No hay nada mejor que la presencia de Dios
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Seamos conscientes o no, todos nosotros vivimos orientados hacia aquello que consideramos nuestro mayor bien. Así como la brújula, su aguja se orienta hacia el norte, así el corazón de cada uno de nosotros es orientado a aquello que valora más, que atesora más o que considera como su mayor bien. Y ciertamente sabemos que no siempre se orienta a lo que debería orientarse. No siempre valoramos a Dios como nuestro bien mayor, sino que nuestro corazón tiende a orientarse hacia otros lugares. El Salmo 84 nos muestra cuál debe ser el verdadero norte del creyente, cuál es su mayor bien. Nos enseña que no hay nada mejor que la presencia de Dios porque Dios mismo es el bien supremo.
Así que abramos nuestras Biblias en el Salmo 84, leamos juntos y contemplemos la hermosura de Dios Así dice la palabra de nuestro Dios, Salmo 84, para el director del coro sobre Guitit, Salmo de los Hijos de Corea. Cuán preciosas son tus moradas, oh Señor de los ejércitos, anhela mi alma y aún desea con ansias los atrios del Señor. Mi corazón y mi carne cantan con gozo al Dios vivo. Aún el gorrión ha hallado casa y la golondrina han ido para sí donde poner sus polluelos. Tus altares, oh Señor de los ejércitos, rey mío y Dios mío. Cuán bienaventurados son los que moran en tu casa, continuamente te alaban.
Cuán bienaventurado es el hombre cuyo poder está en ti, en cuyo corazón están los caminos a Sion. Pasando por el valle de Baca lo convierten en manantial. También las lluvias tempranas los cubren de bendiciones. Van de poder en poder, cada uno de ellos comparece ante Dios en Sion. Oh Señor, Dios de los ejércitos, oye mi oración. Escucha, oh Dios de Jacob. Mira, oh Dios, escudo nuestro y contempla el rostro de tu ungido. Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Prefiero estar en el umbral de la casa de mi Dios que morar en las tiendas de impiedad. Porque sol y escudo es el Señor Dios.
Gracia y gloria da el Señor. Nada bueno niega a los que andan en integridad. Oh Señor de los ejércitos, cuán bienaventurado es el hombre que en ti confía. Hasta aquí la palabra del Señor. Lo primero que vemos en nuestro pasaje, versículos 1 al 4, lo vamos a dividir entre las tres estrofas propias del texto. Es que la presencia de Dios es el deleite supremo del corazón redimido. El templo de Jerusalén era mucho más que un edificio sagrado. Para el pueblo de Dios representaba la presencia de Yahweh en medio de ellos. Del Dios del pacto morando en medio de su pueblo de manera permanente. El Dios vivo y verdadero había decidido habitar entre su pueblo.
La gloriosa presencia de Dios no se hallaba en ningún otro lado de la creación, salvo en el interior del templo, del lugar santísimo. Si queríamos usar una imagen, podríamos decir que como el sistema solar gira alrededor del sol, la vida de Israel giraba alrededor del templo. Y es más, en la mentalidad judía, el templo era el centro del universo. Cuando vemos al inicio de las escrituras, vemos la presencia de Dios estar accesible y abierta en el huerto del Edén. Cuando Adán caminaba con Dios, cuando el hombre hablaba cara a cara con Dios, pero el pecado rompió esa comunión. Y ya no había un lugar de encuentro con la presencia de Dios de manera abierta y constante, como hubo en el huerto del Edén.
No que Dios había desaparecido, sino que Dios se va encontrando con diferentes hombres a lo largo de la escritura, pero no es hasta que el tabernáculo es construido que la presencia de Dios viene a morar nuevamente en medio de su pueblo. Tabernáculo que luego da lugar al templo, al lugar de la presencia mismísima de Dios, aunque con un acceso muy limitado. Solo el sumo sacerdote, solo el día de la expiación. Podía entrar a la presencia de Dios y no sin antes haber mediado, haber expiado su pecado por medio de la sangre. Por lo tanto, el salmista exclama ¡Cuán preciosas son tus moradas! Porque Él no está pensando en la estructura de piedra.
