Libres por su sangre

Éxodo 12:1-28 Sermones Individuales 14 Abril 2023 Enrique Oriolo
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En el libro de Éxodo, capítulo 12, y si están pensando otra vez lo voy a leer, no, no lo voy a leer de vuelta. Los hermanos hicieron un precioso trabajo de poder leerlo por nosotros a todo el capítulo. De tal manera igual el sermón tiene que ver con el versículo 1 al 28, Éxodo 12 del 1 al 28. Este era el 14, pero luego lo llevé hasta el 28 porque entiendo que ahí termina la idea de este texto. Y el título que este sermón tiene, y ahora vamos a orar al Señor, primero vamos a orar y después vamos a avanzar con el sermón. Yo les pido por favor si podemos orar y pedirle al Señor que nos ayude. Me ayude a mí a predicar y que nos ayude a todos a escuchar y que nos dé la capacidad de entender.

Hay un pasaje precioso que es el pasaje del camino de Maús y en una porción de ese pasaje el Señor les da entendimiento para que puedan comprender las cosas. Queremos que el Señor nos dé entendimiento, que nos dé comprensión y eso es a lo que solo el Señor puede hacer. Uno puede estar delante de, no sé cuál es su pregado favorito, MacArthur, Spurgeon, quien sea, todos los días. Si Dios no te da entendimiento y no abre tu mente, no va a pasar absolutamente nada. Así que vamos a orar al Señor. Bendito eres, creador del cielo y de la tierra y de todas las cosas. Te damos gracias, Señor, por estar esta tarde en este lugar.

Gracias, Señor, por el regalo que nos das de estar delante de tu palabra, por el privilegio inmerecido que me das de predicar. Señor, y la oportunidad que todos tenemos de aprender más de vos, de Cristo, de la obra que has hecho en favor nuestro, de la obra que has hecho en favor de todos aquellos que han de creer en ti, Señor. Y quiero rogarte de manera especial que me ayudes, me asistas y me guíes y me des el poder de tu espíritu, Señor. Y a cada uno de nosotros que nos des entendimiento para comprender más tu palabra, Señor, te lo pedimos en el nombre de tu Hijo amado. Amén y Amén. Bien, todo este pasaje, si ustedes tienen en sus Biblias subtítulos, normalmente va a decir institución de la Pascua.

Y es bastante acorde porque tiene que ver con eso, es la institución de la Pascua. Y es interesante notar que en esta primera parte del capítulo 12, del 1 al 28, que es lo que vamos a estar mirando en el sermón, y es algo que yo quisiera que ustedes lo tengan presente durante el sermón, es que esto todavía no ha ocurrido. En la institución de la Pascua es Dios anunciando lo que Él va a hacer y lo que el pueblo debe hacer, pero todavía no ha acontecido. Y eso es importante, porque luego lo va a acontecer a partir del versículo 29, tenemos la décima plaga de la muerte de los primogénitos. Entonces, lo que tenemos en la institución de la Pascua es Dios hablando de algo que Él quiere que el pueblo celebre por algo que Él va a hacer por ellos.

Y eso es importante. Dios quiere que el pueblo celebre algo y por eso instituye una celebración de algo que Él va a hacer por ellos, pero que todavía no ha acontecido. Y eso es importante tenerlo en el tintero para más adelante. El título de este sermón es Celebremos, somos libres por su sangre. Yo había puesto el libres por su sangre primeramente. Pero cuando uno mira con mayor detenimiento este pasaje, dos veces Dios menciona, lo vamos a ver en el sermón, y también Moisés, que todo esto es para que sea celebrado, para que sea recordado y celebrado por el pueblo, por lo que Dios va a hacer por ellos.

Y por lo tanto, si nosotros quitamos la idea de celebrar del sermón, perdemos el énfasis del autor en este pasaje. Celebrar es parte de lo que Dios quiere con todo esto que Él está revelando, con todo esto que está instituyendo. Él instituye la pascua porque Él quiere que su pueblo celebre lo que Él va a hacer de generación en generación. Y por lo tanto, lo que yo quiero dejar en nuestras mentes, a lo largo de este sermón, es esta idea. De generación en generación, celebremos siempre como Dios nos salvó por medio de Jesús. Es así de simple. De generación en generación, celebremos siempre como Dios nos salvó por medio de Jesús.

