El Manual de la Dirección de Dios
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Señor, gracias por no dejarnos desamparados, gracias por nunca abandonarnos, gracias por el compromiso que tienes con nosotros por causa de tu Hijo y gracias por dejarnos dirección general y específica para nuestras vidas. Pero necesitamos repasar tesoros de la Escritura que ayudan a componer nuestras vidas en áreas donde podemos estar descuidados. Y entonces pedimos que mañana el Salmo 25 sea para nosotros, lo que fue la experiencia de David, sea para nosotros también hoy. En el nombre de Cristo Jesús. Amén. El título de este sermón es el Manual de la Dirección de Dios. Obviamente toda la Biblia es el Manual de la Dirección de Dios, pero hemos titulado este sermón con este título.
Es uno de mis Salmos preferidos, favoritos, tiene verdades y promesas muy preciosas para nosotros y espero poder compartir algunas de ellas con ustedes y ustedes seguirán meditando sobre eso. Muchos se fascinaron en la década del 90, aparte de que Vélez era el mejor cuadro de fútbol, aparte de eso muchos se fascinaron en la década del 90 con lo que se llamó el Código de la Biblia. ¿Cuántos escuchaban del Código de la Biblia? El Código de la Biblia apareció en los años 90 y decía que había mensajes ocultos en el Pentateuco y que se descubrían saltando algunas letras a cierta distancia para predecir el futuro.
De hecho, algunos afirmaban que algunas cosas que acontecieron es porque estaban en el Código de la Biblia. Pero la verdadera maravilla del Salmo 25 no es un mensaje cifrado para nosotros, que algunos pocos expertos en computación podían manejar, ¿no? Como era el Código de la Biblia porque se necesitaba toda una serie de cosas allí para poder descubrirlos. Es un diseño, el Salmo 25 es un diseño a plena vista para quienes quieren vivir en la voluntad de Dios y seguir aprendiendo. El Salmo 25 es precioso y es un acróstico. Hay varios Salmos en la Biblia que tenemos como acróstico que utiliza las letras del alfabeto, de la A a la Z, bueno, en el hebreo, para darnos, en este caso, un manual de la dirección de Dios.
Cuando ustedes ven un Salmo que tiene un acróstico, uno de los más conocidos es el Salmo 119, que está dividido en 22 porciones de 8 versículos, es porque tiene un propósito, quiere que uno tenga una guía para eso. El Salmo 25 funciona así, no lo tenemos en castellano, pero en hebreo es así, así que nos da la autoridad y la seguridad que podemos aprender acerca de ello. El Código de la Biblia buscaba curiosidades ocultas. A ver qué puedo descubrir. El mundo siempre quiere descubrir cosas ocultas, pero no presta atención a las que ya están reveladas, que las tenemos en la Escritura, ¿no es cierto?
Principios universales y visibles que tenemos aquí en el Salmo 25. Y lo más lindo es que no necesitamos un software para encontrar a Dios, solamente necesitamos la actitud correcta para con Dios, que es inmanente, es decir, que está cercano a nosotros y se deja hallar. Y nos enseña un ABC de un camino para seguir. Y recordamos, esto es importante, recordamos que el profeta Isaías dice que uno de los nombres de Cristo es admirable consejero. Qué precioso. Job dijo qué enseñador hay semejante a él. Y el libro de Proverbios dice que nosotros podemos recibir consejo y que el entendido adquiere el consejo.
Es decir, que la Biblia no da lugar a dudas, no da lugar a dudas sobre qué, cómo y dónde buscar consejo y quiénes son los que lo aprecian. El camino se angosta bien, se hace bien estrecho y no hay forma de errarle en cuanto a esto. A veces lo único que hace falta es tomar el manual y repasar algunas cosas que son básicas. Yo me sorprendo cuando veo algunos instructivos de algún, algo que compro, algún artefacto, puede ser un artefacto eléctrico, ¿no es cierto? Entonces uno ve y observa las cosas elementales. Y una de las cosas que dice es desenchufe para limpiar. No sumergir en agua, eléctrico, no sumergir, pero lo dice, ¿no?
O solo para uso doméstico, dice la instrucción allí. O no tire del cable para desenchufarlo, mantenga fuera al alcance de los niños. Todos esos están en los instructivos allí. Son las cosas básicas y son las que a veces más se descuidan porque en el apuro los enchufa así. Y el manual lo decía. Y yo creo que el Salmo 25 nos da una visión de esas cosas que son tan elementales como las que están en una instrucción pero que no les hacemos caso, no les hacemos caso. Y justamente por no hacer caso a las cosas elementales vienen los problemas. Se descuidan en la vida espiritual, en este caso, y hacen que la vida cristiana parezca más un laberinto que a la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto.
Como dice la Escritura, que es el camino del justo. Así que, Proveros 4.18 es ese texto precioso. Así que quiero compartir algunas cosas con ustedes. Y en primer lugar, quiero que observemos a través de distintos versículos. Vamos a ir, no versículo uno tras otro, pero vamos a ir saltando y mirando. En primer lugar, quiero que aprendamos o recordemos o veamos que la dirección de Dios, de este manual, es para pecadores. Qué lindo, entramos todos ahí. No es, ah, este lo entiende, este no. La dirección de Dios es para pecadores. A ti, oh Jehová, levantaré mi alma. Dios mío, en ti confío. No sea yo avergonzado.