Él está contemplando al Dios que habita en ese lugar. Al Dios que habita en medio de su pueblo. No cualquier Dios, sino el Dios que había llamado a Abraham, Isaac y Jacob. El Dios que apareció como fuego que no consumía la zarza cuando llamó a Moisés. Aquel que los rescató humillando al mismo faraón. Al que sostuvo a su pueblo en el desierto dándoles pan, dándoles sombra, dándoles calor, dándoles agua. Aquel que escogió a David como su rey ungido y desechó a Saúl. El Dios presente en medio de su pueblo que se había revelado con poder y misericordia. El templo era precioso no por lo que era, si bien era preciosísimo por su estructura, arquitectura y materiales.
Pero era precioso por la presencia del único Dios verdadero que había condescendido en morar en medio de su pueblo pecador. Por eso el salmista anhela y desea ansiosamente estar en el templo delante de la presencia de Dios. El salmo no nos dice, quizás estaba en el exilio, quizás estaba lejos. No lo sabemos, pero es tan grande el anhelo que en el presente, él dice que todo su ser canta con gozo al Dios vivo. Su corazón y su carne, hay una mezcla de expectativa futura y presente esperanzador. Es decir, yo anhelo estar en la presencia de Dios y ya hoy canto a Dios con gozo, al Dios vivo, al Dios que mora en ese lugar.
Él no está todavía en el lugar donde mora Dios, pero canta con gozo y esperanza. Es por eso que este salmo es compañero del salmo 42, porque ambos tienen el mismo anhelo de estar delante de Dios. El salmo 42.2 dice, Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente. ¿Cuándo vendré y me presentaré delante de Dios? Este salmista tiene el mismo anhelo. Anhela mi alma y aún desea con ansias los atrios del Señor. Lo que él anhela es la presencia del Dios vivo. Y cuando hablamos de la presencia de Dios, debemos evitar muchas veces pensar solo en un aspecto experiencial, fundamental, rozando con lo místico.
Pero tampoco debemos caer en un intelectualismo frío y vacío. Porque Dios no es un concepto intelectual que estudiar. Dios no es un conjunto de doctrinas. Dios es un ser real en cuya presencia el monte temblaba, relampagueaba y subía humo del monte. Hermanos, debemos evitar los extremos, el misticismo irreverente, pero también el intelectualismo frío. El intelectualismo que cree que puede acercarse a la zarza ardiente para estudiar a Dios. Y no tiene temor de sacarse las sandalias de sus pies, porque está ante un lugar santo. Y esto es algo que maravilla al salmista. El salmista dice, aún las pequeñas aves, el gorrión, la golondrina, aún esas pequeñas aves pueden hacer casa en tu casa, pueden poner sus polluelos en ese lugar.
Imagínense la condescendencia de este Dios. El trascendente e infinito Dios condesciende con el hombre a morar en un templo, aunque los cielos de los cielos no lo pueden contener y decide compartir su morada con pequeñas criaturas que él mismo había formado. Eso nos muestra el carácter condescendiente, misericordioso, lleno de gracia de nuestro Dios. El salmista expresa con entusiasmo, fíjense lo que dice el versículo 3, tus altares, oh señor de los ejércitos. Es como que el salmista estuviera viéndolo en su mente, en su corazón, diciendo cuán preciosas son tus moradas y empieza a pensar en el templo, lugar de la presencia de Dios y puede imaginarse a estas pequeñas aves y sus polluelos en algún recoveco del edificio y de repente sus ojos se posan en los altares y él exclama, tus altares, tus altares, los altares eran el lugar donde se derramaba la sangre de los sacrificios, donde los sacrificios eran ofrecidos, quemados delante de Dios, donde subía el humo de los sacrificios como fragante aroma.
