El secreto del contentamiento

Filipenses 4:10-14 Cristo es Nuestra Vida 16 Junio 2026 Enrique Oriolo
0:00 –:––
Audio

Notas del sermón

El secreto del contentamiento

Texto bíblico: Filipenses 4:10-14

Bosquejo

I. Gratitud y alegría por la provisión de otros creyentes (v. 10)

II. Contentamiento según el Evangelio (vv. 11-14)

Resumen del sermón

Pablo expresa una profunda alegría por la ayuda que los filipenses le enviaron mientras estaba preso. Sin embargo, su gozo no estaba centrado en el dinero recibido, sino en el amor que los creyentes habían demostrado. La provisión de los hermanos era una evidencia de la obra de Cristo en ellos y una expresión del compañerismo del Evangelio.

Este pasaje nos recuerda que Dios muchas veces provee por medio de otros creyentes. Por eso, tanto recibir con gratitud como dar con generosidad son frutos del amor que Cristo produce en su pueblo. Cuando Dios nos da oportunidad, debemos estar atentos a las necesidades de nuestros hermanos y compartir con ellos.

Pablo también aclara que su alegría no dependía de la ofrenda, porque había aprendido a contentarse en cualquier circunstancia. El contentamiento bíblico no es indiferencia ni una fortaleza nacida del hombre, sino una confianza agradecida en la providencia de Dios. Cristo es suficiente, y por eso el creyente puede descansar tanto en la escasez como en la abundancia.

La escasez puede ser un medio por el cual Dios nos enseña a depender más de Él, apartando nuestro corazón del amor al dinero y llevándonos a encontrar nuestra satisfacción en Cristo. Pero la abundancia también presenta peligros, porque fácilmente el corazón puede olvidar a Dios y buscar en las riquezas la seguridad que sólo Él puede dar. El dinero es un buen siervo, pero un mal amo.

La conocida afirmación: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, no se refiere a alcanzar cualquier meta personal, sino a la fortaleza que Cristo concede para vivir con fidelidad y contentamiento en toda circunstancia. Él sostiene a los suyos en tiempos de necesidad y también guarda sus corazones en tiempos de prosperidad.

Finalmente, el ejemplo supremo de amor y generosidad es Cristo mismo. Siendo rico, se hizo pobre por nosotros para salvarnos. Él nunca dejó de confiar en su Padre y halló pleno contentamiento en hacer su voluntad. Por eso, el secreto del contentamiento no es tener poco ni tener mucho, sino tener a Cristo.

Preguntas de reflexión

  1. ¿En qué circunstancias tiendo a perder el contentamiento: en la escasez o en la abundancia?
  2. ¿Estoy buscando en el dinero o en las posesiones aquello que sólo Cristo puede dar?
  3. ¿Reconozco con gratitud la provisión que Dios trae a mi vida por medio de otros creyentes?
  4. ¿Estoy dispuesto a compartir con generosidad cuando Dios me da oportunidad de ayudar a otros?

Cita destacada

“El secreto del contentamiento no es tener poco ni tener mucho, sino tener a Cristo.”

Transcripción

Leer la transcripción 28 minutos de lectura

Si yo te preguntara en esta mañana, ¿qué es lo que llena tu corazón? No me respondas, pero si tuvieras que responderte a vos mismo, ¿qué es lo que llena tu corazón? Te dejo unos segundos para que lo pienses. ¿Qué pasa cuando no llegamos a fin de mes? ¿Qué sucede en nuestro corazón cuando no encontramos trabajo? En nuestros corazones cuando estamos viviendo periodos de escasez económica. ¿Estamos satisfechos en Cristo? ¿O lo que encontramos en nuestro corazón es tristeza, afán, ansiedad y quizás desánimo y desesperanza? E incluso si esas cosas han permanecido el suficiente tiempo, quizás lo que encontremos es amargura.

Pero ¿qué pasa en nuestro corazón cuando estamos en abundancia? ¿Qué pasa en nuestro corazón cuando sí llegamos a fin de mes? ¿Cuándo podemos darnos algunos gustos? ¿Qué sucede en nuestro corazón? Eso es tan importante como ¿qué sucede cuando hay escasez? ¿Hay paz? ¿Hay gozo? ¿Hay satisfacción? Y la pregunta es si eso está ahí porque Cristo llena nuestro corazón o porque estamos abrazando el dinero para nuestro gozo y amándolo de una manera pecaminosa, pidiéndole que nos conforte, pidiéndolo que nos alivie. En ambas circunstancias, ya sea en escasez o en abundancia, pecamos. Y lo hacemos porque somos débiles.

