Una iglesia generosa con la obra del evangelio

Filipenses 4:15-19 Cristo es Nuestra Vida 29 Junio 2026 Enrique Oriolo
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Notas del sermón

Una iglesia generosa con la obra del evangelio

Texto bíblico: Filipenses 4:15–19

Bosquejo

I. La iglesia que da con compromiso y generosidad (vv. 15–16)
II. La iglesia que da como una ofrenda agradable a Dios (vv. 17–18)
III. La iglesia que da es sostenida por las riquezas de Dios en Cristo (vv. 19–20)

Resumen del sermón

¿Qué puede unir a una iglesia con pocos recursos y a un apóstol preso y necesitado? El amor de la cruz de Cristo. Ese amor, derramado por el Espíritu, produjo en la iglesia de Filipos una generosidad constante y sacrificial hacia Pablo, y en Pablo una profunda gratitud a Dios. Así concluye esta carta: mostrando cómo el evangelio transforma la manera en que una iglesia da y confía.

En primer lugar, Pablo recuerda que los filipenses fueron la única iglesia que asumió un compromiso real y sostenido con él desde el inicio de la predicación del evangelio. Aun cuando Pablo ministraba en otras ciudades y enfrentaba persecución, ellos enviaron ofrendas repetidas veces para suplir sus necesidades. No se trató de un gesto aislado, sino de una participación constante en la obra misionera. Esta generosidad brotó del amor del evangelio y de una comprensión profunda de la unidad del pueblo de Dios: cuando el evangelio avanza en un lugar, todo el cuerpo se alegra y participa.

En segundo lugar, Pablo aclara que no busca el dinero en sí, sino el fruto espiritual que abunda en la cuenta de los filipenses delante de Dios. Su ofrenda no fue simplemente una ayuda económica, sino una verdadera ofrenda de adoración. Pablo la describe con lenguaje sacrificial: fragante aroma, sacrificio aceptable, agradable a Dios. Bajo el nuevo pacto, ya no ofrecemos sacrificios para ganar aceptación, sino que, estando en Cristo, nuestras obras de amor y generosidad se convierten en sacrificios espirituales que agradan al Padre.

Finalmente, Pablo afirma una promesa que descansa en la gracia: “mi Dios proveerá a todas sus necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. Esta provisión no es un trueque ni una recompensa mecánica por haber dado, sino gracia sobre gracia. Dios, que ya ha provisto en Cristo lo más grande, seguirá sosteniendo a su pueblo en cada necesidad, material y espiritual, tanto en la abundancia como en la escasez. Contemplar esta provisión lleva a Pablo a la doxología: toda la gloria pertenece a nuestro Dios y Padre por los siglos.

Preguntas de reflexión

  1. ¿De qué manera el evangelio está moldeando nuestra visión de la generosidad como iglesia?
  2. ¿Apoyamos la obra del evangelio de forma constante o solo de manera ocasional?
  3. ¿Vemos nuestras ofrendas como actos de adoración agradables a Dios?
  4. ¿Descansamos verdaderamente en la provisión de Dios conforme a sus riquezas en Cristo?

Cita destacada

“La generosidad nacida del evangelio no es una transacción, sino una ofrenda de adoración que descansa en la provisión infinita de Dios en Cristo.”

Transcripción

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¿Qué vincula una comunidad de creyentes sin mucho dinero con un predicador preso y en necesidad? La respuesta es el amor de la cruz de Cristo. El amor de Cristo es por naturaleza dadivoso y generoso y ese es el amor que fue derramado por el Espíritu en el corazón de Pablo y en la iglesia de los filipenses. ¿Qué vincula una iglesia pobre con un predicador aún más pobre preso lejos? El amor de Cristo. Lo que vemos en toda la carta es el desarrollo de las evidencias de ese amor y la carta concluye nuevamente con esa idea. Vemos una iglesia que da generosamente a un apóstol en necesidad y un apóstol que responde en gratitud.

Les invito a que abramos nuestras Biblias en Filipenses capítulo 4, versículos 15 hasta el final de la carta. Filipenses capítulo 4. Y quizá simplemente por el hecho de no perder el contexto, empecemos la lectura del versículo 10. Filipenses 4, versículo 10 en adelante. Me alegré grandemente en el Señor de que ya al fin han revivado su cuidado para conmigo. En verdad antes se preocupaban pero le faltaba la oportunidad. No que hable porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. Sé vivir en pobreza, sé vivir en prosperidad. En todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad, todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Sin embargo, han hecho bien en compartir conmigo en mi aflicción. Versículo 15. Ustedes mismos también saben, filipenses, que al comienzo de la predicación del Evangelio, después de que partí de Macedonia, ninguna iglesia compartió conmigo en cuestión de dar, de recibir, sino solamente ustedes. Porque a una tesalónica enviaron dádivas más de una vez para mis necesidades. No es que busque la dádiva en sí, sino que busco fruto que aumente en su cuenta. Pero lo he recibido todo y tengo abundancia, estoy bien abastecido, habiendo recibido de Pafrodito lo que han enviado, fragante aroma, sacrificio aceptable, agradable a Dios.

