Cuando ya no hay esperanza
Notas del sermón
Cuando ya no hay esperanza
Texto bíblico: Lucas 8:40–56
Bosquejo
I. Dos personas distintas, una misma desesperación
II. Jesús interrumpe para mostrar su poder y su compasión
III. Jesús es digno de confianza, aun cuando la esperanza parece perdida
Resumen del sermón
En Lucas 8 encontramos dos historias entrelazadas que deben leerse juntas. En ambas, el dolor y la desesperación llevan a las personas a Jesús, y ambas revelan que Él es un Salvador digno de confianza no solo en tiempos de alivio, sino también en la crisis y aun frente a la muerte.
Jairo y la mujer que padecía flujo de sangre durante doce años no podrían ser más distintos. Jairo es un líder respetado de la sinagoga; la mujer es anónima, marginada y ritualmente impura. Sin embargo, sus caminos se cruzan en un mismo punto: la desesperación absoluta. Ambos creen que Jesús tiene poder para sanar, y ambos descubren que Él es Señor sobre lo imposible.
Jairo cae a los pies de Jesús rogándole que sane a su única hija, que está al borde de la muerte. Jesús accede, pero en el camino ocurre una interrupción: una mujer que ha agotado todos los recursos humanos toca en secreto el borde del manto de Jesús y es sanada de inmediato. Su fe no es perfecta, pero es real, y Jesús la honra.
Jesús se detiene, no solo para sanar su cuerpo, sino para restaurarla completamente. La llama “hija” y la despide en paz, mostrando que ha recibido más que sanidad física: ha sido salvada. Al mismo tiempo, este retraso se convierte en una prueba para Jairo. Mientras Jesús habla con la mujer, llega la noticia de que su hija ha muerto. Humanamente, ya no hay esperanza.
Pero Jesús exhorta a Jairo: “No temas; cree solamente”. Al llegar a la casa, Jesús toma a la niña de la mano y la levanta. Aquel que es compasivo con el sufrimiento prolongado también tiene autoridad sobre la muerte misma.
Este pasaje nos enseña que Jesús responde a una fe activa, aun imperfecta. No una fe presuntuosa que exige, ni una fe pasiva que no busca, sino una fe que se acerca a Cristo convencida de su poder. Si Él venció nuestro mayor enemigo por medio de la cruz y la resurrección, podemos confiarle también todas las circunstancias que hoy nos afligen.
Preguntas de reflexión
- ¿Qué revelan tus reacciones en el dolor acerca de lo que realmente crees sobre Jesús?
- ¿Te identificas más con la desesperación inmediata de Jairo o con el sufrimiento prolongado de la mujer?
- ¿Cómo te anima este pasaje a confiar en Jesús cuando parece que Él se ha “demorado”?
- ¿De qué manera la cruz y la resurrección fortalecen tu fe frente a lo imposible?
Cita destacada
“Jesús es un Salvador en quien puedes confiar en la desesperación, y aun frente a la muerte.”
Transcripción
Leer la transcripción
Buenos días, es maravilloso poder estar con ustedes, hemos tenido un fin de semana muy bueno. Esta es la tercera vez que podemos estar con ustedes, nuestra familia de la iglesia. El primer año estuvimos conociéndolos un poco más a ustedes, el segundo año sentimos que estábamos creciendo juntos y este año se siente como estar en casa, como familia. Se siente como venir a casa con la familia. Gracias por darnos la bienvenida, por recibirnos a su familia. Quiero ofrecer una especial gratitud personalmente. Me dijeron que estuvieron orando por mí cuando tuve el diagnóstico de cáncer el año pasado.
Varios de ustedes me estuvieron preguntando cómo está mi salud y me contaron que estuvieron orando por mí. Y eso significa mucho para mí. Hubo muchas veces donde yo estaba en una camilla recibiendo terapia de radiación. Y pensaba, hay hermanos y hermanas en Cristo al otro lado del mundo que están orando por mí. Y eso me animó a perseverar. Dios ha contestado a sus oraciones, estoy andando muy bien. Así que muchas gracias. Hoy vamos a estar mirando Lucas capítulo 8, versículo 40 al 56. En el libro, El problema del dolor, C.S. Lewis escribe, Dios nos susurra en nuestros placeres, nos habla en nuestra conciencia, pero nos grita en nuestros dolores.
