de la crema la crem de la crem era la élite de la élite en cuanto a su justicia según la ley como el judaísmo la entendía difícilmente estos judaizantes pudieran superar las credenciales que Pablo tenía Pablo reúne entonces en sí mismo el ejemplo más grande de justicia propia aquellos que muchos consideraban la base de su aceptación delante de Dios y precisamente por eso
el testimonio de Pablo tiene tanto peso porque si alguien tenía la confianza en la carne o pudiera tener la confianza en la carne sería Pablo pero no lo hizo ¿por qué no lo hizo? ahora lo va a explicar esa es la falsa justicia que Pablo tenía la justicia propia pero antes de pasar ya al versículo 7 donde Pablo va a terminar de desenredar esto quisiera que pensemos ¿cuáles pueden ser nuestras credenciales equivalentes hoy? Pablo tenía su circuncisión su linaje su tribu su farisaísmo ¿qué credenciales tenés vos? ¿alguno puede decir que nació en cuna evangélica que su familia es cristiana por generaciones que se bautizó de chico que tiene tantos años en la iglesia evangélica que tiene mucho conocimiento bíblico o estudió en tal o cual lugar que ha servido en el ministerio por años en lugares de privilegio ¿no es acaso eso justicia propia? si basamos nuestra justicia delante de Dios en eso y no solo en Cristo pensá en tu propia vida ¿en qué estás descansando para ser aceptado por Dios? he escuchado no una vez muchas veces personas decirme que nacieron en el evangelio como si tal cosa fuera posible o siquiera bíblica nadie
nace en el evangelio nace en el pecado y separado de Dios o jovencitos adolescentes que creen que porque vienen a la iglesia con su familia ya están bien delante de Dios todo eso no es más que una falsa justicia propia examina tu corazón delante de Dios ¿hay credenciales de tu propia justicia en las que estás confiando? la base de nuestra justicia delante de Dios es solo Cristo no la nuestra no importa nuestras credenciales no importa lo heredado no importa lo obtenido la única justicia que se levanta delante de Dios es la de Jesús nada más punto número 4 de la falsa justicia a la incomparable
justicia de Cristo versículo 7 al 11 entonces Pablo luego de desplegar todo su currículum dice pero todo lo que para mí era ganancia lo he estimado como pérdida por amor de Cristo Pablo tomó su currículum y lo prendió fuego lo puedo ver o sea me lo imagino eso es lo que quiere decir cuando afirma que todo lo que era para él ganancia sus credenciales heredadas obtenidas lo ha estimado como pérdida es decir imagínense todo lo que estos judaizantes podían soñar y Pablo lo tenía y dice Pablo esto que es para mí lo prendió fuego delante de ellos lo he estimado como pérdida el verbo es perfecto se trata de una decisión tomada en el pasado que tiene efectos permanentes en el presente ya no hay vuelta atrás todo eso que para mí era ganancia en otro momento y de lo cual Pablo se enorgullecía hoy lo he considerado en aquel momento probablemente cuando conoció a Cristo como pérdida Pablo usa un lenguaje comercial ganancia y pérdida en otro tiempo su herencia judía y logros personales figuraban en la columna de las ganancias pero luego de que conoció a Cristo todo pasó a la columna de las pérdidas nada de eso cuenta como base para su relación con Dios si había alguien en aquellos días que
podría haberse ganado la salvación por mérito si fuera por mérito hubiera sido Pablo y la razón que Pablo considera como pérdida es por amor de Cristo amor de Cristo si Cristo es su mayor tesoro entonces todo lo demás queda atrás los brazos del corazón no pueden abrazar al mismo tiempo la justicia propia y a Cristo es uno o es el otro y aún más no solo su currículum sino que dice yo estimo como pérdida todas las cosas no solo ha estimado sus credenciales como pérdida sino que ahora mismo estima todas las cosas como pérdida eso expande el alcance de lo que Pablo está diciendo todas las cosas que tiene hoy son consideradas pérdida ante Cristo ¿con qué está comparando todas las cosas Pablo? fíjense el texto en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús mi Señor esa es la causa fundamental por la cual Pablo estima todo como pérdida conocer a Cristo ha transformado por completo el sistema de valores del corazón de Pablo fijémonos la cercanía con la que Pablo habla de Jesús él dice Cristo Jesús mi Señor Pablo no solamente está haciendo declaraciones ortodoxas de doctrina sobre Cristo sino que está hablando de una relación con una persona viva Él es Cristo Jesús Él es mi Señor a quien respondo