Y mi Dios proveerá a todas sus necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. A nuestro Dios y Padre, sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Saluden a todos los santos en Cristo Jesús. Los hermanos que están conmigo los saludan. Todos los santos los saludan. Especialmente los de la casa de César. La gracia del Señor Jesucristo sea con el Espíritu de ustedes. La generosidad de la iglesia para con el Evangelio es una ofrenda agradable a Dios. Veamos entonces nuestro pasaje, lo vamos a dividir en tres partes. Versículo 15 y 16, la iglesia que da con compromiso y generosidad.

Versículo 17 y 18, la iglesia que da como una ofrenda agradable a Dios. Y versículo 19 y 20, la iglesia que da es sostenida por las riquezas de Dios en Cristo. Versículo 19 al 20. Entonces comencemos a partir del versículo 15, si me acompañan con la lectura. Dice el texto, ustedes mismos saben, filipenses, que al comienzo de la predicación del Evangelio, después que partí de Macedonia, ninguna iglesia compartió conmigo en cuestión de dar y recibir, sino solamente ustedes. ¿Quién era Pablo? Lo vimos a lo largo de toda la carta. Pablo era un apóstol de Jesucristo enviado a los gentiles. Los gentiles son los no judíos.

Era un apóstol de Jesucristo, apartado por Jesucristo mismo en su encuentro camino a Damasco, enviado a los gentiles, enviado por la iglesia de Antioquía, si recuerdan, como un misionero. Y por lo que vemos en las escrituras, Pablo tenía dos maneras de sustentar sus necesidades. Por un lado, sus manos le servían como un artesano. Pablo fabricaba tiendas. Un oficio que nosotros sabemos, si hemos leído la escritura, compartía con Priscila y Aquila, con quienes trabajó por un tiempo mientras estaban juntos, mientras avanzaba la predicación del Evangelio. Pero por otro lado, también Pablo recibía sostén económico de alguna iglesia local que ofrendaba para que se pudiera dedicar completamente a la obra del Evangelio.

Recordemos que Pablo, en medio de un viaje misionero, tuvo un sueño donde vio a un hombre macedónico pidiéndole ayuda, rogándole que vaya a esa región a proclamar el Evangelio. Esa región de Macedonia es donde se encuentran las ciudades de Filipos, Tesalónica, Berea y Atenas. Lugares donde Pablo predicó el Evangelio con sus colaboradores. Lugares donde Pablo sufrió persecución. Y ahora se encuentra preso en Roma y ha recibido una ofrenda de los filipenses, desde una de esas iglesias de Macedonia, para su sostenimiento económico, sin mencionar el apoyo emocional y espiritual de tener a Epafrodito junto con él, que le informa del estado de los filipenses.

Podríamos imaginar que siendo Pablo un apóstol de Jesucristo, plantador de iglesias y misionero de Antioquía, probablemente la primera iglesia misionera en la Escritura, pudiéramos pensar que no tenía necesidad de trabajar con sus manos, porque pudiéramos pensar una celebridad entre la iglesia cristiana, entre los apóstoles, porque las iglesias cubrirían todas sus necesidades. Pero lo que vemos en la Escritura es que no fue así. Pablo le dice a los filipenses algo que ellos sabían bien. Y lo recuerda, esta es una carta llamada una carta de amistad, y esta cuestión de dar y recibir era algo muy común en la cultura greco-romana.

Y Pablo le está diciendo a los filipenses, ustedes saben, mis hermanos, que en cuestión de compartir, en dar y recibir, solamente ustedes han participado conmigo. Ninguna otra iglesia. Los únicos que asumieron un compromiso de sostener a Pablo, no solo cuando estaba sirviendo en Filipo, juntamente con ellos, sino sobre todo cuando estaba misionando en otros lugares, fue la iglesia de Filipo. Una iglesia medianamente pobre, por lo que sabemos. Desde que inició la predicación del Evangelio en Filipos, aún hacia fuera de Macedonia, nos dice el texto, e incluso cuando él está en Tesalónica, ellos enviaron varias veces ofrendas para el sostenimiento de Pablo.

El comentarista Gordon Fee dice, Nosotros, a veces, no estoy diciendo que no lo hagamos con el mismo amor o con el mismo esfuerzo, pero a veces es fácil poner un alias y enviar una ofrenda. En el tiempo en que está escrito Filipenses, no sabemos quién, sabemos que Pafrodito fue a Roma, que fue el viaje más largo, pero ¿quién de los hermanos apartó días para ir a Tesalónica, llevar una ofrenda y luego volver? Y después otro hermano, o un grupo de hermanos, ir de vuelta a Tesalónica, apartar unos días, llevar una ofrenda y volver. Varias veces. Ninguna otra iglesia había hecho esto por Pablo. No era una transferencia, era arduo trabajo, esfuerzo consciente que los hermanos llevaban a cabo.