Y la respuesta está en este sermón a la pregunta, bueno, ¿y cómo nos salvó? ¿De qué tenemos que celebrar? Bueno, ahí tenemos cuatro puntos que quiero que veamos a lo largo de este sermón. ¿Qué es lo que debemos celebrar? Primero, nos libró de un juicio venidero. Segundo, nos libró por medio de su sangre. Tercero, nos libró para vivir un nuevo comienzo. Y cuarto, nos libró para celebrarlo de generación en generación. Esos van a ser los cuatro puntos que nos van a guiar a la luz de este pasaje. Pero quizás alguien no está familiarizado con la escritura. Dice, bueno, ¿pero qué es todo esto que está ocurriendo en este texto?

Y todo esto comienza anteriormente. El pueblo de Israel llega a Egipto en un tiempo de gran hambruna. Si ustedes han leído sus Biblias, ¿se acuerdan? Si no han leído sus Biblias, quizás han visto alguna película con gran chicos. El pueblo de Israel llega a Egipto, 70 personas, una familia grande, Jacob, sus 12 hijos. Las 12 tribus de Israel eran 70 cuando llegan a Egipto. Ahí se convierte en una gran nación. Tienen favor con Faraón cuando ellos llegan. Luego cambia de gobierno y el Faraón que seguía no era tan amable con ellos. Termina esclavizándolos y utilizándolos como una mano de obra cautiva para los planes de Faraón.

Y por lo tanto, en medio de toda esa esclavitud y opresión, el pueblo clama. Y lo interesante es que el pueblo no clama a cualquier falso dios. El pueblo clama al único dios verdadero, al dios de Abraham, Isaac y Jacob. Y dios escucha el clamor del pueblo. Y dios decide hacer algo para salvar a su pueblo y levanta un hombre. Este hombre se llama Moisés. Moisés es enviado por dios a Egipto a tener una entrevista con el Faraón de Egipto y pedirle amablemente que libere a toda la mano de obra que él tenía esclava para ir al desierto y adorar a Dios. Por supuesto, no mucha gente entra a la presencia de Faraón a pedir tal cosa y sale con vida.

Pero el Señor guardó a Moisés. Y el punto es que Dios tenía un plan de glorificarse y mostrar su gloria en medio de toda esta circunstancia. Cuanto más difícil sea que su pueblo sea liberado, más gloria recibiría Dios por tal liberación. Y entonces ocurre lo que nosotros conocemos como las plagas. Moscas, sangre, ranas, granizo, oscuridad, etc. Plaga tras plaga se endurece cada vez más el corazón de Faraón y Dios determina en el Éxodo capítulo 11 enviar una última plaga. Una plaga definitiva y va a ser la plaga final. Ya no hay más después de esto. Viene el juicio. La última plaga va a ser el juicio contra Faraón y Egipto por la dureza de su corazón.

Y ese es mi primer punto que quiero que veamos. Dios nos libró de un juicio venidero. En Éxodo 11 Dios anuncia la plaga que será la peor de las plagas. Si uno mira todo el listado de plagas cada vez es más intenso. Una que iba a ser un juicio sobre Egipto, sobre el rey de Egipto y aún más sobre los falsos dioses de Egipto. La última plaga es la muerte, la muerte de los primogénitos de cada familia y de cada animal. Y esto iba a mostrar a Faraón algo. Faraón era completamente impotente para proteger a su pueblo de la mano de Dios. Ni siquiera pudo proteger a su propio hijo. Y también iba a mostrarle a todo el pueblo de Egipto que los dioses falsos en los cuales ellos confiaban eran también impotentes para hacer nada al respecto.

No solo los primogénitos de los hombres iban a morir, sino los primogénitos de los animales iban a morir de una manera sobrenatural. Y si ustedes recuerdan de aquel momento en la primaria cuando vieron la historia de Egipto, cómo eran esos dioses normalmente, mitad hombre y mitad animales. Y por lo tanto acá hay un juicio que Dios mismo dice que es un juicio a los falsos dioses de Egipto. Habían resistido al único Dios verdadero. Y a pesar de que si ustedes se recuerdan... ¿Se podrá apagar el aire, Gus? Me está dando directo. No sé si está acá el aire. Ah, sí, mira, acá está. Ahí está, acá sí.

Perdón. Después lo editamos. Si ustedes recuerdan, había magos que Faraón tenía que podían replicar los milagros que Moisés hacía. Entonces podían replicar las serpientes, podían replicar el agua en sangre, pero ante esta última plaga no iban a poder hacer absolutamente nada. Porque acá hay un punto importante, es solamente Dios el que puede dar y quitar la vida. Nadie tiene acceso a lo que Dios tiene acceso, que es el aliento de cada ser humano. Este era el juicio definitivo de Dios hacia Egipto, a una nación incrédula, pagana y sobre todo que resistía la voz de Dios. Este juicio representa el juicio final de Dios.