hoy en el presente el valor de conocer a Cristo no tiene comparación alguna con ninguna otra cosa en el universo ni con las credenciales que está dispuesto a tirar a la basura ni con todas las cosas que posee hoy y Pablo ya dentro del cristianismo es un peso pesado es un apóstol a los gentiles ha fundado muchas iglesias ha plantado ha entrenado hombres Pablo dice todo todo todo es pérdida en vista del incomparable valor de conocer a Jesús ni todas las obras como un fariseo ni todas las obras como un apóstol son la base para su relación con Dios conocer a Cristo no es un ritual que seguir es una persona a quien conocer Pablo Pablo lo conoció en el camino a Damasco cuando Cristo salió a su encuentro es el conocimiento personal de Cristo lo que transforma al pecador y transforma su sistema de valores por él lo he perdido todo lo considero como basura Pablo Pablo lleva al extremo esto su vida es solo Cristo por causa de Cristo lo ha perdido todo su pasado presente y futuro todo lo que puede ser en algún momento considerado ganancia lo ha perdido lo considera como basura como desecho es una palabra muy fuerte en el original Pablo no está jugando a seguir a Jesús
él lo ha perdido todo por Jesús y lo escribe desde la cárcel por el evangelio y no lo lamenta sino lo considera todo como basura muy interesante eso por qué razón tres propósitos relacionados con Cristo en la mente de Pablo el primero a fin de ganar a Cristo a fin de ganar a Cristo ahí está la perla de gran precio por la cual alguien vende todo lo que posee para obtenerla una vez que se ha contemplado el maravilloso amor de Cristo todos los reinos de este mundo y su gloria son considerados como basura Pablo afirma que hay una elección que él hizo escogió perderlo todo para ganarlo todo para ganar a Cristo en quien habita la plenitud de la Deidad a fin de ganar a Cristo es como si solo tuvieras una mano y dos cosas que agarrar o tu justicia propia o Cristo y su justicia perfecta no podemos estar en un lado o en el otro a fin de ganar a Cristo y ser hallado en él Pablo no quiere solamente ganar a Cristo como algo externo quiere estar en Cristo ser hallado es un lenguaje posicional refiere a la unión con Cristo no es solo conocerlo de lejos sino ser encontrado dentro de él en la unión espiritual que produce el espíritu
cuando conocemos a Jesús somos unidos a Cristo y Pablo dice que quiere ser hallado en él no teniendo mi propia justicia derivada de la ley sino la que es por la fe en Cristo la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe Pablo tiene en mente la única justicia que puede ser aceptada por Dios mismo y es la justicia que procede de Dios mismo la que él otorga por medio de la fe que es en Cristo la justicia de Cristo mismo podemos preguntar hallado cuándo y hallado por quién es un lenguaje escatológico del día del juicio final en la mente de Pablo donde todos comparecerán ante Dios él no quiere ser hallado en su propia justicia derivada de la ley que si bien pudiera ser maravillosa delante de los hombres judíos era desechada completamente por un Dios justo y santo por causa de su pecado nadie puede presentarse delante de Dios en su propia justicia nadie y es por eso que Pablo lo ha perdido todo para ganar a Cristo y ser hallado en Cristo con la justicia de Cristo que uno puede recibir de Dios por medio de la fe como un regalo de su gracia y por lo tanto conocerlo a él dice Pablo el poder de su resurrección la