Y no solo a Tesalónica, uno ve que Tesalónica está dentro de Macedonia, sino también fuera de Macedonia habían enviado ofrenda. Recordemos las palabras de Pablo a los corintios. Los corintios se encontraban en la región de Acaya, al sur de Macedonia. Cuando uno mira el mapa, en la región de Macedonia, al sur está la región de Acaya, que es donde está Corinto. Pablo le escribe a los corintios en su segunda carta, capítulo 11, dice lo siguiente. ¿Cometí un pecado al humillarme a mí mismo para que ustedes fueran exaltados porque les prediqué el Evangelio de Dios gratuitamente? A otras iglesias despojé, dice Pablo, tomando salario de ellas para servirle a ustedes.

Pablo, cuando estaba con ustedes y tuve necesidad, a nadie fui carga, porque cuando los hermanos llegaron de Macedonia, adivinen quiénes, suplieron plenamente mi necesidad y en todo me guardé y me guardaré de serles carga. Pablo no quería hacer una carga en Tesalónica ni en Corinto para que nadie pensara, como era costumbre con otros predicadores, que él estaba ministrando para obtener ganancias económicas de ellos y entonces el Evangelio tuviera un obstáculo. Los filipenses fueron su apoyo, aún en las regiones lejanas como Acaya o como Italia, donde estaba Roma. Realmente una iglesia como los filipenses fueron un gran apoyo para Pablo en su ministerio.

Hace más de 16 años, unos misioneros que vinieron de Estados Unidos vieron la necesidad de plantar una iglesia bíblica en la ciudad de Citibel. No había iglesias bíblicas con las que ellos pudieran colaborar para entrenar pastores, así que decidieron poder abrir una con el favor del Señor. ¿Y cómo se sostuvo esa obra del Evangelio? Por medio de familias, mayormente de la iglesia bíblica de Denton, en la ciudad de Denton, en el estado de Texas, en Estados Unidos, que apoyaron mensualmente a cada una de estas familias misioneras. Cada cual con lo que podía, cada familia con lo que tenía, de tal manera que entre todos pudieron sustentarlos para que ellos se dedicaran a la tarea del Evangelio.

Claramente hubo momentos, porque yo los conozco, hubo momentos donde ellos tuvieron que hacer tiendas como Pablo. Tuvieron que buscar trabajo, tuvieron que ingeniársela para poder sostener a sus familias, para suplir lo que faltaba. Pero luego llegaban nuevas donaciones y tenían mayor libertad para poder servir en la obra. Esa iglesia local, la iglesia bíblica de Citibel, por casi una década no pudo darle una ayuda económica a su pastor. Pero poco a poco empezaron a hacerlo cuando hubo oportunidad. La iglesia bíblica de Citibel fueron como los corintios. Recibieron un pastor sostenido por otra iglesia para su beneficio espiritual.

Filipos era una iglesia que apoyaba la obra misionera con esfuerzo. No era una iglesia con muchos recursos. Probablemente los corintios tenían más recursos. No era una iglesia con muchos recursos. Quizá alguno de los miembros tenía algo más de dinero. Como nosotros sabemos, Lidia quizás era la más pudiente de la iglesia. Pero en su mayoría daban de su abundante pobreza, como Pablo le dice a los corintios. Esa es la belleza del amor del Evangelio. Hermanos, hay algo que de tanto en tanto debemos repetirnos, debemos recordarnos. Dios tiene un solo reino. Dios tiene un solo reino. Dios tiene un solo pueblo.

Dios tiene una sola novia. ¿Creemos eso? En época de mundiales donde uno apoya al equipo de su país y el otro apoya al equipo de otro país y entonces están compitiendo. Bueno, bueno, bueno. Eso puede servir para el fútbol, gracias a Dios, por la gracia común. Pero no en el pueblo de Dios. Dios tiene un solo equipo. Un solo reino. Un solo pueblo. Cuando el Evangelio progresa en cualquier parte, todo el cuerpo se alegra. Esa es la unidad del Evangelio. Cuando iglesias se plantan, cuando el Evangelio se predica, aún si no es mi denominación, debo gozarme y apoyar. Puedo hacerlo en oración, pero también lo puedo hacer económicamente.

Debemos gozarnos. Debemos alegrarnos cuando el Evangelio se expande. Uno puede decir, no, pero fijate que aquella iglesia no cree en este punto secundario o terciario como nosotros creemos. Está bien, puede ser. Quizás no seremos la misma denominación, pero somos el mismo pueblo. Porque tenemos al mismo Señor, al mismo Espíritu, la misma fe, el mismo bautismo. Hay una unidad espiritual en todo el pueblo de Dios. Los que están haciendo la verdadera obra del ministerio, lo vemos en la vida del apóstol Pablo, no han entrado a ese trabajo por el anhelo de hacer dinero. Los que verdaderamente quieren hacer la obra del ministerio, como Pablo, no se meten a ese trabajo para hacer dinero, porque es más el sacrificio propio que lo que se recibe a cambio.

