Buenas palabras del Padre cuando estamos lejos de Él
Notas del sermón
Buenas palabras del Padre cuando estamos lejos de Él
Texto bíblico: Isaías 40:1–11
Bosquejo
I. El Padre ofrece consuelo y perdón a su pueblo
II. El Padre viene a restaurar y estar presente con nosotros
III. El Padre da promesas seguras y nos cuida como un pastor fuerte y tierno
Resumen del sermón
Isaías 40 marca un cambio significativo en el mensaje del profeta. Por obra del Espíritu de Dios, Isaías habla a un pueblo que aún no ha nacido, judíos que vivirán en el exilio en Babilonia como consecuencia de su pecado y rebelión. Sin embargo, las primeras palabras que reciben no son palabras de condenación, sino de gracia: “Consuelen, consuelen a mi pueblo”.
A pesar de la disciplina que han sufrido, Dios sigue llamándolos “mi pueblo” y se presenta como “su Dios”. Él habla al corazón de Jerusalén y anuncia tres declaraciones de perdón: su lucha ha terminado, su iniquidad ha sido quitada y han recibido de la mano del Señor el castigo correspondiente por sus pecados. El corazón del Padre hacia los que están lejos es un corazón dispuesto a perdonar.
Luego aparece la voz que prepara el camino del Señor. Estos versículos encuentran su cumplimiento en el ministerio de Juan el Bautista y apuntan a la venida de Jesús. Dios mismo viene a buscar a su pueblo para restaurarlo y llevarlo nuevamente a sus promesas. En Cristo recibimos perdón, restauración, vida eterna y esperanza. Dios no solo desea perdonar a los pecadores, sino también estar presente con ellos.
Isaías también recuerda la fragilidad humana. Toda carne es como la hierba y la gloria del hombre como la flor del campo. Nuestra vida es pasajera y nuestras promesas son limitadas, pero “la palabra de nuestro Dios permanece para siempre”. Las promesas de Dios son firmes y dignas de toda confianza.
Finalmente, el profeta proclama con voz fuerte: “¡Aquí está su Dios!”. El Señor viene con poder para vencer a los enemigos de su pueblo, pero también con ternura. Como pastor, cuida de su rebaño, lleva en sus brazos a los más débiles y guía con especial cuidado a los que necesitan atención. En Cristo encontramos un Salvador de brazos fuertes y corazón tierno.
Preguntas de reflexión
- ¿De qué manera las palabras “Consuelen, consuelen a mi pueblo” revelan el corazón de Dios hacia los pecadores?
- ¿Estoy descansando en la disposición del Señor para perdonar, o sigo viviendo bajo la carga de mi culpa?
- ¿Cómo me anima saber que Dios no solo perdona, sino que también desea estar presente con su pueblo?
- ¿En qué áreas necesito confiar más en las promesas permanentes de Dios y en el cuidado de Cristo como mi Pastor?
Cita destacada
“Cuando estamos lejos de Él, el Padre nos habla con palabras de consuelo: nos perdona, viene a buscarnos y nos cuida con brazos fuertes y un corazón tierno.”
Transcripción
Leer la transcripción
El capítulo 40 de Isaías es un milagro, por supuesto, toda la Biblia es un milagro, pero en este capítulo el profeta cambia su visión a través del Espíritu de Dios. Él vive en un siglo entre los judíos, diciendo la palabra, los dichos de Dios a los que viven al mismo tiempo. Es entendible, ¿sí? Pero en el capítulo 40, él comenzó hablando sobre el futuro y proclamando la palabra de Dios a una sociedad de judíos que viven en el futuro. Él no está simplemente predeciendo el futuro como profetas, pero está hablando adentro, escúchame, él está hablando de adentro las circunstancias de la gente que viven en el futuro.
Así que él ha cambiado el tema. En general, la gente que viven al mismo tiempo con él, viven en circunstancias buenas, generalmente. En el futuro, están viviendo en cautividad. Han sido cautivados por los babelonineses. Sí, invento palabras cuando es necesario, ¿ok? Estoy ampliando el diccionario para ustedes. En Babilón, ellos estuvieron en cautividad. Él está hablando a los judíos en cautividad. Así que comenzamos. Versículo 1 de capítulo 40. Consuelen, consuelen. La repetición es importante. Dios no quiere perder su respira, su breath. Cuando él habla dos veces, necesitamos prestar atención.
Consuelo, consuelo. La gente en el futuro necesitan el consuelo de Dios. Consuelo, consuelo a mi pueblo. Mi pueblo. Muy interesante. Ellos están en cautividad debido de sus pecados al nivel nacional. Inmoralidad, idolatría, rebelión, sin pensar en su padre, Dios. Han elegido su propia manera de vida. Sin embargo, los mandamientos de Dios. Inmoralidad y idolatría. Y han sufrido la cautividad debido de sus pecados. Dios tuvo mucha paciencia. Mucha paciencia. Mucha paciencia con ellos. Ellos estuvieron en rebelión todo el tiempo. Eventualmente, el padre decidió a su nación. Recibieron el castigo que merecieron y están en cautividad.
