Imita el Amor de Dios, Ama a Tu Enemigo
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a conocer. Le he pedido también que comparta un poco la obra que el Señor está haciendo en Puerto Rico. Hay una convención con la que yo he colaborado ya hace años, la Convención Bautista del Sur de Puerto Rico, que han hecho un excelente trabajo en entrenar plantadores y plantar iglesias a lo largo de toda la isla de Puerto Rico. Así que una linda oportunidad de tenerlo con nosotros. Bien, vamos a orar al Señor y pedirle que Él bendiga su palabra. Voy a poner el cronómetro para que no salgamos en una hora y media del sermón. Vamos a orar al Señor para que el Señor nos guíe. Padre bueno, te damos tantas gracias, Señor.
Tantas gracias porque ninguno de nosotros merece estar en este lugar. Nadie, Señor, ni el pastor, ni el que llegó hoy por primera vez, nadie merece estar delante de Ti. Maravilloso Dios, tan bueno, tan misericordioso, tan lleno de gracia. Señor, que cada día renuevas tu misericordia. Cada día tu fidelidad es nueva para nosotros, Señor. Cada día afirmamos con nuestros actos que somos pecadores, Señor. Pero cada día el Evangelio nos dice que somos eternamente amados en Cristo. Señor, gracias por eso. Pedimos que tu palabra obre en nuestros corazones, para tu gloria, en el nombre de Jesús. Amén. Estamos con el Evangelio de Lucas, capítulo 6.
Me desperté y los tenía arriba de mi cama. Me golpearon y me pedían un dinero que yo no tenía. Amenazaron a mi esposa y le pusieron cinta en la boca. Me robaron algunos pesos que tenían por alguna emergencia y se fueron. Ese es el testimonio verídico de un anciano cerca de mi casa que sufrió un robo en diciembre del año pasado. Cuando escuchamos estos casos tan duros, nos confrontan con la cruda realidad de la maldad y la injusticia en nuestro mundo. Frente a esto surge una pregunta inevitable. ¿Cómo reaccionarías, cómo reaccionamos ante tales actos de violencia? ¿Nos inclinamos hacia la venganza?
¿Nos inclinamos hacia la justicia propia o acaso existe otra manera de responder? Ahora pensemos en nuestros propios corazones. Pensá en un momento en que te hayan herido profundamente. Quizás te han traicionado, humillado o incluso te han agredido física o emocionalmente. ¿Qué deseos nacieron en tu corazón? ¿Anhelabas venganza? ¿Anhelabas ejercer justicia por mano propia? ¿Anhelabas pagar con la misma moneda? Ahora imagina por un momento a este anciano de nuestra historia. Imaginate que el hombre sale temprano en la mañana de su casa y se sorprende porque encuentra que a pocos metros de su casa aparentemente hubo una pelea y un hombre queda herido inconsciente ahí en la mareda.
El anciano inmediatamente llama a su esposa y entre los dos llevan a este hombre adentro de su casa. Lo acuestan en su cama, le comienzan a lavar las heridas y a curarle para que no se infecte. Se preocupan buscando un médico que lo asistan y le preparan una comida para cuando recobre el conocimiento. Cuando el hombre vuelve en sí y mira toda la escena, él reconoce en la casa que está. Él reconoce que esos son los ancianos a los que él le había golpeado y le había robado. Y cuando mira la bondad y el amor que ellos le estaban mostrando a pesar de lo que él había dicho, se quebrantan. Y entre lágrimas le pregunta al anciano y a su esposa por qué.
A lo que el anciano responde tomando, eso repisa una vieja Biblia y leyendo nuestro pasaje que estamos leyendo a continuación en Lucas 6, 27 al 36. Pero ustedes, los que oyen les digo, amen a sus enemigos. Hagan bien a los que los aborrecen, bendigan a los que los maldicen, oren por los que los insultan. Al que te hiera la mejilla, preséntale también la otra. Y al que te quite la capa, no le niegues tampoco la túnica. A todo el que te pida, dale. Y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames. Y así como quieran que los hombres hagan con ustedes, hagan con ellos de la misma manera. Si aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen?
Porque también los pecadores aman a los que los aman. Si hacen bien a los que hacen bien, ¿qué mérito tienen? Porque también los pecadores hacen lo mismo. Si prestan a aquellos de quienes esperan recibir, ¿qué mérito tienen? También los pecadores prestan a los pecadores para recibir de ellos la misma cantidad. Antes bien, amen a sus enemigos y hagan bien y presten, no esperando nada a cambio. Y su recompensa será grande y serán hijos del Altísimo, porque Él es bondadoso para con los ingratos y perversos. Sean ustedes misericordiosos, así como su Padre es misericordioso. Ahí estaba la razón del amor a los enemigos.
En las palabras de Jesús, en nuestro texto, encontramos un camino que va más allá de lo comprensible y que desafía nuestra naturaleza humana. Jesús nos manda a amar con un amor que no busca recompensas, que no se basa en los méritos de quien lo recibe. Un amor incondicional, generoso, desinteresado incluso hacia aquellos que consideramos nuestros enemigos. Jesús nos llama a imitar el amor de Dios. Y eso es, para nosotros, algo imposible humanamente. En los días de Jesús, en el primer siglo, la gente valoraba mucho la cuestión del honor y la vergüenza. Ellos buscaban más que nada el honor y evitar cualquier cosa que los avergonzara.