¿Qué otra consecuencia puede recibir Faraón en su vida por la dureza de su corazón? Una muerte repentina llegaría en cada familia de Egipto en aquella noche. Esa última noche Dios enviaría al ángel de la muerte que traería juicio sobre cada hogar. Las distintas plagas no habían llevado al arrepentimiento a Faraón. Las advertencias habían culminado en la última plaga. Ya no habría más visitas de Moisés a Faraón. Y eso es lo que Moisés les dice en la última vez que lo visita. Faraón le dice, vete y no te quiero ver más. Y Moisés le dice, bueno, ciertamente no vas a volver a ver mi rostro. No habría más advertencias.

Ciertamente llegaría la muerte en todo Egipto. El juicio de Yahweh sería ejecutado esa misma noche. Vean el versículo 12 de este capítulo. Dice lo siguiente, porque esa noche pasaré por la tierra de Egipto y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, tanto de hombre como de animal. Ejecutaré juicios contra todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor. Dios quiere que el pueblo sepa que es Él el que está haciendo esto. Y lo firma, yo, el Señor. Fíjense la palabra que Dios utiliza para hablar de sus propias acciones. Él dice, pasaré, heriré, ejecutaré juicio. Una cosa es estar con Dios y otra cosa muy distinta es estar contra Dios.

Dios es un Dios extremadamente compasivo y misericordioso, pero también es un Dios santo y justo y completamente veraz. Es decir, todo lo que Dios dice que va a hacer es algo que ya es considerado hecho. Dios dijo que iba a juzgar Egipto y lo juzgó. Es Dios mismo el que hiere a Egipto esa noche de paz. No es el diablo. Es Dios quien trae muerte a cada familia aquella noche. Es el juicio de un Dios santo contra el pecador. Es una escena terrible que nos anticipa un juicio mayor y definitivo hacia los pecadores que no se arrepienten. Egipto recibió una noche de muerte. Los pecadores que no se arrepienten recibirán una noche interminable.

Morirán luego de morir. Por más terrible que parezca la muerte física, si Cristo no viene antes nos llegará a todos los que estamos en este lugar. Pero hay una muerte luego de la muerte. Lo que la Biblia llama la muerte segunda. Un castigo que nunca termina. Una noche que no tiene un amanecer. Donde jamás nadie recibirá ni un poco de alivio. Hay una plaga peor que la décima plaga. Y hay un juicio peor que la muerte física. Y es la muerte espiritual y eterna separado de Dios. Faraón tentó a Dios y no supo que la décima plaga era la plaga final y que ya no habría vuelta atrás. Si me estás escuchando y no has recibido el perdón de tus pecados, yo te pido que te arrepientas y pongas tu fe en Jesucristo.

Y pidas que te salve. Porque no sabes cuál es la última oportunidad que Dios te da para hacerlo. Quizá hay familiares tuyos que te han hablado del Evangelio, amigos, compañeros de trabajo. Por mucho tiempo los ignoraste, los aplazaste para después. Pero hay cosas que si las ignoramos tienen consecuencias. Y en este caso es tu alma y tu eternidad la que está en juego. Por lo tanto no ignores más a Dios. Y pídele que te salve hoy. Porque aún hay tiempo. Aún hoy es el día de salvación. Para todo aquel que viene a Cristo. La Pascua nos muestra cómo Dios libró a los israelitas de un juicio venidero.

Y hermano en Cristo, hermana en Cristo. Vos sabés que Dios también te libró de un juicio venidero. Vos sabés que Él te libró por medio de Jesús. Y no había nada que podías hacer para salvarte. Pero ya no sufrirás la muerte segunda. Porque Jesús quiso sufrirla en tu lugar. En la cruz del Calvario. Jesús venció la muerte por medio de su muerte. Y nos liberó de la ira venidera. Hermano, ¿no te llena de gozo saber que Dios te salvó de tal manera? Por lo tanto, de generación en generación. Celebremos siempre cómo Dios nos salvó por medio de Jesús. Punto número dos. ¿Cómo fueron librados los israelitas?