En rebelión contra Dios. Pero este versículo dice. Consuelen, consuelen a mi pueblo. Cada día, yo peco. No solo yo. Ok. Pero Dios, nuestro padre, nos reclama. Es inentendible. Él nos reclama. El título de mi mensaje hoy es. Buenas palabras del padre cuando estamos lejos de él. Buenas palabras del padre cuando estamos lejos de él. Él quiere concelarnos. Ok. Voz alta para todos. O concelarnos. Él quiere reclamarnos. Además, mi pueblo dice su Dios. Yo soy su Dios. No los dioses de su pasado. Hablen al corazón de Jerusalén. Jerusalén es una ciudad. No tiene un corazón. Tiene edificios. Tiene caminos.
Calles. Negocios. Pero la gente que viven o que vivieron en Jerusalén. Dios quiere hablar con la gente de Jerusalén. Ellos solo tienen memorias de su pasado en Jerusalén. Ahora están esclavos. Casi esclavos. Al corazón. Es una palabra en hebreo que significa una relación romántica. Dos veces antes esta palabra fue usada. Para un hombre que quiso tener una relación íntima con una mujer. Hable al corazón. Hable al corazón. Yo quiero tener una cita otra vez con esta mujer en esclavitud. Hable al corazón. Hable al corazón de Jerusalén. Y díganle a voces que su lucha ha terminado. Su lucha de su tiempo en el carcel ha terminado.
Que su iniquidad ha sido quitada. ¿Y qué ha recibido de la mano del Señor? Hmm. Interesante. El doble por todos tus pecados. Hmm. Tal vez levanta un poco de curiosidad entre sus mentes. Dios es justo. Él va a dar doble el castigo que merecen. Nadie quiere contestar. Yo creo que no. Dios está diciendo que yo quiero terminar en la mitad del castigo que ellos merecen. Voy a considerar el castigo que han sufrido. Como es todo. Así que hay tres palabras. Tres declaraciones de perdón. Que su lucha ha terminado. Que su iniquidad ha sido quitada. Y que ha recibido de la mano del Señor el doble por todos sus pecados.
Miren a mis ojos, por favor. Por este momento, estos ojos son los ojos de Dios. Hablando a ti. Y Él quiere decirte. No importa. El nivel de sus pecados. No importa. No importa. No importa. No importa. Su pasado. Tal vez de hoy. No importa. Dios dice. Yo soy ansioso. A perdonarte. Yo estoy más que listo. A perdonarte. Este es el corazón del Padre cuando estamos lejos de Él. Perdón. Perdón. Tal vez están sentados pensando. Este predicador. Este predicador. No me conoce. Él no conoce. El nivel. De mis pecados. Él no sabe. Mi pasado. Es verdad. Dios sabe. Y Él es más que listo a perdonarte. ¿Qué corazón nuestro Padre tiene?
Hay más. Sí. Es increíble. Dios entendió. Versículo 3. Una voz clama. Preparan en el desierto. Camino al Señor. Alianen en la soledad causada para nuestro Dios. Todo valle sea elevado. Y bajado todo monte y collado. Y vuélvase llano el terreno escabroso. Y lo abrupto ancho valle. Entonces cerrá revelada la grolia del Señor. Y toda carne a una la verá. Pues la boca del Señor ha hablado. Estos versículos están repetidos. Repetidos en los evangelios. Sobre el ministerio de quién. Ok. Juan el Bautista. Preparando el camino de Jesús. Para venir a nosotros. El profeta en este tiempo estuve prediciendo.
Dios va a venir a través del desierto. Para reclamarnos y llevarnos a la tierra prometida. Otra vez. Él va a restaurarnos a la tierra prometida. No merecemos nada. Pero Él va a llevarnos. y Jesús ha venido para restaurarnos y llevarnos a las promesas de Dios. Restauración, perdón, vida eterna, esperanza. Son los regalos de Jesús para nosotros. Dios no simplemente quiere perdonarnos. Él quiere estar presente con nosotros. No importa nuestros pecados. Si recibimos su perdón. Él quiere estar a nuestros lados. Íntimamente. Es más increíble. Si hay algo increíble. Es más increíble. Ok. Dios entiende.
Versículo 6. Una voz dijo. ¡Clama! Entonces Él respondió. ¿Qué he de clamar? Que toda la carne. Que toda carne es como la hierba. Y todo su esplendor es como la flor del campo. Se seca la hierba. Se marchicha la flor cuando el aviento del Señor sopla sobre ella. En verdad, el pueblo es hierba. Se seca la hierba. Se marchicha la flor. Pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre. Somos como pasto en el campo. Somos como flores silvestres en el campo. Si podría ser un agente de turismo. Quiero invitar todo el grupo. Ir conmigo a mi estado de Texas. En nuestra primavera. Es su otoño. Es su otoño.