Algo así como nosotros nos preocupamos por nuestra reputación y cómo nos ven los demás al día de hoy. Las personas tomaban decisiones en función de si traerían honor o vergüenza a sí mismos, a su familia, a su pueblo, a su nación. También era muy común devolver los favores. Si yo te hacía un favor, si alguien te ayudaba, era porque se esperaba que vos hicieras lo mismo a cambio. La cultura de la reciprocidad. Pero cuando Jesús llega, Él cambia las reglas del juego. Su mensaje a los discípulos es de amar aún a sus enemigos sin esperar nada a cambio. Esta idea era tan diferente y desafiante en el primer siglo como también lo es hoy para nosotros.
Este es el camino que deben seguir todos los discípulos de Jesús. Este no es un camino para algunos, es para todos los que se llaman a sí mismos cristianos discípulos de Jesús. Un camino de amar de una manera que no es de este mundo. Es un camino de amar de una manera que es contraria a la inclinación natural de nuestro corazón. Mi primer punto en nuestro texto, vamos a tener tres puntos. El primer punto es un amor que no es natural. Versículo 27 al 30. Pero a ustedes los que oyen el desdigo. Jesús vuelve a dirigirse a sus discípulos con una enseñanza práctica de cómo vivir como discípulos de Jesús.
Amen a sus enemigos. Algo importante de esta palabra amor y es que... El amor ágape no está basado en mi sentimiento ni en mi emoción, sino que el amor ágape nace de la voluntad. Es intencional y es deliberado. Jesús no es un amor basado en el otro, sino en la decisión de la persona de amar al otro. Jesús está pidiendo algo que no es nuestra inclinación natural, sino que amar de la manera ágape, amar deliberadamente, intencionalmente a nuestros enemigos, no nace de nuestro humano corazón. Nuestro humano corazón quiere la reciprocidad. Nuestro humano corazón quiere la venganza. Por lo tanto, amar de una manera ágape, intencional y deliberadamente a nuestros enemigos, sin esperar algo a cambio, evidencia una obra sobrenatural en nuestro corazón.
Porque si no es por el Espíritu de Dios derramado en nuestros corazones, nadie puede amar de esta manera, sincera y desinteresadamente, como es lo que Jesús plantea. No estamos hablando de un amor hipócrita hacia el enemigo. No estamos hablando de un amor diplomático hacia nuestros enemigos, como aquellos que se juntan en un tiempo de guerra y tienen un protocolo diplomático entre sí, pero no hay un amor genuino, sincero. El amor que Jesús nos está pidiendo es con honestidad, con sinceridad, con desinterés en nuestro corazón por los enemigos. Ahora la pregunta es, ¿quiénes son mis enemigos? Uno pudiera decir, bueno, el día que tenga un enemigo lo amaré de esa manera.
Pero en realidad los enemigos en el primer siglo y a la audiencia de Jesús, lo que está haciendo referencia es a alguien odioso, alguien que es hostil. En el contexto del primer siglo, para los judíos un enemigo era un gentil. Alguien que quizás vivía al lado de mi casa, pero él no era judío, él era mi enemigo. Un gentil, de otra nacionalidad, un extranjero. Podían ser los romanos, que para los judíos eran sus captores. Los judíos estaban bajo el gobierno romano y bajo la opresión del ejército de Roma. Ellos pudieran pensar en un enemigo como en un centurión o en un soldado romano. O también podían pensar en los enemigos como los judíos pecadores, como Leví, un publicano.
Un publicano era mi enemigo. Alguien que no era como ellos, que se habían vuelto odiosos a ellos, como la mujer samaritana del pozo de Juan 4. Nosotros podemos identificar personas que nos han lastimado. Nosotros podemos identificar aquellos que son diferentes a nosotros por nacionalidad, por gustos, por creencias. Personas que nos rechazan, que son hostiles a nosotros por ser cristianos. Amen a sus enemigos. Amen a esas personas. No es una sugerencia lo de Jesús. Jesús no está diciendo, discípulos, si tienen ganas de hacerlo, amen a sus enemigos. Jesús no está diciendo, si sienten de amar a sus enemigos, puede ser una buena idea.
Lo que Jesús está diciendo es que decidan, contra su propia inclinación natural, pecaminosa, amar a sus enemigos en vez de buscar venganza o retribuirles el mal que les han hecho. Jesús no está preguntando si la otra persona merece que le hagas bien. Jesús está diciendo que debes amar. Que debes amar incluso a tus enemigos. Muchas veces nuestro comportamiento hacia los demás no está movido por un amor desinteresado o incondicional. Antes de hacerle bien a alguien pensamos en un montón de filtros. ¿Se lo merece? ¿No se lo merece? ¿Cómo se comportó conmigo últimamente? ¿Me ha estado saludando? ¿Se ha portado bien conmigo?
¿Ha sido amistoso conmigo? Nos fijamos en el historial que tenemos en nuestra memoria para ver si hay razones de hacerle bien o no. Pero Jesús nos lleva a otro lugar. Jesús nos dice, amen a sus enemigos. Y señala tres aspectos. Hagan bien a los que los aborrecen. En vez de devolverle con la misma moneda, piensa en algo bueno que puedas hacer por él, por tu enemigo. Por aquel que te aborrece. Algo bueno que con honestidad, desinteresadamente, pudieras hacer por su bienestar. Hermanos, eso es contra nuestra naturaleza. Lo que Jesús nos llama hacer. Cuando nosotros somos aborrecidos, somos lastimados.
