¿Amas como alguien que ha sido amado?
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Lucas capítulo 10, 25 al 37, leemos la palabra y luego oramos al Señor. Cierto intérprete de la ley se levantó y para poner a prueba a Jesús dijo, Maestro, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Y Jesús le dijo, ¿qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella? Respondiendo él dijo, amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza y con toda tu mente y a tu prójimo como a ti mismo. Entonces Jesús le dijo, Has respondido correctamente, haz esto y vivirás. Pero queriendo él justificarse a sí mismo, dijo a Jesús, ¿y quién es mi prójimo? Jesús le respondió, cierto hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de salteadores, los cuales después de despojarlo y de darle golpes se fueron dejándolo medio muerto.
Por casualidad cierto sacerdote bajaba por aquel camino y cuando lo vio pasó por el otro lado del camino. Del mismo modo también un levita cuando llegó al lugar y lo vio pasó por el otro lado del camino. Pero cierto samaritano que iba de viaje llegó a donde él estaba y cuando lo vio tuvo compasión. Acercándose le vendó sus heridas, derramando aceite y vino sobre ellas y poniéndolo sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un mesón y lo cuidó. Al día siguiente sacando dos denarios se lo dio al mesonero y dijo, cuídelo y todo lo demás que gaste cuando yo regrese se lo pagaré. ¿Cuál de estos tres piensas tú que demostró ser prójimo del que cayó en manos de los salteadores?
El intérprete de la ley respondió, el que tuvo misericordia de él, ve y haz tú lo mismo, le dijo Jesús. Padre celestial, venimos delante de vos en esta mañana, rogándote que hagas una cirugía en nuestros corazones. Hay tanto, tanto, tanto amor por nosotros mismos. Tanto egoísmo enraizado profundamente en nosotros, que solamente la cirugía del Espíritu Santo puede quitar. Obra a través de tu palabra, oh Dios, porque te lo rogamos en el nombre de Jesús. Amén y Amén. El título de este sermón es Amas como alguien que has sido amado. Amas como alguien que has sido amado. Y lo que vamos a ver a lo largo de este pasaje es que no solo nos muestra qué es lo que demanda Dios para la vida eterna, sino que nos expone y nos muestra que nosotros no amamos como creemos que amamos.
Pero al mismo tiempo nos va a hablar de la mejor noticia, que es que hay alguien que sí nos amó, como Dios exige. Vamos a ver tres puntos. La vida eterna exige un amor perfecto. Ninguno de nosotros ama perfectamente, pero Jesús es el prójimo que nos amó y nos salvó. Vamos entonces versículos 25 al 29. Vamos a mirar nuestro primer punto. La vida eterna exige un amor perfecto. En nuestro texto aparece cierto intérprete de la ley. Los intérpretes de la ley eran hombres respetados por su sabiduría y su dominio de la ley de Moisés. Son los que Jesús llama a aquellos que se sientan en la cátedra de Moisés.
Eran la parte de la élite religiosa junto con los fariseos. Pero Jesús los confronta porque, aunque enseñaban la ley, no la obedecían. Imponían cargas pesadas y lo único que buscaban era la alabanza y la gloria de los hombres. Era ser considerados justos por los demás hombres. Recordarás que Jesús les dijo a las multitudes, hagan todo lo que ellos les dicen que hagan, pero no hagan como ellos hacen, porque ellos no practican la verdad de Dios. Su problema no era la ignorancia, eran hombres expertos en la ley, sino su orgullo. Conocían la ley, pero no amaban al Dios de la ley. Y por eso este intérprete se acerca a Jesús no para aprender, sino, nos dice el texto, para poner a prueba a Jesús y exhibirse como justo, justificarse a sí mismo.
Por lo tanto, él se levanta en medio de la multitud. Recordemos que las últimas palabras que Jesús había hablado era esta oración al Padre, porque él había revelado estas cosas a los niños y la había ocultado de aquellos que se creían sabios. Y ahora aparece uno de ellos. Y se pone de pie y le dice, Maestro, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Y es una pregunta capciosa, porque el intérprete verdaderamente consideraba a Jesús como un maestro o está simplemente siendo adulador para ponerle una trampa. En el Antiguo Testamento, la idea de vida eterna lo podemos encontrar en lugares como Daniel, capítulo 12, que nos hablan de un destino eterno para los justos y para los injustos.
Por eso el concepto de heredar la vida eterna, la idea de ir al reino eterno de Dios, de ganar un lugar en el reino eterno de Dios. Y Jesús, como buen rabino, la costumbre de los rabinos era no dar la respuesta, era repreguntar para que la persona pueda contestarse a sí misma. Así que Jesús, que es el maestro de los maestros por excelencia, responde la pregunta con otra pregunta que lo lleva al campo que supuestamente este hombre es un experto, es decir, la ley. Y le pregunta a Jesús, bueno, ¿qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella? Es decir, ¿qué entiendes de ella? ¿Cuál es tu interpretación de la ley?