No se alegren de mí, mis enemigos. Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido. Serán avergonzados los que se revelan sin causa. Muéstrame, Jehová, tus caminos. Enseñame tus sendas. Encamíname en tu verdad. Y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación. En ti he esperado todo el día. Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus misericordias, que son perpetuas de los pecados de mi juventud y de mis rebeliones. No te acuerdes conforme a tu misericordia. Acuérdate de mí por tu bondad, oh Jehová. Versículo 16. Mírame y ten misericordia en mí porque estoy solo y afligido. Las angustias de mi corazón se han aumentado.
Sácame de mis congojas. Mírame aflicción y mi trabajo y perdona todos mis pecados. Mírame a mis enemigos como se han multiplicado y con odio violento me aborrecen. Guarda mi alma y líbrame. No sea yo avergonzado porque en ti confié. Integridad y rectitud me guarden porque en ti he esperado. Redime, oh Dios Israel, de todas sus angustias. Quería leer y vamos a volver a leer porciones como estas. Pero la dirección de Dios es para pecadores. La sensación es que, que podés tener vos, que puedo tener yo a veces, es que Dios tiene algunos señalados. Algunos señalados a quienes les indica con claridad lo que va a hacer en sus vidas.
Son personas privilegiadas. ¿Qué propósitos tiene? ¿Qué planes tiene? ¿Qué perspectivas tiene? Pero el Salmo nos enseña que David era como nosotros, no era un súper espiritual. Lo que aprendemos del perfil de David en este Salmo es que, presten atención, David es un pecador con conflictos e inseguridades. Lo acabamos de leer. Pero tiene un fuerte anhelo de no ser defraudado, de no ser decepcionado, o el temor de haber confiado en algo que al final va a resultar indigno de nuestra confianza. No sea yo avergonzado porque en ti confía. Tiene estas inseguridades en su vida. Está pasando por una crisis y lo leímos justamente en versículo 20 también.
Guarda mi alma y líbrame. No sea yo avergonzado porque en ti confía. David tenía este problema. Es que el manual de la dirección de Dios es para pecadores y vemos las sensaciones que tenía David. Y él siente que es un pecador y tiene conflictos y tiene inseguridades. Así que chequea ahí. Eso es lo primero. Yo soy un pecador y yo tengo conflictos e inseguridades como David. Así que este manual es para mi vida. Todavía no vamos a ver las instrucciones que necesitamos. Simplemente quiero ver qué es para nosotros. Es la primera parte. En segundo lugar, David tiene miedo. David tiene miedo. Lo dice en versículos 1 y 2.
Ya lo leímos. Y lo dice también en versículo 19. Mira a mis enemigos. ¿Cómo se han multiplicado? Con odio violento me aborrecen o me detestan. Tiene miedo. ¿Qué pasa si las cosas no salen como imagino? ¿Qué pasa si estoy viendo el lado equivocado? ¿Qué pasa si estoy interpretando algo que la Biblia no enseña como si realmente enseñara? ¿Y si no tengo que invertir en esto el dinero? ¿Y si tengo que estudiar otra cosa? ¿Y si me equivoco de persona? ¿Soy cristiano o cristiana? ¿Qué dirán otros si ven que yo le pifié, que yo me equivoqué? Tengo miedo. Tengo inseguridades. Tengo miedo en mi vida. No quiero que nadie se entere porque voy a la iglesia, soy cristiano.
Disipulo a otras personas. Pero David tenía miedo. Es el mismo que mató a Goliat con una piedra. Y tenía miedo. Tercero. Solamente estamos viendo si el manual es para vos o es para mí, porque era para David. Tercero. Tiene angustias. 16 al 18. Ten misericordia a mí. Estoy solo y afligido. Las angustias de mi corazón se han aumentado. Sácame de mis congojas. Mira mi aflicción y mi trabajo. Perdona todos mis pecados. Es la angustia, es la sensación de que los problemas nos están asfixiando o cercando o nos están poniendo contra la pared. Y esto pasa en muchas áreas de la vida. Estoy contra la espada y la pared.
Estoy acongojado. Tengo una angustia. Se me cierra el pecho. Tengo sensaciones físicas incluso. David las tenía también. Atravesaba angustias. Es más, versículo 17. Se siente acongojado. Las angustias de mi corazón se han aumentado. Sácame de mis congojas. Es una presión sofocante. Se siente aplastado como si tuviera un peso enorme sobre su pecho. Esta es la realidad de la palabra hebrea. Siente un peso sobre su pecho. Lo aplastan. Está acongojado David. Es una crisis de identidad en la vida de David. Intensa. No es broma. Lo siente en su físico. Está escribiendo este salmo. Otra cosa más. Creo que es la cuarta.
