Parte 3: La redención del trabajo
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Porque ninguno que está en este lugar merece absolutamente nada de Ti. Solamente el castigo por nuestros pecados, pero Tu gracia es la que ha transformado todo, Señor. El Evangelio lo ha cambiado todo, porque donde abundó el pecado, sobreabundó Tu gracia, Señor. Y por eso estamos de pie delante de Ti. No hay obra alguna en nosotros, no hay absolutamente nada en nosotros que nos haga merecedores de una eternidad contigo, fuera de Tu gracia, fuera de la obra que Cristo hizo en la cruz. Queremos reconocer eso, Señor, una vez más, para que sea toda Tu gloria en el nombre de Cristo. Amén. Podemos tomar nuestros asientos.
Bueno, hermanos. Hoy vamos a terminar la serie del trabajo. Creo que varios estábamos comentando de que se ha hecho corta. Pero bueno, vamos a tener mucho tiempo para seguir escudriñando la palabra del Señor en esta área. Así que vamos a hoy finalizar con la tercera parte de esta serie. Antes de orar quisiera que meditemos un poquito y pensemos juntos. No sé qué desayunaste en esta mañana antes de que desayunaste, capaz que no desayunaste y estás esperando el café del receso. Pero si yo te hubiera compartido una rodaja de pan para acompañar el té o acompañar el mate o el café con leche y luego de que comiste esa rodaja de pan, hubiera podido decirme al comer ese pan, si la persona que lo hizo es cristiana o no.
Pensá, ¿te podrías dar cuenta después de comer un pan si esa persona era cristiana o no? ¿Qué piensan? ¿Qué piensan? ¿Qué sí? ¿Qué no? ¿Está necesariamente relacionado que el pan sea rico o de buena calidad con que la persona que lo realizó sea o no cristiana? Lo están pensando, están tan tímidas. Bueno, probablemente quizá la respuesta más sincera es, bueno, no sé si la persona era cristiana o no era cristiana cuando comía el pan. O sea, no le veo de qué manera poder darme cuenta, ¿no? Y lo mismo podríamos hacer con otro tipo de trabajo. ¿Corta mejor el pelo un peluquero cristiano que un no cristiano?
Mauri dice que sí. ¿Quién construye mejor una pared? ¿Un albanil cristiano o un albanil no cristiano? ¿Quién pinta mejor una casa? ¿Quién construye mejor un puente? ¿Quién enseña mejor matemáticas? ¿Un cristiano o un no cristiano? ¿Quién toca mejor un instrumento? Bueno, podríamos responder que no necesariamente hay una relación directa entre la calidad del trabajo y la fe de la persona que lo hace. Yo he hecho panes que eran horribles. Entonces, no necesariamente un cristiano va a ser un pan más rico que un no cristiano. Entonces, la pregunta es, ¿y en qué se diferencia el trabajo que hace un cristiano del trabajo que hace alguien que no lo es?
Quizás el pan que hace un ateo o el pan que hace un hindú es mucho más rico que el que jamás vos y yo vamos a preparar con nuestras manos. Entonces, ¿qué es lo que hace la diferencia? ¿Dónde está la diferencia? Bueno, algo que podemos decir, la diferencia no está en el pan, ¿verdad? Porque hay una receta, hay harina, hay agua, hay sal, etc. Y el pan puede ser tan rico el de un cristiano como el de un no creyente. Entonces, ¿dónde está la diferencia? ¿En qué lugar se encuentra la diferencia? Si no es ahí. ¿En qué lugar se encuentra? ¿Qué creen ustedes? Bueno, vamos a orar. Señor, solo tú puedes enseñarnos la verdad, Señor.
Tú eres la verdad. En esta hora te rogamos, Señor, que por la misericordia y la gracia que tú tienes, puedas concedernos que nuestros ojos sean abiertos, que nuestros oídos oigan verdaderamente tu voz y que nuestros corazones sean transformados por tu palabra. Señor, queremos entender y por medio de entender queremos obedecer. vivir para ti sabiendo cómo podemos hacerlo para tu gloria. Es imposible, Señor, que sin tu ayuda pueda haber algún cambio real en nosotros. Que en esta hora, Señor, que en esta hora, Señor, nuestra esperanza solo esté puesta en ti. En el nombre de tu Hijo Jesús oramos. Amén.
Y amén. Bueno, hoy estamos finalizando la serie de enseñanzas del trabajo y el evangelio. Y me gustaría hacer un muy, muy breve repaso por si alguien está por primera vez hoy. Y a todos los demás nos sirve, ¿no? Porque normalmente nos olvidamos lo que escuchamos el domingo pasado, así que viene bien. En el principio, Dios creó los cielos y la tierra. Muy bien. El acto de crear es el primer trabajo que encontramos en la Escritura. Dios es, entonces, el primer trabajador. Y como parte del trabajo de Dios, Él creó al hombre y a la mujer, a su imagen y su semejanza. Dios creó al hombre como su representante dentro de la creación.
Para gobernar la creación, para trabajar la creación, para cultivar la creación. Y hacer todo con el propósito de traer gloria a Dios, beneficiar la creación y beneficiar la humanidad. Eso lo vimos tanto en el primer sermón como en el sermón pasado, también lo enfatizamos. Pero uno puede escuchar esto y decir, bueno, Dios creó al hombre para trabajar para la gloria de Dios. Bien, definame qué significa traer gloria a Dios. ¿Qué significa dar gloria a Dios? Porque a veces podemos acostumbrarnos a hablar así, hermano, quiero vivir para la gloria de Dios. Bueno, ¿qué significa? No sé, pero quiero vivir de esa manera.