Era en el altar donde se expiaba el pecado por medio de la sangre. Allí se rendía el culto al Señor, allí se producía la adoración por medio de los sacrificios y el salmista dice tus altares, tus altares, oh Señor. y no solamente dice eso, sino que dice mi rey y mi Dios, rey mío y Dios mío. Si bien había un rey en el pueblo de Dios, el salmista reconoce quién le gobierna, quién le precede, quién es su soberano. El salmista declara su completa sumisión y humildad. Dios es supremo para él. No hay otro más que él. Varias veces en el salmo y lo vemos en el salmo, en el salmo, el salmista utiliza la palabra bienaventurado.
En el verso 4, el bienaventurado es el que mora en la casa de Dios. ¿Por qué? No como un fin en sí mismo, sino porque continuamente puede alabarle. El hecho de morar, el hecho de habitar constantemente en la casa de Dios, quizá en el sacerdocio, quizá siendo un levita como el hijo de Coré, continuamente podían alabar y adorar a Dios. El anhelo del salmista se ve en su deseo de ser él quien more en la presencia de Dios. En el antiguo pacto, el único lugar aceptable de adoración por medio de sacrificios era el templo. Solo allí se tenía acceso a la presencia de Dios. Por lo tanto, cuán bienaventurado es aquel que mora en ese lugar.
Los creyentes pueden verse identificados con el anhelo del salmista. anhela mi alma y aún desea con ansias los atres del Señor. No porque nosotros estemos distanciados o lejanos a un lugar de adoración porque el templo hoy no existe. no porque no tengamos acceso a la presencia de Dios a la presencia de Dios. Mis escrituras dicen que nosotros somos el templo sino porque muchas veces olvidamos que Dios es nuestro mayor bien porque nuestra brújula está dañada por nuestro pecado. nosotros anhelamos cosas pero nuestros anhelos no siempre son la presencia de Dios. Somos tentados constantemente a ir detrás de sustitutos. corremos detrás de sustitutos que nos sacian el anhelo que nos sacian el deseo de nuestro corazón y pensamos que sí y de repente anhelamos eso y orientamos nuestra vida hacia eso para finalmente darnos cuenta que tras un efímero y pequeño deleite que se desvanece pronto nuestro corazón seguirá anhelando nuevamente.
Esa es la dinámica del corazón. El corazón busca llenarse. El corazón busca y anhela y desea algo que lo complete y de repente corre detrás de muchas cosas pensando que el disfrute que el placer que el gozo que el bien está en eso para darse cuenta nuevamente que aún tiene sed que aún tiene hambre y que aún sigue anhelando que no es eso. Solo Dios puede llenar verdaderamente el corazón. Él es el bien supremo sobre todo bien. Y aunque el creyente lo sabe intelectualmente aunque nosotros pudiéramos responder afirmativamente que Dios es el bien supremo no es un problema de nuestro conocimiento intelectual es un problema de nuestros afectos del corazón.
Sabemos que Dios es el bien supremo pero sin embargo anhelamos otras cosas. Sabemos que Dios es nuestro mayor bien pero fácilmente nos desviamos como un niño que deja de seguir a su padre en el camino porque vio algo brillante en el suelo se desvía porque pierde el foco y luego se desespera porque perdió de vista a su padre. Yo no sé si es tu experiencia pero muchos días yo me encuentro anhelando y entiendo que ese anhelo es Dios porque nada más lo va a llenar porque podrás mirar un poco de televisión podrás distraerte con tu celular podrás visitar a alguien pero si no has estado con Dios tu corazón va a seguir anhelando algo más tu corazón va a seguir insatisfecho la vida no te va a saber a nada porque solo Dios puede llenar nuestro corazón nuestro corazón fue hecho para algo que este mundo no puede dar la presencia del Dios vivo si quitaras todo el agua de los océanos contéstame con qué lo
llenarías cualquier intento sería inútil traigan un camión de agua de bidones necesitas algo del mismo tamaño que lo pueda llenar solo Dios puede llenar nuestro corazón hermano hermano hacia donde está tu corazón orientado hacia donde está orientado tu corazón la aguja de tu corazón hacia donde apunta si no si no es hacia Dios vas a seguir anhelando y deseando porque nada te va a llenar ¿anhelas algo más que la presencia de Dios? y la última pregunta es y la última pregunta es ¿qué cosas o quiénes distraen tu corazón de Dios? si tenemos si tenemos que ir al corazón del asunto si Dios no está haciendo