¿Qué hay que hacer para heredar vida eterna? Interpreta la ley. ¿Qué es lo que hay que hacer? Jesús está aplicando el principio de sola escritura. Jesús está llevando al intérprete, a la palabra de Dios, para que la Biblia misma dé la respuesta a esa pregunta trascendental. Jesús no vino a traer enseñanzas divorciadas de la ley, divorciadas del Antiguo Testamento, sino que vino a cumplir la ley. ¿Qué dice la ley? ¿Cómo la entiendes? Y el intérprete cita dos textos del Pentateuco. El primero, Deuteronomio, capítulo 6, versículo 5, que dice, amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con tu alma y con todas tus fuerzas.
Lo que se llamaba como el Shema de Israel. Oye Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor uno es, y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Eso se recitaba diariamente en las sinagogas hasta el día de hoy. Se recita continuamente entre los judíos. Pero el segundo texto que el intérprete de la ley añade es igual de importante. Amarás al Señor tu Dios, pero también amarás al prójimo como a ti mismo. Ahí está citando Levítico 19, versículo 18, donde dice la Escritura, no te vengarás, no guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Yo soy el Señor. El amar a Dios y el amar al prójimo es el cumplimiento de toda la ley. Si uno quiere saber cómo puedo cumplir toda la ley de lo que Dios manda bien, ama a Dios con todo lo que eres y ama a tu prójimo como a ti mismo. Por eso Jesús le afirma, has respondido correctamente. Ahora ve y hazlo. Y si lo haces, vivirás. Esto aparece también en las Escrituras. Jesús está citando Levítico 18, 5, donde dice el Señor, por tanto guardará mis estatutos y mis leyes por las cuales el hombre vivirá si los cumple. Haz esto y vivirás. Y antes de llegar al versículo 29, paremosnos a analizar un poco lo que está sucediendo.
El tema presente es el heredar la vida eterna, aunque pareciera algo contradictorio, porque en realidad lo que se hereda no se gana. O sea, ¿qué haré para heredar esto? No se gana lo que hereda, sino se participa como alguien que le pertenece a esa herencia. Pero la idea era, ¿cómo puedo participar de la herencia de la vida eterna? ¿Cómo puedo tener parte de la herencia de la vida eterna? ¿Qué es lo que debo hacer yo? Bien. Si se trata de ganar un lugar en la vida eterna, ganarse un lugar de aprobación de Dios, bien, vamos a la respuesta. La respuesta es ama a Dios perfectamente con todo lo que eres y ama a tu prójimo perfectamente.
¿Y qué implica esto? Vamos a desglosar el amar a Dios. Con todo tu corazón significa, en el entendimiento judío, el corazón es el centro de comandos, el centro de control del ser humano. Ahí se encuentra la voluntad y las decisiones. Por lo tanto, amar a Dios con todo nuestro corazón es que la dirección entera de la vida misma del hombre debe ser en pos de amar a Dios, de hacer su voluntad, que cada una de las decisiones que toma el ser humano en cada momento de su vida, en cada día, en cada año, en cada década, sea gobernada por el amor a Dios, por aquello que a Dios le agrada y por aquello que Él demanda en su palabra.
Entonces, amarás a Dios con todo tu corazón, pero también con toda tu alma. Acá entran en juego las emociones del ser humano, no solamente la decisión de amar a Dios, sino que sus emociones y sus afectos tienen que estar enfocados en Dios. No hay lugar para algo más o alguien más que domine los anhelos y deseos del corazón. Debes amar a Dios con toda tu alma. Pero también debes amar a Dios con toda tu fuerza, es decir, todo el poder que tengas, toda la fuerza física que vos tengas debe estar destinada a servir, agradar y amar a Dios. Servirle en todo aspecto de la vida. Es esforzarse con todas tus fuerzas para obedecer a Dios y cada uno de sus mandamientos.
Amarás al Señor tu Dios con todas tus fuerzas. Pero también añade toda tu mente. Los pensamientos son dominados por el amor a Dios, por la palabra de Dios. El entendimiento, el intelecto, la razón no están desconectadas de lo espiritual. Amar a Dios implica buscar entenderle, conocerle, conscientemente, en el uso de mis facultades, en el uso de mi razonamiento, de mi intelecto. Amar a Dios con toda mi mente. Por lo tanto, este aspecto es englobar cada aspecto de la vida del ser humano. Todo su ser, interno, externo, espíritu, cuerpo, afectos, pensamientos, todo debe amar a Dios de manera perfecta en cada instante, en cada microsegundo de su existencia sin desviarse del pensamiento gobernado por Dios en ningún momento de su vida.