Es su megáfono para despertar a un mundo sordo. Dios nos está gritando a nosotros en nuestro dolor. Uno no descubre realmente lo que cree acerca de Jesús hasta que estamos sufriendo. Hasta que estamos desesperados. Cuando la vida va bien y tenemos pocos problemas, tenemos una poca conciencia de nuestra necesidad de Dios. Es fácil dar por sentado a Dios. Pero cuando estamos abrumados, cuando no tenemos respuestas, cuando no podemos solucionar el problema, cuando toda nuestra esperanza se ha ido, ahí es cuando se revela lo que verdaderamente creemos. En Lucas capítulo 8, conocemos a dos personas que están desesperadas, desesperadas en distintas maneras, pero los dos están viniendo a Jesús en su dolor.
Y lo que ellos descubren es que Jesús es un salvador en el cual puedes confiar. No solamente en la comodidad, pero también en la crisis. E incluso en la muerte. Ese es el texto que leímos en la lectura pública. Las dos historias están entrelazadas, por lo que se deben interpretar juntas. Las dos comparten ciertas cosas. Los dos personajes tienen un deseo desesperante por sanidad. Y tienen la confianza de que Jesús tiene el poder para sanar. Jairo y la mujer son bien distintos. Jairo y la mujer son diferentes. Jairo es un líder muy respetado en la comunidad. Es el oficial principal de la sinagoga.
Pero la mujer no se menciona su nombre. No tiene posición social. Y ha sufrido mucho por mucho tiempo. Pero sus historias se cruzan en el punto de la desesperación. Y ambos descubren que Jesús es el Señor sobre lo imposible. Ambos aprenden que Jesús es un salvador en quien podemos confiar en la desesperación. E incluso en la muerte. Mientras Jesús regresa del otro lado del lago con sus discípulos. Es recibido por una multitud. Y Jairo corre inmediatamente hacia él. Jairo es llevado a sus rodillas por una necesidad urgente. En el versículo 41 dice que se postra a sus pies y le suplica a Jesús que vaya a su casa.
Porque su única hija está muriendo. Esta es la crisis definitiva para un padre. Es suficiente para que un hombre de tanto prestigio caiga en sus rodillas. Rogándole a Jesús para que lo sane. ¿Se pueden imaginar el alivio que él podría sentir cuando Jesús accede a acompañarlo a su casa? Y toda la multitud está queriendo ver lo que Jesús va a hacer. Por lo tanto se rodean alrededor de Jesús. Y de Jairo. Y los acompañan a la casa de Jairo. La idea o la imagen es como una ambulancia que avanza lentamente por medio de esta multitud. Y mientras el reloj está corriendo para esta niña. Que está en las puertas de la muerte.
Y en medio de todo eso hay una interrupción. Otra persona que está desesperada. La crisis de esta persona no es inmediata. Ella ha tenido un sufrimiento prolongado. Que finalmente la ha llevado a Jesús. Es lo opuesto a Jairo en casi todas las maneras. Es desconocida, no tiene nombre. Ha padecido un flujo de sangre por doce años. Probablemente algún tipo de hemorragia uterina. Esta condición la habría hecho ritualmente impura. Entonces ella hubiera estado aislada de todo lo que era la adoración. Hubiera estado aislada de todo lo que era la vida normal para ella. Entonces a diferencia de Jairo. Ella no viene abiertamente a Jesús.
Sino que viene en lo secreto hacia Jesús. Versículo 44 dice que ella se acercó por detrás. Esta es una preciosa imagen de ver como Jesús se preocupa por aquellos que son prominentes. Pero también aquellos que son desconocidos. Él es el salvador de todo tipo y clase de personas. Lucas nos dice que esta pobre mujer había gastado todo su dinero. Pagando a médicos pero sin haber recibido ningún tipo de sanidad. Ella conocía la desesperanza de un callejón sin salida en cada médico tras otro. Pero ella ahora ha escuchado acerca de Jesús y se ha acercado lo suficiente como para poder tocarlo. Ella busca el borde de su manto, lo toca y queda instantáneamente sana.
Increíble. Increíble. Y así como todos nosotros, ella no tiene una fe perfecta. Se creía en esos días que si vos podías acceder, llegar a la ropa de un sanador ibas a ser sanado. No es una fe perfecta. Marco nos dice que ese era el pensamiento que ella tenía. Y Marco dice, si tan solo toco el borde de su manto voy a ser sanada. No una fe perfecta pero ella sí confiaba en Jesús. Ella tiene expectativa de Jesús. Y es sanada milagrosamente. Jesús detiene toda esa procesión y hace la pregunta ¿Quién me ha tocado? Pedro le explica a Jesús lo que parece obvio. Pedro siempre está enseñándole a Jesús.