tu norte si Dios no está haciendo lo que más valora tu corazón algo más lo está haciendo la pregunta es ¿qué es? ¿qué es lo que está distrayendo tu corazón de Dios o ¿quiénes están distrayendo tu corazón de Dios? entonces versículos 1 al 4 la presencia de Dios es el deleite supremo del corazón redimido pero no solamente es el anhelo del creyente sino su fortaleza para vivir en este peregrinaje que es la vida terrenal versículos 5 al 7 la presencia de Dios es la fortaleza del peregrino el salmista vuelve a mencionar la palabra bienaventurado y ahora para referirse a un hombre que cumple con dos características versículo 5 cuán bienaventurado es el hombre cuyo poder está en ti en cuyo corazón están los caminos a Sion primero su
fuerza está en el Señor segundo su corazón posee los caminos a Sion el salmista ahora pasa a describir a un peregrino el peregrino era una imagen familiar para los hombres judíos que debían ir tres veces a Jerusalén cada año para adorar al Señor en diferentes festividades de donde quiera que estuvieran ellos debían viajar a Jerusalén y eso conllevaba largas distancias para el peregrinaje se requería fortaleza física una persona débil una persona enferma pudiera desfallecer en el camino pero este hombre es bienaventurado este peregrino porque tiene su fuerza en el Señor y de ahí proviene su sostén para el peregrinaje y además de eso además de
que su fuerza es en el Señor su corazón están los caminos a Sion es decir en su interior está orientado al lugar donde mora la presencia de Dios en su interior su brújula apunta a donde está la presencia de Dios es bienaventurado el hombre en cuyo corazón la única dirección que existe es hacia la presencia de Dios hacia glorificar a Dios hacia vivir para Dios en el corazón de un bienaventurado no hay muchos mapas hay uno solo los caminos a Sion su corazón está orientado a Dios pero el peregrinaje no es fácil el verso 6 nos muestra lo siguiente dice pasando por el valle de vaca el valle de vaca la palabra vaca puede significar lágrimas o puede significar un árbol cuya resina tiene forma de lágrimas como si estuviera llorando el punto del salmista es que va pasando por un valle que evoca la sequedad y la aflicción el peregrinaje no carece de dificultades solo porque está dirigido a la presencia de Dios no porque yo voy orientado a la presencia de Dios quiere decir que el camino ahí es fácil que el peregrinaje es sencillo sino que va pasando por el valle de vaca el salmista entiende que hay dolor y hay lágrimas en el camino pero lo que destaca es que al
estar fortalecidos en Dios y al tener su fuerza en Dios los peregrinos lo convierten en un manantial esas lágrimas de sufrimiento se transforman en fuentes de bendición las lluvias tempranas aparecen como una imagen de la provisión y el favor de Dios sobre ese hombre sobre esos hombres porque ahora hablan plural los peregrinos siguen su viaje los peregrinos no se quedan en el valle de las lágrimas el texto dice pasando por no deteniéndose en van de poder en poder van de fuerza en fuerza dice el texto original avanzan siendo fortalecidos hasta presentarse delante de Dios en Sion Sion es el nombre que señala a Jerusalén como
el lugar de la presencia de Dios un nombre utilizado normalmente en el antiguo pacto su corazón atesora los caminos a Sion donde Dios habita los creyentes también nos podemos identificar la escritura nos llama peregrinos en este mundo peregrinos a la Jerusalén celestial a la morada eterna de Dios con su pueblo y en el camino también habrá momentos para pasar en el valle de Baca etapas de sequedad etapas de sufrimiento que debemos atravesar son necesarias y son partes del camino no son equivocaciones en el camino son parte del mapa pero no quedan ahí para siempre son partes del camino y por lo tanto pasan por ahí