Padece soledad. Versículo 16. mírame y ten misericordia en mí porque estoy solo y afligido. Nadie me entiende. Esa es la situación única. La expresión aquí estoy solo y afligido es la palabra hebrea que se utiliza para en Génesis 22 cuando Dios dice Abraham, dame a tu hijo Isaac tu único. O sea, es lo único que tengo. Y esa es la sensación de personas que dicen lo que a mí me pasa. Yo te aseguro que lo que a mí me pasa, no le pasa a nadie. Yo me acuerdo en mi adolescencia, volver al Señor, 17, 18 años, volví a caminar con el Señor y yo experimenté dudas de salvación. Mucho tiempo dudas de salvación.
Incluso estudiando en el instituto bíblico tenía dudas de salvación. Y yo leía por todos lados sobre los que tenían dudas de salvación, los que habían sido criados en hogares cristianos, ¿no es cierto? Y yo le compartí a mi hijo el otro día que yo me acuerdo que lloraba y decía, ¿por qué no fui un ladrón, un borracho? Y me drogué toda la vida y después me di cuenta, Dios me libró de eso y yo no soy mejor que otros. Pero yo dudaba, pero yo pensaba esto. Leía a todos y después pensaba. Pero lo que a mí me pasa, no. Lo mío es distinto, ¿eh? El tipo de duda que yo tengo, no le pasa a nadie. Estoy solo, nadie me entiende.
No importa que lea Spurgeon, Puritano, lo que sea. A mí me pasa algo que es único. A Dios se le escapó. Estoy solo y afligido. Soledad. El único que está pasando por este dolor soy yo. Nadie me entiende. Nadie me entiende. Más. Número 6. ¿Me ayudan si no? Porque tengo letras en vez de números, es el problema. F es la sexta, ¿no? David es consciente de su pecado. Versículo 7, versículo 8, versículo 11, versículo 18, que ya los leímos. Lo pueden ver con su vista ahí. Es consciente de su pecado. Mencionar, escuchen, los cuatro pecados, cuatro, los pecados cuatro veces que menciona. En el Salmo. Es señal de que está bien presente en su caminar.
Incluye culpa, rebelión, convicción de maldad e impureza. Está agarrado de los cuatro lados. Tengo culpa, soy un rebelde, tengo convicción de maldad e impureza. Versículo 7, otra vez, dice, de los pecados de mi juventud, me rebeliones, no te acuerdes. Versículo 8, bueno y recto Jehová, por tanto, él enseñará a los pecadores el camino. Versículo 11, por amor de tu nombre Jehová, perdonarás también mi pecado, que es grande. Y el versículo 18, que le dimos, mírame fricción en mi trabajo y perdona todos mis pecados. Consciente de su pecado. El manual es para pecadores. No te escapás de esto, ya, si no pegó en una, pegó en otra, pero está ahí.
Séptimo, David se encuentra desorientado. Versículos 4 y 5 que leímos y versículos 16 al 19. Desorientado. ¿Qué hago? ¿Qué dirección tengo que tomar? ¿Qué es lo que Dios quiere para mi vida? Bueno, eso fue en medio de introducción. Si todas o alguna de estas cosas son parte de tu experiencia, bienvenido, bienvenida al club. Hay un manual de dirección para tu vida. Es la realidad de los pecadores y son los pecadores que requieren dirección y a quienes se les promete. Versículo 8, bueno y recto Jehová, por tanto, él enseñará a los pecadores el camino. ¿Todos necesitamos el manual? Espero que sí.
Bien, ahora vamos a ver los requisitos para hallar dirección. Porque tenemos el manual, pero ahora hay que leerlo. Y si no haces caso a esto, que está aquí, no va a funcionar. ¿Está? Versículos 8 al 15, tenemos una serie de requisitos para este manual de la dirección de Dios y donde vamos a repasar las instrucciones de fábrica y nos damos cuenta de que no es nada nuevo. Desenchufe, no lo meta bajo el agua, déjelo fuera al alcance de los niños, pero no me está diciendo nada nuevo. Vamos a descubrir que no hay nada nuevo acá. No es un código secreto que tenés que un QR poner a ver qué es lo que está pasando para que algunos descubran y otros no.
Los que están iluminados sí, los otros no. Pero los requisitos son el perfil de usuario para las instrucciones. Este es el requisito número uno. Para hallar la dirección de Dios necesitas humildad. Bueno y recto es que va, por tanto, él enseñará a los pecadores el camino, encaminará a los humildes por el juicio y enseñará a los mansos su carrera. Vos sabés que la humildad y la mansedumbre son las únicas dos cosas que Cristo dijo que tenía que aprender de él. Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón. No solamente eso, cuando Pablo dice en Efesios que nosotros tenemos que andar como es digno del Señor, dice con toda humildad y mansedumbre.
El término humilde o humildad, el término hebreo, originalmente describía a alguien que había sido encorvado por las circunstancias de la vida, por la pobreza o la opresión. Estaba doblado. Y esto es importante, la figura que genera la palabra humildad, encorvarse. Esto es importante porque la Biblia dice que Dios resiste a los soberbios, pero le da gracia a los humildes. Me olvidé que había gente arriba. Es la convicción de una condición pecaminosa abre la puerta a esta actitud. Yo soy pecador y bueno, ya vi todo esto, soy así. Realmente me encorvo. Y las señales de que es así se observan en que hay dependencia porque no sos autosustentable.