Pablo lo entendía muy bien. Pablo le dice a los corintos, yo con mucho gusto gastaré de lo mío y aún yo mismo me gastaré por sus almas. La relación entre Pablo y los filipenses se basaba en esa reciprocidad que era muy común de la época, donde el apoyo financiero de la iglesia y la labor apostólica de Pablo formaban un intercambio de gratitud mutua, una comunión, un compartir, una coinonía. Pablo no veía esto como una transacción comercial, sino como una alianza espiritual, donde se transformaba la obligación de dar y recibir en un vínculo profundo de amor entre ellos, devolviendo su entrega pastoral por el generoso sostén de los filipenses.

La costumbre era que si yo te daba, vos me dabas después. Hoy por ti, mañana por mí. La costumbre greco-romana. Entonces, Pablo les había dado el evangelio, ellos les enviaban una generosa ofrenda, pero Pablo está preso ahora en Roma, muchas cosas no le puede dar y ahora vamos a ver quién sí puede darles. ¿Cómo podemos imitar como iglesia local el corazón cristo-céntrico de la iglesia de Filipos? Y es precioso porque al final de la carta nosotros sabemos que la iglesia de Filipos también tenía problemas. Era una iglesia que tenía problemas de unidad, que había circunstancias difíciles, que tenía opresión cultural, social.

No era una iglesia resuelta sin ningún tipo de adversidad. Nosotros somos una iglesia como la de Filipos. Tenemos problemas, tenemos pecado, porque hay personas. ¿Cómo podemos imitar ese corazón cristo-céntrico? Una manera es preocupándonos activamente por la obra del evangelio fuera de nuestra iglesia local. No solamente pensar en nosotros mismos constantemente, como si nosotros fuéramos el último reservorio de pureza evangélica en el mundo. Como, bueno, tapiemos las ventanas, cerremos las puertas, que no entre más nadie y nos quedamos acá hasta que Cristo venga. Sino que podamos preocuparnos en las misiones.

Activamente pensar en las misiones. Activamente pensar en la plantación de iglesias. Nosotros queremos como iglesia, anhelamos como iglesia, plantar más iglesias. Pero no vamos a hacerlo de una manera desorganizada ni una manera, no me sale bien la palabra ahora. Queremos hacerlo bien. Queremos orar para que dentro de tres a cinco años el Señor nos permita plantar quizá alguna iglesia o empezar una plantación y entrenar más hombres para enviarlos y plantar iglesias. Tenemos que pensar fuera de nuestra iglesia local, en obreros que necesitan entrenamiento, en familias misioneras que necesitan sostén económico.

Nosotros deberíamos pensar quién puede ser un Pablo para nosotros al cual busquemos cuidar y apoyar su ministerio. ¿Quién puede ser nuestro Pablo como iglesia? Que oremos, que apoyemos, que animemos. Algo más que vemos es que no era una práctica aislada, sino algo recurrente. Algo que frecuentemente ocurre con las personas es que están más interesados en dar una ofrenda única que comprometerse mensualmente para apoyar a misioneros. Y como misionero lo sé en carne propia. Es más fácil que alguien diga, bueno, voy a dar una ofrenda a que alguien diga, voy a dar quizás mucho menos, pero hacerlo por años, mensualmente.

Y lo que ayuda más a los misioneros y a la misión es la ofrenda sostenida durante mucho tiempo. El Evangelio nos muestra que Cristo no solo nos salvó y con eso deberíamos conformarnos. Jesús no nos dio algo de una vez. Bueno, te salvo y listo, conformate. Sino que incluso Él está intercediendo por nosotros constantemente ante el Padre y nos sostiene cada día. Su compromiso con nosotros no fue de una vez, fue por toda la eternidad. Podemos como iglesia brindar ayuda recurrente a una familia misionera, a una obra misionera y mantener ese vínculo de amistad por años y colaborar juntos y caminar juntos en la misión del reino.

Alguien pudiera decir, bueno, pastor, nosotros ya oramos una vez por mes por las misiones. Pero lo que nosotros vemos en este pasaje no es una gratitud solo porque la iglesia oró, sino que la iglesia se organizó, reunieron fondos entre todos, encomendaron a Epafrodito a la tarea, lo enviaron para la tarea. No fue algo tan sencillo. Tuvo un costo, una ofrenda de dinero que no quedó para las necesidades de una iglesia local, sino que fue dada para el avance del reino de Dios. ¿Tenían necesidad de las iglesias? Sí. Como toda iglesia. Uno siempre tiene necesidades en medio nuestro. Ahora, por eso no se restringieron a no dar de lo suyo para el avance del reino de Dios, lejos de ellos.