Gracias. Bueno, uno pudiera pensar, pero Dios no es glorioso ya de manera infinita. ¿Acaso Dios no es perfecto? ¿Cómo es que le voy a aumentar la gloria que Dios tiene? Bueno, Dios ya es infinitamente glorioso. Él es infinitamente perfecto. Bueno, si eso pudiera aplicarse, ¿no? Él es perfecto en todo lo que Él es. Y si Él es perfecto e infinito e ilimitado en todo lo que Él es, ¿por qué hablamos de traer gloria a Dios? ¿O por qué hablamos de hacer algo para la gloria de Dios? Bueno, alguien dijo que la gloria de Dios es el resplandor de todo lo que Dios es, de todos sus atributos. Dios es infinito e ilimitado en todo lo que Él es.
Y cuando ese brillo de lo que Él es se demuestra a través de lo que Él hace, a través de sus obras, esa gloria queda expuesta, ese resplandor se hace visible. O sea, uno pudiera pensar en el sol como una imagen imperfecta de esto. Eso trae gloria a Dios, deja manifiesto cuán glorioso Él es. Entonces, si uno pensara en... Por ejemplo, si yo les digo, mira, te presento a fulano, el mejor pintor que jamás ha existido en esta tierra. Y uno dice, wow, ¿dónde están sus pinturas? Jamás ha pintado. Pero es el mejor pintor que jamás ha existido en esta tierra. Bueno, ¿cómo puedo yo realmente saber que Él es lo que Él dice que es?
Bueno, a través de ver sus obras. Y la obra de un pintor da gloria al talento que Él tiene. De la misma manera, las obras de Dios manifiestan, dejan expuesto lo perfecto que Él es. Y eso trae gloria a su nombre. Cuando alguien puede contemplar eso, cuando alguien puede ver ese resplandor, ese brillo, la gloria de Dios queda expuesta y de esa manera Él recibe gloria. Dar gloria a Dios, entonces, es reconocer cuán maravilloso es Dios, cuán perfecto, poderoso y sabio es Él en todo lo que Él es y en todo lo que Él hace. Por ende, reconocer su dignidad y honor que se le debe en todo lo que nosotros hagamos.
Entonces, ¿cómo es que nuestras obras pueden dar gloria a Dios? Bueno, vivir para la gloria de Dios es vivir de tal manera que podamos manifestar como un resplandor lo glorioso y maravilloso que es Dios. Y que eso se pueda ver en la manera en que nosotros vivimos para honrarle, amarle y adorarle en todo. Vivimos a la luz del peso. La palabra gloria en el Antiguo Testamento muchas veces se traduce como peso que tiene Dios por ser quien es Él. Eso es vivir para la gloria de Dios en dos párrafos. Mostrar cuán maravilloso es Él, cuán glorioso es Él. Cuánto le amamos, cuánto le adoramos, le honramos cuando vivimos de tal manera que estamos pensando en todo lo que hacemos.
¿Cómo esto que voy a hacer va a mostrar cuán maravilloso es Dios? Obviamente que en medio del pecado. Dios creó al hombre para vivir para su gloria. Dios creó al hombre para vivir en una relación perfecta de comunión y obediencia voluntaria hacia Él. Pero lamentablemente, como vimos la semana pasada, el hombre decidió romper esa comunión con Dios por medio de la desobediencia. En el momento que Adán y Eva pecaron, se cumplió lo que Dios les prometió. El día que dé el comas, ciertamente morirás. Ellos murieron en ese mismo instante espiritualmente. En ese mismo instante, fueron separados de la comunión con Dios.
Y más adelante murieron físicamente. Algo que el hombre no debía experimentar, salvo como consecuencia de su pecado. Y es importante entender que la muerte, desde un punto de vista bíblico, no es dejar de existir. Yo no sé si alguna vez te pusiste a pensar, pero bíblicamente, a la luz de lo que enseña la palabra de Dios, vos y yo, nunca, nunca, nunca, nunca dejaremos de existir. Lo que la Biblia enseña es que la muerte física da lugar, entonces, a la siguiente etapa, que es una muerte eterna o una vida eterna. Una existencia eterna en el castigo de Dios o una existencia eterna en la presencia de Dios, llena de gozo y de satisfacción plena.
El hombre pasó, es un cambio de estado, el hombre pasó de tener comunión con Dios a estar separado de Dios. Por lo tanto, muerto espiritualmente y más tarde muerto naturalmente, físicamente. Por lo tanto, pasó de vivir con el propósito de glorificar a Dios, a vivir centrado en sí mismo. Pasó de tener un corazón propicio y dispuesto a vivir en obediencia a un corazón que ahora es pecaminoso, que tiene una inclinación hacia el mal, que tiene una inclinación a la autonomía, a seguir mis propias leyes, hacia la rebelión contra Dios. Y como vimos la semana pasada, encontramos actitudes que antes no había, pereza, ociosidad, avaricia, codicia, vanidad de la vida, que jamás podrá llenar el corazón del ser humano.
Por más que un ser humano tenga prosperidad, buen trabajo, abundancia de bienes y todo tipo de satisfacción temporal, nada de eso podrá traerle una real y profunda y plena satisfacción a su alma. Una paz completa y una realización plena al corazón. ¿Por qué? Porque el hombre fue creado para vivir para Dios, en comunión con Dios. Y mientras el hombre no viva de esa manera por causa del pecado le es imposible, su vida nunca va a poder ser plena. Un día deberá presentarse delante del juicio de Dios, será hallado culpable por causa de su pecado, y deberá enfrentar la pena del castigo eterno y la separación eterna de Dios.