Naturalmente nosotros caemos en esos extremos. Es difícil para nosotros manejar la escasez, pero también es difícil manejar la abundancia. Necesitamos la ayuda de Dios para poder experimentar un verdadero contentamiento en Cristo. Lo primero que tenemos que entender es no podemos solos. No podemos manejar ninguno de esos dos extremos solos. Necesitamos la ayuda de Dios. Necesitamos que Dios sobre nuestro corazón para guiarnos a un verdadero contentamiento en Cristo. Pablo le habla a los filipenses acerca de su alegría por la provisión que ellos le habían dado. Y le abre su corazón en cuanto a la relación que Pablo tiene con el dinero y las diferentes circunstancias de su vida.

Y eso tiene que ver con el contentamiento en Cristo. Abramos nuestras Biblias. Abramos nuestras Biblias en Filipenses capítulo 4. ¿Esta agua es mía? ¿Esta agua es mía? No sé. Porque está a la mitad. Por eso dije. Filipenses capítulo 4. Vamos a leer el versículo 10 al 14. y ver quizá uno de los textos más mal aplicados de la palabra de Dios. Dice así las escrituras. Gracias. Me alegré grandemente en el Señor de que ya al fin han revivado su cuidado para conmigo. En verdad, antes se preocupaban, pero le faltaba la oportunidad. No que hable porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera sea mi situación.

Sé vivir en pobreza, sé vivir en prosperidad, en todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Sin embargo, han hecho bien en compartir conmigo en mi aflicción. Hasta aquí la palabra del Señor. Vamos a estar mirando dos puntos. Versículo 10, la gratitud y la alegría por la provisión de otros creyentes. Versículo 11 al 14, el contentamiento según el Evangelio. Pablo comienza entonces en el versículo 10 hablando de que él se había alegrado grandemente. Tenía mucho gozo en el Señor de que ahora los filipenses podían finalmente reavivar o volver a tener cuidado para con Pablo.

Evidentemente los filipenses ya habían provisto para el ministerio de Pablo y eso quizás tuvo un lapso de tiempo en que ellos no tuvieron la oportunidad de proveer y ahora nuevamente han reavivado ese cuidado para con Pablo. Pablo, por supuesto, está hablando de una provisión económica que ellos le habían enviado. La ofrenda que llegó por medio de Epafrodito. Eso es lo que hemos visto a lo largo de toda la carta. Pablo reconoce con alegría que ellos se preocupaban por él. Es decir, no era simplemente, bueno, Pablo está en la cárcel y bueno, oremos por Pablo y nada más. Pero no habían tenido la oportunidad de hacer esa ofrenda.

Nosotros no sabemos bien por qué, por qué no había habido una oportunidad, pero por el momento Pablo dice que no habían tenido la posibilidad de hacerlo. Lo que tenemos acá en este pequeño versículo es una preciosa imagen la que Pablo nos muestra de que podemos realmente alegrarnos por la provisión que Dios nos da a través de otros creyentes. Realmente podemos alegrarnos, y Pablo va a tenerlo en este contexto, desinteresadamente, por la provisión que Dios nos da a través de otros creyentes. Pablo va a remarcar esto en dos oportunidades, que él no está principalmente alegre porque ahora tiene dinero.

No está principalmente alegre y agradecido por esa ofrenda, sino que está alegre porque ellos han mostrado su amor por él, han revivado su cuidado por él. Pablo no había sido olvidado por los filipenses, que no estaban cerca de Roma. Pablo experimentó a lo largo de su ministerio muchos olvidos y muchos abandonos, pero los filipenses no lo habían abandonado en su aflicción. Él estaba preso y ellos lo amaban y se habían preocupado por él. De una manera en que la primera carta del apóstol Juan nos recuerda en el capítulo 3, versículo 18, cuando Juan dice, Hermanos, no amemos de palabra y de lengua, sino de hecho y en verdad.

Es muy fácil decirle a un Pablo que si no le traen sustento económico, él no puede comer, decirle, Pablo, la iglesia está orando por vos, que el Señor te bendiga. Pero el amor siempre se manifiesta en una acción concreta para aliviar la aflicción del ser amado. Y por lo tanto, la iglesia de los filipenses no habían dejado su amor por Pablo en palabras y lengua, como dice el texto, sino lo habían concretado en una acción. Habían enviado a Epafrodito. Se habían ocupado de las necesidades de Pablo mientras él está preso por la causa del Evangelio. Pablo estaba en la primer fila de la guerra entre el Evangelio y este mundo de mentira y de engaño.