Y otra vez acá le está diciendo a Jesús lo que ya es obvio. Jesús, hay mucha gente alrededor tuyo. Todos están reunidos alrededor tuyo. ¿Qué clase de pregunta es esta Jesús? ¿Quién me ha tocado? Mucha gente te está tocando. Jesús es tan paciente que no corrige a Pedro ahí. Y él dice, yo he sentido que poder ha salido de mí. ¿Quién es que me ha tocado? Now, many times when Jesus asks a question muchas veces cuando Jesús hace una pregunta he already knows the answer. Él ya sabe la respuesta. That may be what's happening here. Y esto es probablemente lo que pasa acá. He's saying, who touched me? Because he wants the woman to identify herself.
Él dice, ¿Quién me ha tocado? Porque él quiere que la mujer se identifique a sí misma. And she does. Y ella lo hace. Verse 47 says, The woman saw that she was not hidden and she came trembling and falling down before him and declared in the presence of all why she had touched him and how she had been immediately. Versículo 47 dice que Al ver la mujer que ella no había pasado inadvertida se acercó temblando y cayendo delante de él declaró en presencia de todo el pueblo la razón por la cual lo había tocado y cómo al instante había sido sanada. Ella dice dos cosas. Ella explica por qué lo había tocado.
Entonces ella va, entra en los detalles de su propia historia. Y eso es como Lucas sabe toda esta información. Alguien que estuvo ahí le contó a Lucas lo que esta mujer había dicho. Ella explicó una larga historia de sufrimiento. Muchos doctores. All of her money was spent on doctors. Todo su dinero se fue en doctores. She received no help. No había recibido nada de ayuda. Pero escuchó acerca de Jesús. Que él era un sanador. Entonces viene a él. Y sigue y sigue contando su historia. Y entonces ella dice, Yo fui sanada cuando lo toqué. Y por lo tanto mientras Jesús se toma todo el tiempo para escuchar esta historia de esta mujer y ministrarla Jairo debe estar entrando en pánico.
Él está pensando, mi hija está a punto de morir. ¿Por qué estamos escuchando la historia de vida de esta mujer? Ella ha estado enferma por mucho tiempo. Su historia puede aguantar otros 30 minutos más. Vamos a ver a mi casa a ver a mi hija. Yo hubiera pensado, yo llegué primero. Vamos Jesús, vamos. Y lo que pasa es que vienen personas desde la casa de Jairo y le dicen, tu hija ha muerto. Yo creo que Jesús paró acá, yo creo que Jesús paró acá, al menos por dos razones. Primero, porque él estaba cuidando y estaba preocupado por esta mujer. En el versículo 48, él la llama hija. Es el único lugar en todos los evangelios donde Jesús se refiere a una mujer como su hija.
Nos está diciendo que tiene una relación como hija a Dios. Dice que su fe la ha sanado. Y que puede irse en paz. La palabra paz implica plenitud, bienestar. Es como la palabra del Antiguo Testamento, shalom. Ella ha recibido más que una sanidad física. Ella ha recibido bienestar de parte de Dios. Ha encontrado a Jesús. Ha recibido sanidad para su alma. Ahora es una hija de Dios. Healed y hecha completa. Jesús ha parado para decirle a esta mujer esta maravillosa verdad. Pero hay otra razón por la que él se detuvo a cuidar de esta mujer. Y es para fortalecer la fe de Jairo. Esta sanidad es una lección objetiva para Jairo.
Para demostrar que Jesús es el Señor sobre situaciones imposibles. Para Jairo la situación había ido de malo a imposible. Su hija ha muerto. Sus amigos le dicen, no molestes más al maestro. Él ya no puede ayudarte. Pero Jesús pone su mirada de la mujer y la lleva a Jairo. Y le dice, no temas. Cree solamente. Tu hija será sanada. Cuando llegan a la casa de Jairo. Solo Pedro, Jacobo, Juan, Jairo y su esposa entran a la casa. Hay otros que se están lamentando afuera. Y Jesús les dice, la niña no está muerta, está solo durmiendo. Todos se ríen de Jesús. Ellos dicen, nosotros sabemos que está muerta.