son lugares de paso no son destinos para quedarse los creyentes no atraviesan el valle de Baca en sus propias fuerzas sino que reconocen que sin Dios nada pueden hacer son fortalecidos por el Señor su fuerza está en Dios para poder cruzar el valle y es importante entender que la frase irán de poder en poder no es una frase hecha para sentirme autosuficiente o próspero es entender que Dios nos dará fuerza la fuerza necesaria para atravesar el valle de la aflicción y que esa fuerza estará disponible a medida que la necesitemos es de fuerza en fuerza no estará antes y quizá no estará después pero sí
estará cuando la necesitemos en medio del valle muchas ocasiones de la vida cristiana uno podrá preguntarse ¿cómo haré para atravesar esta situación? pero la fuerza necesaria vendrá cuando llegue el momento necesario porque eso nos hace dependientes de aquel que da la fuerza su fuerza su fuerza es en Dios lo que a primera vista pareciera sequedad y aflicción por la fortaleza que Dios provee es transformado en bendición para nuestras vidas o acaso o acaso no es así cualquier aflicción por más profunda que sea en la vida del creyente en su peregrinaje a la morada eterna termina produciendo mayor bien del que él imaginaba Pablo le recordó
a los creyentes en Hechos 14 es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios en el corazón del creyente se encuentran los caminos pasión se dirige a presentarse ante Dios en el lugar donde mora su presencia sabe que este mundo no es su estadio final camina hacia las moradas eternas el lugar donde la gloria de Dios llena toda la creación y aunque en el camino sufra se sostiene como viendo al invisible que se encuentra en tu corazón se encuentra en tu corazón los caminos ación se encuentran en tu corazón los mapas a las moradas eternas es el anhelo de tu corazón llegar a tu eterno hogar o hay otro camino ¿es Dios tu fuerza en el valle de la aflexión? por medio de la fortaleza que Dios te da sigues perseverando y avanzando y avanzando recuerda recuerda que el valle de la aflexión es un lugar de paso no es el destino final la presencia de Dios sostiene al creyente en su peregrinar porque el creyente sabe finalmente que nada se compara con Dios versículos 8 al 12 el salmista habla de la presencia de Dios incomparable y segura ahora pasa el salmo de una proclamación o declaración a una oración a Dios y pareciera descolocado quizás que el salmista
ahora pidiéndolo a Dios favor y misericordia para el rey para el rey oh señor Dios de los ejércitos oye mi oración escucha oh Dios de Jacob mira oh Dios escudo nuestro y contempla el rostro de tu ungido salmista le pide a Dios favor y misericordia para el rey y eso tiene sentido porque si el rey es bendecido el pueblo es bendecido y tanto Dios como el rey son llamados escudos del pueblo en el salmo y el escudo es aquello que protege al pueblo por lo tanto Dios protege al pueblo utilizando al rey como protección para el pueblo y el bienestar de todo el sistema de adoración el bienestar y la continuidad de la adoración en el templo la seguridad del templo dependen de la prosperidad y el bienestar del rey mismo que era el representante del pueblo ante Dios por lo tanto si el ungido de Dios el rey de la nación era bendecido y prosperado y guardado el salmista sabía que el templo iba a estar ahí continuando en su funcionamiento si hemos leído la historia del antiguo testamento vemos como el lugar de la adoración sufrió por causa del pecado de los reyes que se habían apartado de seguir a Dios y la razón la razón del salmista de por qué Dios mire
y contemple el rostro de su ungido es el clímax del salmo en el verso número 10 por qué por qué Dios escúchanos por qué Dios guarda protege por qué Dios prospera al rey por qué Dios ten tu favor con el ungido porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos porque nada se compara con la presencia de Dios porque nada se puede comparar con Dios prefiero estar en el umbral de la casa de mi Dios que morar en las tiendas de impiedad el salmista lo entiende él está lejos en el exilio en algún lado no sabemos pero él anhela estar ahí y ora a Dios para que favorezca al rey porque nada se compara con estar en su presencia un solo día en su presencia sería cambiado por mil días en cualquier otro lugar no estamos hablando del templo estamos hablando de aquel que mora en el templo en los días de Ezequiel y Ezequiel ve la visión de cómo la gloria de Dios abandona el templo entonces el templo sin la gloria de Dios ¿de qué sirve? el Dios el Dios el Dios vivo mora ahí y nada se compara con tener acceso a la presencia de ese Dios el salmista prefiere ser el portero del templo de la casa