Porque somos opuestos. Pero en nuestra primavera. En los campos. Hay flores de blanco. De azul. De azul. De rojo. De amarillo. Es como Dios ha llevado. Buckets. Como se dice. Containers. Containers de pintura. Y ha derramado. En todo el campo. Toda la pintura. Es maravilloso. Por un mes. O un mes y media. En el final parte de marzo y abril. Después. El sol de verano. Viene. Se quema. Todas las flores silvestres. Y mueren. Somos así. Yo tengo 62 años. Mi flor está quemando. Ustedes son jóvenes. Fuertes. Pueden cantar la guitarra. Bailar. Son atléticos. Pero eventualmente. Van a estar como yo. Viejo.
Perdiendo pelo. Perdiendo fuerza. Perdiendo voz. Somos como el pasto. Del campo. Cuando damos promesas. Vamos a ver si podemos completar nuestras promesas. El mecánico. El mecánico. Dice. Su carro. Estará. Reparado. En tres días. Tres días después. Oh. Aún. Se quedan problemas con. Una parte. Ok. Él no puede cumplir su promesa. La recepcionista. En la oficina del médico. Dice. El médico va a asistir. A atenderte. En unos minutos. En unos minutos. Dos horas después. La carne. No puede cumplir. Nuestras promesas. No es así con Dios. Dice. La palabra de nuestro Dios. Permanece. Para siempre. Si es casi inconciliable.
Que Dios quiere perdonarme. Y Él quiere estar presente conmigo. A mi lado. Este párrafo dice. La promesa de Dios. Permanece. Para siempre. Es. Es fiel. Podemos tomar. La promesa. Al banco. Porque. Es la verdad. No hay dudas. Pueden ser sentado. Y tener dudas. Ah. No. No. No. Dios. No me conoce. Suficientemente. Para dar estas promesas. No. No. No. Él. Sabe. Todo. Sin embargo. Él ha dado sus promesas. Tan. Seguras. A nosotros. Perdón. Presencia. Y. Promesas. Pero hay más. Hay más. Súbete a un alto monte. O Sion. Portadora de buenas nuevas. Levanta con fuerza tu voz. O Jerusalén. Portadora de buenas nuevas.
Levántala. No temas. Dile a las ciudades de Judá. Aquí está su Dios. Aquí está. El profeta está apuntando. Arriba al Dios. Aquí está tu Dios. Miren. El Señor Dios vendrá con poder. Y su brazo gobernará por él. Él es un Dios fuerte. Con músculos más que los superhéroes. Él está. Él está. Él está muy fuerte. Y su brazo. En su brazo. Recogerá. Los. Olvidé. Y él está. En su brazo. Gobernará por él. Con él está su galardón. Y su recompensa. Y su recompensa delante de él. Yo creo que él no está diciendo sobre recompensa como un premio. Pero recompensa de el castigo de los enemigos de los judíos. Él va a recompensar a ellos.
Porque su brazo es gigante. Y él quiere como un soldado. Pelear con los enemigos de Judá. Tenemos un enemigo invisible. Y Jesús ha vencido sobre nuestro enemigo. El brazo fuerte de Jesús va a pelear al enemigo invisible. Pero hay más. Hay una imagen más suave. Más tierno. Como pastor. Apacentará su rebaño. Todo el rebaño. Recibe el cuidado de Jesús. Todo nosotros. Y en su ceño los llevará. Guiará con cuidado a los recién parridas. ¡Wow! Con cuidado guiará a las recién parridas. Los coderos. Él va en su seno. Los llevará. Mi hijo primero fue en el hospital. Recibiendo tratamientos, operaciones de su columna en su infancia.
Fue muchos bebés en el hospital. Pero él estuvo en la sala de cuidado intensivo. Recibiendo tratamientos especiales. Sí, todo el rebaño recibe los tratamientos buenos de nuestro pastor. Pero los que necesitan cuidado especial. Van a recibirlo también. Él va a llevarlos en sus brazos. O guiarlos, guiarlas. Que reciente son parridas. Hay perdón del Padre para nosotros. Hay su intención, su promesa para estar en presente con nosotros. Hay las promesas seguras que nos ha dado. Y hay el pastor que tiene brazos fuertes y un corazón tierno para cada uno de nosotros. Yo no sé si han observado la voz y el tono de la voz en varios versículos.
Primero, consuelen, consuelen a mi pueblo. Hablen al corazón. Díganle a voces que su lucha es más tierno. Después, una voz clama. Voz, versículo 3. Prepárenle eso. La voz es más alta. ¿Y dónde está el próximo? Súbete al versículo 9. Levanta con fuerza tu voz. El volumen de la voz. Sube y sube y sube y sube. Come como los detalles de las promesas de Dios. Hay buenas palabras de nuestro Padre cuando estamos lejos de Él. Cuando estamos en esclavitud espiritual. Él quiere perdonarnos. Él quiere estar presente con nosotros. Él nos ha dado sus promesas. Y Él quiere ser nuestro pastor fuerte y tierno al mismo tiempo.
Gracias a Dios por un Padre así. Amén. Yo no sé cómo terminamos la reunión. Nadie. Ok. Ok. Gracias. Si vamos a cantar, qué bueno. En el cielo no va a estar la necesidad de predicación. Pero va a ser muchas oportunidades para cantar. Estoy practicando por el cielo.
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