Nos liberó por medio de su sangre. ¿De qué manera entonces Dios libró a los israelitas del juicio venidero sobre Egipto? Vamos a hacer un examen. Vamos a leer tres pasajes y ustedes van a contestar la pregunta. Número 7, versículo 7. Leemos. 12, 7. Dice el texto. Ellos tomarán parte de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas donde lo coman. Versículo 13. La sangre les será a ustedes por señal en las casas donde estén. Cuando yo vea la sangre pasaré de largo y ninguna plaga vendrá sobre ustedes para destruirlos cuando yo huyera la tierra de Egipto. Versículo 22. Tomarán un manojo de hisopo y lo mojarán en la sangre que está en la vasija y untarán con la sangre que está en la vasija el dintel y los dos postes de la puerta.

Ninguno de ustedes saldrá de la puerta de su casa hasta la mañana, pues el Señor pasará para herir a los egipcios. Cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes de la puerta, el Señor pasará de largo aquella puerta y no permitirá que el ángel destructor entre en sus casas para herirlos. Por lo tanto, pregunta de examen, ¿de qué manera libraría Dios a los israelitas del juicio? Por medio de la sangre. Ahora, ¿qué sangre? ¿Cualquier sangre? No, era la sangre de un cordero. Siguiente pregunta, ¿cualquier cordero? Tampoco. Veamos el versículo 5. ¿Qué dice el versículo 5? El cordero será un macho sin defecto de un año, lo apartarán de entre las ovejas o de entre las cabras y lo guardarán hasta el día 14 del mismo mes.

Un cordero joven, sin defecto algún, apartado del resto y guardado para un día específico. ¿Y qué pasaría ese día específico? Versículo 6. La sangre inocente de ese cordero sería colocada sobre el vintel y los postes de las entradas de las casas de aquellos israelitas que obedecieron la palabra de Dios por medio de Moisés. Y cuando el momento del juicio llegara, cuando la noche de la décima plaga llegara y el ángel destructor saliera a destruir, Dios vería, ¿qué cosa? La sangre. Dios vería esa sangre y pasaría por alto de juzgar a esa familia. Eso significa Pascua, pasar por alto. Dios vería la sangre y pasaría por alto el juicio y la muerte de esa familia.

¿Qué vería Dios? La sangre. La sangre. ¿Qué marcaría toda la diferencia? La sangre. ¿Qué abría en esas puertas? Sangre. Dios no iba a ver qué clase de familia era. Dios no iba a ver si eran gordos o flacos. Si eran sanos o enfermos. Si tenían más dinero que los otros. Si conocían más de Dios que otros. Si eran más amables que otros. Si tenían hijos o no tenían hijos. O si eran peores que otros. Dios miraría una sola cosa. Dios miraría la sangre del cordero inocente sacrificado a su favor aplicada en el lintel y los postes de esa casa. Sería lo único que Dios iba a ver para pasar por alto el juicio.

Es decir, no fueron salvos del juicio por una razón particular de cada uno. Sino que la liberación tenía solo que ver exclusivamente si estaban o no estaban refugiados detrás de la sangre. Esa frase me encanta. Si estaban refugiados detrás de la sangre. Porque ¿dónde estaba la sangre? En los linteles de la puerta de la casa. ¿Y dónde estaba la familia? Adentro de la casa. ¿Y qué les dice Moisés? No salgan de la casa. Porque cuando Dios pase y llena y traiga juicio. ¿Qué los va a salvar? ¿Qué va a ser su refugio? ¿Qué va a ser su liberación? La sangre que esté entre ustedes y él. La sangre que esté entre ustedes y la muerte y el juicio.

Esa sangre es su salvación. Esa sangre es la que Dios verá y pasará por alto. Por lo tanto, era si confiaban o no confiaban en la promesa de Dios. Los israelitas en la noche de Pascua fueron salvos por la fe. Por confiar en la promesa de Dios. Si ponían la sangre del cordero inocente en la puerta, Dios pasaría por alto esa casa y sería librado. Siempre tenemos a alguien que hace preguntas de más, ¿no? Imagínense ese momento que Moisés está contando todo lo que tenía que hacer. Y alguien más le dice, favoroso. ¿Y qué más hacemos, Moisés? ¿Qué más tenemos que hacer para ser librados? ¿Qué otro ritual?

¿Qué otra obediencia? Nada más. Confíen en la sangre. Confíen en la promesa de Dios. Dios verá la sangre y serán librados. Y ningún juicio los destruirá. Imagínense que alguien dice, bueno, yo voy a encerrarme en esa noche y tratar de pensar y meditar en todas las cosas que me han contado sobre nuestro patriarca Abraham, Isaac, Jacob y cómo Dios hizo. E imagínense otro que aterrorizado de miedo estaba debajo de su cama, bueno, no había debajo de su cama, pero estaba ahí tirado en un rincón, aterrorizado. ¿Qué vería Dios en esa noche, hermanos? Vería la sangre. Eso era lo que hacía toda la diferencia.