Y ese esfuerzo en enviar la ofrenda fue algo agradable a Dios. Ese es nuestro segundo punto. Versículo 17 al 18, la iglesia queda como una ofrenda agradable a Dios. Miremos el texto. Pablo dice, no es que busque la dádiva en sí, sino que busco fruto que aumente en su cuenta. Pablo comienza evitando malentendidos con respecto a su relación con el dinero enviado. Él no está halagando a la iglesia para que ellos se vean en la necesidad de seguir enviando ofrendas. Pablo deja claro que él no está buscando el dinero en sí mismo. Marca un principio para el ministerio que lo mencionamos anteriormente.

La motivación para el servicio jamás debe estar puesta en la ganancia económica que podemos recibir. Pablo no está escribiendo esta carta, no está manteniendo este contacto con los filipenses solo pensando en que iba a recibir alguna ayuda económica. ¿Qué buscaba Pablo? Que aumente el fruto en su cuenta. Y acá utiliza un término de contabilidad. Es como si la ofrenda de los filipenses fuera crédito a favor de ellos ante Dios. Es decir, un fruto y un resultado de su compromiso con Dios y con el Evangelio que no pasaría inadvertido por Dios mismo. Era algo agradable a Dios. El modelo grecorromano la gratitud era horizontal.

Los filipenses dan a Pablo, Pablo está en deuda ahora con los filipenses. Pero Pablo cambia la dirección. Los filipenses dan a Pablo y es Dios quien registra una ganancia en la cuenta de ellos. Él deja de ser el acreedor de la gratitud para convertirse en un testigo de la fidelidad de ellos ante el trono de Dios. Pablo le dice a los filipenses pero lo he recibido todo y tengo abundancia. Estoy bien abastecido habiendo recibido de Pafrodito lo que han enviado. La ofrenda de los filipenses había traído abundancia para Pablo en medio de su aflicción. Pablo dice tengo todo. Estoy abastecido. Tengo abundancia.

Su corazón estaba agradecido por lo que Pafrodito había traído pero aún más estaba alegre por lo que esto significaba ante Dios y quiere que los hermanos lo tengan en cuenta. Pablo describe la ofrenda de los filipenses con el lenguaje litúrgico del sistema de sacrificios Levítico. Primero fragante aroma. Esto es lo que han enviado. Es fragante aroma. Se refiere a la parte del sacrificio que se consumía en el fuego del altar. Cuando se consumía en Levítico capítulo 1 por ejemplo se consumía un sacrificio el humo el humo de ese sacrificio en el fuego simbolizaba la aceptación de Dios que subía hacia el cielo.

Cuando Pablo usa ese término está diciendo que la obra que hicieron los filipenses ascendió directamente ante Dios como una ofrenda de adoración. La ofrenda sube como fragante aroma a Dios porque los filipenses están en aquel cuyo sacrificio fue el fragante aroma definitivo. Pablo menciona que también ha sido un sacrificio aceptable. Pablo declara que la generosidad de los filipenses cumple los estándares de Dios que era un sacrificio aceptable. El sacerdote examinaba la ofrenda para encontrar si había algún tipo de defecto. Pablo actúa como un sacerdote confirmando que la ofrenda de los filipenses había sido pura y sincera y recibida con favor por el mismo Dios.

Y nuevamente afirmamos que es un sacrificio aceptable porque ellos están en aquel cuyo sacrificio fue aceptable y definitivo. Algo interesante para marcar es que en el Antiguo Testamento todo sacrificio pasaba por el templo donde los sacerdotes lo ofrecían como adoración a Dios conforme a lo establecido por Dios. Pero en el Nuevo Testamento la vida del creyente es como un altar donde hay un sacrificio continuo a Dios. Nuestros actos de amor y generosidad son sacrificios espirituales. Romanos capítulo 12 versículo 1 dice lo siguiente por tanto hermanos les ruego por la misericordia de Dios que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo y santo aceptable a Dios que es el culto racional de ustedes.

Pablo convierte una donación de dinero en una ofrenda espiritual ante Dios y lo que tenemos que entender no es que lo agradable es el dinero en sí mismo o el monto que enviaron sino el corazón que motivó el acto de los filipenses. Por eso cuando Pablo en Romanos nos llama a presentarnos como un sacrificio vivo lo funda en las misericordias de Dios en el Evangelio. Estando en Cristo no ofrecemos sacrificios para obtener la aceptación de Dios eso ya lo tenemos ofrecemos sacrificios de obediencia para complacer al Padre como hijos amados que somos. Nosotros no tenemos que ganarnos el amor del Padre no tenemos que ganarnos la aceptación del Padre no tenemos que ganarnos la adopción del Padre pero sí las Escrituras nos muestran que podemos agradar a Dios con la manera en que nosotros vivimos podemos complacer a nuestro Padre y así como un Padre le da a su Hijo las hojas y los crayones y se alegra cuando el Hijo dibuja algo y después se lo devuelve y después le sigue comprando hojas y le sigue dando crayones así Dios seguirá dando a sus hijos todo lo que necesitan no para ganar su favor sino porque ya son suyos ya son