Y por causa de ser uno de aquellos que estaban en la brecha, Pablo está preso. Y aquellos que han sido bendecidos por su ministerio, aquellos que han sido fortalecidos por él, no lo olvidaron, sino que apoyaron a Pablo que estaba sirviendo y por causa del Evangelio preso. Y Pablo hace esta declaración de que se alegra y no solamente a una alegría normal, sino que dice grandemente me alegré en el Señor. Y esto es clave. Porque él entiende que toda esta dinámica de los filipenses con él tiene que ver con la unión que ellos tienen en Cristo. Ellos están en Cristo. Y la alegría que tiene Pablo proviene de esta unión que ellos tienen, de la unión espiritual en la cual el Señor produce un amor entre creyentes que el mundo no puede experimentar y no comprende.

Por eso se alegró Pablo grandemente en el Señor, porque ese amor había sido reavivado en una oportunidad. Y cuando ellos tuvieron la oportunidad, obraron, hicieron lo que había que hacer. Lamentablemente nosotros podemos reconocer en nuestras propias vidas que a veces tenemos una oportunidad y no lo hacemos. Pablo había experimentado el amor del Evangelio que llevó a los filipenses a cuidarlo, aún sabiendo que no era una iglesia rica, sino quizá más bien pobre. Aún cuando era una iglesia con dificultades, tenía problemas internos. Aún cuando Pablo estaba sumamente lejos, ellos habían reavivado su amor, su cuidado.

Y Pablo está alegre, un gozo que experimenta en Cristo. Y es precioso que nosotros podamos imitar la actitud de Pablo y poder reconocer que todo aquello que los hermanos proveen para nosotros, ya sea dinero económico, ya sea dinero, ya sea cualquier otro bien que verdaderamente puede causar alegría desinteresada. Pablo no quería que ellos entiendan que... Él está diciendo, no, estoy recontra, contento y gozoso y alegre como para que ellos tengan que enviar más dinero. Pablo no está manipulando. Él está mostrando una alegría desinteresada, una gratitud a Dios por la vida de sus hermanos y hermanas cuando Dios los usa como un medio de provisión para nosotros.

Nosotros podemos experimentar esa misma alegría que Pablo experimentó. Nosotros podemos ser causa de alegría para otros cuando proveemos a alguien que está en aflicción y en necesidad. Si está en nuestra oportunidad de poder proveer cuando otros necesita. Por lo tanto, pudiéramos pensar, cuando tenemos oportunidades, ¿qué hacemos? ¿Estamos pendientes de las necesidades de otros o solamente pensamos en nuestras propias necesidades? Como iglesia hemos tenido, a partir de este año, un presupuesto de misiones en nuestra finanza. Cuando las personas ofrendan, un porcentaje de esas ofrendas van destinados a las misiones.

Y hemos podido ayudar a algunos pastores en necesidad este año enviándoles una ofrenda. Y qué privilegio que nosotros podamos ser causa de alegría para otros y que otros puedan decir, me alegré grandemente cuando esta iglesia tuvo cuidado para conmigo en mi aflicción. O, por ejemplo, como misionero, por tantos años he recibido ofrendas y ayuda de familias e iglesias y me he alegrado grandemente de saber cómo ellos nos apoyan para la obra del Evangelio. Por lo tanto, si está a nuestro alcance bendecir a otros, si está a nuestro alcance proveer para otros, cuidar a otro hermano en Cristo que está pasando necesidad, deberíamos hacerlo.

Deberíamos hacerlo. Hacerlo para la gloria del Señor. No para nuestra propia gloria. Para la gloria del Señor. Entendiendo dos cosas que a lo largo del sermón lo vamos a seguir viendo. Entendiendo que así como el Señor permite un periodo de escasez para el hermano o de aflicción como el que vivía Pablo, Dios también puede permitir un periodo de abundancia o mayor abundancia que el hermano para poder compartir y ser generoso con otros. Porque el mismo que permite la aflicción de un lado es el mismo que permite la abundancia del otro. Y quizás para que aquel que tenga abundancia pueda generosamente compartir con aquel que está en aflicción.