Es interesante pensarlo. Si nosotros no conociéramos nada de las escrituras y pensáramos en esto, nos salva la sangre de un cordero inocente que pintamos en los dinteles de la puerta. Aplicada a nuestro favor, Dios ve esa sangre y nos salva de la muerte del juicio. Pero anteriormente en las escrituras, tenemos un momento donde un cordero inocente fue sacrificado en lugar de la vida de alguien. En el monte Moria, Abraham sostiene la daga encima de su hijo Isaac para matarlo. El hijo de la promesa que Dios le había hecho, de una gran y bendecida descendencia, Abraham está a punto de matar a su hijo en obediencia a Dios.

Momentos antes de esa escena, hay una conversación entre ellos dos. Génesis 22 dice, Isaac habló a su padre, Abraham. Padre mío. Y él respondió, Aquí estoy, hijo mío. Aquí están el fuego y la leña, dijo Isaac. Pero, ¿dónde está el cordero para el holocausto? Y Abraham respondió, con un hombre de fe. Dios proveerá para sí el cordero para el holocausto, hijo mío. Y los dos iban juntos. Y tenemos el momento en que todos los músculos del brazo de Abraham se tensan para sacrificar al hijo de la promesa en ese altar. Y Dios lo detiene. Dios lo detiene por medio de un ángel. Y dice el pasaje. Y dice el pasaje.

Entonces, Abraham alzó los ojos y miró y vio un carnero detrás de él trabado por los cuernos en un matorral. Abraham fue y tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. Y Abraham llamó a aquel lugar con el nombre del Señor proveerá. Como se dice hasta hoy, en el monte del Señor se proveerá. De Isaac nació Jacob, de Jacob las doce tribus, de las doce tribus, la nación de Israel. Dios había provisto un cordero inocente muriendo en lugar de un hombre. El cordero salvó la vida de Isaac. Y los corderos de la noche de Pascua seleccionados, apartados, guardados por cada familia iban a salvar a cada familia al ser sacrificados por medio de su sangre.

Año y pico más adelante. Levítico 16. Dios pone un día en el cual toda la nación debía sacrificar un cordero por su pecado. Era el día de la expiación. El sacerdote sacrificaba el cordero y la sangre de ese animal era llevado luego del velo al lugar santísimo y era colocada en el propiciatorio, encima del arca del pacto. ¿Y qué miraba Dios en ese lugar? La sangre. ¿Qué miraba Dios en la puerta de los israelitas? La sangre. ¿Qué miraba Dios en el lugar santísimo del tabernáculo y el templo? La sangre del cordero inocente que moría para cubrir el pecado de la nación. Y la nación no recibía el juicio.

Hermano y hermana, vos sabés a dónde quiero llegar. Vos sabés a dónde quiero llegar. Porque sabés que todos esos sacrificios de corderos inocentes eran una anticipación. Eran el eco de algo que iba a venir. Eran la antesala imperfecta, la alfombra roja para el perfecto. Porque un día llegaría otro cordero. Pero un cordero con mayúsculas. Un cordero que no tenía defecto alguno. Que era joven. Que había sido apartado y guardado para el día del sacrificio. Pero este cordero no provenía del rebaño de ninguna familia de Israel. Este cordero no provenía de ningún grupo de ovejas o cabras del ganado de estos pueblos.

Este cordero tenía otro origen. Porque en él fueron creadas todas las cosas. Tanto en los cielos y en la tierra visibles e invisibles. Ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades. Todo ha sido creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas y en él todas las cosas permanecen. Este cordero existía en el principio y estaba con Dios y era Dios. Y todas las cosas fueron hechas por medio de él y sin él nada de lo que ha sido fue hecho. En él estaba la vida y la vida era la luz de los hombres. Y el cordero se hizo carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria gloria como del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad.