sus hijos y eso y eso lo vemos aún con más claridad en nuestro punto número 3 la iglesia que da es sostenida por las riquezas de Dios en Cristo Pablo dice y mi Dios proveerá a todas sus necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús a nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos amén ¿se acuerdan de los profetas de Baal? los profetas de Baal se rasgaban la piel sangraban por horas para que su falso Dios los oiga y les responda ese tipo de religión por obras es ajeno al Evangelio algunos quieren mantener ese tipo de estructura pero llevarlo al ámbito de la prosperidad económica dando de tal manera que supuestamente Dios responda dando más como un intercambio como un trueque con Dios y citan pasajes de la escritura fuera de contexto para hacerlo más creíble y ese tipo de razonamiento puede entrar en la iglesia cuando nosotros creemos equivocadamente que porque damos para Dios o porque damos X cantidad para Dios entonces Dios está obligado a darnos o a bendecirnos nos olvidamos que todo es suyo y que nadie le ha dado algo a él para que se le tenga que recompensar tenemos que establecer ese principio primeramente Pablo inicia esta parte del versículo diciendo la letra

I que tiene de maravilloso Pablo dice y mi Dios lo que nos da entender Pablo con esta palabra es que lo que está diciendo es una adición a todo lo anterior es una promesa de provisión futura que está adicionada a lo que viene diciendo no como una consecuencia de la ofrenda de los filipenses no es un trueque entre los filipenses y Dios demos para que se nos dé sino que es básicamente gracia sobre gracia quien le ha dado a los filipenses para que den Dios quien ha movido el corazón de los filipenses para que den Dios quien les va a seguir dando a los filipenses para que sigan dando Dios esa es la promesa es gracia sobre gracia Pablo menciona mi Dios que es un término de apropiación personal Pablo conocía al Dios que provee porque lo había estado sosteniendo en todo lo que él está compartiendo en esta carta Pablo lo viene diciendo sé vivir en escasez sé vivir en tiempos de abundancia por todo y en todo he aprendido el secreto Cristo me fortalece Pablo había aprendido y conocido al Dios que provee por eso le dice mi Dios y ahora que está preso también está presente juntamente con Pablo es una expresión que nace de la propia experiencia mi Dios mi Dios

personal y que sucede con eso Pablo dice mi Dios proveerá proveerá eso es una promesa futura no es una promesa presente no es algo simplemente pasado sino que es una promesa futura mi Dios proveerá Dios ha provisto para Pablo sí él ha provisto en el pasado pero es más fácil a veces tener certeza de las cosas que pasaron que de las que están por venir porque con el diario del lunes uno decía bueno Dios proveyó gracias a Dios por su provisión pero distinto es confiar hacia el futuro incierto decir bueno Dios proveerá Pablo dice mi Dios proveerá es una acción futura que Dios llevará a cabo en la vida de los filipenses si has leído tu biblia sabes que Dios es conocido en el antiguo testamento como Jehová Shire o Yahweh Shire que significa el señor proveerá recuerdan cuando Abraham subía al monte con Isaac al monte Moriah para sacrificarlo y él le dijo Dios proveerá el cordero para el sacrificio en Génesis capítulo 22 y Dios proveyó el cordero en lugar de Isaac y Abraham llamó a aquel lugar el señor proveerá Dios ha sido siempre el proveedor de su pueblo como dice el salmista en el salmo 37 no se ha visto justo desamparado ni su simiente que mendigue pan Pablo conocía el

carácter de Dios porque era un experto en la ley y los profetas pero lo conoció personalmente a partir de su conversión y hoy puede decirles con la confianza no solamente de las escrituras sino de su experiencia personal mi Dios proveerá y que proveerá a todas sus necesidades y esta pequeña palabra necesidades hace una gran diferencia no dice que proveerá todos sus deseos ni sus gustos ni sus caprichos ni siquiera aquellas cosas legítimas que los filipenses pueden pensar que ellos necesitan sino que proveerá a todas sus necesidades Dios sabía perfectamente que necesidades tenían los filipenses y proveería para ellas Pablo está hablando de cosas espirituales nada

más el contexto son necesidades materiales los filipenses le enviaron una ofrenda material para cubrir sus necesidades físicas eso es lo que ellos suplieron a Pablo ellos suplieron las necesidades de Pablo y ahora Pablo dice Dios les seguirá supliendo las de ustedes no como una recompensa sino como una relación de gracia gracia sobre gracia pero no solamente material sino de todo tipo todas sus necesidades aún en medio de la pobreza Dios puede suplir con su presencia a toda nuestra necesidad emocional y espiritual Dios no solo está presente en la abundancia sino también en la escasez Dios Dios está siempre presente y proveyendo para aquellos que están