Pero estos burladores no van a tener permiso para entrar y ver el poder de Dios. Entran a la habitación de la niña. Jesús toma su mano. Y le dice, niña, levántate. Y ella vuelve a la vida. Lucas relata en el versículo 56 que sus padres estaban asombrados. Es mucho más que asombrados. Tienen a su hija de regreso. El Señor Jesús tiene autoridad incluso sobre la muerte. Él va a demostrar esto más claramente en la cruz y la resurrección. Y lo va a demostrar de manera más clara en su cruz y su resurrección. ¿Qué? Su resurrección. ¿Qué dijiste? Se me aceleró. Ok, ¿no puedes creer el palabra? Ok. Él muestra su poder sobre la muerte acá, pero lo va a demostrar.
De una manera mucho más grande. Cuando Él muere por nuestros pecados. Y cuando está sepultado por tres días. Y Él vuelve a la vida. Para destruir el poder de la muerte. Para vencer a Satanás. Para vencer nuestro pecado. Este momento es una anticipación de aquel día. Él levanta a esta niña, pero está apuntando a un levantamiento mucho más grande de la muerte. Él será levantado. Él ha restaurado su vida. Y va a darle vida de resurrección a todos aquellos que creen en Él. Si nunca has puesto tu fe en Jesucristo. La Biblia dice que estás espiritualmente muerto. Pero si miras a Jesús como el Salvador.
Y crees que Él ha muerto por tus pecados. Te arrepentís de tus pecados y confías en Él. Vas a recibir nueva vida. Vas a ser movido de muerte a vida. Y un día cuando Él regrese. Será resucitado para vida eterna. Este milagro apunta a ese otro milagro. Y de manera muy curiosa Jesús les dice, no le cuenten esto a nadie. Es muy interesante. ¿Por qué Él les dice, no le cuenten a nadie sobre esto? Nosotros somos muy distintos hoy. Nosotros diríamos, cuéntale a todos sobre esto. Ponlo en todos los podcasts más populares. Ponlo en un canal de YouTube. En una cuenta de TikTok. Podemos hacer un marketing de esto y puede ir muy viral.
Pero Jesús dice, no le digas a nadie. Esta es la razón. Él es el que va a definir qué clase de Mesías es. Esta es una señal mesiánica, levantar a alguien de la muerte. Y Él no quiere que la multitud que tomen todas estas expectativas y se las pongan en Jesús. Él no va a ser el Mesías que ellos definen. Él no va a ser el Mesías que Dios ha definido. Él ha venido como un Mesías sufriente que va a morir en una cruz sangrienta. No un Mesías que va a derrotar las autoridades romanas como ellos esperaban. Cuando ellos ven una persona levantándose de los muertos, ellos van a asumir que Jesús es aquel que va a destruir a Roma y darnos libertad.
Pero Él ha venido para dar libertad espiritual a través de su muerte y resurrección. Él va a volver y va a gobernar sobre todas las autoridades. Y Él va a gobernar sobre todo. Pero en su primer venida, Él vino a sufrir y a morir. Él quiere que quienes lo rodean sepan que Él es un Salvador en quien vos podés confiar en medio de tu desesperación. Y eso es lo que Él quiere también que vos sepas hoy. Él quiere que sepas que Él es Señor sobre lo imposible. Es esencial que sepas esto como cristiano. Quizás algunos de ustedes están en una situación desesperante hoy. Otros de ustedes no están en una situación desesperante hoy.
Pero estarán. Todos nosotros necesitamos escuchar esta verdad de la Escritura. Jesús es el Señor sobre lo imposible. Él es el Salvador en la desesperación. Él puede ser confiado. Él es confiable. Nosotros todos hemos sufrido en algún momento. Todos sufriremos en algún momento pero no sabemos cuándo. En los Estados Unidos hay una ventaja de alquiler. En los Estados Unidos hay una tienda de helados una heladería muy famosa, muy popular. Y siempre hay una fila grande para poder comprar helado. Entonces cuando vos llegas te dan un numerito, un ticket. Tiene un número. Y hay un cartel dentro de la heladería un cartel eléctrico que dice ahora estamos sirviendo el número 100.
Y vos miras tu ticket y decís hoy soy el 110. Y entonces vos ya sabes cuál es tu momento para poder comprar helado. Tenés que esperar pero sabés cuándo es tu turno. El sufrimiento no funciona de esa manera. Todos nosotros tenemos un ticket y nuestro número va a ser llamado pero no sabemos cuándo. Es como que el ticket está vacío no tiene ningún número. Nosotros sabemos el sufrimiento está llegando. Estamos en la fila. Quizás podés ver a tu hermano y tu hermana sufriendo. Vos sabés que ahora es el momento pero vos no sabés cuándo va a llegar tu momento. Solamente esperás hasta que la voz de la providencia te llame.