No importa lo que el hombre experimente en esta vida, fuera del evangelio de la gracia de Dios que ahora vamos a ver, el hombre no puede hallar sentido final a todo lo que hace. San Agustín lo reconoció en su libro autobiográfico, Las confesiones. Él dice lo siguiente al comenzar el libro, Nos hiciste Señor para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti. El corazón nunca tendrá verdadera paz hasta que no esté en una comunión restaurada con Dios. ¿Cómo podemos entonces reparar la maldición por el pecado? Dios nos creó para vivir para Él, pecamos, rompimos la comunión con Dios, caímos bajo la maldición de Dios por el pecado.
Bueno, ¿cómo reparamos eso? ¿Cómo lo arreglamos? ¿Cuánto dinero tenemos que darle a Dios para arreglar eso? ¿Cuántas obras tenemos que hacer para Dios para arreglar eso? ¿Cuántas veces tengo que ir a la iglesia para arreglar eso? Bueno, la Biblia enseña que para los hombres es imposible arreglar eso. Pero no para Dios, porque todo es posible para Dios. ¿Qué hizo Dios al respecto entonces? ¿Qué hizo Dios para arreglar lo que el hombre había hecho? ¿Qué hizo Dios para revertir la maldición del pecado? ¿Qué hizo Dios? Bueno, si sos cristiano, sabés, el Evangelio. El Evangelio es la respuesta a esa pregunta.
La buena noticia de que Dios se hizo hombre, Jesús, el Hijo de Dios, nació, y presta atención, para vivir la vida que Adán no vivió como el primer hombre, y que vos y yo tampoco podemos vivir. Una vida de obediencia y comunión perfecta con Dios, sin pecado, ni de obras, ni de pensamiento, ni de misión. En la cruz, a través de su sufrimiento y la muerte, Jesús experimentó el castigo y la muerte que merecen los pecadores. Murió como muere un cordero en sacrificio, para que su muerte sea contada en lugar de otro. Jesús es el santo sustituto de Dios en la cruz. Todos los que confían en Él, como el único que puede salvarlos, los reconocen como su Señor y se arrepienten de sus pecados, reciben el regalo inmerecido de la salvación y la vida eterna.
Jesús es lo que llamó el apóstol Pablo, el postrer Adán. El Adán que sí cumplió su llamado por Dios. Romanos capítulo 5, verso 12, nos dice, por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por medio de un hombre, ¿por medio de quién? Adán. Y por medio del pecado que entró, la muerte, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron, todos estábamos en Adán y Eva. Versículo 15, y si por la transgresión de uno, ¿de quién? De Adán, murieron los muchos, mucho más la gracia de Dios y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo, abundaron para los muchos. Versículo 17, porque si por la transgresión de un hombre, por éste reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por medio de un hombre, Jesucristo, los que reciben la abundancia de gracia y del don de la justicia.
En resumen, Pablo está diciendo, por Adán entró la muerte a este mundo, todos pecaron, reinó la muerte, porque no había otra manera de salir de eso, pero por medio de este nuevo hombre, Jesucristo, la gracia de Dios, el don de esa gracia, que es Dios y una comunión con Él, entraron en el mundo, también para los muchos. Es por medio de la fe y el arrepentimiento que podemos recibir el regalo de la salvación. Y al ser salvos, ¿qué sucede en nosotros? Somos hechos hijos de Dios, nuestra separación con Dios acaba. Somos reconciliados con Dios por medio de Jesús. Ahora tenemos comunión con Dios. Somos libres de ser esclavos del pecado.
Podemos obedecer a Dios por el poder de Dios. Podemos vivir una relación con Dios restaurada. Y por consecuencia podemos ahora vivir para su gloria. Abrazar el llamado que Dios le hizo a Adán, de trabajar para su gloria, para el bien de la creación, el servicio de nuestro prójimo, etc. Estando en Cristo, estando en Cristo, préstenme atención, inicia una nueva humanidad. Una nueva humanidad. Una nueva clase de humanidad. parte de una nueva creación que inició en la resurrección de Cristo y que culminará con cielos nuevos y tierra nueva. Por medio de Adán, la humanidad entera quedó en maldición por causa del pecado.
Por medio de Cristo, cada uno que va ingresando a comunión y a perdón de pecados por medio de la cruz, cada persona que va naciendo de nuevo va formando una nueva humanidad. Que es la primicia, la muestra gratis, si se quiere, la anticipada, el trailer de lo que va a ser una nueva creación en el futuro. Nosotros, si has creído en Cristo para tu salvación, sos parte de una nueva humanidad. No, pero pastor, no sabe lo que fue esta semana. Fue un caos. El tráfico, los insultos en el semáforo, llegué enojado a casa, le hablé mal a mi esposa. No, no, que yo, no, definitivamente yo no soy parte de esa nueva humanidad.
Bueno, si estás en Cristo, sí, porque el Evangelio tiene que ver con eso. No es por nuestras obras, es por la gracia de Dios. Es por la obra de Cristo en la cruz y es Él que nos va transformando día a día a la imagen de su Hijo. Entonces, si estás en Cristo, sos parte de esta nueva humanidad. Tu espíritu que estaba muerto desde el Edén volvió a la vida y al ser reconciliados con Dios, ahora nuestro cuerpo pertenece aún a la vieja creación. y por eso seguimos batallando con el pecado en nuestra vida hasta el día en que resucitemos y entonces nuestro cuerpo sea como el cuerpo de la resurrección de Cristo y ya no habrá más pecado.