Por lo tanto Pablo podía alegrarse por la ayuda de los filipenses. Punto número dos. Quizás este es el más extenso. Más versículos. El contentamiento según el Evangelio. Y Pablo quiere dejar claro miren el versículo 11 que él no está alegrándose por la ofrenda. Dice no que hable porque tenga escasez. No, no estoy enviando esta carta para que luego me envíen más dinero. No hablo por escasez. Pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. Pablo dice no por escasez. Y pudiéramos pensar qué llenaba el corazón de Pablo. Cómo le afectaba la escasez a Pablo. Él había aprendido a contentarse.

¿Y qué es esto de contentarse o contentamiento? Pudiéramos definir el contentamiento como una paz interior en el corazón que reconoce que Cristo es suficiente que está satisfecho con la providencia de Dios para nuestra vida. Es una gratitud en toda circunstancia. El contentamiento no es mero positivismo. No, me estoy hundiendo pero igual aplaudamos y no es como el que toca la música en el Titanic. No, no es mero positivismo. Tampoco es indiferencia. Eh, nomás sí, ¿qué me importa? No, no, eso no es contentamiento. Tampoco es ser cínico pensando que, bueno, todo da lo mismo. Y tampoco es ser fatalista.

Dice, bueno, ya está, todo va a ir mal en peor. El contentamiento es una aceptación voluntaria y agradecida de lo que nuestro Padre nos ha enviado para nuestro bien y para conformarnos a la imagen de Cristo. El contentamiento es una aceptación voluntaria. Nadie, nadie te puede forzar para que estés contento, en contentamiento. Imagínate que alguien viene, ¡uh! Vamos, contentamiento, ¡vale! No, no se puede hacer eso. Tiene que ser una aceptación voluntaria del corazón con gratitud, agradecido de lo que nuestro Padre nos ha enviado para nuestro bien, reconociendo la providencia de Dios y que su fin es conformarnos a la imagen de su Hijo.

Toda circunstancia en nuestra vida tiene un Señor. ¿Sabían eso? Así como nosotros tenemos un Señor, toda circunstancia en nuestra vida responde a un solo Señor que las dirige para nuestro bienestar. Y si es así, entonces podemos confiar en Jesús ya sea que atravesemos escasez o que atravesemos abundancia. Porque conforme el texto nos va a decir, Él está con nosotros y nos fortalece. Y si está a nuestro alcance y si tenemos oportunidad compartir de eso con otros. Hagamos bien a todos, dice la Escritura, en especial a los de la familia de la fe. Podríamos pensar y por qué Dios enviaría escasez a mi vida.

Si Dios me ama, ¿por qué Dios enviaría escasez a mi vida? Bueno, pudiéramos pensar algunas razones. Quizás hay miles. Pero tres razones. La primera es para que aprendamos contentamiento. ¿Cómo pudiéramos aprender contentamiento y satisfacción en Cristo cuando todo fuera prosperidad en nuestra vida? Lo segundo es para que nuestro corazón tenga un anticuerpo al amor al dinero. Para que sea separado de lo terrenal y del amor al dinero que tanto confunde al corazón y como fruto de eso que encontremos mayor satisfacción en él. Mayor satisfacción en él. La palabra que Pablo usa para contentarme en el versículo 11 es la palabra griega autarques que significa una especie de autosuficiencia.

La autosuficiencia y esto es interesante cómo Pablo utiliza este término para mostrarnos finalmente a Cristo. La autosuficiencia era una de las virtudes que los estoicos griegos creían que era la cúspide. Porque la autosuficiencia es no tener necesidad de nada ni de nadie. Es para los filósofos griegos era el ser indiferente a la necesidad en el corazón. Aquel que podía ser tan desprendido de lo material y no tener necesidad de nada podía experimentar esa fortaleza. Pero es un error. Bíblicamente es un error. Porque eso es buscar la suficiencia dentro de mí ahí está el error. Buscar ser suficiente o autosuficiente dentro de mí cuando eso es imposible.

Ninguno puede ser autosuficiente. Lo que Pablo está apuntando utilizando ese término de contentamiento de autosuficiencia no está diciendo que eso nace de la resiliencia personal. No es que Pablo puede soportar. Vamos, lo que venga. Hay gente que vive de esa manera. Pensando que la capacidad de soportar viene simplemente del corazón humano. no tiene que ver con una convicción intelectual como pudiera ser en la filosofía griega o una mera capacidad de supervivencia sino que el contentamiento de Pablo o esta autosuficiencia que él explica dependía de descansar en el poder de Cristo. Una de las razones de las que Dios permite que pasemos escasez es que aprendamos que es Él el que nos sostiene.