Este cordero es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Y en aquel día Juan el Bautista vio venir a Jesús y exclamó he aquí el cordero he aquí el cordero el cordero de Dios que quita el pecado del mundo el cordero al cual todos los corderos apuntaban el sacrificio al cual todos los sacrificios apuntaban la sangre a la cual toda la sangre se apuntaban Jesús es el cordero por excelencia el cordero que Dios proveyó no por la vida física de un hombre como en Isaac no por la vida física de una familia como en la Pascua incluso tampoco como por el pecado de una sola nación como en el día de la expiación sino para

que de toda lengua tribu y nación Dios redima a un pueblo para sí porque a través de la sangre de ese cordero serían borrados todos los pecados del pueblo de Dios esa es la sangre que Dios ve para pasar por alto nuestros pecados Dios ve la sangre de Jesús y nos libra del pecado por eso el apóstol Pablo dice es Cristo nuestra Pascua es Cristo el cumplimiento final de la Pascua Él es nuestra Pascua porque Dios pasó por alto nuestros pecados y los cargó sobre Él el juicio de Dios no llegará jamás para aquel que se refugia detrás de esta sangre el juicio de Dios no iba a llegar sobre los israelitas que en aquella noche se refugiaron detrás de la sangre del cordero inocente el juicio de Dios no llegará a todo cristiano que se refugia detrás de la sangre del cordero de Dios no por una noche sino por toda la eternidad ya no hay condenación para el que está en Cristo por eso el autor de los hebreos dice por lo cual Él también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de Él se acercan a Dios puesto que vive para siempre para interceder por ellos Hebreos 7 25 y yo quiero hacerte una pregunta hermano hermana es

la sangre de Jesús detrás de la cual te refugias para ser salvo de juicio ¿detrás detrás detrás de qué te refugias es la sangre de Jesús detrás de la cual te refugias para ser salvo porque tus obras no sirven para escapar del juicio de Dios tus obras así como las obras de los israelitas en esa noche no servían para escapar del juicio de Dios lo único que servía era la sangre que se interponía entre Dios y ellos Dios proveyó un cordero Dios proveyó una sangre por la cual seremos salvos completamente de la ira venidera y por lo tanto yo quiero decirte esto confía en Jesús confía en Jesús confía en su sangre siendo derramada en la cruz del Calvario en favor nuestro confía y refúgiate en la sangre de Jesús confía en esa sangre y solo en esa sangre solo en esa sangre eso tiene implicaciones maravillosas para nosotros porque no importa donde estás hoy en tu proceso de santificación en tu proceso de ser más como Jesús no sé cómo están tus luchas con el pecado no sé cómo viene tu semana de oración y lectura de la palabra al final del día todos los esfuerzos que hagamos en nuestra vida cristiana no nos librarán del juicio porque porque cuando Dios llegue a vos

y a mí Él verá la sangre y solo la sangre y si la sangre de Jesús está a nuestro favor jamás habrá juicio para nosotros Jesús Jesús no murió en derrota en la cruz Él murió en victoria Él murió y volvió a la vida victorioso su resurrección es el sello que confirma su victoria sobre el pecado y la muerte Jesús entregó su vida y la volvió a tomar Él lo dijo en Juan 10 nadie me quita sino que yo la doy de mi propia voluntad tengo autoridad para darla tengo autoridad para tomarla de nuevo ese es nuestro Dios de qué manera Dios libró a los israelitas del juicio venidero sobre Egipto al ver la sangre de qué manera nos libró a nosotros iglesia de Jesús por la sangre del Cordero de Dios por la sangre del Hijo de su amor por la sangre de Jesús no te llena de gozo saber que Dios te salvó de tal manera de generación en generación celebremos siempre como Dios nos salvó por medio de Jesús punto número 3 nos libró para vivir un nuevo comienzo versículo 2 dice lo siguiente no están celebrando la Pascua no parece este mes será para ustedes el principio de los meses será el primer mes del año para ustedes y es un

versículo tan cortito ahí pero tan importante la Pascua la liberación de la esclavitud sería para el pueblo de Dios un antes y un después tanto así que su historia se divide antes y después de esa salida de Egipto Dios dijo Dios dijo a partir de ahora empezará algo distinto este será el primero de sus meses acá comenzará su año su tiempo empezará a correr a partir a partir de ahora será un nuevo calendario y un nuevo comienzo para todos los israelitas 2 Corintios 5 17 Pablo dice de modo que si alguno está en Cristo nueva criatura es las cosas viejas pasaron y aquí son todas hechas nuevas Dios nos dio un nuevo comienzo al estar en Cristo Jesús mismo llamó un nuevo nacimiento a la obra de salvación que le ha hecho nuestras vidas a partir de nuestra Pascua que es Cristo hemos recibido una nueva vida un nuevo corazón un nuevo padre un nuevo hermano hermano mayor una nueva familia un nuevo propósito una nueva ciudadanía un nuevo mundo una nueva esperanza un nuevo destino un nuevo amor un nuevo gozo un nuevo canto un nuevo comienzo que nunca terminará que nunca terminará no solo el mundo dividió su historia antes y después de Jesús nuestras vidas también tienen esa división Jesús Jesús llegó