Lo sé, yo escribí todo esto y dije, Señor, quiero hacerlo sencillo y es mucha información a veces, pero es importante. El día en que nacimos de nuevo formamos parte ahora de una nueva humanidad, una humanidad que está en comunión con Dios y esa humanidad no existía desde Génesis 3. Una humanidad que ahora volvió a la vida por medio de Cristo, que formamos parte del cuerpo de Cristo, que estamos unidos por el Espíritu de Dios a Cristo de manera indivisible, y que aguardamos la resurrección de nuestro cuerpo para que nuestro cuerpo también sea parte de esa nueva creación. Hermano, este es el Evangelio.
Estas son las buenas noticias. Dios está haciendo nuevas todas las cosas. Yo quiero que, por favor, escuches esto como si lo escuchás por primera vez y vos así, esto es sencillo, ya lo sé, sí, pero escúchalo por primera vez. Dios está haciendo nuevas todas las cosas. Comenzando por nuestros corazones y culminando con un nuevo universo. Dios Dios está haciendo nuevas todas las cosas. Cuando nosotros vimos el principio, la caída, y Dios dice, bueno, las cosas que se pusieron patas para arriba, las voy a volver y aún mejores. Y Dios va a ser una nueva creación. La Biblia empieza con una creación, la Biblia termina con una nueva creación.
¿Sí? ¿Amén? ¿Damos gracias al Señor por eso? ¿Sí? ¿Está de acuerdo? Y entonces, ahí viene la pregunta, ¿y qué tiene que ver esto con el trabajo? Tiene todo que ver. Tiene todo que ver y yo quiero demostrar eso. Tiene todo que ver. ¿Por qué? ¿Por qué tiene todo que ver? Porque el trabajo, y escuchen, miren la deducción maravillosa, el trabajo es hecho por un trabajador. ¿Verdad? ¿Sí? Y ese trabajador es lo que tiene que cambiar para que cambie el trabajo. Yo no quiero decirte, bueno, ahora vas a tener que hacer estas diez cosas para que tu trabajo sea más excelente. Lo primero que te quiero decir a la luz de la palabra de Dios y por lo que vinimos construyendo con el sermón uno, el sermón dos y hoy es que somos pecadores, estamos bajo la maldición del pecado y lo primero que debe cambiar para que luego cambie entonces el trabajo es el trabajador y es el corazón del trabajador.
Y si estás en Cristo, tu corazón ya fue transformado por la obra de Cristo y entonces tenés lo necesario para entonces poder cambiar todo lo demás. Y la única manera que existe de que el corazón del trabajador cambie es por medio del evangelio. Si vamos a trabajar para la gloria de Dios, el bien del prójimo, el servicio de nuestro prójimo, primero debes nacer de nuevo. si no has nacido de nuevo, no importa todo lo que yo diga de acá en adelante, lo primero que tenés que hacer para poder vivir para la gloria de Dios es nacer de nuevo. porque el hombre natural, el hombre sin Dios no va a buscar jamás las cosas de Dios, no lo quiere, no le agrada, no puede, está muerto.
Pero si vas a vivir para Dios, primero debes nacer de nuevo, tener un nuevo corazón, nuevos deseos, nuevos afectos, nuevos propósitos, nuevas fuerzas. Hay que cambiar desde lo más profundo de nuestro ser hacia afuera y la única manera que existe de que eso ocurra es por medio del Evangelio, no hay ninguna otra manera. Vos podés cambiarte lo que te pusiste para venir hoy, no podés cambiar tu corazón. Vos a la mañana te levantás, abrís el ropero y decís ¿qué me pongo para ir a la iglesia? Pero vos no podés levantarte y decir ¿qué cambiaré en mi corazón ahora antes de ir a la iglesia? porque el único que tiene acceso a transformar el corazón es Dios y la manera en que Dios transforma el corazón es por su palabra.
Entonces yo me levanto a la mañana y digo bueno, voy a preparar mi corazón para que lo cambie el Señor a través de su palabra cuando me reúna con mis hermanos más allá de lo que me ponga. Entonces nuevamente hay que ir al centro del problema si yo veo que no estoy viviendo para la gloria de Dios que no estoy trabajando para la gloria de Dios lo primero que debo preguntarme es ¿estoy seguro que he nacido de nuevo? ¿estoy seguro que el Espíritu de Dios vive en mí? ¿estoy seguro de que Él está transformando mi corazón? ¿estoy seguro que ahora soy de Él? Esa es la primer pregunta. La redención del trabajo que es el título de este sermón comienza redimiendo al trabajador redimiendo el corazón del hombre para que luego pueda vivir para la gloria de Dios.
Ahora vamos a la pregunta en cuestión ¿cómo afecta el Evangelio todo lo que estuvimos hablando? ¿cómo afecta el que yo he nacido de nuevo que el Espíritu de Dios mora en mí? ¿cómo afecta que yo ahora estoy reconciliado con Dios mi relación con el trabajo? Bueno, lo primero que tenemos que hacer es abrazar los sermones anteriores, abrazar el origen del trabajo, abrazar las consecuencias que nos trajo el pecado a nuestra relación con el trabajo. Pero al ser restaurados por el Evangelio, al ser restaurados en nuestra comunión con Dios, entonces somos restaurados también en el propósito original por el cual fuimos creados.