Pablo dice en el versículo 12 explicando explayando lo que acaba de decir sé vivir en pobreza o humildemente esa palabra y sé vivir en prosperidad. Lo que Pablo habla es un conocimiento práctico que él adquirió en su vida. Saber vivir en ambos extremos económicos en la escasez y en la abundancia en el lenguaje de José en el tiempo de las vacas flacas y en el tiempo de las vacas gordas. Saber vivir sin importar cómo esté nuestra economía. Pablo dice que en todo y por todo después de ese texto y en todo tiene que ver con toda circunstancia en toda circunstancia en todo momento en todo lugar y por todo es decir por causa de cualquier medio por todos los medios que ha atravesado Pablo por todo lo que le pasa en cada circunstancia él ha aprendido esto a través de su vida de ser un seguidor de Cristo él ha aprendido esto no es solamente algo que nos baja de un día para el otro como un fax sino que es algo que se aprende es como la paciencia señor dame paciencia y de repente se

vuelve todo un caos bueno el señor está trabajando la paciencia Dios trabaja el contentamiento en nuestra vida permitiéndonos vivir circunstancias de escasez y circunstancias de abundancia Pablo dice que he aprendido el secreto Pablo está usando lenguaje que los griegos entendían por un lado lo que hablamos recién esta palabra que los filósofos griegos les encantaba de ser autosuficientes pero por otro lado Pablo habla de aprender el secreto o ser iniciado en el misterio como dice el original que era como una especie de culto ¿no? que un ritual de iniciación Pablo dice he aprendido he sido iniciado en este misterio y probablemente estarían todos pensando wow que

es lo que Pablo va a decir ¿no? cuáles son los cinco pasos para el secreto del contentamiento he aprendido de que todo lo puedo en Cristo que me fortalece es decir que le da la fuerza que le da el poder Pablo podía vivir con contentamiento en escasez y en abundancia sin quejarse sin maldecir podía podía pasar abundancia sin enorgullecerse o pensar que era por causa de su propia suficiencia una de las cosas que nos advierte la escritura en Deuteronomio capítulo 8 es no olvidarnos de Dios en medio de la prosperidad y en medio de la abundancia cuando el pueblo de Israel entra a la tierra prometida y edifican casas y plantan viñas y toman de su vino y comen de sus propias cosechas el peligro era que se olvidaran de Dios nosotros tenemos la misma tendencia a olvidarnos de Dios cuando las cosas nos van bien a olvidarnos de Dios en la prosperidad y creer el engaño de nuestro corazón de que todo depende de nosotros de que tenemos el control de que somos suficientes pero no es así porque lograba Pablo ese contentamiento no era su fortaleza personal no era su capacidad de soportar sino era una fortaleza que no se encontraba en él sino fuera de él era un poder que lo sostenía

un poder que provenía de otro hombre de Cristo Jesús del Dios hombre del Salvador ahí Pablo apunta el por qué él puede vivir en cualquier circunstancia por qué ha aprendido a vivir en escasez y en abundancia cuál es el secreto para vivir de esa manera bueno Pablo dice no soy yo otro me sostiene otro otro me fortalece otro está conmigo era una dependencia cristocéntrica un contentamiento cristocéntrico era un motor movido por la potencia de Jesús que estaba presente con Pablo en todas circunstancias sea en pobreza o prosperidad pero no estaba Jesús presente como si fuera un testigo silencioso y pasivo sino como un amigo fiel

como un amigo fiel y cercano como alguien que interviene trayendo su paz y su fortaleza para los que son suyos para que en la pobreza recuerden que ya lo poseen todo al estar en Cristo que son herederos de los cielos que el reino de su Padre es suyo para siempre Jesús nos recuerda que somos hijos amados cuyo Padre ha prometido que jamás desamparará ni abandonará Jesucristo nos fortalece en la pobreza porque Él es la perla de gran precio por la cual un hombre vende todo lo que posee para comprarla y Él nos recuerda que ya lo poseemos por medio de su gracia como un favor y regalo inmerecido de Dios Él es nuestro y nosotros somos suyos por lo tanto podemos en Cristo y fortalecidos por Cristo atravesar periodos de escasez en nuestra vida con un corazón lleno de gratitud y contentamiento porque sabemos que lo tenemos que lo tenemos a Él y que Él nos sostiene y nos fortalece esa es la diferencia y pudiéramos preguntar y entonces cuando estamos en prosperidad ¿cómo nos ayuda a Cristo?