Pero al mismo tiempo, que este es el segundo mandato, al mismo tiempo, ese amor por Dios vertical se traduce en un amor horizontal hacia aquellos que portan la imagen misma de Dios. El ser humano fue creado a la imagen y a la semejanza de Dios. Por lo tanto, así como se ama a Dios con todo lo que le es, se ama a aquellos que han sido creados a su misma imagen. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Ahora bien, el mandamiento de la ley, esos dos mandamientos que este intérprete de la ley da como por sentado que él ama a Dios con todo lo que él es, porque él pasa al segundo mandamiento directamente.
Vamos a hablar más de eso. Pero el punto es si el mandamiento de la ley está para que nosotros vivamos por él. Está bien, hace esto y vivirás. ¿Acaso podemos amar a Dios y amar a nuestro prójimo como Dios exige en su palabra perfectamente y sin fallar por un segundo? ¿Hay alguno acaso en este lugar que ame a Dios perfectamente y a su prójimo perfectamente como Dios exige en su palabra? Pablo razona sobre esto en la carta de Romanos cuando dice en el capítulo 3 verso 19 ahora bien sabemos que cuanto lo dice la ley lo dice a los que están bajo la ley ¿para qué? Para que toda boca se calle y todo el mundo sea hecho responsable ante Dios porque por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él pues por medio de la ley viene el conocimiento del pecado.
Por lo tanto cuando nosotros somos expuestos a que debemos amar a Dios con todo lo que somos y de manera perfecta y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos de manera perfecta y se nos dice haz esto y vivirás la primera reacción que deberíamos tener es hay de mí hay de mí Pablo le dice a los gálatas capítulo 3 porque todos los que son de las obras de la ley están bajo maldición pues escrito está maldito todo el que no permanece en todas las cosas escritas en el libro de la ley para hacerlas estamos bajo maldición maldito es el que no hace y no cumple toda la ley para vivir y sigue diciendo Pablo y que nadie es justificado ante Dios por la ley es evidente porque el justo vivirá por la fe sin embargo la ley no se basa en la fe al contrario citando lo mismo que Jesús citó el que las hace vivirá por ellas ¿quieres ganar y heredar la vida eterna? ama perfectamente a Dios y a tu profe hazlo y ganarás la vida eterna hazlo y vivirás la vida eterna la vida eterna la vida eterna es imposible ser heredada o ganada simplemente como este hombre pretendía por ser religioso por seguir tradiciones sino que la vida eterna se
gana por medio del amor perfecto a Dios y a los hombres la ley que prometía vida al que la cumpliera perfectamente por causa de nuestro pecado lo que hace es mostrarnos nuestra muerte espiritual ninguno puede descender de hoy justificado simplemente pensando en el mandamiento de la ley la ley nos recuerda lo que deberíamos ser cuál es la voluntad de Dios pero nos condena por lo que somos vos y yo fuimos creados para amar a Dios perfectamente y a nuestro prójimo de la misma manera pero por causa del pecado todo se ha corrompido por naturaleza vos y yo todos los que estamos en este lugar somos egoístas centrados en nosotros mismos centrados en nuestros propios deseos centrados en nuestra voluntad vivimos sin tener en cuenta a Dios somos nuestros propios dioses a quienes adoramos a quienes veneramos con el uso de nuestro tiempo con el uso de nuestro dinero con el uso de nuestras fuerzas por naturaleza nos amamos a nosotros con toda nuestra mente fuerzas alma y corazón no amamos tanto que la vida se trata de nosotros nada más y de aquellos a quienes queremos que estén que estén en nuestra vida se trata de nosotros y de aquellos de los cuales podemos obtener algo naturalmente buscamos a otros para nuestro propio servicio sea
afecto compañía satisfacción e incluso el hombre más altruista ayuda a otros para sentirse bien consigo mismo la historia del hombre sin Dios es una historia del hombre centrado en el hombre se ama a sí mismo con todo lo que él es ese es el hombre natural no puede amar a Dios perfectamente y mucho menos a su prójimo por lo tanto cuando Jesús dice haz esto y vivirás él sabe que nadie puede hacerlo él sabe que nadie puede vivir por medio de cumplir ese mandato sabe que todos estamos perdidos muertos espiritualmente y sin ninguna esperanza por nuestros propios medios la respuesta al haz esto y vivirás