participación en sus padecimientos llegando a ser como él en su muerte el poder de su resurrección se refiere al mismo poder que levantó a Cristo de entre los muertos opera ahora en la vida de los creyentes primeramente pasándolos de muerte a vida y no fue la justicia propia que hizo eso sino el poder de Dios no fue que Pablo alcanzó un nivel de justicia que pasó de muerte a vida sino que cuando él iba muriendo muriendo muriendo Cristo lo chocó y le dio vida es Jesús el que da vida a quien él quiere ese es el poder que tomó a Pablo perseguidor y lo hizo un apóstol Pablo tiene la misma idea en Efesios capítulo 1 verso 19 donde dice que la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos conforme a la eficacia de su poder la cual obró en Cristo cuando lo resucitó entre los muertos la participación de sus padecimientos Pablo escribe sobre padecer luego de hablar del poder que le resucitó a Cristo porque ese mismo poder que resucitó a Cristo es el poder que sostiene al creyente en sus momentos de padecer por la causa de Cristo una de las maneras en que conocemos más a Jesús es cuando cuando compartimos sus padecimientos cuando sufrimos juntamente con
Él Pablo escribe esto de la cárcel no es teoría para Pablo conocer a Cristo incluye compartir lo que Cristo sufrió por causa de la justicia lo dijo Pablo anteriormente no solamente se nos ha concedido creer en Él sino también sufrir por Él y sigue diciendo llegando a ser como Él en su muerte finalmente esa es la meta del creyente ser como Cristo en todos los aspectos de su vida conformándose de manera progresiva a Cristo no solamente en la muerte física sino en el morir a uno mismo cada día Cristo se humilló hasta la muerte de cruz y el creyente debe seguir ese mismo paso morir a mí mismo morir a mi propia justicia morir a la confianza en la carne por lo tanto conocer a Cristo es experimentar en nuestra vida el poder de su resurrección dándonos vida donde había muerte es participar en sus padecimientos al seguirle es ir muriendo cada vez más a uno mismo para que cada vez más Cristo vaya creciendo en nosotros como dijo Juan el Bautista es necesario que yo mengüe y que Él crezca pero como podríamos describir la meta final de conocer a Cristo mirándolo de este lado de la gloria y Pablo lo describe a continuación es toda una seguidilla que Pablo hace a fin de
llegar a la resurrección de entre los muertos ese es el propósito final para Pablo en este pasaje la palabra que acá aparece es una sola palabra en todo el Nuevo Testamento aparece solamente en este lugar y se refiere a la resurrección final de entre todos los muertos es decir la esperanza escatológica la resurrección corporal final donde los creyentes estarán para siempre con Dios y con Cristo por la eternidad es el mismo patrón de Filipenses 2 Cristo descendió hasta la muerte Dios lo exaltó hasta lo sumo el creyente sigue por el mismo camino conocer a Cristo es experimentar su poder compartir su sufrimiento conformarse a su
muerte y llegar a su resurrección no es un conocimiento meramente doctrinal no es un conjunto de enseñanzas es una vida entera moldeada por Cristo ser cristiano no es afirmar una confesión de fe cualquiera puede hacer eso ser cristiano es vivir una vida entera moldeada por Cristo siguiendo a Cristo querido hermano la vida que llevamos ciertamente no es perfecta no tengo que argumentar eso usted lo puede afirmar la vida que cada uno de nosotros llevamos no es perfecta fallamos muchas veces a la luz de la palabra de Dios y más allá de que hace tiempo vayamos a una iglesia o que hayamos nacido o no en
una familia cristiana o nos hayan bautizado de chicos la pregunta que debemos hacernos es si estamos descansando solamente en Cristo como base de nuestra relación con Dios estamos descansando solamente en Cristo y en su justicia o estamos descansando en nuestro rendimiento porque aún cuando afirmamos la salvación por gracia en el día a día de nuestras vidas podemos estar descansando en nuestras propias obras y esa es la razón de por qué nuestro corazón no siempre se regocija por eso muchas veces tenemos tristeza y andamos desanimados eso ocurre eso ocurre porque nos miramos a nosotros mismos miramos nuestro desempeño nos comparamos con otros nos comparamos con nuestras