¿cómo nos fortalece Cristo? en que nuestro corazón no se desvíe tras las riquezas fácilmente nuestro corazón quiere cambiar de Señor esa es la tendencia natural de nuestro corazón cambiar de Señor y dejar a Cristo para ir detrás del dinero alguien dijo una vez el dinero es un buen siervo pero un mal amo cuando buscamos en el dinero aquello que solo Dios puede darnos lo convertimos en un ídolo lo convertimos en un falso Dios porque le pedimos que nos dé lo que solo Dios puede darnos le pedimos que nos dé paz y tranquilidad una falsa seguridad de que estamos bien y contenidos porque tenemos dinero que

nos sostenga antes que alguien piense algo equivocado la realidad no está mal tener dinero y si el Señor nos diera abundancia a todos nosotros pudiéramos usarla juntos para avanzar la misión del Evangelio por medio de esa provisión lo que está mal es pedirle al dinero que nos fortalezca hacerlo un Dios funcional en nuestras vidas un salvador funcional por amor por amor al dinero uno puede olvidarse de Dios y también del llamado de Dios para su vida recordemos además amando al mundo presente abandonó a Pablo alguien alguien que se enfoca todo su tiempo todo su esfuerzo en lo material va a quedar poco o nada para

las cosas espirituales y eternas para las cosas que verdaderamente importan para siempre por tanto debemos preguntarnos cómo nos fortalece Cristo ante la prosperidad una vez más ayudándonos a recordar que el mundo pasa y sus deseos pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre nos recuerda que no se puede servir a dos señores porque se amará a uno y se odiará al otro no podemos servir a Dios y a las riquezas Jesús nos recuerda que los deseos de la carne los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida no provienen del Padre sino del mundo que pasa y no está más Jesús nos recuerda la pregunta de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma claro que Cristo nos puede fortalecer y nos fortalece también en medio de la abundancia tenemos que pensar que hay una advertencia en las escrituras constantemente sobre el amor al dinero recuerdan a Judas el tesorero el tesorero de los doce Judas caminaba con Jesús comía con Jesús oía a Jesús estaba en la misma presencia de Jesús pero no amaba a Jesús amaba al dinero y ese amor al dinero fue su perdición porque no pudo servir a dos señores y Judas no quiso servir a dos señores porque él

ya había escogido a qué señor iba a servir y a qué señor iba a entregar ¿qué decidirías vos? ¿qué señor entregarás para amar al otro? pero por otro lado y acá viene algo importante también Jesús nos fortalece para disfrutar de la abundancia sin culpa ¿cómo es eso? ¿se puede disfrutar de la abundancia? ¿se puede disfrutar acaso de la prosperidad? Pablo le dice a Timoteo que Dios nos da todas las cosas para que las disfrutemos y de esa manera le damos gloria a aquel que nos las dio verdaderamente sería pecaminoso no disfrutar de la abundancia cuando Dios le envía a nuestra vida oh ahora tengo un trabajo cobré el aguinaldo y me siento mal por poder comer un poco de asado ay de mi pecador hermanos no es más piadoso el pobre que el rico bíblicamente bíblicamente cosmovisión bíblica no es más piadosa la pobreza que la riqueza no es más piadoso el que pasa escasez que el que tiene abundancia ¿por qué? porque nuestra relación con Dios

está fundamentada en el Hijo y en la obra que el Hijo hizo por nosotros no por la cantidad de dinero que tengamos o no tengamos nuestra relación con Dios nuestra piedad nuestro amor por Dios está fundamentado en lo que Cristo hizo por nosotros y para nosotros no por el dinero que tengamos o no tengamos estando en Cristo podemos disfrutar sin culpa y con gratitud de todo lo que Dios nos da sabiendo que todo es temporal y que todos los que estamos en Cristo vamos a gozar eternamente juntos y en un lugar donde ya no habrá escasez jamás sino abundancia y la habrá para todos y no estoy haciendo promesas de políticos lean sus Biblias en Apocalipsis 20 y 21 lo que Dios nos muestra la riqueza de la nueva creación la gloria de la nueva creación porque toda la nueva creación será llena de la gloria de Dios hermanos que precioso es gozarse con los que se gozan y llorar con los que lloran si Dios ha permitido en mi hermano un periodo de aflicción y escasez lloraré con él y si puedo compartir de lo que Dios me ha dado si está en mi oportunidad y posibilidad de hacerlo pero que pasa si Dios ha bendecido a mi hermano si mi hermano tiene muchos