Dependencia, número uno, docilidad porque escuchás lo que tienen que decirte, no estás en una condición rígida de cada vez que te dicen algo, sí, sí, sí, yo ya sé, sí, yo ya sé, pastor. No, yo ya sé, sí, ya lo sé. Mansedumbre, porque dice, él le enseñará. La persona que enseña, pues supone que no sabe. Es humilde. Tiene mansedumbre. Enseñará a los mansos su carrera. Es decir, es poder bajo control. En pocas palabras, la humildad es la disposición a sujetarnos a lo que Dios diga o haga, no importa si son situaciones amargas o son situaciones dulces. Las circunstancias de Moisés, nosotros lo leemos, no eran las mejores.
Un pastor dijo una vez que cuando Moisés y Aarón murieron, si alguien podía acercarse al cadáver, tenían la nariz así. De tantas veces que se tuvieron que postrar sobre su rostro para orar al Señor. No eran las más fáciles. Sin embargo, la Biblia dice que no había en la tierra hombre más manso que Moisés. Y Jesús dijo que debíamos aprender desde el mansedumbre. Entonces, la humildad es el primer requisito. Si vos tenés una actitud que está siempre rígido y nunca te encorvás a situaciones, no decís Señor y escuchás algo y tenés el corazón de autosuficiencia y de independencia con razón que no tenés dirección para tu vida.
Si lees un texto del Nuevo Testamento que te habla del engaño, la mentira o te habla de la soberbia y vos seguís igual y no decís tengo que examinar mi vida en cuanto a esto. O más aún. Si estás escuchando el Evangelio vez tras vez, vez tras vez, vez tras vez y sabés que la única forma de llegar a Cristo es a través del arrepentimiento. El hombre que es arrepentido endurece la cerviz, de repente será quebrantado y no habrá para él medicina. Nosotros en nuestra iglesia tenemos una cortina que bajamos, esa cortina que tiene una puertita, la sacás primero para poder enrollarla, la antigua de esa.
Bueno, a veces yo la saco a esa y dejo la cortina bajada y la gente espera afuera y dice, no, acá hay que bajar, hay que agacharse para entrar porque este es un lugar para humildes. Y después subo la cortina, ¿no? Pero ese es el chiste que hago, porque la humildad es necesaria. Pero miren, la segunda instrucción que tenemos está en versículo 10 y es la obediencia. Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad para los que guardan su pacto y sus testimonios. En el Antiguo Testamento, en la Escritura, la idea de guardar está ligada a la obediencia. Es decir, se oye para obedecer. La palabra oír significa escucho para hacer algo, no me entra por un oído y me sale por el otro.
El hebreo, la palabra hebrea para oír es escuchar con el propósito de obedecer. Dios permite que personas así, diligentes en obedecer, puedan percibir la misericordia y la verdad de las sendas, el andar, el plan de Dios para su vida. Personas que tienen disposición a obedecer. Es como decimos, le está hablando al hijo, ¿para qué te voy a decir si no lo vas a hacer? Ya percibimos eso. Dios sabe porque ve el corazón. Entonces esta actitud, Dios muestra y nos provee dirección a nuestras vidas. Mirando, esto es interesante, que mirando el Nuevo Testamento, hay dos palabras que se relacionan con esto.
Obedecer por convicción interna, es la palabra peito, en griego. No es para que diga como dice el griego, porque después preguntan, ¿quién es el griego? Pero es la palabra. Es una obediencia que nace de una convicción interna. Es decir, obedecer porque has sido persuadido de que es lo correcto o es lo mejor. Déjeme leerle, porque a veces pongo malas citas yo, así que antes de leerla voy a... Dice Gálatas 5.7 Vosotros corríes bien, ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad? Es decir, hacer lo correcto, sos persuadido y no hay nada que te va a estorbar. Los gálatas no hicieron eso. Algo pasó ahí que no tenían convicción y sabemos la historia de los gálatas y se fueron al judaísmo o trataban de agregar a su salvación.
Y después está obedecer y pacúo, que es más conocida esa palabra. Es una obediencia que nace de la sumisión a la autoridad. El Nuevo Testamento utiliza esas dos palabras, por convicción y por sumisión a la autoridad. Es decir, obedeces porque escuchas una instrucción y te pones debajo de ella. Y el texto que quiero leerles para que vean dónde está esa palabra, la primera estaba en Gálatas 5.7, pero esta otra está aquí en Romanos capítulo 6, versículo 17, que dice Eso es, te pones debajo de la instrucción. Entonces, humildad es una cosa y la segunda cosa es obedecer por convicción, pero también porque te pones debajo.
Esto es parte del manual de la instrucción. Oís con atención y con el propósito de hacer algo. Les voy a dar un ejemplo práctico que es precioso de estas dos cosas juntas. No se van a olvidar de esto, es un gif que pueden ver, es un reel cortito. Está acá, se los voy a leer y se van a acordar siempre. Dice, cuando llamó Pedro a la puerta del patio, salió a escuchar a una muchacha llamada Rode, la cual cuando reconoció la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino que corriendo adentro dio la nueva de que Pedro estaba a la puerta. Es decir, escuchó y salió corriendo. Tenía la disposición, ya estaba, escuchó, pero para hacer algo.