Es como si volviéramos de alguna manera a Génesis 2 y vos y yo tuviéramos ahora el entendimiento, la claridad, la posibilidad, el poder para poder vivir y trabajar para la gloria de Dios, el bien de la creación y el bien de nuestro prójimo. La maldición del pecado es revertida por el poder del Evangelio y el poder del Evangelio en mi vida es lo que me capacita para vivir ahora en Cristo lo que Adán no vivió para la gloria de Dios y para el bien de la humanidad y de la creación. Como cristianos entonces no vemos el trabajo como algo malo. No lo vemos. Si no lo vemos como algo bueno, un medio por el cual yo puedo traer gloria a Dios y bendecir al mundo.
Un medio por el cual yo puedo como un resplandor, como un brillo mostrar al mundo cuán maravilloso y cuán glorioso es Dios a través de mi vida sin importar qué clase de trabajo realice siempre y cuando haga algo que no deshonre a Dios. ¿Verdad? Un vendedor de drogas que ahora es cristiano no puede decir ahora venderé drogas para la gloria de Dios. No, absolutamente no. Deberá buscar un trabajo con el que sí pueda honrar a Dios, proveer a su familia y bendecir a otros. Entonces volviendo a la pregunta que empezamos qué diferencia el trabajo de un cristiano de alguien que no lo es. El panadero que ahora es cristiano probablemente haga el mismo pan que hizo el día anterior.
Y quiero que vean lo maravilloso de esto. ¿Qué cambió? Él cambió. Él cambió. Él cambió. Quizá no cambió su pan pero Él cambió. ¿Qué diferencia el trabajo de un cristiano de alguien que no lo es? que Él ya no es el mismo. Que Él ahora ha nacido de nuevo. Que Él ahora está vivo por el poder de Dios y por lo tanto su trabajo no es el mismo por más que haga el mismo pan que ayer. Por más que el resultado no cambie. Por más que quizá hoy limpia las latas y ayer no las limpiaba porque está en Cristo. Pero lo más importante es que Él ha sido transformado. las motivaciones de su corazón han cambiado y obviamente todo esto va a ir cambiando más y más a la medida que Él vaya creciendo en santidad y en madurez.
Pero sus motivaciones han cambiado. El cristiano no trabaja solamente por un sueldo y en nuestra cultura todas estas cosas son hasta contraculturales. No trabajamos solamente por un sueldo. Trabajamos para la gloria de Dios. Trabajamos para mostrar cuán glorioso es el Dios al que yo sirvo, el que me ha dado vida, el que me ha creado, el que me ha hecho su representante en este mundo. Y eso hará que yo dé mi mejor esfuerzo y busque hacer todo lo que hago de la mejor manera posible a pesar de que gane más o menos salario. ¿Por qué? ¿Por qué dar un mejor esfuerzo cuando el salario debería ser mayor?
No, a mí me pagan esto y si me pagan esto voy a hacer así. Si me pagaran más lo haría mejor. Bueno, en realidad el cristiano no debe vivir así. El cristiano que ha nacido de nuevo, que es la única clase de cristiano, servimos a uno, aquel que nos creó, aquel que nos dio la vida, nos hizo sus representantes. Nosotros somos la imagen y la semejanza de Dios. Hermano, no sé si alguna vez querés ver cómo luce la imagen y la semejanza de Dios, mirate al espejo a la mañana, así despeinado y todo. Sos la imagen de Dios, el representante de Dios en este mundo para vivir para su gloria con todo lo que haces.
Servimos al ojo de Dios, no al ojo de los hombres porque Dios siempre está presente. Vivimos en la presencia de Dios. Hacemos algo excelente porque lo hacemos para Dios, no para los hombres. Sea el trabajo que sea, limpiamos un piso, lo hacemos para la gloria de Dios. Cualquier trabajo. Cuando hacemos un trabajo con excelencia, estamos glorificando a aquel que nos creó a su imagen. Cuando nuestro trabajo beneficia a otro, beneficia a la creación, beneficia a nuestro prójimo, estamos glorificando a Dios como una extensión de Dios hacia el mundo porque somos sus representantes en cada lugar que estamos. en el lugar que vos trabajás, donde trabajás, pensá, ahí, sea tu casa, sea en una oficina, sea en una verdulería, sea en el gabinete del gobernador, lo que sea, en ese lugar donde trabajás, estás representando a Dios.
Tu trabajo está representando cómo Dios trabaja. La excelencia, la calidad, la preocupación con la que haces tu trabajo. la hora que llegás, la hora que te vas, todo eso está representando al Dios que te hizo a su imagen y su semejanza para representarlo en el mundo. A Dios que no solo te creó, sino que te dio vida ahora en Cristo. Estás representando a ese Dios. en el evangelio, en el evangelio podemos vencer el pecado en relación con el trabajo, hermanos. El pecado va a estar ahí como una mala hierba, pero podemos por el evangelio vencerlo. En lugar de ser perezosos, podemos ser diligentes, disciplinados y esforzados.
En lugar de ser codiciosos, podemos ser generosos, dadivosos y proveer para nuestra familia, iglesia y sociedad. En lugar de la insatisfacción y la vanidad, podemos encontrar nuestro gozo y significado en vivir y trabajar para la gloria de Dios. Ahora podemos ser para la gloria de Dios íntegros en nuestro trabajo. Hablar la verdad, vivir en verdad y en luz en nuestro trabajo. Mantener el respeto hacia la autoridad, hacia nuestros colegas, ser diligentes en lo que requiere diligencia, ser fieles y leales en nuestro trabajo, tener una actitud de servicio porque estamos haciendo las cosas para Dios.