es que nadie puede vivir todos estamos bajo maldición pero el intérprete en lugar de caer en sus rodillas y decirle apártate de mí porque soy pecador como hizo Pedro lejos de rogar por la misericordia de Dios nos dice Lucas que lo que más le interesa a él es justificarse a sí mismo es ser considerado justo ante Jesús ante los hombres porque ama recibir gloria está queriendo justificarse a sí mismo dejando entender que ama a Dios perfectamente es un mentiroso porque aquel que dice que no tiene pecado es un mentiroso la verdad no está en él dice 1 Juan por lo tanto salta la pregunta de amar a Dios y va a la otra a ver si puede justificarse y entonces si hay que amar a Dios perfectamente pongámosle un check la segunda quiero ver si la hice o la puedo hacer o quizás ya la hice quien es mi prójimo quien es mi prójimo y lo malo de esta pregunta es que implica en la mente de este intérprete implica que hay alguien que no es mi prójimo quien es mi prójimo implica quien no es mi prójimo por lo tanto alguien al cual no debo amar o no estoy obligado por la ley amar si puedo definir quien es mi prójimo también puedo definir
quien no es mi prójimo y con quien no tengo una obligación de amar e incluso puedo odiarlo o incluso puedo procurar su mal sin desobedecer al mandato y aun así heredar la vida eterna y ser justificado delante de Dios pero que nivel de ceguera espiritual de dureza de corazón que tiene este intérprete pero te pido por un segundo que guardes la piedra en tu bolsillo antes de arrojársela y examinemos nuestro propio corazón pensamos que podemos heredar la vida eterna por algo que hacemos confiamos en alguna de nuestras obras para sentirnos merecedores de la salvación nos creemos justos delante de Dios por cumplir ciertos mandamientos amamos
a Dios con todo nuestro ser y dejamos que ese amor dirija cada decisión de nuestra vida hemos definido en nuestra propia mente y corazón quien es nuestro prójimo para justificar a quien no amamos dejemos al intérprete por un segundo y cuando medimos nuestra propia vida con el mandamiento de amar a Dios y a nuestro prójimo como a nosotros mismos la conclusión es muy trágica no amamos a Dios con todo nuestro corazón alma fuerzas y mente y mucho menos amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos esa es la realidad la ley prometía vida al que la cumpliera perfectamente pero por causa de nuestro pecado lo
que hace la ley es declarar nuestra muerte estamos muertos espiritualmente nos recuerda lo que deberíamos ser y nos condena porque no lo somos por lo tanto si la vida eterna se heredara por amar a Dios a nuestro prójimo ninguno de nosotros tendría esperanza y eso nos prepara para nuestro segundo punto ninguno de nosotros ama perfectamente por lo tanto por lo tanto quien es mi prójimo le dijo el intérprete a Jesús y Jesús le responde con una parábola Jesús responde con una parábola con una historia ficticia con la cual quiere dejar una enseñanza que es clara para su audiencia la idea de las parábolas es que
el que tenía oídos para oír entendía perfectamente lo que Jesús estaba diciendo Jesús está dejando que el intérprete mismo llegue a conclusiones propias a través de oír las palabras de Jesús la historia si hemos leído la conocemos pero normalmente y lo que me ha pasado a mí es decir bueno me toca predicar la parábola del buen samaritano y quien no conoce esto bueno la realidad es que me tragué mis palabras porque acá hay mucho más de lo que se ve la historia se desarrolla de camino de Jerusalén a Jericó es un descenso de mil metros aproximadamente camino peligroso camino lleno de ladrones plagado de ladrones
y el texto dice que Jesús está contando que un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y tuvo la tragedia de caer en manos de ladrones que no era algo anormal que lo agarraron lo despojaron lo golpearon y de tal manera que lo dejaron herido y medio muerto en un tiempo como el primer siglo donde no existía ningún servicio de emergencias ni hospitales este hombre estaba literalmente como nosotros decimos coloquialmente a la buena de Dios probablemente probablemente desangrándose sin poder clamar o pedir ayuda porque está medio muerto ni siquiera es como el ciego que podía decir hijo de David te misericordia de mí no podía clamar
de ninguna manera está está a la interperie con sus heridas abiertas y recordemos que estamos en un tiempo donde había muchos animales salvajes también así que está completamente desahuciado pero gracias a Dios que por casualidad pasa un sacerdote y un levita los sacerdotes eran los oficiales del templo aquellos que ofrecían los sacrificios constantemente en adoración a Dios aquellos que llevaban a Dios los pecados de los hombres para procurar la paz eran la más alta categoría de hombres entregados a la adoración y al servicio de Dios y conforme la historia muchos de los sacerdotes era común que vivan en Jericó porque estaba bastante cerca de Jerusalén