Quizás estás sufriendo ahora o por ahí tenés el ticket y estás esperando en la fila. Pero Jesús es el salvador de aquellos que están en desesperanza. Si estás en una situación difícil hoy este texto te dice más que solamente Jesús es el Señor de aquellos que están desesperados. Este texto te enseña que Él es misericordioso que interviene en nuestras vidas para demostrar su cuidado y su poder. Él se detiene para dedicarle tiempo a una mujer que está sufriendo. Una mujer que vive en la periferia en los márgenes de la sociedad. Una mujer sin nombre pero Él se detiene para cuidar de ella. Y hoy si vos estás sufriendo Él te ve.
Él conoce tu situación. Y no solamente conoce sino que le importa. y te ha traído esta mañana para que escuches este texto para dejarte saber que nada es imposible para el Señor. Este pasaje nos muestra que Dios contesta nuestras oraciones de fe. Jesús responde cuando nosotros venimos a Él en desesperanza pidiendo por ayuda. No estoy hablando de una fe que le dice a Dios lo que Él tiene que hacer. Eso es presunción. La fe confía en Dios y en su voluntad. Y queremos evitar la presunción. Esa es la enseñanza de la teología de la prosperidad. Esa es una falsa doctrina. Nosotros no le decimos a Dios lo que Él tiene que hacer.
Nosotros evitamos esa presunción. Pero sin embargo no queremos irnos en la dirección opuesta y pensar que la incredulidad está bien. La presunción está mal. Pero también la incredulidad. Confiamos y creemos en la soberanía de Dios. Es una doctrina gloriosa. Si no estás familiarizado con esta doctrina se puede describir en un solo versículo de la Biblia. Salmo 115, versículo 3 Nuestro Dios está en los cielos y Él hace lo que le place. Dios tiene toda la autoridad todo el poder y Él va a llevar a cabo su voluntad. Esa es la belleza de la doctrina de la soberanía de Dios. Pero la doctrina de la soberanía nunca es una excusa para la incredulidad.
La doctrina de la soberanía no debe detenernos en perseguir a Jesús en buscar a Jesús en nuestra necesidad. La doctrina de la soberanía no significa que no podemos ir a Dios a pedirles grandes cosas. La doctrina de la soberanía no debe La doctrina de la soberanía debería alimentar nuestra fe no apagarla. La persona que cree en la soberanía de Dios debería tener aún más confianza al orar. Si Dios no es soberano ¿para qué oramos? Si Él no tiene todo el poder ¿para qué orar? Si Él no está en control ¿para qué orar? Pero Él está en control Él sí tiene todo el poder Así que como Jairo y como la mujer debemos buscarlo con una fe confiando en que Él es bueno y que Él escucha nuestras oraciones y las responde.
Presumción es malo pero también la incredulidad la teología de la prosperidad está equivocada pero también la incredulidad de toda la gente aquellos que creen en la soberanía de Dios deberían ser los que más confiando en que Dios responde las oraciones A Dios le agrada cuando lo buscamos con fe incluso cuando esa fe es imperfecta yo no creo que esta mujer tenía una fe perfecta eso me anima porque ninguno tiene una fe perfecta Si Dios solo responde a una fe perfecta entonces ninguno de nosotros va a tener sus oraciones porque ninguno de nosotros tiene una fe perfecta hasta que le veamos cara a cara en su
regreso hasta ese día todas nuestras oraciones tienen motivaciones mezcladas pero Jesús es misericordioso y Él nos con nuestras y Él nos encuentra incluso en nuestras oraciones rotas incluso cuando tenemos motivaciones equivocadas no hay una fe perfecta y ella encuentra a Jesús derramando su corazón delante de Él como Jairo el punto del texto no es en última instancia cómo orar el punto del texto es que Jesús es Señor sobre lo imposible que Él tiene compasión por la gente que sufre y que Él tiene poder para levantar a los muertos pero la aplicación de esa verdad es que nosotros podemos traer nuestras situaciones a Él y Él
es fiel a nosotros así como fue con Jairo y la mujer quizás algunos de ustedes se pueden identificar con un sufrimiento prolongado conoces ese desánimo conoces que ningún doctor te puede ayudar todavía no has recibido un diagnóstico entonces esperas quizás has esperado un largo tiempo para que tu situación financiera cambie vas a pensar siempre me va a tocar luchar con mis finanzas quizás te estás preguntando hoy algún día me casaré quizás te estás preguntando hoy algún día Dios nos dará un hijo quizás hoy estás esperando para que tu hija o tu hijo venga para el Señor venga al Señor quizás estás esperando para que tu