bienes si mi hermano está en prosperidad también me gozaré porque el mismo Dios que le ama a él me ama a mí y el mismo Dios que maneja la providencia para nuestro bien le ha dado a él lo que me ha dado a mí y por lo tanto me alegro me gozo qué hermoso poder experimentar un gozo desinteresado cuando por causa de nuestro corazón caemos en la envidia el resentimiento porque él tiene eso y yo no bueno Pablo te diría ¿qué le has dado a Dios para que él te tenga que devolver? Dios es más sabio que nosotros podemos confiar en él la fortaleza que viene de Cristo nos libra de la mente del mundo y de la cosmovisión de la pobreza y prosperidad según este mundo tenemos la mente de Cristo por medio de la palabra para este mundo la pobreza es simplemente maldición y la riqueza simplemente es bendición cuando nosotros vemos en la escritura que la riqueza puede ser una gran maldición para tu vida como el joven rico que se fue triste y no siguió a Jesús porque tenía muchos bienes sin embargo dice Pablo en el versículo 14 aunque Pablo está fortalecido por Cristo ellos han hecho

bien en compartir con él en su aflicción y eso es maravilloso si Pablo está pasando escasez y está fortalecido por Cristo para sobrellevarla con contentamiento no significaba eso que sus amados hermanos no pudieran hacer nada por él quizá alguien pueda decir bueno pero dejemos lo que sufra para la gloria de Dios no ven que contentamiento tiene el amor del evangelio no mira al hermano en necesidad y cierra su corazón aún más a aquellos que han dado generosamente de la instrucción espiritual y han avanzado el evangelio y están sufriendo por la causa del mismo ellos hicieron bien en ayudar a Pablo enviando una ofrenda para su

comida y su necesidad piensen por un momento dice bueno enviamos una ofrenda Pablo nos manda una carta alegre contento pero dice mira Cristo me fortalece en todo tiempo y uno pudiera decir entonces hicimos mal en mandarle la ofrenda no Pablo dice han hecho bien en compartir conmigo en mi aflicción en el evangelio la generosidad es fruto del amor Dios fue y es extremadamente generoso con nosotros el amor mira la aflicción del otro con compasión y actúa para aliviarla a los filipenses le faltó oportunidad pero amaban a Pablo quizá no tenían fondos para enviar Epafrodito a Roma pero ni bien se pudo se llevó a cabo

esta obra de bien para proveer en la aflicción de Pablo podemos recordar el evangelio hermanos que Jesús vio nuestra aflicción y nuestra condición por causa del pecado y no cerró su corazón sino que siendo rico se hizo pobre por amor a nosotros descendió del trono al polvo por amor dejó su corona de gloria por una corona de espinas por amor a nosotros enfrentó la ira de Dios que nosotros merecíamos nos salvó por medio de su gracia murió por nosotros fue resucitado por el poder de Dios y no solo eso sino que vive para interceder cada día y cada momento por cada uno de nosotros ante Dios si Cristo hizo todo eso por nosotros como no nos va a fortalecer en las diferentes etapas de nuestra vida como no nos va a fortalecer en etapas de escasez como no nos dará su poder para vivir en pobreza con gozo y contentamiento por supuesto que lo hará por supuesto que lo hará por supuesto que lo hará caminará con nosotros en cada etapa de nuestra vida en su providencia y conforme a su voluntad Él ha determinado cada una de esas etapas para nosotros jamás nos dejará de sostener ni siquiera en la abundancia porque Él sabe que somos débiles pero su fortaleza nos sostendrá y su

ejemplo de amor nos impulsará a hacer obras de bien compartiendo con aquellos que están en aflicción Pablo se había alegrado porque los filipenses hacían una obra que reflejaba el Evangelio me alegré grandemente en Cristo y si bien Él estaba seguro que podía soportarlo porque todo lo podía en Cristo que le fortalece era un motivo de gran alegría que sus hermanos lo fortalezcan a Él también porque era una evidencia de que ellos también estaban en Cristo en Aquel que fortalece cuando analizamos este pasaje hermanos vemos algo que se espera de nosotros y es contentamiento eso es lo que el pasaje nos apunta que estemos contentos en