¿Cuántas veces escuchamos, no a ese? A ese le hice la cruz. A ese le bajé la persiana. A ese le bloqueé de whatsapp. Más moderno. Pero Jesús dice, aquel que te aborrece, piensa en tu corazón desinteresadamente cómo pudieras hacerle un bien, como si fuera la persona que más amara se me está bien. Eso sí que es bien contra nuestro propio corazón. Bendigan a los que los maldicen. Bendigan a los que los maldicen. Pablo practicó esto en 1 Corintios 4.12. Él dice, cuando nos ultrajan, cuando nos ultrajan, bendecimos, dice Pablo. Cuando somos perseguidos, los soportamos. Esa es la actitud de un verdadero cristiano, que responde al mal que recibe con bien.
Bendigan a los que los maldicen. Cuando alguien te insulta, cuando alguien te lastima con sus palabras, tu respuesta debe ser buscar su bienestar. Debe ser sincera y honestamente que esa persona sea bendecida, edificada, salvada. Fíjense que no está diciendo simplemente, cuando alguien te insulta, mordete la lengua y contá hasta 10. Antes de darle el doble de lo que te dijo. Eso es un mecanismo humano, pecaminoso. Jesús nos lleva a un punto que nos dice, cuando alguien te insulta, en tu corazón, el deseo que debe gobernar es que vos querés el bien para esa persona. Que en tu corazón vos querés bendecir a esa persona.
Que tu corazón se llena de una compasión sobrenatural que si no fuera por Cristo no existiría. Jesús nos llama a ese nivel de amor por nuestros enemigos. No superficial. Todos pueden amar superficialmente, entre comillas, a sus enemigos. Hagan bien a los que los aborrecen, bendigan a los que los maldicen, oren por los que los insultan. Fíjense la dinámica. Las palabras que otro puede usar para insultarme, yo uso mis palabras para interceder a Dios por el bienestar de esa persona. Y no hay mejor manera de usar esas palabras. Yo pudiera usar mis palabras para insultarlas y quizá hasta puedo jactarme de que conozco más insultos que los que Él me dio.
Pero Jesús dice, cuando te insultan, usá tus palabras para ir al Señor en beneficio de esa persona. Eso es amar a tu enemigo. Alguien dijo que no se puede odiar constantemente a alguien por el cual se está orando amorosamente. No podés albergar en tu corazón odio por el cual, por alguien que doblás tus rodillas y pedís al Señor por su bienestar. Sincero y honesto. Este es el corazón de los discípulos de Jesús. Cuando Esteban estaba muriendo apedreado en Hechos capítulo 7, dice el texto, cayendo de rodillas, clamó en alta voz, Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Ese es el espíritu de Dios obrando en el corazón de los cristianos, de los verdaderos discípulos de Jesús.
Ellos pueden clamar, aun en el peor momento, aun cuando los están matando, ellos pueden tener en su corazón un sincero deseo por el bienestar de esos verdugos. Pídale a la psicología que les explique eso. No pueden. Si el amor de Dios no ha sido derramado en nuestros corazones, no se puede vivir esta palabra. No se puede vivir. Porque Jesús le pide a los discípulos que hagan algo que es imposible para el hombre natural hacerlo. Se requiere un corazón nuevo, se requiere un amor que no es de este mundo, un amor que viene de parte de Dios. Y fíjense en el versículo 29 y el 30 cómo se manifiesta en la práctica ese amor.
Versículo 29 y 30. Al que te hiera la mejilla, preséntale también la otra. Al que te quite la capa, no le niegues tampoco la túnica. Y a todo el que te pida, dale. Y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames. ¿Qué es lo que no debemos hacer? Bueno, no debemos golpear en la mejilla de aquel que nos golpeó inicialmente. No debemos devolver el mal por mal. En el Antiguo Testamento, en Éxodo capítulo 20, la ley limitaba una reciprocidad llamada la ley del talión. Ojo por ojo, vida, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, golpe por golpe. Pero lo que la ley está dando a entender ahí no es el ideal del corazón, sino que la ley está manteniendo un orden social, poniendo castigos recíprocos entre ciudadanos que tuvieran algún litigio.
Entonces, cuando las personas de Israel tenían un conflicto entre sí y iban a Moisés o a los jueces o a los sacerdotes del pueblo y tenían que resolverlo, podían ir a este pasaje para decir, bien, golpe por golpe, herida por herida, pero había un camino más excelente para el individuo. El camino más excelente es del amor, del no devolver mal por mal, sino devolver bien por mal. Éxodo 23 dice, si encuentras extraviado al güey de tu enemigo o a su asno, ciertamente se lo devolverás. Si ves caído debajo de su carga al asno de uno que te aborrece, no se lo dejarás a él solo, ciertamente lo ayudarás a levantarlo.
Fin de la cita. Entonces, si bien la ley regulaba judicialmente el orden social equiparando la reciprocidad, había un camino más excelente al que todo israelita era llamado y era amar a tu prójimo como a ti mismo. Si vieras a tu enemigo en una situación de necesidad, no serías indolente a él porque no lo estarías amando como a ti mismo. Cuando Saúl perseguía a David para matarlo, la escritura habla de dos oportunidades que David podía matar a Saúl, vengarse de él, sin que Saúl pudiera hacer nada al respecto. Pero David rechazó vengarse y encomendó su causa al Señor y a la justicia de Dios. Primero de Samuel 24 y 26.