Ese es Rode. Ahí tenemos el ejemplo de lo que es obedecer con convicción, prestar atención y hacer algo con respecto a eso. Y es lo que tantas veces falta. Y algo más, muy importante, esto requiere la necesidad de adquirir el gusto a la obediencia. Adquirirle el gusto a obedecer. ¿Cómo es esto? Bueno, David oraba que Dios lo encaminara en su verdad y le enseñe. Eso significa que requería contacto con la verdad, contacto con la palabra de Dios. De allí el versículo 10, que no podemos guardar lo que no conocemos. Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad para los que guardan su pacto y su testimonio.
No podemos guardar lo que no conocemos. No podemos acostumbrar nuestro oído a lo que no estamos acostumbrados a escuchar. Si yo voy a mi casa hay sonidos que ya no los escucho porque estoy acostumbrado. Del vecino, que esto, que lo otro. Si vas vos a mi casa vas a decir, ¿qué fue ese ruido? No estoy acostumbrado a ese sonido. Si yo voy a tu casa va a pasar lo mismo. Y por eso, si yo no tengo costumbre de la Escritura, mi oído no se acostumbra. Y eso es lo que dice Hebreos capítulo 5, versículo 14. Los que por el uso, el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.
Tenés que tomarle gusto a la palabra de Dios. No es un salmito, salmito con respeto lo digo. No es un salmito, no es el pan diario. Él es, sumergís en las Escrituras para que tu conversación, en tu conversación, en tu andar, en tu caminar, la Escritura vuelva a venir porque esto es lo que Dios quiere. Porque dice la Escritura en Isaías, entonces oirás vos a tus espaldas que diga este es el camino, andad por él, no torzáis a la mano derecha, en la mano izquierda. Si nosotros le tomamos el gusto a la palabra de Dios, vas a encontrar con mucho mayor precisión la dirección de Dios para tu vida. Si anduvieres por este camino no tropezarás y si corrieres no se caerás.
Bueno, recuerdo el proverbio que dice que uno puede caminar o correr pero no te va a pasar nada. O sea, si tienes que tomar decisiones prontas o rápidas, hay explicaciones que yo hago para mi vida. Dios va a estar ahí con la Escritura, me va a dar gracia, me va a dar paz. Es como el buen gusto para combinar la ropa, ¿no? Las comidas o los colores, ¿no? Hay gente que no tiene gusto, no está mal. Qué sé yo, pero te decimos, no tiene gusto. Pone una camisa, un color y mi señora me dice, no te combina eso. Pero a mí me gusta, sí, pero te gusta. Hay gente que le gusta el, ¿cómo se llama? El apple pie de manzana con helado, caliente con frío.
Y bueno, ¡uh, fabuloso! A mí no me gusta eso. Yo como el helado por un lado y el otro. Bueno, hago lo mismo con todo. La ensalada por un lado, la carne por otro, no mezclo. Pero bueno, es porque no tengo acostumbrado, porque a veces lo pruebo junto y es rico. Pero soy cabeza duro. Pero lo que quiero decir es esto. La dirección de Dios se hace cada vez más clara, porque hay más familiaridad con la palabra de Dios. Tenés que leer tu Biblia y familiarizarte con las Escrituras, porque la obediencia tiene que ver con acostumbrar el oído. No solamente humildad, pero la obediencia tiene que ver con acostumbrar el oído y ponerte debajo de eso.
Eso es lo que David dice acá. Él enseña a los mansos. Todas las sendas de Jehová son misericordia, ¿verdad? Para los que guardan su pacto y sus testimonios. Están siendo obedientes y Dios les muestra lo que tienen que hacer. Tienen más claridad. Y hay otra cosa más. Otra cosa más en las instrucciones. Humildad, obediencia y reverencia. O temor reverente. Versículo 12. ¿Quién es el hombre que teme a Jehová? Él le enseñará el camino que ha de escoger. Esa es la más clara. Es no metas un enchufe 220 dentro del agua. Es la más clara. Si vos sos reverente de Dios, te va a enseñar. No hay otra. Hay una justa razón para creer que Dios puede generar un gran terror.
Hay una justa razón. Horrenda cosa es caer en manos de Dios vivo, dice Hebreos 10, 31. Isaías 8, 13 dice, Sea Jehová vuestro temor y sea él vuestro miedo. Sin embargo, por lo general, el temor de Dios en la Biblia tiene que ver con la reverencia. John Piper cuenta una anécdota muy interesante. Es que cuando fue a visitar a un hombre con su hijo una vez, que tenía un perro grande, y cuando llegó a saludar, el perro vino corriendo, y el niño se asustó y salió corriendo, y el hombre le dijo, no, no, que no corra. Si corre, lo va a querer morder. Pero si se queda, lo va a disfrutar porque va a jugar.
Y eso es lo que pasa con el temor de Dios. Si vos corres, claro que vas a tener terror, pero si vos te quedás, lo vas a disfrutar. Lo vas a disfrutar. Tiene que ver con reverencia. Es la conciencia de estar ante alguien infinitamente superior en santidad, en poder y dignidad. Es la mezcla de asombro y admiración que produce una distancia que es saludable entre la criatura y el Creador. Es una distancia saludable. A pesar de que Él está cercano a nosotros y está dentro de nosotros, hay sin embargo una reverencia porque hay siempre la distinción. Es el Creador. Iglesias 3.5, no te apresures cuando entres a la casa de Dios porque Dios está en los cielos y tú en la tierra.