de mi Dios que habitar en las tiendas de impiedad en las casas donde mora el pecado el umbral de la puerta del lugar donde mora Dios es más valioso que cualquier trono de los hombres que cualquier deleite ofrecido por el pecado que cualquier tesoro que se pueda obtener eso es lo que el salmista está diciendo porque mejor es un día en tus atrios que mil es un añadido en nuestra Biblia es el fuera de ellos el texto dice mejor es un día en tus atrios que mil que mil que cualquier otra cosa el salmista probablemente rememora su lugar de antiguo servicio porque los hijos de Coré también podían servir como porteros del templo la comparación que él hace es de valor no hay mayor valor en otra cosa por más atractiva o deleitosa que parezca estar en la presencia de Dios es lo verdaderamente más atractivo y lo verdaderamente más deleitoso que existe el corazón fue creado para morar en la presencia de Dios y busca eso constantemente aunque en ocasiones busque mal morar en la presencia de Dios cuando Satanás llegó a Cristo a la cúspide del templo y le ofreció todos los reinos y todos los tesoros de este mundo Jesús pudiera haber dicho mejor mejor es un día en tus atrios que
mil fuera de ellos solo a tu Dios adorarás y solo a él servirás el salmo nos recuerda que Dios es el supremo bien la suprema belleza el supremo deleite el supremo gozo no hay placer más grande que Dios mismo hermanos no hay placer mayor que Dios piensa en cualquier placer que exista nada se le compara con estar en Dios y delante de Dios porque también déjame recordar algo Dios creó el placer y Dios creó la capacidad en nosotros de disfrutar ese placer y cuando Dios nos creó él nos dio el máximo disfrute vinculado a la comunión a la relación con él por eso el hombre que tiene a Dios no le falta nada aunque no tenga nada en este mundo nada se compara con Dios y eso es lo que el salmista sigue exaltando acá hay como unos nidos porque mejor es esto versículo 11 porque sol y escudo es el Señor Dios da razones de lo que Dios es y lo que Dios da a los que en él confían Dios es sol y escudo el sol da calor y luz promueve la vida el escudo protege del mal él es el Dios que protege a los que en él confían les da verdadera vida espiritual por medio de su presencia Dios da gracia
y da gloria todo lo que el salmista puede vivir el anhelo de morar con Dios es un regalo de la gracia de Dios nadie puede merecerlo ni reclamarlo es dado solamente no se obtiene de ninguna otra manera Dios da gracia para vivir de la manera bienaventurada que describe el salmo y vivir en integridad como menciona al final esa vida de integridad se traduce como la gloria que Dios da a los que han obrado bien y antes de que alguien pueda pensar en que solo enfocarse en Dios pueda ser la pérdida de otros placeres el salmista dice que Dios no niega nada bueno a los que andan en integridad aquellos que temen su nombre y viven en concordancia el teólogo James Hamilton dice lo siguiente y cito creer que no nos perdemos las mejores cosas de la vida por negarnos los placeres pecaminosos que nos tientan a alejarnos del Señor requiere confianza debemos confiar en que Yahweh no retiene nada bueno de aquellos que caminan en integridad y el salmo 84 pronuncia una bendición final sobre los que confían en Yahweh por eso es bienaventurado el que confía en Dios este salmo muestra al creyente la grandeza y la superioridad de Dios de tal manera que entiende que no hay nada mayor que anhelar que su