Eso es lo que Dios nos pide a nosotros. Algo radical, algo antinatural para el ser humano. Jesús nos llama a responder de una manera bondadosa y misericordiosa ante el daño que nos hagan. Jesús no está diciendo que nos dejemos golpear. Jesús no está diciendo que seamos ingenuos y le demos a todo el mundo lo que quiere o que dejemos que nos roben todo lo que tenemos. Jesús no está diciendo eso. Jesús está usando una regla del lenguaje que es la hipérbole. La hipérbole es exagerar un hecho para mostrar una enseñanza o para hacer un punto. ¿Cuántos fueron a la fiesta? Todo el mundo fue a la fiesta.
Eso es una hipérbole que nosotros usamos cotidianamente. ¿Qué tal estuvo la cena de lo de Esteban? Bien, me comí todo. No, no comiste todo. Pero es una hipérbole. Nosotros sabemos cómo funcionan las hipérbole y como argentinos sabemos aún más cómo funcionan las hipérbole. por lo exagerados que somos. El punto es que Jesús nos está diciendo que ante una situación donde nosotros somos perjudicados por nuestros enemigos o recibimos el mal de otros nuestra actitud ante ese mal debe ser mansedumbre, bondad, misericordia y amor. Subtítulo sin represalias o deseos de venganza en nuestro corazón. Y ahí es donde si no hay un corazón regenerado eso es imposible porque por nuestra naturaleza nosotros cuando nos dan un golpe queremos dar diez.
Es la actitud amorosa hacia los enemigos como discípulos de Jesús que tenemos que tener. No buscar nuestra reivindicación personal sino encomendarnos a la justicia divina. no es buscar que el orgullo sea quien gobierne en esa situación. Cuando somos heridos o lastimados o nos abofetean y nos humillan nuestro orgullo va a querer reivindicación va a querer justicia por mano propia. Pero cuando el Señor ha transformado nuestro corazón y el viejo hombre sigue ahí muerto nosotros vamos a tener una actitud de compasión y misericordia para aquel que nos ofende para aquel que nos hace mal para aquel que nos perjudica.
Romanos 12.17 dice Nunca paguen a nadie mal por mal. Amados nunca tomen venganza ustedes mismos sino den lugar a la ira de Dios porque escrito está mía es la venganza yo pagaré dice el Señor. Pero si tu enemigo tiene hambre dale de comer y si tiene sed dale de beber porque haciendo esto carbones encendidos amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido por el mal sino vence el mal con el bien fin de la cinta. Si sos un discípulo de Jesús Jesús te manda a vencer el mal que llega a tu vida con bien con un sincero deseo de bienestar por tu enemigo. Jesús nos llama a morir a nosotros mismos y a nuestro propio pecado y no responder pecaminosamente ante el mal.
MacArthur añade un ejemplo de Jesús mismo cito durante su juicio delante del sumo sacerdote Jesús demostró la respuesta apropiada al ser humillado injustamente. Cuando uno de los guardias lo abofeteó en Juan 18 22 él no volvió la cabeza para pedir que lo abofetearan de nuevo pero tampoco arremetió con ira y venganza ante el maltrato al contrario tranquilamente señaló lo injusto de la acción presentar la otra mejilla entonces como Jesús hizo es aceptar la hostilidad y los malos tratos sin odio ni represalia sino mostrando amor a cambio fin de la cita eso es lo que lo vemos en el mismo Jesús el texto también nos habla del dar de las posesiones al que te pida dale al que te quite no se lo pidas de nuevo el punto es que
la actitud del cristiano debe ser de generosidad no debe buscar un interés no debe buscar una ganancia personal cuando alguien le pide algo más aún si la persona está en una necesidad real el contexto del primer siglo es de una economía cotidiana las personas no sabían si iban a tener para comer mañana pero trabajaban el día a día y eso producía que las personas tomaran deudas muchas veces y las personas que prestaban dinero para esas deudas ellos prestaban aún sabiendo que la otra persona no se les podía devolver porque luego a la hora de ejecutar la mora ellos podían quedarse con esas personas incluso como
sus propios esclavos entonces en ese contexto jesús le dice a sus discípulos que si alguien viene a pedirles con una verdadera necesidad ellos no pueden ser indolentes ante eso si alguien te quita lo que te pertenece tu actitud debe ser una actitud desprendida y no vengativa ese es el punto la actitud de tu corazón no tiene que ser vengativa o no tiene que ser que busque la retribución la reciprocidad tenemos que estar dispuestos a desprendernos de los bienes cuando tiene que ver amar a nuestros enemigos pero hay una aclaración hay una aclaración en esto Jesús no está diciendo que debemos alimentar la pereza en aquellos