en Cristo ¿cómo son las provisiones en nuestra vida? normalmente estamos acostumbrados a que las provisiones se vayan agotando la alacena se va agotando la heladera la heladera es una cosa a principio de mes y otra cosa a final de mes el sueldo se va yendo la batería del celular ni hablar en dos segundos ya no tenemos batería ¿qué podemos pensar de la provisión de Dios? ¿se agotará algún día? Pablo dice que la provisión de Dios es conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús es decir de la misma forma de la misma cantidad del mismo tamaño que las riquezas en gloria en Cristo Jesús eso es como preguntar si un cuentagotas ¿alguna vez tomaron un remedio con cuentagotas? si un cuentagotas puede agotar los océanos tomaría un tiempo ¿no? la provisión de Dios es infinita ¿por qué? porque la gloria de Cristo es infinita no se agotan las riquezas en gloria en Cristo Jesús ¿cuánta riqueza hay en las glorias de Cristo Jesús?

¿cuán glorioso es Cristo? es infinitamente glorioso es eternamente glorioso los hipotéticamente los océanos podrían secarse algún día el sol se pudiera apagar en millones de años pero las riquezas en gloria de Cristo trascienden la creación pensemos en la eternidad habrá algo que el Padre eterno le niegue al Hijo eterno habrá algo y si nosotros estamos en el Hijo podemos descansar que toda provisión llegará en el momento preciso para cubrir la necesidad real de nuestras vidas a veces esa provisión quitará la escasez otra vez otras veces no será una provisión que quitará la escasez sino que nos sostendrá dentro de la escasez como Pablo fue sostenido

en la cárcel pero Dios nunca nos fallará qué más se puede pedir perdón qué más se puede decir cuando se contempla la provisión de Dios conforme a las riquezas en gloria en Cristo piensa en lo que Pablo está diciendo él está preso en la cárcel no tiene nada que devolverle a los filipenses no puede corresponder la dádiva pero Pablo dice pero lo que ustedes enviaron es una ofrenda agradable a Dios mi Dios suplirá mi Dios proveerá digamos mi Dios les dará a ustedes cumplirá el dar y recibir proveerá para ustedes conforme a las riquezas en gloria en Cristo cuánto le habrán dado los filipenses a Pablo qué le mandaron un millón de pesos 500 mil pesos no sé cuánto le habrá dado pero fíjense que la provisión de Dios no tiene comparación mi Dios proveerá no conforme a lo que ustedes han dado sino conforme a lo generoso que él es a la abundante riqueza que él tiene por eso no es un trueque no hay intercambio acá es gracia sobre gracia sobre gracia y qué se puede hacer cuando uno empieza a hablar y contemplar las riquezas en gloria en Cristo Pablo adora Pablo adora las palabras a veces sobran cuando uno contempla algo maravilloso a veces uno puede mirar la belleza de un

atardecer y simplemente no puede decir nada este es uno de esos momentos en que Pablo en que Pablo utiliza algo que él normalmente hace en las cartas cuando él queda maravillado por la grandeza de Dios una doxología es engrandecer a Dios y Pablo dice a nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos amén qué otra cosa se puede decir cuando mira la gracia la provisión de Dios el amor de Dios notemos que Pablo ya no dice a mi Dios y Padre a nuestro Dios y Padre Pablo tiene en mente nuestra unión espiritual con el Hijo y de ahí que somos llamados hijos de Dios y que Dios es nuestro Padre el hecho de que seamos de Dios y que Él sea nuestro Padre nos mueve a darle la gloria por los siglos de los siglos amén nosotros estábamos muertos en nuestros delitos y pecados ajenos de la vida de Dios sin Dios sin esperanza en el mundo y Dios que enrico en misericordia por su gran amor con que nos amó nos dio vida por medio de Cristo ahora Él es nuestro Dios ahora Él es nuestro Padre qué debe producir eso en nuestros corazones qué produce en nuestros corazones sino adoración eterna y gratitud eterna por Dios no debe

haber otra meta en la vida de alguien que ha sido recibido por gracia como un hijo adoptado del eterno Padre que buscar la gloria de Dios para siempre Pablo termina su carta con una doxología apuntando a la gloria de Dios pero luego hay unos versículos que están al final de nuestra carta versículo 21 al 23 que son los saludos protocolares de una carta de ese tiempo pero Pablo siempre inundándola del Evangelio saluden a todos los santos en Cristo Jesús los hermanos que están conmigo los saludan todos los santos los saludan especialmente los de la casa de César Cristo hermanos experimentó la humillación más profunda y

la exaltación más sublime para Pablo vivir es Cristo y morir es ganancia el Evangelio era el centro de su existencia y dondequiera que iba lo proclamaba y Dios salvaba personas por el obrar soberano del Espíritu de Dios o no y eso no funcionaba solamente cuando Pablo predicaba en una plaza sino también como vimos con un Pablo predicando preso en Roma encadenado a un soldado romano Dios llevó a Pablo a Roma a la cárcel para salvación de los perdidos Dios usó una iglesia pobre para sostener a Pablo en la cárcel tanto Pablo como los filipenses estaban en una misión mucho más grande que sus propias vidas