El apóstol Pablo lo dice de esta manera en Efesios y en Colosenses. En Efesios, siervos obedezcan a sus amos en la tierra. En este contexto está hablando de esclavos y amos. En nuestro contexto aplica para empleado y empleador. Siervos obedezcan a sus amos en la tierra con temor y temblor, con la sinceridad de su corazón como a Cristo. si Cristo te pide lo mismo que tu jefe te pide, ¿cómo lo harías? No para ser vistos como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos ¿de quién? de Cristo como empleados de Cristo como esclavos de Cristo haciendo de corazón la voluntad de Dios ¿cuál es la voluntad de Dios?
Que hagamos todo para su gloria de manera excelente sirvan de buena voluntad como al Señor y no a los hombres sabiendo que cualquier cosa buena que cada uno haga esto recibirá del Señor sea libre o esclavo. fíjense esto si yo hago bien mi trabajo si lo hago con excelencia si me preocupo para que tenga una buena calidad y mi jefe no le importa yo puedo saber que lo hago para Dios y que Él me recompensará eso es lo que el texto dice no, pero a mí no me pagan lo que me tienen que pagar bueno, pero el Señor no es deudor de nadie y si trabajamos con excelencia para su gloria sabemos que el Señor en su gracia hasta nos recompensará por eso bueno que hacemos fíjense la gracia y la misericordia de Dios eso tiene que cambiar nuestro paradigma nuestro pensamiento que importa lo que hemos visto en nuestra cultura lo que nos ha enseñado nuestra sociedad no importa primero Dios luego los hombres si Dios dice que debo trabajar para su gloria no importa si los 25 empleados que están al lado mío no lo quieren hacer y por eso yo tengo más trabajo todavía lo hago para Él lo hago para su gloria lo hago para que todos puedan ver cuán maravilloso
es mi Dios y Dios y Dios me va a recompensar Colosenses 3.23 todo lo que hagan háganlo de corazón como para el Señor y no para los hombres sabiendo que del Señor recibirán la recompensa de la herencia es a Cristo el Señor a quien sirven nuevamente debemos cambiar nuestra manera de pensar sobre el trabajo cuando yo trabajo lo hago para el Señor sea el trabajo que sea lo hago para Cristo cuando estoy alimentando chanchos en una granja lo hago para la gloria de Dios ¿qué es lo que haces? ¿cuál es tu trabajo? diseño programación actor de Hollywood no creo que tengamos ninguno pero ¿cuál es tu trabajo? hazlo para el Señor hacelo con alegría con gozo obviamente que está el pecado no te olvides tenemos esa lucha yo lo sé pero hagámoslo para Cristo con esfuerzo mostrémosle a los demás lo que significa ser representantes de Dios en el lugar donde estamos recuerden que somos nosotros los que tenemos que ganar al resto no el resto a nosotros no el jefe se fue vení vamos a tomar mate total hasta las 5 no llega a quien servimos al ojo de los hombres o servimos al ojo de Dios
debemos derribar un engaño y me encanta romper esto hay que romper un engaño que hemos alimentado en la cultura evangélica por mucho tiempo no existe un trabajo espiritual y uno secular no existe tal división en ningún área de la vida no existe mi vida secular y mi vida espiritual no existe todo lo que yo hago como hijo de Dios lo hago en la presencia de Dios no hay tal cosa como un trabajo secular y un trabajo espiritual cuando sirvo al señor en la iglesia que bueno los domingos sirvo a Dios los lunes a los sábados sirvo a ese amargado de mi jefe no todo el tiempo que trabajo lo hago para Dios y eso es lo que va a cambiar mi trabajo todos los que son hijos de Dios trabajan para Dios seas pastor misionero carpintero ama de casa limpies por horas seas cirujano ingeniero o presidente de algún país todo trabajo es importante todo trabajo se hace para la gloria de Dios y escuchen bien esto todo trabajo contribuye al bienestar del mundo cuando tu trabajo está bien hecho contribuye al bienestar de la creación de la sociedad del mundo de tu familia de tu ciudad de lo que sea pero estás aportando algo bueno al mundo que Dios creó primera de corintios 10
31 dice entonces ya sea que comas o que bebas o que hagas cualquier cosa háganlo todo para qué para la gloria de Dios una pregunta cuando vos piensas que tu trabajo es insignificante y lo más aburrido y absurdo del mundo pregúntate cómo sería distinto el mundo sin tu trabajo supongamos que fabricas tuercas en una fábrica y por 20 años has fabricado tuercas en una fábrica y piensas que fabricar tuercas en una fábrica es lo más aburrido del mundo y que no sirve para nada y te desanimas porque piensas que no puedes hacer absolutamente nada para Dios porque no no sos un misionero entonces pregúntate lo
siguiente cómo contribuye ese aparente pequeño trabajo en el funcionamiento del mundo qué significa ese trabajo para la provisión de tu familia recordemos que el medio ordenado por Dios para que proveamos a los que están bajo nuestro cuidado es nuestro trabajo esforzado y el sudor de nuestra frente qué significa tu trabajo de hacer tuercas en una fábrica para el sostén de tu familia para el sostén de aquellos que están a tu cuidado porque los que no quieren trabajar o proveer para los suyos son peores que un incrédulo 1 Timoteo 5.8 si alguien no provee a los suyos especialmente a los de su casa ha negado la
fe es peor que un incrédulo ni siquiera un incrédulo haría eso yo me aburrí de hacer tuercas en una fábrica por 20 años prefiero estar en mi casa y bueno después veo qué hago Dios proveerá Dios te proveyó ese trabajo si hay necesidades en mi familia que son prioridades no estamos hablando de la última zapatilla con luces y música si hay necesidades en mi familia que son prioridades y no las estoy cubriendo por la negligencia en trabajar entonces no estamos dando un buen testimonio delante de Dios y de los hombres hay circunstancias particulares puede haber guerras que no es lo tan común en nuestro país