cualquier circunstancia pero si somos honestos debemos ver que por causa de nuestra naturaleza pecaminosa no podemos hacerlo no podemos hacerlo ninguno de nosotros puede vivir con perfecto contentamiento en la escasez y ninguno de nosotros puede vivir con un corazón lleno de Cristo en la abundancia porque nuestro corazón constantemente está queriendo fabricar ídolos pecamos cuando cuando estamos atravesando escasez nos afanamos nos ponemos ansiosos si tenemos abundancia quizá nos olvidamos de Dios pero Cristo fue nuestro sustituto Cristo caminó en este mundo sin tener donde recostar su cabeza Jesús no era rico y por momentos pasaba escasez pero en todo tiempo su comida era hacer la voluntad de

su padre confiaba en la provisión de Dios y proveyó a otros recuerdan la multiplicación de los panes y los peces orando a Dios y aún rechazó la oferta de Satanás cuando él le quiso ofrecer todos los reinos y la gloria de este mundo Jesús jamás sirvió a dos señores Jesús jamás sirvió a dos señores Jesús encontró pleno contentamiento en Dios y por eso tenía contentamiento en toda circunstancia Jesús vivió así por nosotros y nos dio esa justicia y en la cruz cargó nuestra ansiedad nuestro afán nuestro amor al dinero bajo la ira de Dios y nos salvó y quizá viniste esta mañana sin conocer a Jesús o sin estar confiando verdaderamente en Él ya sea que estés atravesando escasez y no hay un gran amor sin Cristo sin Cristo ambas son extremadamente peligrosas para tu corazón porque tu corazón no las puede manejar por causa del pecado vas a sucumbir pensar quizá quizá quizá que todo está mal o que todo está bien según tus finanzas pero la realidad es que este mundo presente se acaba y nadie puede llevarse a la tumba lo que adquirió en esta vida pero algo que trasciende la muerte y que venció la muerte es Jesucristo y eso es lo que necesitas con urgencia no solo para fortalecerte en

cualquier etapa de tu vida sino aún más para poder tener perdón de tus pecados que te separan de Dios para que puedas tener salvación para tu alma y ya sea que vivas en escasez o en abundancia un día puedas estar delante de Dios para siempre en la eternidad disfrutando de su presencia y satisfecho de Jesús para siempre por lo tanto te exhorto te pido te ruego que te arrepientas de tu pecado y te vuelvas a Jesús y confíes en Jesús para tu salvación no lo dejes para después porque no sabes si va a haber un después o si en algún momento vas a volver a escuchar el mensaje del Evangelio y para nosotros hermanos al terminar este sermón recordemos que el secreto del contentamiento no es tener poco ni tener mucho sino tener a Cristo este texto nos muestra que tenemos algo mucho más grande que contentamiento en la pobreza y en la abundancia tenemos a Jesús tenemos a Jesús nuestro salvador caminando con nosotros sosteniendo nuestros corazones fortaleciéndonos para amarlo sin importar la circunstancia porque somos porque somos amados por Él sin importar la circunstancia porque nada ni nadie nos puede apartar de su amor por lo tanto al finalizar pensemos en Jesús en aquel que se entregó por nosotros en aquel que está

con nosotros y en aquel que nos fortalece y que sea Jesús para nosotros la respuesta a la primera pregunta que llena tu corazón que sea Jesús quien llena y satisface nuestro corazón de tal manera que ese secreto del contentamiento sea para nosotros el amor de Dios en Cristo oremos Padre bueno y amoroso te damos gracias por tu palabra Señor probablemente hay hermanos que están pasando aflicción sufriendo escasez y necesitan recordar que Cristo está con ellos para fortalecerlos consuélalos con tu presencia amorosa Señor en sus vidas y quizá hay otros hermanos pasando prosperidad y están tentados a amar al dinero y a aferrarse a este mundo

también consuélalos con el amor de Cristo y con una perspectiva eterna de nuestra vida en los cielos para siempre Señor obra en nosotros y en nuestros corazones por medio de tu palabra y que sea el rostro de Cristo lo que nos fortalezca cada día para enfrentar las circunstancias que tengamos que enfrentar porque jamás enfrentaremos lo que Cristo enfrentó por nosotros la ira de Dios por causa de nuestro pecado te adoramos Señor y te bendecimos en el nombre de Jesús Amén y Amén

Transcripción automática: puede contener errores.

Parte de la serie Cristo es Nuestra Vida Serie Cristo es Nuestra Vida 14 sermones
El predicador
Enrique Oriolo
Enrique Oriolo Pastor

Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.

Escuchalo como podcast

Compartir