Eso nunca hay que perderlo. Eso es lo que vemos tanto en las historias de hombres como Moisés, que se iba a acercar y dice, Moisés, Moisés, no te acerques. Pará un poquito. José, Isaías, Juan, Daniel, Job. La actitud de todos ellos frente a la realidad de un Dios presente y personal fue de reverencia. Entonces, no es este de Diosito acá, Diosito allá. Eso no va, no es esa familiaridad. Es una reverencia. Nosotros seríamos más conscientes de esto en la medida que somos informados e iluminados por las Escrituras. De quién es Dios y qué espera de nosotros. Conocer a Dios a través de las Escrituras, sus atributos, sus cualidades, sus características y conocerlo.
Una vida reverente es una vida de integridad y rectitud. ¿Quién es el hombre que teme a Jehová? Él encerrá el camino que ha de escoger. Fíjense el versículo 21. Integridad y rectitud me guarden porque en ti he esperado. Una vida de reverencia es una vida de integridad. No tiene... Ustedes se acuerdan, creo que Windows era, no sé si existe todavía el desfragmentador de disco. Cuando uno entraba a mirar eso cuadradito por todos lados, me parecía un Tetri eso. Y uno tenía la computadora así, pero cuando entraba a ese programa, veía que estaba todo desfragmentado. A veces la vida del cristiano es así.
No tiene integridad. No tiene reverencia delante de Dios. Pero una actitud reverente garantiza la seguridad de saber qué camino escoger en determinada situación de la vida y eso es lo que Dios se encarga de mostrar. Eso es lo que hizo Esdras cuando tuvieron vergüenza de pedir ayuda al rey y oraron a Dios y la mano de Jehová estaba sobre ellos. Es simplemente eso. Temíamos a Dios y Dios les guió y llegaron con todo el oro que llevaban. A, B, C, D, cuarta. La cuarta cosa de la instrucción es amistad. Versículo 14. La comunión íntima de Jehová es con los que le temen y a ellos hará conocer su pacto.
Que la amistad es la consecuencia inmediata de un hábito de vida con reverencia. Es como George Muller cuando estaba en un barco y había una gran tormenta y iban a perecer. Y entonces le dijo al capitán del barco, vamos a orar. Y entonces el capitán fue a orar pero él le dijo, no, vos no ores porque vos no crees que Dios va a hacer esto. Dejame que yo oro. Oró y se calmó el agua. Porque tenía relación con Dios, amistad con Dios, confianza en Dios, reverencia. Los que temen al Señor tienen comunión con el Señor y tienen el gozo de entender la dirección de Dios con mayor sensibilidad. Yo lo conozco porque es mi amigo.
Yo lo conozco porque es mi amigo. Vení, no más que no va a haber problema, decimos. Yo lo conozco. Hay algo que tengo en relación con él que sé que te va a... Vení a casa. La vamos a pasar bien. Es ese encuentro diario con el Señor por medio de su palabra. Salmo 1. No anduvo en camino de pecadores, en el silla escarnecedor está sentado, sino que en la ley de Jehová está su delicia. En su ley se deleita de día y de noche. Nunca se apartara de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.
Eso es primariamente para José. No es para que vos todo lo que pise con la planta de tu pie te va a ir bien y te metes en Wall Street o donde sea y todo te va a ir bien. No, no. Es para José. Pero hay un principio allí. También, incluso si son situaciones adversas a las que yo imagino, porque ya lo sabemos por Romanos 8, que todo nos ayuda bien. Entonces, comunión íntima es deleitarse en su persona. La amistad muestra que es la manera en que nuestros deseos se alinean con los deseos de Dios. Y es Salmo 37, versículo 5. Deleítate a sí mismo en Jehová y él te concederá las peticiones de tu corazón, porque las peticiones de tu corazón surgen de tu deleite en Dios.
Si vos tenés un deleite en Dios, vas a conocer a Dios y vas a tener deleite en hacer lo que a Dios le agrada y Dios te va a conceder las peticiones. Es comunión íntima, es el pensamiento hebreo de comunión íntima, es tener intimidad. No es solo saber datos sobre la otra persona, sino compartir el corazón de la persona. Eso es tener intimidad. Es como dos esposos que se aman y ya lo conocen, lo ve y ya sabe. El señor me dice, ¿estás enojado? No, estoy comprobado, pero parece que estás enojado. Ya lo ve ahí. Y otro no se da cuenta. Otro me ve en feo como siempre, pero ya se da cuenta de otra cosa.
La Biblia, la oración y la adoración es el entorno en que ocurre esto naturalmente de la amistad. Y estas cuatro cosas, humildad, obediencia, temor y amistad, están en el índice del manual de la dirección de Dios. Seguís esas instrucciones y la dirección se hace cada vez más clara. Son cuatro cosas, presten atención, porque son cuatro cosas que Cristo, que se hizo hombre, Dios se hizo hombre, las puso en práctica. ¿Me acompañan? La humildad de Cristo. Mateo capítulo 11. ¿Estoy bien con el tiempo? ¿Sí? Bueno, a una llega el Uber, así que tengo que estar. Mateo 11, versículo 29. Ya lo cité hoy. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descanso para vuestras almas.