puede haber huracanes que tampoco es lo más común en nuestro país pero puede haber crisis económicas que si es lamentablemente más común en nuestro país puede haber enfermedad puede haber un accidente puede haber un desempleo quebró la fábrica estos días estaba hablando con un pastor en Estados Unidos que trabaja como empleado y él nos pedía oración a otro grupo de pastores nos decía pastores les pido por favor oración mi jefe entró en coma 25 familias quedamos sin empleo desde ese mismo momento hay circunstancias difíciles etapas difíciles donde la iglesia debe recordar que tiene responsabilidad en ayudar a sus hermanos en la fe pero cuando pudiendo
trabajar no se hace eso y no se provee lo que es necesario para su hogar se está deshonrando a Dios se está pecando contra Dios pero no solo significa tu trabajo un medio ordenado por Dios para la provisión de tu familia ¿qué significa tu trabajo en la provisión que realizas para el reino de Dios principalmente para tu iglesia local? la iglesia local es sostenida por las ofrendas de sus integrantes los pastores pueden dedicarse al trabajo a tiempo completo en el ministerio gracias al sostén de los que conforman la iglesia los plantadores de iglesia pueden dedicarse a esa obra con mayor esfuerzo cuando son sostenidos por
la iglesia a la cual pertenecen la iglesia paga el alquiler de la iglesia en el salón donde se reúnen pagan los servicios ayudan a las viudas proveen para los hermanos en necesidad la ofrenda de la iglesia provee para los instrumentos los equipos de sonido el agua elementos de higiene limpieza etcétera etcétera etcétera ¿dónde sale la provisión para la iglesia local? ¿de dónde sale la provisión para la iglesia local? del aporte de los que la integran de la dádiva de los que la integran si la iglesia puede o no cubrir sus necesidades también habla del trabajo y el esfuerzo que hacen sus miembros en aportar para ellos nuevamente mi trabajo no sólo provee para mi familia biológica también provee para la familia de la fe también provee para lo que la iglesia necesita y yo no sé si alguna vez viste tu trabajo como un medio divinamente ordenado para que tu iglesia pueda suplir en abundancia lo que se necesita para la expansión del reino de Dios no sé
si alguna vez lo viste tu trabajo como el medio ordenado por Dios para proveer a tu familia pero también para proveer a tu iglesia para el funcionamiento de la iglesia local y uno puede preguntar bueno pero Dios no puede proveer sobrenaturalmente para su iglesia si de Dios es todo el oro y la plata pero Dios ha decidido que en el orden natural y cotidiano de la vida de la iglesia todas las necesidades de la iglesia sean cubiertas por la generosidad la dadivocidad la dadivocidad producto del esfuerzo y el trabajo de sus miembros producto del sudor de la frente de sus miembros esa hermanos es la
enseñanza bíblica acerca de estas cosas quizá nunca lo había visto de esa manera pero el medio que Dios quiere utilizar para que la iglesia local tenga lo necesario para funcionar es tu trabajo y mi trabajo el trabajo de cada uno de nosotros la generosidad la generosidad de cada uno de nosotros cuanto lo que cada uno tenga en su corazón pero debemos verlo de esa manera cuando trabajo haciendo tuercas en una fábrica y lo hago por ocho horas por cinco días a la semana por veinte años y pienso que no estoy haciendo una diferencia en el reino de Dios es porque he perdido la perspectiva bíblica de lo que Dios hace por medio de mi trabajo esforzado he perdido la perspectiva bíblica Dios me está dando a partir de mi aburrido trabajo de tuercas en esa fábrica la oportunidad maravillosa de servirle trabajando para su gloria trabajando con excelencia haciendo las mejores tuercas que puedan hacerse proveyendo de tuercas excelentes para la sociedad en la que vivo para que otras cosas otras máquinas otros aparatos puedan funcionar también con excelencia a partir de las tuercas que preparo y otras personas puedan ser bendecidas por el trabajo de esas otras máquinas que usan las tuercas que yo preparo estoy haciendo que el trabajo de otras personas sea
más fácil al tener esa provisión de tuercas y entonces el panadero cristiano o no cristiano ahora puede amasar la masa en una máquina y producir más pan para la sociedad en la cual vivo con más rapidez y vender pan para otros proveer para su familia proveer para la iglesia dar trabajo a otras personas a través de ¿qué? de mi trabajo esforzado probablemente hasta yo sea bendecido comiendo ese pan en la mañana que el panadero hace más rápido y mejor con las tuercas que yo hago en esta fábrica por medio de mi trabajo esforzado Dios me permite proveer para el sostén de mi familia día a día para alimentarse y para suplir todas esas necesidades no solo eso sino que a través de mi ofrenda generosa puedo aportar y suplir las necesidades del funcionamiento de la iglesia local el sostenimiento de los líderes la plantación de nuevas iglesias la capacitación de los santos el apoyo a mis hermanos etcétera etcétera etcétera luego de pensar en estas cosas hermanos pensamos que un cristiano que trabaja haciendo tuercas para la gloria de Dios realmente no está haciendo algo extraordinario el hacer tuercas para la gloria de Dios para el bien de la creación y el bien de mi prójimo es un regalo maravilloso de la gracia de Dios