que no quieren trabajar y no quieren ordenar sus vidas y por eso están pidiendo nosotros debemos leer las palabras de Jesús en el sermón del monte a la luz de toda la enseñanza de Jesús sobre estos temas a la luz de todo lo que la palabra de Dios y el Nuevo Testamento enseña puntualmente sobre estos aspectos Sproul decía que cuando él era un joven pastor él pensaba en estos textos e invitaba gente a que se quedara en su casa y de repente cuando se empezó a correr la voz había muchísima gente que estaba viniendo para que Sproul le dejara dormir en su casa incluso gente borracha gente malviviente que llegaba a su puerta y él se dio cuenta que él estaba malinterpretado en este texto que lo que Jesús está diciendo acá es un hiper porque a lo largo de la escritura hay mucha sabiduría en cuanto a cómo brindar ayuda y cuándo la ayuda es ayuda porque hay contextos donde Jesús dice el que no quiere trabajar tampoco coma es importante señalar estos textos a la luz de toda la palabra de Dios tampoco Jesús está diciendo que dejemos la puerta de nuestra casa abierta a la noche para que nos roben lo que quieran total el texto dice que lo que te quiten
no lo pidas de nuevo no también es un hiper debemos entenderla en el contexto Sproul dice lo siguiente cito en Lucas 630 Jesús está diciendo que el espíritu que debe caracterizar al cristiano en el reino de Dios es la disposición a dar dar con sacrificio es la marca del cristiano pero por supuesto hay límites que nuestra propia sabiduría nos debe dar fin de la siglo esto pasamos a nuestro segundo punto un amor generoso y desinteresado versículo 31 al 34 y acá tenemos la famosa regla de oro tradicionalmente antes de Jesús se decía no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a vos no sé quizás has tenido familiares no creyentes que incluso te daban esta regla como una regla de vida recuerdo mi papá decirme toda mi infancia esto mismo no le hagas a los demás lo que no te guste que te hagan a vos el filósofo griego Isócrates escribió no hagas a otros lo que te enoja cuando te hacen a mí Confucio aconsejó nunca impongas a otros lo que no elegirías para ti mismo pero Jesús cambia la manera negativa de esta frase en una positiva y activa Jesús lo cambia completamente diciendo hagan por los demás lo que les gustaría que hiciesen por ustedes es un problema
porque Jesús no lo está poniendo en pasivo negativo está bien si yo no quiero que nadie me moleste que debo hacer no molestar a nadie ahora Jesús lo que está diciendo es lo contrario es así como quieren que los hombres hagan con ustedes hagan ustedes con los hombres si vos querés que te ayuden tenés que ir primero y ayudar si vos querés perdón tenés que ir primero y perdonar si vos querés ser amado tenés que ir primero y amar ama a tus enemigos cuando te maldicen insulten hagan daño pero aún más haz con ellos lo que te gustaría que te haga que te haga la voz y ahí es abierto porque uno puede pensar que quiero para mí y en nuestra naturaleza nosotros somos egoístas y orgullosos entonces queremos lo mejor para nosotros y esto eleva la vara porque nos dice si vos querés lo mejor para vos si vos querés el bienestar para vos de esa manera deberías comportarte con los demás y procurar el bienestar de los demás Filipenses 2 podemos recordar considera al otro como más importante que vos no velando cada uno por sus propios intereses sino por los de los demás y eso es completamente imposible hacerlo sin el Espíritu de Dios y aún teniendo el Espíritu de Dios es
realmente una muestra de madurez poder vivir de esa manera de madurez cristiana poder vivir de esa manera no solo prepara tu corazón para responder con amor cuando vengan con odio sino prepara tu corazón para obrar activamente por el bien de ellos no solo prepara tu corazón para responder prepara tu corazón para hacer bien qué mérito cristiano hay en retribuir el bien los pecadores aman a los que los aman los pecadores hacen bien a los que los hacen bien los pecadores prestan de aquellos a quienes esperan recibir alguien dijo los los capos narcos de los carteles de droga aman a sus hijos y que procuran que
estén sanos cuando tienen una enfermedad que ganancia hay en eso cualquier persona ama a los que los aman cualquier persona presta aquel que sabe que puede recibir la actitud normal del ser humano es buscar retribución de las buenas acciones famosa frase hoy por ti mañana por mí pero esa no es la actitud que Jesús nos está invitando a hacer invitas a cenar a alguien para agazajarlo y conseguir un favor de él le regalas algo a tu cónyuge porque luego quieres comprarte algo mejor para vos o porque esperas recibir algo a cambio le llevas mate a tu jefe le preguntás por su familia porque querés sumar
puntos para un aumento le prestás dinero a alguien en un momento de necesidad para luego recibir aún más de él eso es lo que naturalmente nosotros buscamos nuestro propio beneficio y como cristianos pecamos de la misma manera pero ser discípulos de Jesús nos da una nueva ética de amar una nueva vara de amor no solo a los que nos aman sino que aún más a los que nos odian aún más a los que nos han lastimado o son hostiles contra nosotros por causa del evangelio si tu enemigo tiene hambre dale de comer y si tienes sed dale agua para que beba ¿harías eso? a esas personas que te han lastimado humillado herido ¿harías eso?