y probablemente este hombre había terminado su servicio en el templo y estaba volviendo a su hogar a su familia a su esposa a sus hijos y en el camino el texto dice que vio al hombre probablemente de lejos y cada vez divisando mejor que estaba pasando y cuando este hombre plagado de adoración tuvo que tomar una decisión dice que cruzó que se fue por otro camino se fue del otro lado del camino cruzó de calle se fue a otra vereda lo ignoró por completo lo dejó en su trágica y moribunda condición y no paró ni por un segundo pero gracias a Dios que estaba viniendo en Levita alguien que no es tan piadoso como el sacerdote pero sirve completamente dedicado al servicio de Dios en el templo pasaba sus días entre las tareas sagradas entre los objetos sagrados y apartados para el uso del altísimo y cuando vio al hombre medio muerto cruzó de vereda fue por el otro lado del camino lo ignoró completamente y pasó de largo y no hizo nada por el hombre moribundo pero en la historia tenemos un pero y el pero es una cláusula de contraste entonces el pero viene a cambiar la historia un samaritano imagino como se retorcian las entrañas del intérprete de la ley cuando Jesús
mencionó esa palabra un samaritano que no pertenece a esa región no estamos en la región de Samaria está de viaje nos dice el texto es un hombre que está viajando y cuando llega a donde él está se acerca lo ve y no cruza para el otro lado del camino sino que tuvo una palabra clave es compasión compasión con junto con pasión sufrimiento sufrió con el hombre moribundo se puso en su lugar sufrió con el que sufría tuvo compasión se acercó vendó sus heridas paró su viaje derramó aceite derramó vino sobre ellas una forma de suavizar las heridas era con aceite y de prevenir las infecciones con el alcohol era normalmente lo que uno llevaba cuando viajaba aceite vino lo subió a su cabalgadura probablemente no un caballo sino un burro un asno era lo normal llevar de viaje para el equipaje para las cosas lo llevó a un mesón un mesón era simplemente un lugar para dormir ahí quizás una tienda en el medio de la nada y lo cuidó y al otro día sacó de su dinero dos denarios se lo dio al mesonero para que lo cuide y le dijo que si gasta algo más él se lo va a pagar cuando regrese y ahora Jesús le devuelve amablemente la pregunta y le
permite al intérprete tan sabio y experto en la ley de Jehová que le dé la respuesta y le dice ¿cuál de estos tres piensas que demostró ser el prójimo del que cayó en manos de los salteadores? y como casi se asemeja a una mala palabra ni siquiera lo mencionó simplemente se limitó a decir el que tuvo misericordia de él quizás a regañadientes quizás porque estaba expuesto delante de todos y era tan obvio quien había sido el prójimo y dijo el que tuvo misericordia de él y Jesús le dijo ve y haz tú lo mismo ¿quieres justificarte? hablemos de justificación ¿amas a Dios perfectamente? wow hablemos de justificarte ahora ve y haz lo mismo que hizo este samaritano Jesús Jesús con esta parábola no solo responde a la pregunta sino que expone el corazón del intérprete de la ley y expone también el nuestro el sacerdote y el levita representan una religiosidad que ve la necesidad y no se detiene que no hace nada saben mucho de Biblia pero no aman saben de teología pero no aman el samaritano en cambio es el que encarna el mandamiento de lo que Jesús está hablando ve se acerca siente compasión se incomoda da de lo suyo se compromete con el sufrimiento del otro y si somos honestos ¿a
quién nos parecemos más? ¿al sacerdote y al levita o al samaritano? vemos necesidades y seguimos del arco nos encanta discutir quién es nuestro prójimo pero no estamos tan dispuestos a ser el prójimo de alguien que nos incomoda esto me encanta ¿por qué? porque somos así de pecadores nos encanta debatir de teología nos encanta hablar de las doctrinas de la gracia y la gracia de Dios y el griego y el hebreo y calvino y fulano y mengano pero debatimos de teología caminando por el otro lado del camino muchas veces y nos vamos justificados a nuestros ojos y Dios nos está diciendo ¿y el amor? como leyó Javi hoy el camino más excelente ¿y dónde está el amor? si yo conozco todos los misterios del universo pero no tengo amor ¿de qué me sirve?