es un regalo maravilloso de la gracia de Dios y ahora sacá cambiar tuercas y pone tu trabajo como tu trabajo beneficia a la sociedad como tu trabajo beneficia a una familia como tu trabajo beneficia a una persona de qué manera de qué manera está proveyendo tu trabajo para tus necesidades y la de tu familia de qué manera está proveyendo tu trabajo para las necesidades de tu iglesia local como que tu trabajo no hace una diferencia en el reino de Dios por supuesto que la hace ahora que no estemos despiertos a eso bueno es otra cosa pero Dios está usando todo eso para su gloria Jesús dice en Mateo 5 16 así brille la luz de ustedes delante de los hombres para que vean sus buenas acciones y glorifiquen a su Padre que está en los cielos Martín Lutero hablando de la reforma y pudiéramos dedicarle mucho más tiempo en la reforma se empezó a usar la palabra vocación que significa el llamado de Dios no solamente para el clero no solamente para los sacerdotes o los monjes vocaciones todo llamado que Dios te ha dado para producir para su gloria para vivir para su gloria la vocación el llamado de Dios para una persona es normalmente ese lugar donde Dios te ha puesto te ha
dado dones providencialmente te ha colocado en ese trabajo para servirle y para trabajar para su gloria y nosotros deberíamos ver nuestro trabajo como un llamado de Dios como cristianos tenemos la oportunidad de hacer de nuestro trabajo diario una herramienta un instrumento de Dios en el mundo y eso debe cambiar la perspectiva que tenemos en cuanto al trabajo el trabajo aún va a ser cansador el trabajo va aún ser afectado por mi pecado pero es Dios que por medio del evangelio ha transformado mi corazón y a través de nosotros está llevando a cabo una obra en este mundo hermanos no sé cuántos somos acá 60 acá
hay 60 personas que están siendo llamadas y enviadas por Dios a la sociedad a ser sus representantes en cada uno de sus trabajos cada día para trabajar para su gloria para la provisión de su familia y de su iglesia Dios como mencionamos anteriormente está trabajando en hacer nuevas todas las cosas y por donde comenzó por nuestros corazones Cristo en su resurrección es el primero de una nueva humanidad y nosotros por medio de nacer de nuevo formamos parte de esa nueva humanidad Dios está haciendo nuevas todas las cosas y viene el día en donde Dios hará nuevos cielos y nueva tierra donde ya no existirá el
pecado y la maldad una tierra donde ya no habrá cardos ni espinos donde el trabajo ya no sufrirá por la maldición por causa del pecado donde vos y yo estaremos completamente limpios de la presencia del pecado ya no batallaremos con la pereza la ociosidad la codicia la vanidad estaremos perfectamente limpios de la presencia del pecado donde serviremos a nuestro rey Jesucristo eternamente trabajando hermanos trabajando en cosas que aún no sabemos pero le serviremos con alegría por lo que él ha hecho por nosotros y pasaremos milenios y milenios y milenios de milenios disfrutando de una comunión perfecta con Dios a través de su hijo y de
viviendo para su sola gloria Dios lo que empezó en el edén lo continuará en la nueva creación de una manera mucho más gloriosa y si no eres cristiano y estás en esta mañana en este lugar Dios está dispuesto así como él está haciendo nueva todas las cosas Dios está dispuesto a hacer tu vida nueva en este día una nueva vida solo debes venir a él en arrepentimiento por tu vida de pecado y confiando solo en la obra que Cristo hizo en la cruz para el perdón de los pecadores y puedes unirte por la gracia de Dios a la familia de Dios a la iglesia de Dios a esta nueva humanidad y a la nueva creación que está en la puerta hermanos amados fuimos creados para su gloria fuimos recreados para su gloria para trabajar para él desde el Edén hasta la nueva creación oramos al Señor Padre te damos gracias por tu palabra te rogamos Señor que tu palabra obre en nosotros Señor si hemos sido expuestos a estas verdades Señor que tu traigas convicción de pecado en nuestras vidas que podamos examinar nuestros corazones y meditar Señor en la manera en que trabajamos como hemos visto el trabajo hasta estos días Señor y como lo veremos de ahora en más oramos Señor para que
la manera en que nosotros vemos nuestro trabajo y las actividades que nosotros hacemos sean remuneradas o no sean remuneradas Señor que podamos ver esas actividades como una manera de adorarte una manera de traer gloria a tu nombre que podamos ver Señor que cuando hacemos nuestro trabajo con excelencia con alegría con gozo más allá de todas las dificultades que ese trabajo tenga Señor nosotros podemos hacerlo para tu gloria somos tus representantes en este mundo Señor ayudanos a ver el valor que tú le has dado a nuestro trabajo porque el trabajo es algo bueno Señor el valor que tiene el trabajo para glorificarte para proveer a nuestra
familia para proveer a nuestra iglesia Señor por favor ayudanos a cambiar a renovar nuestro entendimiento ayudanos a arrepentirnos del pecado que tú nos muestras alejarnos de ese pecado y a vivir entonces como Cristo por medio del poder de tu Espíritu Santo que mora en los creyentes y si alguien no te conoce Señor que puedas usar tu evangelio que es poder para salvar que él pueda entregar su vida a ti Señor te rogamos todas estas cosas para tu gloria en el nombre de tu Hijo Amén y amén
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Serie
Trabajo y Evangelio
Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.