¿volverías atrás? ¿harías eso? no se puede hacer eso si el viejo hombre y la vieja mujer no han muerto porque el viejo hombre y la vieja mujer dicen si tan solo me lo cruzo tras la caída del muro de Berlín el líder de Alemania oriental el presidente comunista Erich Hockener fue despojado de su poder fue rechazado por todos al punto que quedó él y su esposa sin hogar ni siquiera los propios comunistas querían apoyarlos habían quedado completamente sin hogar frente a esa situación un pastor cristiano y su familia decidieron acoger a Hockener en su propia casa a pesar de haber sufrido directamente bajo su régimen esta acción
no buscaba un reconocimiento o retribución sino que era una manifestación pura del amor ágape este gesto sorprendente no solo desafió las expectativas culturales sino que ilustró de manera concreta como el amor de Dios puede llevarnos a actuar de maneras extraordinarias y misericordiosas incluso hacia aquellos que consideraríamos nuestros enemigos el régimen comunista atacó persiguió a la iglesia pero este pastor mostró lo que era ama a tu enemigo este amor hermano no es un amor natural no es un amor de este mundo es el amor que rige en el reino de Dios y esto nos lleva a nuestro tercer punto un amor como el amor de Dios
versículo 35 al 36 antes bien amen a sus enemigos y hagan bien y presten no esperando nada cambio y su recompensa será grande y serán hijos del altísimo porque él es bondadoso para que los ingratos y perversos sean ustedes también misericordiosos así como su padre es misericordioso como es el amor de Dios dos palabras incondicional y desinteresado incondicional y desinteresado el amor a la manera de Dios no espera recibir nada a cambio y no pone condiciones en el ser amado para mostrar ese amor Dios ama porque él escogió amar Dios no ama porque lo obligan a amar no ama porque le movamos a que él
lo haga por alguna virtud que hay en nosotros Dios ama porque él quiere amar porque es su propia decisión hacerlo es su propia esencia nosotros amamos a la manera de Dios cuando hemos recibido del amor de Dios en nuestros corazones por medio del nuevo nacimiento de lo contrario sería imposible amar como Dios ama la evidencia máxima del amor que Dios derramó en nuestros corazones es amar a nuestros enemigos pero si no sos cristiano y querés experimentar ese amor lo que tenés que hacer es reconocer que tu pecado te separa de Dios arrepentirte y confiar en lo que Jesús hizo en la cruz Jesús en la
cruz amó a sus enemigos el evangelio mismo nos enseña que todos los cristianos y los discípulos de Jesús éramos en otro tiempo enemigos de Dios cuando Cristo murió por nosotros esa es la muestra de un amor supremo desinteresado e incondicional Romanos 5 8 nos dice Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros cuando Jesús murió en la cruz por nuestros pecados nuestro estatus delante de Dios era de enemigos Romanos 5 10 más adelante porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su hijo mucho más habiendo sido reconciliados seremos salvos por su vida
darías la vida de tu hijo por un enemigo tuyo ese es el amor que hay en la cruz Dios no amó a personas justas piadosas y santas Dios amó a pecadores enemigos suyos y Dios no puso condiciones en nosotros para amarnos porque no teníamos nada que retribuirle a su amor no tenemos nada que retribuir que ofrecer a Dios para que él nos ame su amor no está fundamentado en nuestro mérito sino en su gracia Dios decidió amarnos y lo hizo y nadie puede evitar que Dios lleve a cabo sus propósitos el hecho de que estés en Cristo no es que algo tenés que le podías ofrecer a Dios que él no tenía el hecho de que estás en Cristo es que Dios decidió amar a un enemigo y ese y soy yo nosotros somos la prueba viviente del amor de Dios por sus enemigos Dios nos transformó de enemigos a hijos adoptados por medio de la salvación Dios nos mostró su gracia y ahora nos muestra nos pide que como discípulos suyos nosotros también amemos de la misma manera dos motivaciones que el texto nos muestra la primera una recompensa divina en última instancia no debemos esperar ser recompensados por aquellos a los cuales le mostramos amor y le hacemos bien debemos esperar la recompensa
de parte de Dios simplemente porque si nosotros brindamos amor esperando algo a cambio ya ese amor no es desinteresado Dios nos promete una recompensa divina en el cielo por mostrar el amor que el puso en nuestros corazones la calidad de nuestro amor por otros será aprobada en el tribunal de Cristo y solamente será recompensado el amor desinteresado e incondicional como es la calidad de nuestro amor tuvieras que examinar tu última semana y las acciones que has hecho por otros y pasarlas por el filtro del amor desinteresado e incondicional no sé si alguno de nosotros pasaría la prueba pero hay una recompensa más grande aún y
es que seamos identificados por ser hijos de Dios como Jesús dijo que el mundo conocería a sus discípulos por la calidad de su amor por la manera en que amamos incluso y aún más a nuestros enemigos porque como ya vimos los incrédulos también aman a los que los aman pero los discípulos de Jesús somos llamados a imitar el amor de Dios amando a nuestros enemigos como dice esa frase de tal palo tal astilla Dios muestra su amor incluso para los ingratos y perversos es decir para los que no le dan ninguna ni una milésima muestra de gratitud por el amor que se les da incluso no solamente con los ingratos sino con los que son malvados pecadores y van contrariamente a la palabra de Dios imagina una madre que cocina diariamente para sus hijos les sirve su comida y lo que recibe son maltratos y desprecios de parte de sus hijos todo todo el tiempo pero ella cada día prepara con amor el plato de comida para sus hijos preocupándose sincera y honestamente por ellos y por su bienestar ella no está buscando recibir de ellos gratitud para luego decidir si les va a preparar la siguiente comida o no el amor de esa madre es desinteresado e incondicional aun cuando sus hijos son ingratos