presencia no es un salmo que exhorte a congregar más seguido no es un salmo que exhorte al activismo en la iglesia local no porque es mejor un día en la iglesia que mil fuera de ellos no podés vivir en la iglesia y estar fuera de la presencia de Dios lo que el salmo nos señala es la orientación más profunda de nuestro corazón somos habilidosos para los cambios superficiales y externos somos habilidosos para autoengañarnos y decir si tan solo leo más la Biblia si tan solo oro más si tan solo sirvo más entonces estaré bien cuando Dios lo que quiere es nuestro corazón dame hijo mío hoy tu corazón fija tus ojos en mis caminos antes de darle a Dios tus manos dale a Dios tu corazón porque eso es lo que Él quiere y cuando le des tu corazón le habrás dado todo tu ser para que Él lo use en las palabras de Asaf en el salmo 73 a quien tengo yo en los cielos sino a ti y fuera de ti nada nada deseo en la tierra nada deseo en la tierra yo no sé si puedo decir las palabras de Asaf como Él las dijo porque muchas veces mi corazón corrompido desea otras cosas en la tierra yo quiero yo anhelo decir
lo que Asaf dijo a quien tengo yo en los cielos sino a ti fuera de ti nada deseo en la tierra mi carne y mi corazón pueden desfallecer pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción no para hoy para siempre aunque el mundo aunque nuestro enemigo aunque nuestro pecado nos digan que hay algo mejor fuera del camino aunque todo nos diga que detengamos el peregrinaje aunque todo nos diga que disfrutemos de hoy y ahora el Salmo nos recuerda que nuestro bien supremo es Dios y que nada se compara con Él aunque muchos muchas veces nuestro corazón no lo sienta así y sigue siendo verdad es en la presencia de Dios que tenemos todo lo que necesitamos y todo lo que nuestro corazón anhela en verdad para ser satisfecho no lo que cree que necesita sino lo que realmente necesita el engaño del pecado es hacerte creer a vos y a mí que hay algo más que necesitamos para llenar nuestro corazón no necesitamos nada más que la presencia de Dios no necesitamos dinero no necesitamos bienes no necesitamos un nombre reconocimiento reputación no necesitamos aplausos no necesitamos que todo el mundo nos ame y agradar a todo el mundo solo necesitamos estar seguros de que estamos bien con Dios y que tenemos
acceso a la presencia de Dios porque todo el mundo pasará por lo tanto debemos hablarle a nuestros propios corazones como el Salmo 42 y recordarnos esa verdad que no hay mayor bien que Dios alma mía recuerda no hay mayor bien que Dios asegurémonos que nuestros anhelos se correspondan con la verdad de la palabra por eso el templo era vital por eso el salmista clama por el templo ¿por qué? porque solo ahí se tenía acceso al Dios vivo y verdadero pero ese templo no tenía el propósito de ser permanente sino temporal por eso Dios permite en su juicio y también en su misericordia que Nabucodonosor destruya
Jerusalén y el templo por eso Dios permite en su juicio a una nación rebelde que en el año 70 el imperio romano destruya nuevamente Jerusalén y el templo porque el templo no tenía el propósito de ser permanente al igual que el sistema de sacrificios que se realizaba en los altares al igual que el ungido que reinaba en Israel pero que era imperfecto todo eso apuntaba hacia algo mayor el anhelo del salmista pedía algo que realmente lo complete algo que realmente sea perfecto y un día un hombre se paró delante de un grupo de fariseos y les dijo uno mayor que el templo está aquí finalmente lo que el salmista del salmo 84 anhelaba llegó en la persona de Jesús Jesús era mayor que el templo Dios mismo había intervenido en la historia para saciar por completo el corazón del hombre Dios había enviado a su hijo al mundo para que Jesús sea el rey ungido definitivo para que Jesús sea el verdadero templo donde habita plenamente la presencia de Dios Jesús hermanos es la presencia de Dios Jesús es la gloria de Dios por eso Juan dice que ellos contemplaron su gloria gloria como del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad Dios envió a su hijo para que sea el sacrificio perfecto