¿qué soy? nada ¿quién es mi prójimo? bueno para un judío y en la mente del intérprete para un judío ¿quién era un prójimo? era otro judío nadie más nadie más es más y algunos algunos si eran muy piadosos por ahí un extranjero que vive entre los judíos pero hasta ahí nada más la palabra dice el Levítico 19 en el contexto no odiarás a tu compatriota en tu corazón después dice amarás a tu prójimo como a ti mismo a los hijos de tu pueblo en todo caso el intérprete de la ley pensaba bueno mi prójimo es quizá mi compatriota un hijo de mi pueblo y nadie más pero lo escandaloso de la parábola es quien muestra misericordia era un samaritano un enemigo de los judíos los samaritanos eran considerados lo peor de lo peor eran traidores eran una sangre mixta sangre sucia mezclada con paganos no eran considerados judíos no los consideraban como el pueblo de Dios recuerden la conversación de Jesús con la mujer samaritana en Juan capítulo 4 los judíos aborrecían tanto a los samaritanos que editaban los mandamientos de mostrar misericordia para excluir al samaritano o sea si el buey de tu prójimo cae a un pozo a a menos que sea de un samaritano tanto que un rabí llamado Eliezer decía quien
come pan de los samaritanos es como quien come carne de cerdo por supuesto las leyes dietarias prohibían el comer carne de cerdo y normalmente la progresión en la mente judía de la escala social y religiosa iba del sacerdote al levita y del levita al judío de a pie digamos al miembro del pueblo de Dios y un samaritano ni siquiera estaba considerado en eso por lo tanto los que escuchaban a Jesús probablemente estaban diciendo vino el sacerdote no hizo nada vino el levita no hizo nada pero ahora viene el judío y Jesús para sorpresa de todos mencionó que fue un samaritano el quien tuvo misericordia el
samaritano encarna el amor del mandamiento de la ley y el mostrar compasión y misericordia los israelitas que vivían en el norte del pueblo de Israel 700 años 800 años antes de Cristo habían en la región de Samaria habían sido conquistados y derrotados por los asirios los asirios trajeron naciones de otros lugares y los mezclaron con los samaritanos de esa región y por eso el aborrecimiento de los judíos pero aún así los samaritanos tenían la ley de Moisés tenían el pentateuco aunque los samaritanos no reconocían los escritos de los profetas si tenían la ley de Moisés y de hecho si ustedes recuerdan Juan capítulo 4 la
mujer tiene una conversación y tiene preguntas espirituales y teológicas que hacerle a Jesús por lo tanto aún los samaritanos que no eran la crem de la crem tenían la ley de Moisés y este samaritano era mucho más obediente a la ley de Dios que el sacerdote y el levita el contraste no puede ser mayor hermanos el héroe de la película es el que ellos consideraban lo peor de lo peor el que termina obedeciendo a Dios es aquel que consideraban algo completamente impuro el prójimo al final del día es aquel que muestra compasión y misericordia por otro que la necesita entonces la pregunta no es ¿quién
es mi prójimo? la pregunta es ¿de quién puedo ser el prójimo? ¿quién alrededor mío está en alguna necesidad? el intérprete buscaba justificarse tratando de buscar un grupo de personas al cual decir que amaba quizás si mi prójimo es mi familia listo ya cumplí si mi prójimo son mis amigos más cercanos listo ya cumplí y podía excluir a los demás pero la parábola enseña que mi prójimo es todo aquel que necesita de mí y que yo puedo mostrarle compasión sin importar quién es ese prójimo todos los seres humanos llevan la imagen de Dios en sí mismos por lo tanto todos los seres humanos son nuestros prójimos a los cuales debemos amar el samaritano el samaritano no podía saber
si el hombre medio muerto era judío o samaritano estaba desnudo no sabía si era sacerdote o era levita no podía distinguir su clase social no tenía ropa no tenía dinero lo habían asaltado lo habían despojado de todo lo que tenía no le podía preguntar si era no sé pentecostal bautista anglicano si creía en las doctrinas de la glacia o era católico o testigo de Jehová no podía preguntarle el hombre estaba medio muerto solo pudo ver su necesidad y miseria y fue movido a compasión podemos imaginar la escena el hombre samaritano deteniendo su viaje llenándose de sangre sus manos sus ropas a limpiar las heridas de
este hombre usando sus propios recursos que tenía para el viaje el aceite el vino no sabemos de dónde venía ni cuándo volvería lo sube a su propia cabalgadura y se desvía de su trayecto el GPS se volvió loco recalculando porque no seguía por su curso se desvió de su trayecto dejó lo que estaba haciendo y se ocupó de la necesidad de otro lo llevó al mesón lo cuidó y se encargó de pagar todo lo necesario para su recuperación esa es la imagen del amor un comentarista Montefiore escribe lo siguiente el amor nos dice la parábola no debe tener límites de raza ni límites de preguntas quien me necesita ese es mi prójimo al que en su debido tiempo y lugar yo pueda ayudar con mi amor activo ese es mi prójimo y yo soy el suyo fin de la cita lo que Jesús hace con la parábola es desnudar el corazón del escriba que se cree justo que se cree que se puede justificar a sí mismo pero no ama a su prójimo quien lleva la imagen de aquel Dios que él dice que ama y por tanto si no ama a su prójimo no ama a Dios el amor el amor el amor el amor trasciende todas las categorías teológicas sociales étnicas idiomas economía