Dios estaba usándolos para avanzar el reino del hijo de su amor como dice Colosenses y al despedirse de su carta Pablo llena del Evangelio el cierre no es un saludo general a la iglesia sino a cada uno de los santos a cada uno de los que han sido apartados para Dios por medio de Cristo Jesús y siente que pudiera pensar Evodia también sí Evodia también Evodia y Sinti cada uno de los hermanos fueron apartados para Dios por medio de Cristo Jesús esos hermanos aún con conflictos aún con dificultades eran un especial tesoro para Dios en Cristo saluden a todos los hermanos los hermanos que están conmigo los saludan los que estaban con Pablo probablemente los que lo acompañaban en su tiempo de cárcel lo proveían para él los santos también los saludan probablemente la iglesia en Roma acá hay un detalle precioso especialmente los de la casa de César Pablo quería llegar a Roma recuerdan en las escrituras vemos a Pablo con su deseo de ir a Roma nunca había estado en Roma pero jamás imaginó la manera en que Dios lo llevaría a Roma custodiado preso por haber pedido ser juzgado por el César invocó al César como ciudadano romano y entonces bueno al César irás y cuando llega a la cárcel esperando ser

juzgado por el César es custodiado por la guardia pretoriana del emperador pero quizás jamás tampoco había imaginado donde penetraría el poder del evangelio para salvar en la propia casa del emperador romano entre sus siervos entre sus empleados para los filipenses como una colonia romana les sería de gran ánimo saber a dónde había llegado el poder de Jesús para salvar para los filipenses en un mundo gobernado por el emperador romano había otro emperador que gobierna sobre todo el universo trayendo salvación aún debajo de las propias narices del emperador romano que maravilloso es nuestro Dios y Pablo escribe la última oración que es un resumen de toda

la carta la gracia del Señor Jesucristo sea con el espíritu de ustedes donde radica el mayor bien que alguien pudiera desear cuál es el fin maravilloso del evangelio de la humillación y exaltación de Cristo por qué Pablo está preso en una cárcel por qué los filipenses lo sostienen con tanto amor y esfuerzo porque algo pasó que trastornó su existencia la gracia del Señor Jesucristo llegó a sus vidas trajo vida a sus espíritus muertos y les dio un nuevo propósito para existir vivir para Cristo déjame preguntarte algo antes de cerrar el sermón y cerrar toda la carta vivís para Cristo es Cristo tu vida recuerda el

título de la serie Cristo nuestra vida la gracia del Señor Jesucristo es con tu espíritu tenés esa certeza tenés esa confianza tu existencia ha sido trastornada por su amor si la respuesta es no te ruego que te arrepientas y confíes en Cristo para la salvación de tu alma el mismo Jesús que se manifiesta en toda la carta de los filipenses el mismo Jesús que es capaz de salvar personas en la casa de César es capaz de salvarte en esta mañana si vienes a Él en arrepentimiento y fe y si la respuesta es sí la gracia del Señor Jesucristo es con tu espíritu y vos decís sí amén entonces que esa gracia que hemos recibido encienda más y más nuestros corazones de tal manera que no haya ningún otro norte en nuestra brújula que no sea vivir para Cristo y para su gloria teniendo algo presente que aquel que empezó la buena obra la perfeccionará hasta el día de su venida vivimos para Cristo pero aquel que empezó esa obra la seguirá perfeccionando esa es nuestra confianza uno puede decir yo quiero vivir para Cristo y veo que fallo tranquilo el que empezó la buena obra la perfeccionará esa es nuestra confianza hasta cuándo hasta el día de su venida y que pasa el día de

su venida seremos transformados como él es ya no habrá más pecado ya no habrá más maldad ya no habrá nada en tu corazón que te aleje de Cristo por la eternidad como dijo Pablo a nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos amén oramos al Señor Señor Padre Celestial creemos que por medio de Jesucristo hemos sido adoptados como hijos tuyos y que nada nos podrá separar de ese amor entendemos por tu palabra que ese anhelo y ese deseo de vivir para Cristo fue despertado por tu espíritu el día que nos salvaste y que tu anhelo y tu propósito en nuestras vidas es conformarnos a la imagen de tu hijo y eso estás haciendo a lo largo de nuestra vida y eso culminará el día en que Cristo venga gracias Señor porque podemos confiar en vos podemos confiar en tus promesas y podemos confiar también que tu proveerás para todas nuestras necesidades conforme a las riquezas en gloria en Cristo Jesús oramos esto en el nombre de Cristo dándote gracias Padre por la carta de los filipenses que esa carta siga obrando en nuestros corazones para tu gloria y para nuestro beneficio te lo pedimos en el nombre de Jesús

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Parte de la serie Cristo es Nuestra Vida Serie Cristo es Nuestra Vida 14 sermones
El predicador
Enrique Oriolo
Enrique Oriolo Pastor

Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.

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