para transformarlo todo hermano Jesús no vino a hacerte mejor de lo que eras antes Él no vino a hacerte una mejor versión de lo que vos eras Él no vino a ser un complemento que vos añadís a tu vida Él no vino para que le des algo de tu tiempo y de tu esfuerzo Él vino Él vino a rescatarte a ser tu dueño tu amo tu Señor no solo a salvarte Él vino para que seas su pueblo y Él sea tu Dios en cada área de tu vida Él vino para que en cada área de tu vida haya un nuevo comienzo con Él como Señor en ese lugar y nada más será como antes y si no conoces a Jesús Él quiere darte un nuevo comienzo un nuevo inicio de su mano no importa cuán desastrosa es tu vida Jesús puede salvar y Jesús puede dar nueva vida quizá nada se acomode de la noche a la mañana pero puedo asegurarte con la autoridad de la Escritura que algo va a pasar en un instante si te arrepientes si vienes a Él y es que Él puede perdonarte por completo todos tus pecados salvarte y darte un nuevo comienzo y hermano más allá de las circunstancias de nuestro presente debemos celebrar que Jesús nos libró

para darnos un nuevo comienzo y que nada es igual en nuestras vidas a partir de que Él ha llegado de generación en generación celebremos siempre como Dios nos salvó por medio de Jesús y cuarto punto nos libró para celebrarlo para celebrarlo de generación en generación mira el versículo 14 el versículo 14 dice y este día será memorable para ustedes y lo celebrarán como fiesta al Señor lo celebrarán por todas sus generaciones como ordenanza perpetua versículo 17 guardarán también la fiesta de los panes sin levadura porque en ese mismo día saqué yo a sus ejércitos de la tierra de Egipto por tanto guardarán este día por

todas sus generaciones como ordenanza perpetua esta sección donde Dios habla de la celebración de la fiesta de los panes sin levadura nos muestra como Dios se toma en serio que recordemos esa pascua al pueblo de Israel en aquel momento ¿por qué? porque debían prepararse para ese día no podía hacer cualquier cosa de último momento había que hacer una preparación las casas no podían tener nada leudado debía hacerse de una manera al pie de la letra para que entonces no hubiera un juicio versículo 24 y guardarán esta ceremonia como ordenanza para ustedes y para sus hijos para siempre y cuando entren a la tierra que el

Señor les dará como ha prometido guardarán este rito y cuando sus hijos les pregunten ¿qué significa este rito para ustedes? ustedes les dirán es un sacrificio de la pascua al Señor el cual pasó de largo las casas de los israelitas en Egipcio en Egipto cuando hirió a los egipcios y libró nuestras casas todo este pasaje de éxodo 12 del 1 al 28 nos muestra la institución de la celebración de la pascua del Señor Dios habla al pueblo sobre qué era y cómo debía celebrarse la liberación que Dios haría por su pueblo nuevamente como empecé al principio todo esto en la institución de lo que iba a acontecer todavía no ha pasado cuando Dios instituye la pascua todavía no había acontecido la décima plaga esta celebración debía repetirse cada año con el objetivo de recordar la palabra recordar re es volver recordar viene de cordis corazón es volver a pasar por el corazón es recordar la liberación de la esclavitud la liberación de la muerte por medio de la sangre del cordero inocente y cuando las siguientes generaciones los nietos y bisnietos y alguien pregunte papá papá por qué hacemos esto papá por qué matamos un cordero papá por qué lo guardamos hasta el día 14 cuando pregunten eso cada familia podría contar cómo Dios vio

la sangre y pasó por alto el juicio y fueron libres para una nueva vida como el pueblo de Dios ese día para el cual el cordero se guardaba era el día 14 del mes primero el día en que el cordero sería sacrificado y es en ese mismo día 14 del mes primero más de 2000 años después que se encuentra Jesús con sus discípulos en el aposento alto celebrando qué la Pascua celebrando la Pascua pero lo que no sabían los discípulos en ese momento estos judíos habrían celebrado muchas veces la Pascua desde niños lo que no sabían estos discípulos es que todo estaba a punto de cambiar todo iba a ser transformado esa noche sería la última Pascua la última celebración porque la Pascua era una sombra y apuntaba a una realidad y esa realidad era el Cordero de Dios y su sacrificio ese era el cumplimiento final de la Pascua y en esa misma cena Jesús instituye otra celebración ya no sería la Pascua pero en lugar de celebrar y recordar la liberación de Egipto por la sangre del Cordero debían celebrar y recordar y recordar la liberación del pecado y de la muerte por la sangre del Cordero de Dios por la sangre de Jesús Jesús estaba anunciando e instituyendo esta celebración lo hizo