educación etcétera un amor un amor que muestra una compasión profunda por aquel que tiene necesidad un amor que toma de lo suyo propio un amor que se incomoda que sale de su comodidad que deja sus cosas que deja su viaje que deja su agenda para amar a otros un amor que no busca la recompensa humana un amor que no busca la gloria de los hombres un amor que no te pregunta de qué país sos de qué religión sos de qué partido político sos sos azul o violeta de qué denominación sos para ver si te amo no es un amor que se compadece a ver la necesidad de otro y actúa en consecuencia no existe hermanos no existe la pregunta quién es mi prójimo no existe si no la pregunta debe ser de quién puedo ser el prójimo hoy a quién puedo amar a quién puedo servir a quién puedo compadecerme el amor no es indiferente como lo fue el sacerdote y el levita el amor es paciente es bondadoso el amor no tiene envidia no es actancioso no es arrogante no se porta indicorosamente no busca lo suyo no se irrita no toma en cuenta el mal recibido no se regocija de la injusticia se alegra de la verdad todo lo sufre todo lo cree
todo lo espera todo lo soporta el amor nunca deja de ser ¿quién cumplió 1 Corintios 13 en el pasaje? hermanos ¿de qué manera amamos? ¿de qué manera amamos? nosotros vos yo ¿de qué manera amamos? ¿ponemos reparos para amar? ¿hacemos preguntas antes de mostrar compasión? pero ¿vos crees lo mismo que yo creo en cuanto a las doctrinas? vos ¿de qué país sos? a ver habla a ver qué acento tenés ¿hay alguien hay alguien al que rehusás mostrar amor? ¿hay alguna categoría entre los hombres en los que vos a ese tipo de personas por X razón rehusás mostrar amor y compasión? ¿amamos solo de palabras y no con acciones concretas como el samaritano? a mí me encanta nuestro lenguaje cristiano y nos hablamos de hermanos y hermanas y aún más a veces vamos más allá de eso y decimos amados como si fuéramos Juan escribiendo una carta una epístola y estamos escribiendo por whatsapp amados oídme pero la pregunta es ¿amamos a los amados? o amamos solo cuando es conveniente en nuestra agenda en nuestras actividades o amamos solamente cuando nos sobra el tiempo ¿acaso frenaríamos todo para mostrar compasión a alguien? hermanos yo mismo no lo amo ¿cuántas veces uno ve una necesidad y pasa de largo casi ya convicto
de pecado y pasó y ya no puede volver atrás pero uno dice tendría que haber frenado tendría que haber tenido esa conversación en ese momento tendría que haber preguntado tal cosa tendría que haber ayudado a mi hermano en ese momento tendría que haber ayudado a esa persona que me dijo algo en la calle mi compañero de trabajo que justo abrió su corazón pero era la hora del almuerzo entonces se me iba a enfriar la comida la parábola nos muestra que amar en verdad muchas veces es incómodo es inconveniente no se puede poner en nuestro calendario como una cita en el médico el amor responde ante una necesidad que aparece él no le puede decir mira mañana cuando vuelvo del viaje paso mañana está muerto está enterrado bajo diez piedras y comido por los animales amar es hacer la milla extra la Biblia es clara no podemos decir que amamos a Dios si cerramos nuestro corazón al hermano en necesidad primera de Juan 3 no podemos amar de palabra tenemos que amar de hecho y en verdad amar con todo lo que somos y amar a otros como a nosotros mismos porque acaso no nos amamos a nosotros mismos claro que sí como te amas a vos mismo te sustentas te cuidas te bañas descansas velas
por tu descanso por tu alimento por tus bienes claro que nos cuidamos claro que nos amamos a nosotros mismos el problema jamás es la autoestima el problema es la sobreestima nos amamos demasiado estamos demasiado centrados en nosotros mismos y la parábola nos deja sin excusas no podemos limitar amar al que nos cae bien no podemos amar cuando nos sobra tiempo y no podemos amar de palabra y la realidad es que al final del día no amamos como Dios exige no podemos amar como Dios exige y eso es una mala noticia pero es una buena noticia es una mala noticia pero es una buena noticia hermanos y amigos nosotros por naturaleza no estábamos medio muertos en el costado del camino sino que por causa de nuestro pecado estábamos completamente muertos ciegos sordos mudos incapaces de pedir asistencia o ayuda incapaces de pagar absolutamente nada completamente condenados por desobedecer la ley de Dios sin amar a Dios ni a nuestro prójimo como a nosotros mismos pero hay una buena noticia hay un buen samaritano Jesús es el prójimo que nos amó y nos salvó ese es nuestro último punto primera de Juan 4 dice en esto se manifestó el amor de Dios en nosotros en que Dios ha enviado a su hijo unigénito al mundo para que
vivamos por medio de él haz esto y vivirás y Dios y Dios dice vive por medio de mi hijo en esto consiste el amor no en que nosotros hayamos amado a Dios sino en que él nos amó a nosotros y envió a su hijo como propiciación por nuestros pecados amados y así Dios nos amó así debemos amarnos unos a otros ahí están los dos mandamientos en el evangelio en el nuevo pacto Jesús hermanos es el verdadero buen samaritano Jesús es el verdadero buen samaritano Jesús no fue indiferente a nuestra trágica condición Jesús no pasó de largo por el otro lado del camino Jesús se acercó a nosotros y para acercarse a nosotros se despojó a sí mismo y se hizo hombre se humilló a sí mismo y se hizo siervo a Jesús le costó mucho más que al samaritano acercarse a nosotros e identificarse con nosotros él tuvo que vivir como nosotros y vivió la vida de amor perfecto a Dios y al prójimo que ni vos ni yo podemos vivir la vida que la ley de Dios exige para tener vida eterna y que nosotros no podemos hacer y para salvarnos de la muerte y para librarnos de nuestra trágica condición no bastó con aceite y vino no había mesón para nuestra condición y