esposo o tu esposa conozca al Señor o tus padres y estás orando orando y esperando quiero que sepas Jesús es Señor sobre lo imposible y normalmente pienso si Él me pudo salvar a mí Él puede salvar a cualquiera aquellos que están esperando en Él para salvar Él los ama más de lo que vos amas a ellos quizás te estás preguntando algún día verdaderamente tendré salud como tiene otra gente alguna vez alguna vez podré vencer esta lucha con un pecado en particular alguna vez cambiaré verdaderamente alguna vez esta nube de depresión finalmente se irá alguna vez tendré amigos cercanos donde pueda experimentar un compañerismo genuino si
has estado esperando este texto es para vos este texto sale de la página para convencernos que Él es Señor de lo imposible y que Él interviene en nuestras vidas Él sana Él restaura Él salva e incluso cuando no responde las oraciones como nosotros quisiéramos es porque Él tiene algo mejor o más sabio para nosotros Él respondió sus peticiones de manera inmediata pero no siempre va a responder nuestras peticiones de manera inmediata porque Él no solamente es soberano sino que también es omnisciente Él conoce todas las cosas y Él conoce qué es lo mejor para vos y para mí y si Él no responde nuestra oración
inmediatamente como nosotros quisiéramos es porque Él tiene algo mejor para nosotros para su gloria y para nuestro bien Jairus tuvo una lección objetiva para alentar su fe la sanidad de la mujer es una prueba convincente de que Jesús es Señor sobre lo imposible pero vos y yo tenemos una lección objetiva mucho más grande que la que tuvieron ellos la cruz y la resurrección Jairus no sabía de la cruz y la resurrección pero es la señal definitiva que Él es el Señor de lo imposible y que Él nos ha salvado de manera eterna si vos pensás qué maravilloso ver cómo Él le ha dado esta pequeña niña vida física algo más maravilloso que Él nos ha tomado de muerte espiritual a vida espiritual estábamos muertos en nuestros delitos y pecados y Él nos ha dado vida en Cristo y si alguna vez dudamos y pensamos Dios le importa Dios conoce Dios responde oraciones Dios es poderoso podemos mirar esta historia de Jairus y la mujer pero al final del día miramos la cruz y una tumba vacía y ahí es donde Él nos ha dado vida a nuestras almas muertas a través de la cruz y la resurrección Él ha satisfecho nuestra necesidad más grande el perdón de los pecados y Él ha vencido nuestro más
grande enemigo la muerte a través de su resurrección y quizás no importa la manera en que estás sufriendo hoy y quizás la vida está yendo lo más bien para vos y todavía estás con tu ticket esperando y sabiendo que el sufrimiento viene puedes mirar a la cruz y la resurrección y saber que Dios es todopoderoso que Dios conoce tu situación que te ama tanto que Él ha enviado a su Hijo a morir a morir por vos Pablo hace este punto poderoso en Romanos 8 Él dice no importa cuál sufrimiento estás experimentando mira a la cruz y vas a saber que si Dios satisfizo tu necesidad más grande Él va a tener cuidado de todas las demás esto como lo dice Pablo en Romanos 8 32 el que no negó ni a su propio Hijo sino que lo entregó por todos nosotros cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas si Él ha dado a su Hijo Jesús por vos Él te va a dar todo lo que necesitas para conocerle para seguirle y para ser sostenido hasta el final hasta tu muerte o cuando Él venga lo que ocurra primero oremos Dios Dios te damos gracias hoy que eres soberano y te damos gracias hoy que eres misericordioso y te damos gracias
que nos ves con todas nuestras necesidades y que te importan te damos gracias porque te tuviste por esta mujer para cuidar de ella Jairo tenía una emergencia pero paraste por una mujer sufriente y vos satisfaciste ambas necesidades porque eres todopoderoso y te doy gracias porque nos han mostrado más que nada tu poder en la cruz y la resurrección Señor algunos en este lugar hoy están en desesperación están experimentando un sufrimiento muy real Señor puedes encontrarlos en el momento de su necesidad puedes proveer materialmente para ellos puedes sanar sus cuerpos sanar sus almas animarlos en Cristo y más que nada puedes levantar sus ojos a la
cruz y la resurrección para que ellos tengan confianza de que tú eres el Señor de lo imposible ayudanos oramos en el nombre de Jesús Amén
Transcripción automática: puede contener errores.
Serie
Sermones Individuales