y perversos de una manera similar Dios permite que los pecadores respiren coman disfruten de la creación y puedan tener gozo lo merecen no son agradecidos con Dios no son personas piadosas no pero no es hacia ellos sino que lo que se muestra acá es la gloria de la misericordia de Dios Mateo cuando explica el sermón del monte que predicó Jesús añade a esta parte en Mateo 5 45 para que ustedes sean hijos de su padre que está en los cielos porque él hace salir su sol de quien es el sol de Dios sobre malos y buenos y hace llover sobre justos e injustos ahí está la misericordia de Dios que la persona más pecadora violenta y homicida del mundo tiene un dolor de cabeza y puede tomar un paracetamol y ese paracetamol le hace efecto eso es misericordia de Dios porque la misericordia de Dios es que Dios no le da lo que él merece en ese momento y gracias a Dios por la misericordia de Dios porque cuando vos o yo no éramos cristianos el sol te calentaba igual en el frío del invierno y el agua fresca te aliviaba igual en el calor del verano aún en tu rebeldía con Dios en tu enemistad con Dios él te permitía reír y disfrutar de
aspectos de la vida de una familia de amistades de trabajo de recreación de una comida esa es la misericordia de Dios Dios no quiere la muerte del que muere el corazón de Dios es compasivo y misericordioso hacia el que se pierde entonces la palabra nos dice Jesús nos dice seamos misericordiosos como es Dios somos llamados a imitar esa misericordia a mostrar compasión y bondad por alguien que no lo merece sino que merece quizás lo contrario es refrenar el juicio que esa persona merece por causa de su falla recuerdan la parábola del deudor en Mateo 18 el rey tiene misericordia de la deuda de este hombre
que era imposible de pagar lo justo hubiera sido que el deudor sea encarcelado pero el rey muestra misericordia y el problema de la parábola es que cuando este que recibió misericordia se encuentra con otro que le debe a él él corta la cadena él se niega a mostrar misericordia con este otro a pesar de que la deuda que él se le perdonó era infinitamente más grande que la que el otro tenía con él y aún así no muestra misericordia se niega a mostrar misericordia y eso finalmente desata la ira del rey sobre él Dios dijo que si nosotros no perdonamos a otros él no nos va a pagar también es la misericordia que vemos cuando Dios perdonó a Nínive recuerdan eso Nínive eran arrecimos enemigos del pueblo de Dios y cuando viene Jonás a predicarles que vendría un juicio todo el pueblo se humilla y es salvado de la destrucción a pesar de que aún Jonás no quería que Dios tenga misericordia de ellos pero aún más vemos la misericordia de Dios en nuestras vidas si estamos en Cristo porque la única razón por la que somos salvos es por la misericordia de Dios no es porque vos sos mejor que tu enemigo no es porque vos sos más justo que el que te insulta
o te maldice porque en nuestra en nuestra esencia somos iguales en nuestro corazón somos iguales lejos de Dios con una deuda impagable como la del deudor de la parábola y tan enemigos como el pueblo y Efesios 2 nos dice que pero Dios que es rico en misericordia por causa del gran amor con que nos amó aún cuando estábamos muertos en nuestros delitos nos dio vida juntamente con Cristo por gracia ustedes han sido salvados Dios que es rico en misericordia por causa del amor con que nos amó esa es la única razón de nuestra salvación que Dios nos amó que Dios es misericordioso Pablo lo vuelve a repetir en la carta de Tito capítulo 3 verso 5 Él nos salvó no por las obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho sino conforme a su misericordia nuevamente la salvación de Dios está atada solo exclusivamente y solamente a la gracia de Dios a la misericordia de Dios al amor de Dios nuestras obras no tienen nada que ver con nuestra salvación ni al principio ni al final nosotros no podemos agregar o quitar a lo que Dios hizo por nosotros nosotros fuimos salvos por causa de su amor y por causa de su misericordia a pesar de nosotros mismos los ángeles nunca experimentarán lo que es la
misericordia de Dios como vos y como yo experimentamos ahora al pensar en esa misericordia que hemos recibido como debería cambiar la manera en que respondemos a aquellos que nos hieren nos insultan nos persiguen o nos atacan como entonces nosotros que recibimos misericordia no vamos a darle misericordia a otros que nos han ofendido de qué manera podemos comparar la ofensa que hemos recibido con la manera en que nosotros hemos ofendido a Dios con nuestro pecado piensa en cualquier ofensa que has recibido piensa en la más grande que hayas recibido y compara la obra con el pecado tuyo delante de la santidad de Dios si Dios no
mostró misericordia a nosotros como nosotros no mostraremos misericordia a otros si Dios nos dio un océano de misericordia como negaremos un vaso de agua de misericordia a otros el problema es que según las escrituras si nosotros negamos ese vaso de misericordia es porque nunca hemos recibido el océano de misericordia es parte de Dios la escritura es muy clara si yo me niego a perdonar es porque nunca he sido perdonado pero si yo he experimentado el amor de Dios el perdón de Dios y la misericordia de Dios aunque cueste y sea difícil Dios me va a llevar al punto de mostrar misericordia y mostrar perdón y
amor genuino a otros cuando te encuentres en una situación en la que estás recibiendo mal medita en el evangelio antes de responder recuerda la misericordia que has recibido y entonces responde con misericordia y compasión a los que te hacen mal hoy celebramos la resurrección y la pascua Jesús siendo perfectamente justo sin pecado fue crucificado fue llevado como un cordero al matadero experimentó la muerte más dolorosa la muerte de mayor vergüenza pero no solo eso sino que horas atrás fue azotado avergonzado públicamente calumniado escupido acusado injustamente obligado a cargar su propia cruz donde sería clavado porque trataron a Jesús de esa manera porque él cargó con