que dé completo acceso a la presencia de Dios a todo el pueblo de Dios y en su vida Jesús no tuvo que luchara como nosotros contra el pecado para ver donde se dirige nuestro corazón Jesús sin pecado resistió toda tentación que quería desviar su corazón de Dios y el jamás orientó su corazón hacia algo que no sea Dios y su voluntad porque yo he venido a ser su voluntad nadie podía acceder a la presencia de Dios sin derramamiento de sangre por el pecado y en la cruz el ungido fue ofrecido como el sacrificio definitivo y el velo que separaba al pueblo de la presencia fue rasgado y la culpa y la culpa del pecado que separaba al pueblo del Dios santo fue cargada y allí se abrió para siempre el acceso a la presencia de Dios en él vemos el sacrificio perfecto que abre definitivamente el camino por eso el autor de los hebreos en el capítulo 10 dice porque por una ofrenda él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados y más adelante dice entonces hermanos puesto que tenemos confianza para entrar al lugar santísimo por la sangre de Jesús por un camino nuevo y vivo que él inauguró para nosotros por medio del velo es decir su carne acerquémonos con
confianza Moisés sácate las sandalias Moisés dile que nadie se acerque al monte o miente porque va a morir que nadie toque el arca y Usa murió que nadie entre al lugar santísimo sin haber sido ungido como sumo sacerdote sin haber expiado sus pecados primeramente y solo entre por medio de la sangre la presencia de Dios estaba restringida pero una vez que Jesús muere en la cruz y el velo rasgado ahora se llama al pueblo de Dios acerquémonos acerquémonos ven como cambia antes era cuidado ahora es acerquémonos con confianza porque ya no hay nada que nos separa de Dios ya no hay nada que nos separa
de la presencia de Dios y si el salmista podía decir mejor es un día en tus atrios cuanto más nosotros que en Cristo tenemos acceso continuo y seguro no dependemos de un peregrinaje no tenemos acceso restringido en Cristo no estamos lejos en Cristo no estamos exiliados porque por medio de su sangre hemos sido acercados a Dios en Cristo nosotros somos el templo donde mora la presencia de Dios la pregunta es ¿qué más necesita nuestro corazón para ser saciado? ¿qué más? todos sabemos la respuesta y quizás estás acá sin Cristo déjame decirte que nada en este mundo saciará tu corazón podrás tenerlo todo y aún estar buscando por algo que verdaderamente te sacie solo Dios puede hacer eso pero nadie puede acercarse a Dios si primero no se arrepiente de su pecado y confía en Jesús para su salvación Jesús dijo yo soy el camino la verdad y la vida nadie va al Padre si no es por mí no sigas buscando llenar tu alma donde es imposible ven a Jesús y recibe por gracia el acceso a la presencia de Dios y hermanos queridos y hermanos queridos
aunque por causa de nuestro pecado muchas veces nuestro corazón tiende a buscar felicidad fuera de la presencia de Dios el evangelio nos recuerda que el camino fue abierto que el acceso fue asegurado que no hay nada mejor que su presencia porque Dios es nuestro mayor bien y terminando con las palabras de Juan que se le permitió ver en tu futuro y en mi futuro Juan dijo no vi en ella en la Jerusalén celestial capítulo 21 de Apocalipsis no vi templo alguno porque su templo es el Señor el Dios todopoderoso y el Cordero porque como anunciaron los profetas toda la tierra será llena de su gloria vamos a orar Padre eterno a quien tengo yo en los cielos sino a ti y nada deseo fuera de ti en este mundo Señor ciertamente las palabras de Asaf fueron el cumplimiento perfecto en la vida de Jesús quien nunca deseó nada más que hacer tu voluntad lo que lo que anhela estar contigo Señor más que lo que anhela meditar meditar en tu presencia perdónanos Señor porque tú eres fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad Señor Señor Señor ayúdanos Señor cautiva nuestros corazones con tu hermosura y con tu belleza Señor recalibra nuestra brújula Señor Señor que el pecado que nos engaña carezca de
atractivo delante de ti Señor que cuando seamos tentados podamos recordar tu palabra predicada hoy no hay mayor bien que Dios no hay mayor bien para mi alma que la santidad no hay mayor bien para mi alma que hacer la voluntad de mi Padre Señor líbranos del engaño de nuestro propio corazón y ayúdanos como iglesia a ser una iglesia que quiera vivir para tu gloria anhelando tu santidad anhelando constantemente meditar en la verdad del Evangelio que tenemos acceso al Padre por medio del Hijo por medio de tu gracia te damos gracias oh Señor en el nombre
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Serie
Delante de Dios
Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.