de la misma manera que lo hizo en Egipto antes antes de que sucediera Dios le habló a Moisés lo que él iba a hacer y lo que el pueblo debía recordar Dios hecho hombre le habla a sus discípulos de lo que él iba a hacer y lo que ellos deben recordar y le dice lo siguiente y tomando esta copa en Lucas 22 14 después de haber dado gracias dijo tomen esto y repártanlo entre ustedes porque les digo que de ahora en adelante no beberé del fruto de la vida hasta que venga el reino de Dios y tomando el pan después de haber dado gracias lo partió y les dio diciendo este es mi cuerpo que por ustedes es dado hagan esto en memoria de mí de la misma manera tomó la copa después de haber cenado diciendo esta es la copa del nuevo pacto en mi sangre que es derramada por ustedes horas más tarde Jesús es llevado a la cruz y según los historiadores judíos como Josefo a las 3 de la tarde cuando el sacrificio de los corderos iniciaba en el templo el cordero de Dios moría en la cruz del calvario afuera de la ciudad el cordero de Dios era sacrificado y su sangre derramada en nuestro favor y glorioso y glorioso

acontecimiento en el momento en que Jesús derrama su vida que su sangre es derramada inmediatamente el otro lugar donde Dios veía la sangre queda obsoleto ahora ahora donde Dios ve la sangre en Jesús y por eso el velo del templo se rasga en dos el acceso a Dios el acceso a la presencia de Dios nunca más será a través de ese templo sino de otro de su hijo y como dice el autor de los hebreos en el capítulo 10 es el cuerpo de Jesús que es como el velo que se rasga para que nosotros podamos entrar a la presencia de Dios Jesús es muerto sepultado y resucitado al tercer día es ahora la celebración pascual cumplida a partir de ahí ya no hay más celebración de pascua aunque acostumbramos a decir felices pascua pero esa fue la última en cambio hay otra celebración la cena del señor que fue establecida en su lugar por eso los cristianos por milenios los cristianos del nuevo pacto celebramos la cena del señor y ya no una vez al año en el día de pascua sino cuantas veces lo hagamos en memoria de Jesús de su sacrificio a nuestro favor y de generación y de generación en generación de tal manera que cuando nuestros hijos o nietos o sobrinos

nos digan qué significa este rito para ustedes nosotros responderemos es la celebración es la celebración de la cena del señor celebramos el evangelio de la gracia de Dios cuando Dios pasó por alto nuestros pecados e hirió a su hijo en lugar nuestro y libró así nuestras almas el pan representa su cuerpo y el vino representa su sangre y todos los que fuimos salvados por él participamos de ambos con gozo y alegría de corazón de generación en generación celebremos siempre como Dios nos salvó por medio de Jesús amén por Dios Señor gracias por semejante salvación gracias Señor por la obra de Cristo como el cordero perfecto

cuya sangre perfecta fue derramada en el sacrificio perfecto Señor y todo lo que tú haces es perfecto te damos gracias Señor Jesús es nuestra pascua Jesús es el cordero que quita el pecado del mundo Jesús es el cordero ofrecido en nuestro lugar cuando Jesús murió en esa cruz Señor Él llevó nuestros pecados y por lo tanto tenemos confianza y Señor nos refugiamos detrás de esa sangre para que en aquel momento en que tu juicio venga al mundo tú verás la sangre Señor y por eso somos aceptos delante de ti te agradecemos por tu sacrificio en el nombre de Cristo Amén

Transcripción automática: puede contener errores.

Parte de la serie Sermones Individuales Serie Sermones Individuales 44 sermones
El predicador
Enrique Oriolo
Enrique Oriolo Pastor

Enrique Oriolo es misionero de SERVE (Denton Bible Church) y pastor fundador de la Iglesia Bíblica de la Gracia. Dedicado al entrenamiento de líderes y plantadores, su pasión es la capacitación teológica para el establecimiento de iglesias bíblicas. Está casado con Tamara y son padres de Luz, Paz, Sarah y Sophie.

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