propias expectativas de cómo debe vivir un cristiano levantamos nuestra propia ley y queremos obedecer esa ley pero cuando nos damos cuenta que no podemos nos deprimimos vivimos desanimados deprimidos eso pasa porque nos olvidamos de que la base de nuestra justicia delante de Dios es solo Cristo y no la nuestra esa no es una verdad solamente para el día en que conocimos al Señor es una verdad para hoy también para mañana también para cada día de nuestras vidas la base de nuestra justicia delante de Dios es Cristo eso es lo mismo de mi lado que del lado de Dios si somos sus hijos Dios considera como
nuestra justicia la justicia de Cristo Dios no está midiendo nuestro desempeño o nuestro rendimiento para ver qué cara nos va a poner hoy es Cristo y solo Cristo en nuestros peores días solo Cristo es nuestra justicia en nuestros mejores días solo Cristo es nuestra justicia no importa si estamos pensando que caminamos bien como cristianos no importa si estamos pensando que caminamos mal debemos recordar y entender que la única base de nuestra justicia delante de Dios es Cristo y solo y solo Cristo por supuesto que nosotros debemos crecer y vamos a crecer que debemos disipular hacer morir el pecado y lo vamos a hacer pero de
eso no depende nuestra relación con Dios solamente depende de la obra de Cristo y Él está por nosotros para ayudarnos a crecer para ayudarnos a cambiar por lo tanto volviendo al inicio regocijémonos en el Señor regocijémonos en el Señor no hay no hay motivo para no vivir regocijados en el Señor no hay motivos para que un cristiano no pueda disfrutar de la alegría y el gozo de saberse amado por la obra de Cristo y no por la suya propia la justicia que necesitamos ya fue provista no tenemos que producirla nosotros tenemos que confiar en aquel que cargó con nuestros pecados y nos dio la justicia que nosotros jamás podríamos obtener debemos reconocer que nuestra justicia es solo Jesús y si en este tiempo en que estamos exponiendo la palabra te das cuenta que no estás descansando en la justicia de Jesús vení a Jesús pedile a Jesús que te salve pedile a Jesús que puedas descansar solamente en su obra en la cruz para tu salvación de otra manera vas a intentar llevar algo que tus espaldas no pueden soportar hermanos hermanos vivamos en santidad vivamos obedeciendo a la palabra de Dios pero no para mantener nuestra relación con Dios ni como un fundamento de nuestra relación con Dios sino porque ya tenemos una relación
con Dios y porque fuimos salvados por Cristo buscamos vivir ahora entonces para su gloria amén oramos al Señor Señor te pedimos perdón Señor porque constantemente nos miramos a nosotros mismos Señor constantemente sentimos que no somos buenos cristianos porque fallamos porque no no logramos metas que nosotros mismos nos hemos puesto Señor y quizás metas y expectativas que vos ni siquiera estás esperando de nosotros Señor ayúdanos a aprender a descansar diariamente en la justicia de Cristo para nuestra relación con vos y no pensar que porque un día hemos fallado ahora nos estás mirando con enojo y porque un día hemos hecho las cosas medianamente bien a nuestro
entender y entonces nos miras con alegría Señor eso no es el Evangelio el Evangelio es que tu ira cayó sobre Jesús que tu castigo por nuestro pecado cayó sobre Jesús y para aquel que está en Cristo ya no hay más condenación ahora somos hijos amados y tenemos y tenemos tu amor y tu aceptación por siempre sin importar cómo estemos viviendo Señor que podamos afirmar tu Evangelio y tu gracia pero de la misma manera poder afirmar que aquel que no está viviendo para Cristo quizás ni siquiera ha conocido a Cristo Señor ayudarnos a meditar en nuestros propios corazones a abrazar la justicia de Cristo y que
en esta tarde y mañana a la mañana cuando empecemos a mirarnos a nosotros mismos recordemos este sermón recordemos este pasaje que aunque fuéramos los mejores cristianos que jamás pudiéramos imaginar consideremos todo eso como basura por ganar a Cristo y ser hallados en Él que esa es nuestra realidad por medio de tu gracia te pedimos esto en el nombre de Jesús Amén y Amén
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Serie
Cristo es Nuestra Vida
Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.