no podíamos ser rescatados con cosas perecederas como el oro y la plata no bastaban dos denarios hermanos sino que fue necesario que fuéramos redimidos en el lenguaje de Pedro con algo más precioso la preciosa sangre del hijo de Dios como un cordero entregado por nosotros como el sacrificio necesario para el perdón de nuestros pecados nuestro egoísmo nuestra indiferencia eso hizo que Jesús vaya a la cruz Jesús es el justo que amó perfectamente el único justo que merece heredar la vida eterna no hay otro ser humano en toda la historia de la creación que merezca heredar la vida eterna salvo Jesús pero él decidió ser muerto
en nuestro lugar él intercambió lugares con los moribundos él intercambió lugares con nosotros que estábamos muertos la cruz fue su camino donde pereció y no hubo otro prójimo que lo socorra a él aunque él clamó al cielo por ayuda Dios mío Dios mío porque me has abandonado y no apareció ningún prójimo para él maldito fue colgado en el madero maldito por tu pecado maldito por mi pecado nos cargó sobre él mismo y su sangre fue la que nos lavó pero él herido fue por nuestras transgresiones molido por nuestras iniquidades y el castigo por nuestra paz cayó sobre él y por sus heridas fuimos sanados dice
Isaías 53 él escogió las heridas para que vos y yo tengamos sanidad él es el prójimo que nos amó Jesús es el verdadero buen samaritano nos redimió de nuestros pecados nos dio un nuevo corazón y derramó su amor en nosotros por medio del Espíritu Santo si todavía no hemos experimentado ese amor hoy es el día para que vengas a Jesús para que te arrepientas de tus pecados para que recibas por medio de la fe el regalo de la salvación para que por medio de él vivas no por medio de obedecer la ley sino por medio de la fe en Jesús porque el justo vivirá por la fe y si estás en Cristo ya fuiste amado de esta manera y ahora por la obra de Cristo en nosotros nosotros podemos crecer en amar a Dios con todo lo que somos y amar a nuestro prójimo como nosotros mismos no perfectamente pero si realmente verdaderamente ya no somos esclavos del pecado ahora si podemos decirle no a nosotros mismos para decir si a Dios y amar a otros ya no tenemos por qué estar centrados en nosotros mismos ahora Cristo mora en nosotros y a medida que más crecemos a la imagen de Cristo a la medida que más somos como Jesús más vamos a amar a
Dios y más vamos a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos entonces hermanos examinemos nuestro corazón pensemos en nosotros mismos confesemos nuestra indiferencia arrepintámonos de nuestro pecado y pidamos perdón al Señor que Él es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad y hagamos un nuevo compromiso de amar con el amor que fuimos amados amemos a otros de esa manera si mirás tu amor no vas a poder hacerlo pero si mirás el amor de Cristo por vos ahí tenés tu fuente inagotable de amor y desde ese amor amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos vamos a orar Señor te pedimos perdón
por nuestros pecados Señor confesamos que no te amamos con todo nuestro corazón con toda nuestra mente con toda nuestra alma y con todas nuestras fuerzas confesamos Señor que todavía nos amamos demasiado nosotros mismos y a veces nos podemos refugiar en la religiosidad y en el conocimiento de la palabra como una excusa para no amar verdaderamente probablemente probablemente en muchas ocasiones hemos sido como este sacerdote y como ese levita Señor pero queremos ser como el samaritano queremos encarnar el amor de la ley el amor de Jesús el amor que Jesús ha derramado sobre nuestros corazones el amor con el que hemos sido amados que dirija la
manera en que nos amamos los unos a los otros porque Señor Tú dijiste en el aposento alto que el mundo sabrá que somos Tus discípulos por el amor que nos tenemos yo te ruego Señor por cada uno de nosotros te ruego para que como iglesia seamos librados de nuestro egoísmo seamos librados de nuestra indiferencia seamos librados de nuestra comodidad de nuestra quietud y podamos Señor hacer la milla extra servirnos mutuamente poner los intereses de los demás por encima de los nuestros considerar a los otros como más importantes que a mí mismo tener el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús que se humilló se despojó
se hizo hombre se hizo siervo se hizo obediente hasta la muerte por eso fue exaltado por el Padre Señor por favor trabaja nuestros corazones haz que amemos que amemos de verdad que amemos con acciones que amemos con lo que somos Señor haz lo que tengas que hacer en nuestras vidas para santificarnos para hacernos más a la imagen de Jesús porque queremos ser más como Cristo Señor te rogamos eso por todos y por cada uno de nosotros en el nombre de Jesús oramos Amén
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Lucas
Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.