Bien, Cristo fue humilde. Entró Jerusalén humilde, ser un burrito. Segunda instrucción es la obediencia. Hebreos capítulo 5 y el versículo 8. Versículo 7. Y Cristo en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Y aunque era hijo, por lo que padeció, aprendió la obediencia. Y sabemos que él fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Número 3. Temor de Dios. Y ahí nos vamos al Antiguo Testamento, porque esta es una profecía de Cristo en el libro de Isaías, en el capítulo 11. Sabemos que es del Mesías porque el versículo 1 dice, Saldrá una vara del tronco de Isaías, un vástago retoneará de sus raíces y reposará sobre él el espíritu de Jehová, espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo, de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.
Y noten, y le hará entender diligente en el temor de Jehová. Él tenía las instrucciones claras, humilde, obediente, temeroso de Dios. Si me acompañan en la última instrucción que Cristo obedeció de este manual, como Dios hecho hombre, está en Juan capítulo 15 y el versículo 15. Y si no escuchan, porque dice, ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor, pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre os las he dado a conocer. Así que tenemos que es para pecadores, tenemos las instrucciones, humildad, obediencia, temor de Dios y también amistad. Y ahora quiero que veamos, en tercer lugar, tenemos algo más solamente, en tercer lugar, la garantía de una dirección segura.
Y hay varios textos, obviamente, que vamos a ver, pero es la garantía de una dirección segura. Bueno, yo quiero terminar mencionando una particularidad, y obviamente estamos de vuelta al Salmo 25, mencionar una particularidad de este Salmo que, como dijimos al principio, es un acróstico con letras del abecedario hebreo. Y como mencioné, los hebreos usaban esto a menudo, le daban mucho sentido a lo que estaban haciendo. Entonces, en el hebreo, el Salmo 25, presten atención, la primera letra del primer versículo, la primera letra del versículo 11, y la primera letra del versículo 22, las tres conforman una palabra, primera letra del 1, del 11, y del 22.
Las ponían juntas y conforman una palabra que puede significar tanto aprender como enseñar. Es la sabiduría, ¿no?, de Dios en hacer esto. ¿Qué es el propósito del Salmo? Es aprender, también enseñar. Pero luego tenemos otra palabra que se repite, es la palabra esperar. Esto es en la Reina de las Biblias, ¿no? No sé cómo está. Versículo 3, ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti. Versículo 5, encamíname en tu verdad y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación en ti, he esperado todo el día. Y luego en versículo 21, integridad y rectitud me guarden porque en ti he esperado. Y de manera indirecta pero gráfica en el versículo 15, mis ojos están siempre hacia que va porque él sacará mis pies de la red.
Está esperando, está enredado, está esperando. Ahora bien, esto es lo lindo. Esperar es una palabra cuya raíz hebrea, original, está ligada a la idea de tensar una cuerda. Ligar para unir algo. ¿Me siguen? La palabra esperar, que está repetida, el Salmo es para aprender, ser enseñados. Pero la palabra esperar, que se repite aquí, que David la usa, es una palabra hebrea que significa tensar una cuerda, ligar a unir algo. O sea, la cuerda se ata a algo seguro, algo que la tensa fuertemente, a la vez que la mantiene unida y no se zafará porque está atada al lugar correcto, como un malacate, ¿no es cierto?
La agarra a un lugar y saca el Jeep o lo que sea, el Citroën 3CB o lo que sea. Se lo empujaba y salía. Entonces, la garantía de una dirección segura para David no la encuentra en sí mismo. No la encuentra en su piedad. No la encuentra en su esfuerzo. No la encuentra en sus capacidades. Y entonces tiene que esperar. Lo que sugiere es que David ata la cuerda y se une a Dios mientras espera, porque necesita algo seguro para que no se zafe. Ata la cuerda y espera con toda la tensión que eso implica. Tensión, no tensión. Con toda la tensión que eso explica. ¿Se dan cuenta? La soga está tensa. Bien fuerte.
Se va a cortar. Se va a cortar. Y lo agarraste de un lado equivocado. Es decir, si yo me ato a algo para sostenerme, ese algo tiene que ser seguro, porque si no, no voy a poder salir. El que tiene un malacate lo va a atar. No lo va a atar a un alambrado. Lo va a atar a un árbol. En el ámbito espiritual, para David, Dios es ese algo de donde se ata. Él está del otro lado. Lo lleva al agua, pero espera, está atado. ¿Por qué se ataría David a Dios y no a otra cosa que le procure seguridad? Porque en Crónicas dice que cuando David llegó a ser rey, llegó a tener un ejército como de Dios, dice. ¿Por qué?