nuestros pecados en el madero es por la misericordia de Dios a nosotros que el padre no tuvo misericordia del hijo al morir en la cruz bajo la ira de Dios que vos y yo merecemos y es el hijo mostrando un amor extremo por sus enemigos dándole salvación de sus pecados dándonos un lugar en la familia de Dios nuevamente fíjense lo extravagante de la gracia de Dios Dios no solo nos perdona nuestros pecados Dios no solamente nos declara justo delante de él como si dijera bueno te perdoné ahora anda no quiero verte no vas a morir en el infierno pero no quiero verte más sino que la gracia es tan abundante que no solamente somos perdonados no solamente somos declarados justos sino que somos adoptados como hijos en su propia familia esa es la gracia de la misericordia de Dios adoptarías a tu enemigo como parte de tu familia le darías tu comida tu techo eso es lo que Dios hizo por nosotros cuál fue la actitud de Jesús ante quienes lo estaban matando él dijo padre perdónalos porque no saben lo que hacen lo estaban matando y él oraba por sus perseguidores que no les tome en cuenta Dios su pecado intercedía con un sincero deseo del bienestar de aquellos que lo mataban y es
a la misericordia de Dios que somos llamados a tener hacia otros y es importante no perder esto de vista hermanos no es que Jesús en la cruz él dijo quiero matarlos a todos pero voy a decir estas palabras no de la abundancia de su corazón habló su boca en su corazón no había otro deseo hacia esos hombres que interceder por ellos ante el Padre que los perdone porque no sabían lo que hacían ahí está hermanos donde tenemos que apuntar que Dios transforme nuestro corazón de tal manera que el amor que salga y la respuesta que salga cuando otros nos hieren sea genuinamente amor puro desinteresado incondicional si somos discípulos de Jesús como podríamos vivir buscando venganza siendo resentido buscando sacar provecho de otros rencorosos falto de perdón y misericordia deseando juicios sobre otros ese no es el corazón misericordioso de Jesús primera de Pedro 2 21 dice porque para este propósito han sido llamados pues también Cristo sufrió por ustedes dejando el ejemplo para que sigan sus pasos el cual no cometió pecado ni engaño alguno se halló en su boca y quien cuando lo ultrajaban no respondía ultrajando cuando padecía no amenazaba sino que se encomendaba aquel que juzga con justicia fin de la cita para finalizar hermanos hemos visto que el amor que
Dios nos llama a vivir es el amor que Jesús nos mostró en la cruz lo conocemos a eso amándonos aun cuando éramos sus enemigos ese amor es un amor que no busca retribución y no espera nada a cambio da con libertad reflejando el corazón de Dios el amor que Dios nos llama a vivir nos desafía a mirar más allá de nuestras propias heridas sin importar lo que nos han hecho y ver a los demás con los ojos de la misericordia y la compasión elegir perdonar y ser misericordiosos con otros han visto personas que ya no pueden ver más allá de su herida su vida se define por lo que han hecho por él por lo que no han lastimado Dios no quiere eso para nosotros Dios quiere que vayamos más allá junto con Jesús que perdonemos que mostremos la misericordia que hemos recibido que mostremos el corazón compasivo de Jesús hermanos si has obrado con venganza si has obrado sin misericordia pide perdón al Señor en oración y Él te perdonará en esta misma hora pidele la gracia necesaria para vivir en esta clase de amor sobrenatural pregúntate cómo puedes mostrar este amor a aquellos a tu alrededor en tu familia en tu trabajo en tus estudios especialmente a aquellos que son difíciles de amar
recuerda que en cada acto de bondad y en cada gesto de perdón estamos reflejando el amor de Dios en el Evangelio hermanos que el amor de Dios que no conoce límites sea la guía y la fuerza detrás de cada palabra cada acción y cada decisión en nuestras vidas oremos amado Padre te damos gracias señor encontramos que nuestros corazones muchas veces son vengativos muchas veces buscamos devolver mal por mal como nuestra primera reacción señor vemos la injusticia nos duele quizá pensamos que no hemos hecho nada para merecer esto señor cuanto más tus manos horadadas tus pies horadados tu costado traspasado y no hubo pecado en ti
señor si hay alguien que puede clamar en toda la historia de la creación que no merecía lo que estaba viviendo eres tú señor nosotros no solo merecemos el mal sino que merecemos el castigo del infierno señor pero vos nos mostraste el amor máximo por tus enemigos que decidiste adoptarlos como tu pueblo decidiste adoptarnos como tus hijos y pagaste el precio más alto para eso señor jesucristo se hizo hombre y vivió una vida perfecta y murió en la cruz llevando nuestros pecados cargando con nuestra maldición bajo tu ira señor y muriendo en nuestro lugar pero también resucitando el tercer día de la tumba señor y en
esa resurrección está ahí nuestra victoria y en esa resurrección se rompieron nuestras cadenas y en esa resurrección los enemigos pasamos a ser hijos bendita resurrección señor perdónanos por nuestros pecados perdónanos cuando reaccionamos con enojo cuando reaccionamos con maldad cuando reaccionamos buscando retribuir el daño que hemos hecho que nos han hecho señor te pedimos que nos des un corazón manso misericordioso y compasivo de tal manera que cuando nos hagan daño y vean nuestro amor puedan ver que hay algo extraño en nosotros señor que Cristo sea glorificado por nuestra manera de actuar señor te pedimos tu ayuda señor te pedimos tu gracia para cada uno de nosotros
en el nombre de Jesús amén
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Serie
Lucas
Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.