Creció su ejército. Los que lo seguían eran tremendos. Tenía habilidad para la guerra. Echa mano al escudo y al pavés y usa todo eso en Salmo 18. Con mi Dios asaltaré muros. Él tenía una habilidad increíble, David. Era muy hábil. ¿Por qué se ataría a Dios? ¿Por qué soportaría la tensión en su búsqueda de dirección? Y estas son las características de Dios que explican el por qué. Y estas características son la base de todo. Y es lo que nos da la certeza, presten atención, de que podemos esperar hasta recibir dirección de Dios aunque parezca que las cosas no están saliendo. ¿Cómo creemos? Dios es digno de confianza y quiero que sigan con su vista porque esto es todo lo que el Salmo y mucho más nos enseña de Dios que es donde nosotros nos atamos para esperar aunque venga lo que venga, aunque vengan digoyando como dice Martín Fierro.
No importa. Escuchen. Dios es fiel, versículo 3. Dios es cercano, versículo 4 y 14. Él es maestro, versículo 4, 5, 8, 9, 12. Es verdadero, versículo 5 y 10. Es misericordioso, 6, 7, 10 y 16. Olvida el pecado, versículo 7. Es bondadoso, versículo 7. Es bueno, versículo 8. Es recto, versículo 8. Es amoroso, versículo 10. Es perdonador, versículo 11 y 18. Es galardonador, versículo 13. Es poderoso, versículo 15 y 19. Es libertador, versículo 15. Es lleno de gracia, versículo 16. Es consolador, versículo 17. Es consolador, versículo 22. Omnisciente, versículo 19. Y es redentor, versículo 22. Me ato a Dios y espero en Dios porque ese es el Dios de mi salvación. en ti he esperado todo el día.
No se va a cortar la soga. Ese Dios no está del otro lado sosteniéndote. Él bajó y Él dice yo fui tentado en todo según tu debilidad. pero yo fui sin pecado. Yo sé lo que es la angustia. Yo sé lo que es sufrir. Yo sé lo que es llorar. Yo sé lo que es la opresión. Yo sé lo que es el abandono. Yo sé lo que es la opresión de pecadores. Yo sé lo que es todo eso. Yo te sostengo. Espera en Dios. Espera en mí. Yo te conozco. Yo soy digno de confianza. Por eso la Biblia dice cree en el Señor Jesucristo y serás salvo. Y concluyo. Esperar en Dios para recibir dirección puede ser agobiante. Pero detrás de esa tensión y espera está esta obra majestuosa llena de gracia de Dios que responde a la pregunta ¿por qué Dios me hace esperar tanto? porque está formándote a la imagen de su Hijo.
Y eso ocurre únicamente a aquellos que aman a Dios. Y nada de lo que Dios hace tiene otro propósito que no sea el bien de cada ser cada vez más semejantes a Cristo en todo nuestro caminar por este mundo. Por eso nosotros debemos hacer nuestras las palabras de David al empezar este salmo a ti oh Jehová levantaré mi alma Dios mío en ti confío. Termino con estas palabras preciosas del pastor John Piper. Él dijo es asombroso cuántas personas que se consideran cristianas existen y no consultan a Cristo al tomar decisiones. por eso siento la necesidad de dar esta advertencia no podés ser salvo del pecado por el Cristo de la Biblia si rechazás al Cristo de la Biblia. el Cristo de la Biblia es tanto un consejero con autoridad como un salvador que hace expiación por lo tanto si intentamos recibirlo como un salvador que hace expiación y lo rechazamos como consejero con autoridad todo lo que recibimos es un Cristo imaginario mientras rechazamos al Cristo de la Biblia por consiguiente dado que no podemos ser salvos por el Cristo de la Biblia si rechazamos al Cristo de la Biblia nunca llegaremos al cielo ni disfrutaremos de la comunión con Dios aquí si no nos proponemos hacer que el consejo de Cristo sea decisivo en el proceso de toma de decisiones de nuestra vida.
Ese es el manual de la dirección de Dios del Salmo 25 para nuestras vidas. Es para pecadores tiene cuatro instrucciones básicas y te dice que podés atar la soga de la espera a un Dios que no te va a fallar porque te conoce porque sabe tus debilidades y porque murió en una cruz para que vos aprendas a esperar en Él aunque vengan degollando. Vamos a orar. Padre, gracias porque podemos esperar en Dios. Gracias por dirigir nuestras vidas a través de tu palabra. Pero allí vemos a Cristo que Él hizo lo mismo. pero Padre te pido por aquellos que sienten que su vida es un torbellino no tienen hacia dónde ir que puedan ver a Cristo que es la luz del mundo que va mi Dios alumbrará mis tinieblas dice el salmista que puedan ver que puedan ver a Cristo tendiendo su mano redentora para los pecadores para los que han tenido pecados en su juventud y sus rebeliones que tú no te acuerdas Señor perdonas y les enseñas a esperar a tensar la cuerda y esperar a un Dios misericordioso consolador ayudador amistoso manso humilde redentor omnisciente perdonador gracias Señor porque
un día a la vez necesitamos seguir conociendo la escritura y esto que aprendimos hoy es pan para hoy es pan para mañana también pero no es lo único que necesitamos tenemos que seguir conociéndote proseguiremos en conocer a Dios como el alba está dispuesta a su salida dijo el profeta Oseas así que estamos seguros que vas a seguir guiándonos porque mañana va a volver a salir el sol te agradecemos por esta verdad y te agradecemos por ser nuestro mejor maestro oramos en el nombre del Hijo de Dios el Señor Jesucristo nuestro Salvador Amén
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